31.1.14

Transformando paisajes urbanos, exposición en AMA, Art Museum of the Americas, Washington

Transformando paisajes urbanos.
Proyectos premiados de la 8ª Bienal Iberoamericana de arquitectura y diseño urbano.

Ver noticia en castellano en La Vanguardia: Washington acoge una muestra de la mejor arquitectura iberoamericana reciente.

Vía AMA.



Transforming Cityscapes
Winning Entries of the 8th Ibero-American Architecture and Urban Design Biennial

ABOUT THE EXHIBITION

The OAS AMA | Art Museum of the Americas, SPAIN arts & culture, and the Permanent Observer Mission of Spain to the OAS present Transforming Cityscapes: Winning Entries of the 8th Ibero-American Architecture and Urban Design Biennial (IAUB). This exhibition reflects AMA’s mission to promote creative and talented artists and designers of OAS member and observer countries while facilitating and supporting programs and partnerships that strengthen connections among Ibero-American countries and representing the latest in artistic trends.

The IAUB focuses on lifetime achievements, outstanding works of architecture, publications, research projects and ideas presented by architects and architecture students. Every two years, a jury of representatives from each field selects the best projects, comparing and contrasting various architectural and urban design initiatives in the countries that comprise the Ibero-American community. The exhibition includes architectural and urban planning projects, publications, research, proposals and videos from 2009-11.

The Ibero-American Architecture and Urban Design Biennial (IAUB) is an initiative that was launched in 1998 by the Directorate-General of Architecture, Housing and Land of the Ministry of Public Works of Spain. The eight biennials held have positioned it as one of the leading forums for sharing and contrasting architectural and urban planning initiatives in the Ibero-American community: Spain, Portugal and Latin America.

To date, biennials have been held in Madrid (1998), Mexico City (2000), Santiago de Chile (2002), Lima (2004), Montevideo (2006), Lisbon (2008), Medellín (2010) and Cádiz (2012). The latest edition coincided with the celebration of the bicentenary of Europe’s first great liberal charter: the Spanish Constitution of 1812, fondly known as “La Pepa”, which was signed in Cádiz. The biennials focus on recognising lifetime achievements, outstanding works of architecture, publications, research projects and ideas presented by architects and architecture students. Every two years, a jury comprising representatives of each field selects the best projects, which are subsequently featured in a catalogue and an exhibition.

The 8th Ibero-American Architecture and Urban Design Biennial exhibition offers a selection of the best Ibero-American architecture projects, publications and research produced between 2009 and 2011.

The exhibition includes the architectural and urban design projects, publications, research projects, architecture student proposals and videos selected in every category from the 8th Ibero-American Architecture and Urban Planning Biennial, which were produced in the countries that comprise the Ibero-American community (Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominican Republic, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Portugal, Puerto Rico, Spain, Uruguay and Venezuela).

On View: January 30-March 16, 2014

Opening Reception:January 30, 2014 at 6pm

AMA ׀ Art Museum of the Americas
Organization of American States
201 18th Street, NW
Washington, DC 20006

Hours Tuesday - Sunday | 10 AM - 5 PM

Winning Projects featured in the exhibition:

ARGENTINA
- Casa de ladrillos by Daniel C. Ventura and Andrés L. Virzi
- Edificio Maipú by Martin Lavayen

BRAZIL
- Edifício Simpatia São Paulo by Alvaro Luis Puntoni, João Clark de Abreu Sodré, and Jonathan Howel Davies
- Residencia 4x30 by Clara Reynaldo and Lourenço Gimenes
- Sede do Sebrae Nacional Brasília-DF by Alvaro Luis Puntoni, Luciano Margotto Soares, João Clark de Abreu Sodré, and Jonathan Howel Davies

CHILE
- Arquitectura del Campus Universidad Adolfo Ibáñez by José Cruz Ovalle

COLOMBIA
- Escenarios deportivos by Juan Felipe Mesa Rico and Giancarlo Mazzanti
- Inteligencias Colectivas Palomino. Sociedad en construcción by Profesores y estudiantes del Proyecto Nuevos Territorios, PEI (Programa de Estudios Internacionales) de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Facultad de Arquitectura y Diseño, Carlos Hernández Correa (dir.), Colectivo Mitin (Bogotá), Plataforma Zoohaus (España), Zuloark (España), Palomino Cultural, Sirimapa Palomino, Agentes Locales, and Comunidad de Palomino

ECUADOR
- Cubierta de la antigua Iglesia de Baños by Christian Brown and Paola Meneses

MEXICO
- Corredo urbano Plaza de la República-Madero by Felipe Leal Fernández and Daniel Escotto Sánchez
- Unidad de Innovación, Aprendizaje y Competitividad (UIAC) by Agustín Landa Vértiz
- Tepoztlán Lounge by Eduardo Cadaval and Clara Solà-Morales

PARAGUAY
- Casa del Pescador, Villa Florida by José Eduardo Cubilla López
- Vivienda unifamiliar TC by Francisco Tómboly and Sonia Carísimo

PORTUGAL
- 2 casas em Santa Isabel by Ricardo Alberto Bagão Quininha Bak Gordon
- Estações de Teleférico. Vila Nova de Gaia by Francisco Castello Branco Vieira de Campos and Ana Cristina Alves Guedes
- Ponte pedonal sobre a Ribeira da Carpinteira by João Luís Carrilho da Graça, António Adão da Fonseca, and Carlos Quinaz
- Reabilitação da Casa do Arco by João Mendes Ribeiro
- Renovação urbana, Guimarães by Maria Manuel Oliveira, Maria João Cabral, and Ana Jotta
- Residências assistidas em Alcácer do Sal by Francisco Aires Mateus and Manuel Aires Mateus

SPAIN
- 80 viviendas de protección oficial en Salou by Toni Gironès Saderra
- Ampliación del Museo San Telmo by Nieto Sobejano Arquitectos, Fuensanta Nieto, and Enrique Sobejano
- Atrio Relais-Châteaux. Cáceres by Luis Moreno Mansilla and Emilio Tuñón Álvarez
- Museo del Agua de Lanjarón by Juan Domingo Santos
- Pasarela peatonal y urbanización. Baluarte de Labrit, Pamplona by Óscar Pérez Silanes, Carlos Pereda Iglesias, and Ignacio Olite Lumbreras

29.1.14

"[Le Corbusier] El arquitecto que odiaba al MoMA", exposición del MoMA en el CaixaForum de Barcelona


Le Corbusier. El Partenón, Atenas, 1911. Vista hacia el mar. Fondation Le Corbusier, París. © 2014 FLC-VEGAP

Vía El País.

La maqueta que el arquitecto francosuizo Charles Édouard Jeanneret-Gris, Le Corbusier (1887-1965), realizó en 1931 con el fin de participar en el concurso para construir los palacios de los soviets en Moscú, símbolo del incipiente triunfo del comunismo, acabó, por el azar de la historia, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Se la vendió el propio arquitecto en una operación que acabó mal, ya que Le Corbusier siempre aseguró que el museo no se la había pagado. Por eso, repitió en más de una ocasión que odiaba al MoMA. El tiempo lo cura todo y ha sido este museo neoyorquino quien ha organizado la última gran retrospectiva junto a la Foundation Le Corbusier de París. Le Corbusier. Un atlas de paisajes modernosse centra en su preocupación por el paisaje que desarrolló a lo largo de seis décadas de trabajo, muchos de ellos no realizados.

La conflictiva maqueta ha viajado a Barcelona con otros 214 objetos: dibujos, fotografías, cuadernos de viaje, pinturas, esculturas, muebles, maquetas, sus incontables planos —muchos de ellos nunca expuestos— y los multicolores croquis a mano alzada que realizaba en rollos de papel durante las conferencias que realizaba por medio mundo, en las que intentaba convencer al público de la validez de sus planteamientos. Un papel que luego se llevaba a casa y que por eso se puede exponer ahora.
La exposición repasa la trayectoria de esta figura clave, influyente y polémica de la arquitectura del siglo XX, donde queda patente que también fue urbanista, pintor, diseñador de interiores, escritor, fotógrafo y aficionado al cine.

Le Corbusier trabajó en toda su vida en unos 400 proyectos arquitectónicos, construyó 75 edificios en una docena de países, en todos los continentes excepto Oceanía, y publicó unos 40 libros. Muchos de ellos han quedado como manifiestos arquitectónicos.

Comisariada por uno de los máximos especialista en el arquitecto, Jean-Louis Cohen, la muestra es un viaje que recorre los lugares donde vivió, en los que dibujó, diseñó o llegó a construir: desde las montañas suizas del Jura donde nació, hasta India, pasando por Río de Janeiro, Moscú, Nueva York, París, Barcelona, Argelia y otras orillas del mar Mediterráneo, como la Costa Azul donde murió en 1965.

Está representado el primer trazo de su teoría de “la ley del meandro”, que descubrió en uno de sus múltiples vuelos sobre Brasil; los dibujos realizados en Chicago donde habló de la ciudad-jardín vertical que 10 años más tarde levantó en Marsella y alguna de sus propuestas más radicales, como la de arrasar París. Bueno, solo sus viviendas, sobre las que construiría rascacielos de cristal que dialogaban con los monumentos, los únicos que dan personalidad a la ciudad.

También se detiene la exposición en sus planes para Barcelona. Se expone el enorme diorama, un gouache en papel, conservado en el Colegio de Arquitectos de Cataluña que realizó en 1933, dentro del llamado Plan Macià y en el que, una vez más, pensaba cargarse parte de la ciudad antigua. Impresionante. “Estos proyectos son cuestionables, pero lo que permanece después de los años es la actitud. La actitud de hablar del mundo desde la arquitectura”, explicó el comisario.

También se puede ver el proyecto Una casa, un árbol que realizó para la ciudad de Barcelona, tras recibir las críticas de otro arquitecto, Josep Lluís Sert de no entender la idiosincrasia barcelonesa. Según dibujó, el arquitecto pensó en manzanas de 400 por 400 metros en la que se establecía una relación íntima entre los bloques de viviendas, las avenidas arboladas y las plazoletas que conformaban las manzanas.

Al final de su carrera consiguió muchos de sus objetivos, como construir cuatro unidades habitacionales en Francia y otra en Berlín, también su único edificio en Estados Unidos, en la Universidad de Harvard, tras el fracaso que representó el que la autoría del nuevo edificio de la Organización de las Naciones Unidas de Nueva York se atribuyera solo a Oscar Niemeyer y se negara su participación —pese a su esfuerzo por demostrar con collages y fotografías lo contrario—. Una de cal y otra de arena. En 1950 consiguió el proyecto de concebir una ciudad entera cuando le propusieron levantar Chandigarth, la nueva capital del estado del Panyab, al norte de la India; una ciudad que ha acabado convertida en el paradigma de de la nueva poética del hormigón visto.De este momento es también su construcción más famosa: la capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp, Francia, donde consiguió la comunión entre el edificio y su paisaje.

Durante el recorrido se pueden ver las fotografías del británico Richard Pare que durante dos años ha revisitado la obra construida por Le Corbusier en todo el mundo, viendo su actual estado y uso, dando a conocer una nueva visión de todos ellos, su encaje con el entorno y las vistas del paisaje que enmarca el edificio.

La exposición en Caixaforum reproduce, como si fuera un Ikea vintage, y a tamaño original, cuatro estancias creadas por Le Corbusier, con el mobiliario original, alguno creados por él mismo, como un vetusto escritorio realizado para su madre Maria Carlota en 1915. Desde una de las estancias que creara para sus padres en la Maison Blanche; un pabellón para la Villa Church, en Ville d’Avray; la unidad de habitación de Marsella y su última cabaña de Roquebrune-Cap-Martin, situada junto a la Costa Azul, donde pasó los últimos años de su vida. Un espacio mínimo realizado en madera: las paredes, techos, suelo y los austeros muebles, en los que el paisaje, por fin, parece tomar el interior del edificio.

Vía CaixaForum.

Conferencia inaugural: "Le Corbusier"
Jean Louis Cohen, comisario de la exposición.
Miércoles 29 de enero de 2014, 19:00 horas

Ciclo de conferencias.

Coordinación del ciclo a cargo de Marta Llorente, profesora titular de Teoría de la Arquitectura, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, Universidad Politècnica de Catalunya

Miércoles 12 de febrero | 19.30 h
Otro Le Corbusier
Juan Calatrava Escobar, catedrático de Historia del Arte, Universidad de Granada

Miércoles 19 de febrero | 19.30 h
Modos de habitar
M. Teresa Muñoz, profesora titular de Proyectos Arquitectónicos, ETSAM

Miércoles 26 de febrero | 19.30 h
“Les techniques modernes”
Jorge Torres Cueco, catedrático de Proyectos Arquitectónicos, UPV

Miércoles 5 de marzo | 19.30 h
Ciudades y paisajes
Xavier Monteys, catedrático de Proyectos Arquitectónicos, UPC

Miércoles 12 de marzo | 19.30 h
Medir y escuchar: el Modulor, diapasón del universo
Marta Llorente, profesora titular de Teoría de la Arquitectura de la ETSAB, UPC

Miércoles 19 de marzo | 19.30 h
Le Corbusier: se puede evitar la revolución
Juan José Lahuerta, profesor titular de Historia de la Arquitectura de la ETSAB, UPC

Miércoles 26 de marzo | 19.30 h
Mesa redonda
Una encrucijada para la arquitectura de hoy: cuatro generaciones hablan de los caminos abiertos por Le Corbusier
Ponentes: Rafael de Cáceres, Antón Salvadó, Victoria Garriga y Ricard Gratacós
Modera: Marta Llorente

25.1.14

Las catacumbas y el firmamento de Walter Benjamin, por Félix de Azúa.

Vía El País.



No creo que haya ensayo filosófico más famoso, complejo, influyente y poco leído que la así llamada Obra de los pasajes, de Walter Benjamin. Su nombre obedece a que ni siquiera puede llamarse “libro”: es un montón de papeles que acabaron guardados en una maleta, en cuyas páginas hay kilómetros de citas (ajenas) y comentarios (de Benjamin). ¿Un conjunto de ruinas? Así lo describe Giorgio Agamben: es la visión de un superviviente cuando pasea la mirada por los cadáveres y ruinas que se extienden a su alrededor tras un bombardeo.

La editorial Abada acaba de publicar una nueva versión de este clásico dentro de la ambiciosa obra completa del autor, y tiene como garantía la solvencia de su traductor, el poeta Juan Barja. La desventaja es que hasta dentro de unos meses no aparecerá el segundo volumen. En cualquier caso, es un acontecimiento editorial. Mientras tanto, siempre nos queda la edición de hace algunos años en Akal.

¿Qué andaba buscando Benjamin con tan abrumadora acumulación de documentos fragmentarios? Es casi imposible contestar a esta pregunta. El editor alemán, Rolf Tiedemann, cree que la ambición de Benjamin era escribir una filosofía de la historia que superara la herencia de Hegel y Marx. Otros opinan que es el más sofisticado análisis de los orígenes del capitalismo industrial. También los hay que no la tienen por obra de filosofía, sino de literatura, un prodigioso experimento comparable al de Joyce, que usa aquellas técnicas cinematográficas de montaje sobre las que tanto escribió Benjamin. Y no falta quien cree que, por lo menos en su primera parte, es un poema surrealista.

Porque en realidad hay dos partes y mantienen grandes diferencias la una con la otra. Nuestro pensador trabajó en su obra de 1927 a 1940. En la primera etapa, de 1927 a 1929, es indudable que quería reconstruir el auge del capitalismo nacido de la Revolución Francesa, haciendo uso de un método sorprendente: vivificando las ruinas que han quedado de aquel primer momento explosivo. Así, por ejemplo, los pasajes, los panoramas, los grandes almacenes de París, pero también la publicidad o la prostitución. Estos restos arqueológicos aparecen ante nuestro entendimiento como cadáveres devueltos a la vida (Benjamin usó la palabra “fantasmagoría” para su proyecto) y con capacidad para “despertarnos” del sueño capitalista.

En esta primera parte, Benjamin explora un mundo compuesto por mitos eternos que se vuelven a activar en cada etapa de la historia y que como tales mitos son invisibles en el presente, pero pueden intuirse en el pasado. El método no es muy distinto al de algunos surrealistas (en este caso Aragon) cuando describen un surtidor de gasolina como si fuera un tótem salvaje de los tiempos modernos. “El capitalismo es un producto natural junto con el cual le sobrevino a Europa un nuevo sueño en cuyo interior las fuerzas míticas se vieron nuevamente reactivadas”, escribe. Y este fue el problema. Su mentor y protector, el filósofo Th. W. Adorno, marxista ortodoxo y simpatizante del partido comunista, no podía admitir que Benjamin pusiera en modo onírico lo que para los creyentes era una superestructura racionalmente deducible de la infraestructura material. Benjamin tenía que cambiar de método si quería mantener la protección de Adorno.

Así que, a partir de 1929, Benjamin interrumpió su obra y se puso a estudiar la de Marx. Tanta humildad no se vería recompensada porque nunca alcanzó a ser un comunista aceptable y aun en la actualidad solo los muy conservadores lo siguen presentando como filósofo marxista. El caso es que no reemprendió su obra hasta 1934 y ya no la abandonaría hasta 1940, cuando la persecución nazi le obligó a escapar de París. Como es sabido, acabaría suicidándose en Portbou.

En su segunda parte, la música tiene otro programa, otra armonía, y aunque continúa siendo palmariamente benjaminiana sopla en ella un fuerte viento materialista que impone al texto nuevos mitos y fantasmagorías sin por ello disminuir la fuerza analítica. Son ahora los fantasmas de la Comuna, del París de Haussmann, de la Bolsa, de los ferrocarriles, de la gran banca. Y es también el fantasma de Baudelaire, luminoso aparecido lírico, primer poeta de la ciudad industrial que insufla sentido a la acumulación de mercancías, con gran irritación de Adorno.

Baudelaire será una obsesión de Benjamin y logrará arrancar al poeta del Olimpo francés, donde mueren los grandes, para devolverlo a la vida verdadera. He aquí una iluminación perfecta: Benjamin dio vida nueva a una poesía que había sido condenada a gloriosa ruina y languidecía convertida en mármol. La misma editorial Abada acaba de publicar, dentro de sus obras completas, el conjunto de ensayos que Benjamin dedicó a Baudelaire.

En su segunda parte, el concepto clave de los pasajes será el fetichismo de la mercancía, noción que tomó de Lukács, no de Marx, y que ha ido adquiriendo fuerza a medida que el capitalismo se ha ido haciendo cada vez más agresivamente fetichista. Las “imágenes del deseo” que se ocultan en las mercancías eran de nuevo, para Benjamin, espectros míticos que se filtraban desde el pasado en la vida del presente para hacernos caer en un sueño. Iluminarlos conducía a nuestro despertar. A nosotros, que no solo vivimos el fetichismo de las mercancías de un modo absoluto, sino que lo aceptamos como lo propio de “la Naturaleza”, es decir, que ya no queremos despertar, esta segunda parte nos puede parecer casi melancólica. Lo que Benjamin intuía en 1935 se ha convertido en un monstruo colosal que cubre con su sueño narcótico el globo entero y contra el que carecemos de herramientas críticas decisivas tras el hundimiento de la izquierda en su propio sopor arcaico.

Eso no hace menos interesante la segunda parte, en la que asistimos al ascenso de la mercancía (el fantasma por antonomasia) desde las catacumbas (los pasajes) hasta los palacios (los grandes almacenes) y finalmente a los templos (las exposiciones universales). La mercancía y su deseo fantasmagórico nace enterrada en los subterráneos iluminados por gas del Paris ochocentista, sube impetuosa a los escaparates lujosos de los grandes bulevares y acaba por asentarse en un pedestal parecido al trono de san Pedro a partir de las exposiciones universales. Esta segunda parte requerirá, seguramente, un nuevo comentario cuando aparezca el segundo volumen de Abada.

La grandeza de esta obra catastrófica permite tantas interpretaciones que los comentaristas siempre nos quedamos cortos, pero no quiero dejar pasar un elemento de cierta importancia para algunos lectores. Indirectamente, en esta obra se encuentra oculta o sumergida una defensa romántica del arte, tan original como oscura. Es evidente que Benjamin luchaba contra la filosofía de la historia “progresista”, la de Hegel, la de Marx, pero también la del cristianismo. Él no creía en la continuidad temporal y escatológica que permite deducir leyes y sentido a los acontecimientos, como si el tiempo se dirigiera hacia algún lugar. Aun cuando simuló ser un materialista dialéctico tenía demasiada inteligencia para someterse a un dogma. Veía el curso de la historia como una secuencia siempre interrumpida, un cataclismo enigmático que amontona cadáveres y que a veces se ilumina con el relámpago de un “acontecimiento”. Sin embargo, en ese momento de iluminación, lo que aparece a nuestro entendimiento es un mito que regresa en un renacimiento perpetuo. Lo que vemos durante los escasos momentos en que despertamos de nuestra ensoñación son arquetipos originarios que dan brevemente sentido a una existencia banal mediante la unión perfecta de presente y pasado. Esos momentos de iluminación no los producen las guerras, las revoluciones, los inventos o las luchas sociales, lo producen las obras de arte.

En nuestro firmamento brillan miríadas de estrellas, pero muchas de ellas sabemos que ya han muerto y hasta nosotros solo llega su fantasma. Lo mismo sucede con las obras de arte, con la particularidad de que incluso las muertas y fantasmagóricas permiten a los buenos marineros navegar por el mar de la existencia.

24.1.14

Douglas Davis, avanzada del arte en Internet

Vía El País.



'Performer', crítico y teórico, el artista estadounidense abrió nuevos caminos a la creación en red

Por Roberta Bosco, 23 ENE 2014.

Nadie lo hubiera dicho viendo sus obras, pero Douglas Davis (Washington, 1933) ya tenía 80 años el pasado 16 de enero, cuando falleció en Nueva York. Artista, crítico, docente y escritor, fue precursor de lo que se dio en denominar new media art y en 1994 firmó una de las obras que marcan el comienzo del net.art o arte en Internet, The world's first collaborative sentence, actualmente conservada en la colección del Museo Whitney de Nueva York.
Su trayectoria inició en los sesenta, pero el éxito le llegó en 1977 gracias a un trabajo inolvidable: The last nine minutes, que se estrenó durante la Documenta 6 de Kassel, en el marco de un proyecto realizado junto con Joseph Beuys y Nam June Paik. Adelantándose a la era del conocimiento compartido, los tres artistas dejaron libre la reproducción de la obra, un ejemplar de la cual forma parte de la colección del Reina Sofía. El centro madrileño posee también una de las primeras obras de Davis, Video against video, una proyección de 1975 en blanco y negro y color, sin sonido.
En 1994 Davis creó para la exposición InterActions, organizada por la Lehman College Art Gallery del Bronx, The world's first collaborative sentence, una de las tres obras emblemáticas de 1994 que —junto con The Mercury project de Ken Goldberg y The file room del español Antoni Muntadas— establecen un eje fundamental de la génesis del arte en Internet. La obra, estructurada como una performance textual y gráfica en la que todos pueden participar a través de Internet, fue un éxito y durante los seis años siguientes más de 200.000 personas en doce idiomas contribuyeron a enriquecer “la frase colaborativa más larga del mundo”.
“A pesar de parecer un texto plano, The sentence fue un proyecto visionario que anticipó las plataformas contemporáneas destinadas a la edición participativa”, explicó hace unos meses Christiane Paul, comisaria de New Media Art del Whitney, con ocasión de la emblemática restauración de la pieza. The sentence, donada al museo neoyorquino en 1995 por los coleccionistas Eugene y Barbara Schwartz, representa una instantánea de la primera era de Internet y un documento vivo de su evolución. Tras la intervención del pasado octubre el Whitney conserva dos versiones: la “histórica”, que ahora solo se puede leer, y la “funcional o live” , que acepta nuevas contribuciones, devolviendo así a la obra sus funcionalidades originales.
Paralelamente a su actividad artística, Davis ejerció durante años de crítico en la revista Newsweek, dio clase en más de 25 universidades y escribió numeroso textos teóricos, en los que destaca el ensayo The five myths of TV power (or why the medium is not the message) de 1993, centrado en la importancia crucial del espectador en la teoría de los medios de comunicación.

Mejillones tiene una isla flotante

Vía Las Últimas Noticias.



18.1.14

Arte, activismo y transformación social – Coloquio en el Museo de la Memoria, 21 de enero, 10:00 a 13:00 horas



Un día de diálogo y reflexión en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Esta instancia es parte de la exposición “Artists for Democracy: El archivo de Cecilia Vicuña”.

“Artists for Democracy: El archivo de Cecilia Vicuña” es la exposición de la reconocida artista visual que se inauguró el 14 de enero en el Museo de la Memoria y estará hasta el 2 de mayo, recreando su rol de co-fundadora y activista de la agrupación “Artists for Democracy”, creada en Londres el año 1974, para apoyar la resistencia contra el Golpe Militar en Chile. Esta exposición curada por Paulina Varas es una “activación de la memoria en el presente” que recupera un momento trascendente en la vida de la artista en su compromiso con los Derechos Humanos y la Democracia. En efecto, la iniciativa de Artists for Democracy, AFD (Artistas por la Democracia) desarrolló una enorme movilización internacional de activistas y una acción colectiva que culminó en el Festival de las Artes por La Democracia en Chile en el Royal College of Art de Londres ese mismo año, con obras de John Dugger, Mike Leggett, Liliane Lijn, Roberto Matta, Julio Cortázar y la propia Cecilia Vicuña, entre otras destacadas personalidades del mundo cultural en apoyo a las luchas anti-dictatoriales. Con esta muestra la artista busca transmitir a las actuales generaciones de artistas un método organizacional al servicio de la ciudadanía crítica.

Los episodios de Artists for Democracy en 1974 en Londres, activaron una nueva manera de relacionar arte, activismo, derechos humanos, y la participación de los artistas en este contexto. ¿Cómo activar la pregunta? Convocamos a un diálogo sobre el rol de los artistas en la creación de una democracia participativa, las democracias no realizadas asi como la crisis global de una democracia representativa.

En Chile actualmente el movimiento estudiantil y el movimiento por la asamblea constituyente han generado un diálogo fértil en la sociedad chilena, que tiene la posibilidad de cambiar el panorama político del país.Los artistas han estado mayormente ausentes de esta movilización, o han participado en forma tangencial. Sin embargo los dirigentes civiles y estudiantiles han declarado que solo un cambio cultural, de visión de mundo y valores puede cambiar efectivamente a la sociedad.

21 de enero, 10:00 a 13:00 horas

PROGRAMA:
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1ª PARTE
• Valerie Fraser (historiadora del arte inglesa).
• José de Nordenflycht (historiador del arte chileno).
• Cecilia Vicuña (artista y poeta chilena).
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2ª PARTE
• Cecilia Barriga (documentalista chilena residente en Madrid).
• Mariairis Flores, Lucy Quezada y Camila Barreaud (co-autoras del libro “En marcha. Ensayos sobre arte, violencia y cuerpo en la manifestación social”).
• Jorge Díaz, Felipe Rivas y Cristián Cabello (miembros de la Coordinadora Universitaria de Disidencia Sexual, CUDS).
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MODERADORA:
Paulina Varas (curadora de la exposición “Artists for Democracy: El archivo de Cecilia Vicuña”).

15.1.14

Modernidad y patrimonio, por José Ignacio Linazasoro en Arquitectura Viva 157.


© Tectonica Blog.

Vía Arquitectura Viva 157.

Debido en parte a la crisis económica, que ha azotado especialmente a los arquitectos, el trabajo sobre el patrimonio ha vuelto a cobrar interés; se ve como salida en un momento en el que paradójicamente el desinterés por la historia en sentido operativo y por la reflexión en general acaso han alcanzado un grado superlativo.

En los últimos tiempos parece haberse producido un resurgimiento de las posiciones más aparentemente conservadoras de la arquitectura, que ahora adquieren un tono populista y a favor de la corriente, porque para algunos pueden constituir un simple remedio a la crisis de los encargos ‘mayores’. Esto se viene comprobando tras la ‘resurrección’ de algunos representantes del posmodernismo más radical que vuelven a reeditar sus textos, esta vez añadiéndoles un toque de ecologismo para ‘ponerlos al día’ (véase ‘Manual del alcalde moderno’, Arquitectura Viva 156). Propugnan de nuevo un tradicionalismo de imagen que prescinde de cualquier sesgo de modernidad, pero que goza de la aprobación de organismos vinculados a la llamada ‘defensa del patrimonio’, habituales hoy en Europa.

Otro frente quizá más sólido desde el punto de vista intelectual es aquel que pretende hacer de cualquier intervención en edificios históricos una cuestión ‘científica’ (véase ‘A vueltas con el patrimonio’, en el número de Arquitectura Viva arriba mencionado). En este grupo se incluirían un buen número de arqueólogos e historiadores para los que el final de la historia parece haber llegado ya, y que se basan por eso en las ‘leyes del monumento’ como única directriz a la hora de intervenir, ignorando que muchas veces esas supuestas leyes no son sino el resultado de una historia llena de contradicciones.

Además de estas posturas estarían las rechazables operaciones de ‘contraste’, producidas con naturalidad en otros periodos históricos, pero que hoy, con los conocimientos que tenemos sobre la materia y el peso inexorable que la historia tiene sobre nosotros, no resultan ya asumibles. Tampoco las leyes del Patrimonio han hecho demasiado por clarificar este tipo de problemas; más bien todo lo contrario, dada su condición refractaria a la pluralidad inherente a los edificios históricos (en sí mismos palimspestos), y su muchas veces incongruente afán controlador.


© Tectonica Blog.

Con todo, sigue siendo posible plantear alternativas tanto al posmodernismo camuflado como al excesivo prurito conservador. Los edificios que se realizaron durante la reconstrucción en la posguerra europea supieron resolver desde posiciones intelectualmente valiosas la inserción de nuevas construcciones en recintos consolidados, la restauración de múltiples edificios dañados por la guerra —como en el caso ejemplar de la Alte Pinakothek de Múnich de Hans Döllgast— o simplemente necesitados de rehabilitación, como tantas obras de Scarpa, Albini o BBPR. Para ello no se abandonaron los presupuestos de la modernidad: la adecuación a las técnicas constructivas, la introducción de nuevos materiales si eran necesarios, o el uso de códigos figurativos contemporáneos. Hasta operaciones realizadas en el límite, como las Casa delle Zattere de Gardella, nunca quebraron los principios modernos. Tal vez una de las principales características de estas obras resida en su discreción, algo hoy en día difícil de encontrar.

Sin ánimo de caer en nuevas ‘recetas’ ni glorificar tiempos pasados, me parece que el momento de la posguerra europea y el debate sobre las preexistencias en Alemania y en Italia se presenta ahora como un modelo de equilibrio. Detrás de los mejores ejemplos estuvieron arquitectos de talento como los ya citados, pero también otros menos reconocidos, autores de una arquitectura anónima visible aún en muchas ciudades alemanas e italianas. Es precisamente esta arquitectura más o menos anónima la que configura el tejido urbano y hace posible la conservación de nuestro pasado.

14.1.14

¿300 metros de ampliación el puerto de Antofagasta hacia el sur? ¿Y el espacio público del borde urbano?

En paralelo a las noticias fatalistas del galpón del puerto de acopio de cobre, han aparecido una serie de notas abrumadoras sobre una extensión del puerto hacia el sur en 300 metros. ¿Y que hay del espacio público en el borde costero?

Un regalo de navidad del puerto a la ciudad de Antofagasta: El Mercurio, 22 de diciembre de 2013.





Una afortunada reacción de la sociedad antofagastina frente al anuncio, 23 de diciembre de 2013.

Biblioteca Nacional inaugura nuevo laboratorio de digitalización con robots de escaneo.

Una buena noticia de los avances de la Biblioteca Nacional, publicada el 18 de diciembre de 2013 por BÍo-Bío, y el 21 de diciembre por La Tercera.


Noticia en La Tercera: "Biblioteca Nacional compró dos super robots".

Vía Bío-Bío.

El nuevo espacio —equipado con un robot de escaneo automático de alta productividad y un scanner para mapas y obras de gran formato— permitirá acrecentar la capacidad de digitalización de la Biblioteca, con los más altos estándares de calidad. Esta obra se concreta gracias a un aporte del Mineduc con motivo de los 200 años de la Biblioteca Nacional.

Este jueves 19 de diciembre, a las 10 horas, tendrá lugar la inauguración oficial del nuevo laboratorio de digitalización de la Biblioteca Nacional, habilitado gracias a un aporte especial del Ministerio de Educación en el marco de los 200 años de la institución.

Son dos los equipos de última generación que permitirán ampliar y diversificar las colecciones digitales accesibles desde la Biblioteca Nacional Digital (plataforma inaugurada durante el mes de agosto): un robot de escaneo automático de alta productividad de la marca Kirtas Technologies Inc. (Kirtas Kabis I) y un scanner para mapas y obras de gran formato (Digibook Suprascan A0).

Este último aparato es capaz de procesar documentos de hasta 1,20 metros de ancho por 85 centímetros de alto, por lo que permitirá poner a disposición del público materiales que esperaban hace años ser digitalizados. Es el caso de periódicos como El Ferrocarril (1855-1910), cuyos números rozan en varios casos el metro de altura, y cuya colección completa se resguarda en la Biblioteca Nacional. A él se suman otras publicaciones periódicas editadas durante el siglo XIX y principios del XX en el país, como El Mercurio de Valparaíso (con tomos que alcanzan los 83 centímetros), su homólogo de Santiago (que llega a los 75 centímetros) y El Diario ilustrado (con hasta 70 centímetros).

A cargo del manejo de estos documentos y de los nuevos equipos está el equipo de digitalización de la Biblioteca Nacional, compuesto por la coordinadora de digitalización de Memoria Chilena, María Paz Zegers, y los fotógrafos Elizabeth Morales, Cristopher Sánchez y Claudio López. Tras varias jornadas de capacitación, el equipo ya está realizando las pruebas correspondientes, y se espera que en las próximas semanas se reinicie la digitalización sistemática de nuevos libros y documentos.

Ampliando el aporte de la Biblioteca Nacional Digital

En años anteriores, la Biblioteca había contratado de manera externa el uso de un robot de escaneo automático, modalidad que le permitía poner a disposición del público alrededor de 150 mil nuevas páginas al año. Este nuevo equipamiento permitirá acrecentar esta cantidad, junto a asegurar la obtención de copias digitales de los documentos de la más alta calidad.

Para Ana Tironi, directora de la Biblioteca Nacional, este avance representa “la posibilidad de ampliar el impacto del gran paso que dimos con la inauguración de la Biblioteca Nacional Digital al cumplir 200 años. Hoy superamos una barrera técnica que nos impedía digitalizar una serie de valiosos documentos, los que sabemos deben estar a disposición de todos los chilenos”.

Cabe señalar que desde el mes de agosto, la Biblioteca Nacional cuenta con esta plataforma única de consulta de sus colecciones —físicas y digitales—, que además ofrece una serie de nuevos servicios y funcionalidades, como Bibliotecario en Línea y el Depósito Legal Electrónico. A ello se suma la posibilidad que se le ofrece al usuario de crear estanterías personalizadas con los resultados de las búsquedas realizadas y comentar, recomendar o compartir a través de las redes sociales los resultados de su búsqueda y de cualquier objeto del catálogo que resulte de su interés.

En cuanto a las colecciones digitales, actualmente son 167.000 los registros que los usuarios y lectores de todo el mundo pueden consultar a través de la Biblioteca Nacional Digital, cantidad que se verá incrementada de manera importante gracias al reciente aporte del Mineduc.

La ceremonia de inauguración del nuevo laboratorio de digitalización tendrá lugar en el hall del cuarto piso del sector Moneda de la Biblioteca Nacional, y a ella asistirán las máximas autoridades de la Biblioteca y personeros del Ministerio de Educación. Una vez concluida esta ceremonia, los asistentes podrán recorrer las nuevas instalaciones y presenciar el funcionamiento de los nuevos equipos.

The sound of the earth

The sound of the earth from Lotte Geeven on Vimeo.


A seismograph & the recording of the sound of the earth.

For this project I travelled to the deepest open hole in the world to find out about it’s mysteries and to record the sound of the earth. Based on this travel I made a series of works. Check geeven.nl for more.

11.1.14

La nueva arquitectura de Wentru: Sonar

SONAR - Wentru from JuanLeonel on Vimeo.

El Dakar ha destruido geoglifos y Camino del Inca.


El recorrido de la destrucción de América latina. © Dakar.

Vía Visión Nacional.

Una denuncia realizada por el Colegio de Arqueólogos sobre los graves daños que ha sufrido el patrimonio arqueológico en el norte de Chile nos hace reflexionar acerca de los reales beneficios que esta competencia se lleve a cabo en el país.

Según la vicepresidenta del organismo colegiado, Paola González, desde el punto de vista patrimonial y arqueológico el impacto de este certamen sería significativo, “el Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos, es como si nos destruyeran miles y miles de libros de historia prehispánica e histórica, que son irreconstruibles, porque no son renovables”, detalló la profesional con sentidas palabras, y continuó explicando, “la destrucción de un geoglifo no es como un bosque de canelo que tu lo destruyes y plantas otro en el cerro del lado, acá si un sitio arqueológico se destruye, no vuelves a saber nunca más que pasó, ni continuar con las investigaciones de antiguas sociedades en base a aquellos vestigios”.

Por este motivo desde el 2012 el Colegio de Arqueólogos está solicitando que este evento sea sometido a un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, para de este modo generar una línea de base, considerando que los sitios por donde se realiza esta competencia son monumentos nacionales y pertenecen al Estado, y en versiones anteriores han resultado dañados geoglifos y parte del Camino del Inca.

Sin embargo, para el gremio es incomprensible la postura que ha tomado el Estado, en el sentido de no resguardar el patrimonio histórico, además de aportar con recursos para que este evento se lleve a cabo en el país, determinación totalmente opuesta a la que tomó Ecuador, que rechazó tajantemente la solicitud de la empresa Amaury Sport Organisation (ASO) para que la competencia se realizara por ese país, luego de analizar la experiencia y los daños provocados por las caravanas de vehículos en Chile, Bolivia y Perú.

Asimismo, en las redes sociales, como facebook se pueden observar numerosos grupos “anti-Dakar”, donde sus participantes muestran fotos de los daños ambientales, ecológicos y a los animales de las zonas recorridas.

9.1.14

La Clínica Cumbres del Norte siembra una amenaza sobre la zona típica de las históricas casas de ferrocarril.



En julio de 2013 fueron declaradas Zona Típica las casas del siglo XIX que formaban parte de la antigua Fundición Playa Blanca y que con los años pasaron a manos de Ferrocarriles y fueron reemplazadas en un par de manzanas sobre Avenida Argentina.

Estas casas son algunas de las construcciones más antiguas de la ciudad de Antofagasta y juntas formaban un armónico barrio de madera con galerías.

A continuación el plano de límites emitidos por el Consejo de Monumentos Nacionales:



Hace algunas semanas se ha anunciado una amenaza sobre la zona típica de las históricas casas de ferrocarril, y más antiguas casas de la fundición Playa Blanca de la mina de Huanchaca.

Se trata de una nueva clínica cuyo proyecto de edificio destruye totalmente la armonía del conjunto, demoliendo algunas estructuras, reciclando otras e incrustando un edificio de gran volumen que usa las casas de madera como una especie de zócalo a sus pies. El nuevo diseño no respeta ninguna escala y no atiende en lo absoluto al lenguaje de las casas vecinas de la zona típica, no solo por su tamaño, sino por la falta de claridad en cuanto a la expresión formal que se quiere lograr.

Su "forma" es de una serie de cajitas de cristales que van y vienen cruzados vertical por largas columnas como si de un anticucho se tratara. El resultado es una arquitectura ambigua, cuya fachada de cristal queda hacia el interior de la manzana, que no considera a calle Maipú (en cuanto fachada), y que no representa ninguna contribución relevante en cuanto arquitectura contemporánea.

Una obra que se emplaza en vecindad con monumentos históricos debiera adecuar su proyecto para que contribuya a la valorización de su entorno y no a su destrucción. Hay casos notables, por ejemplo el proyecto del Museo de Artes Visuales en Santiago que para preservar la escala del barrio Lastarria y y de una casa de madera preexistente decidió hundirse y no superar la altura de la antigua casa de galerías.

A continuación una nota publicada en El Mercurio de Antofagasta, el día 21 de diciembre de 2013.

7.1.14

‘Performance’, ese claro objeto del deseo

Vía El País.



Mucho antes de convertirse en artista de referencia y esposa de Lou Reed, Laurie Anderson pasó el verano de 1974 tocando el violín en plena calle, subida a unos patines incrustados en un bloque de hielo. Cuando el hielo se derretía, su espectáculo había terminado. A algunas manzanas de allí, John Zorn organizaba conciertos experimentales en su ático para un selecto público de solo dos espectadores, a los que daba cita dentro de su armario. Pocos meses antes, Vito Acconci había levantado el escándalo al masturbarse en una galería neoyorquina mientras narraba por megafonía en qué consistían sus fantasías sexuales.

En esa radical escena neoyorquina de los setenta volvió a aflorar una práctica artística nacida en los días del Cabaret Voltaire, reinventada por artistas que querían demostrar que otro arte era posible, siguiendo el ejemplo de Yoko Ono, desnudada por turnos por su propio público en la mítica Cut piece, o de Joseph Beuys, que una década atrás había asegurado que incluso pelar una patata podía ser arte, siempre que uno lo hiciera adrede. Una nueva exposición en el Whitney Museum, Rituals of Rented Island, examina hasta el 2 de febrero quién formó parte de ese círculo de agitadores y analiza sus repercusiones en el arte de hoy, de la incomprensión inicial al aplauso presente. "Los artistas de los sesenta experimentaban con la vida para imaginar otro tipo de realidad. Los de los setenta, desencantados ante el fracaso del cambio prometido, aceptaron las estructuras sociales, pero solo para ponerlas en duda desde dentro, demostrando que podían travestirlas en beneficio propio", asegura el comisario de la muestra, Jay Sanders.

La paradoja es que aquel arte nacido como práctica radical se haya convertido, cuarenta años más tarde, en la disciplina de moda. Este otoño, mientras el Whitney celebraba la escena neoyorquina de los setenta, el New Museum orquestaba una gran retrospectiva sobre uno de sus principales integrantes, Chris Burden. Al artista se le conoce, entre otras cosas, por haber tenido la ocurrencia de meterse en un saco en medio de la calzada y esperar a que algún coche le atropellara. Un tiempo atrás, durante otra escandalosa performance, había exigido a una de sus ayudantes que le disparara en un brazo. Ya advirtió el surrealista André Breton que la función de las vanguardias debía ser "salir a la calle y disparar entre la multitud". Burden solo se lo tomó al pie de la letra.

La atención a la disciplina se ha intensificado desde que, en 2010, la retrospectiva de Marina Abramovic en el MoMA logró seducir a más de medio millón de visitantes. La artista serbia permaneció sentada durante 736 horas ante 1.500 desconocidos, que no dudaron en hacer horas de cola durante días para poder sentarse a intercambiar intensos silencios durante un par de minutos. Desde entonces, Abramovic arrastra un halo estelar. El próximo verano se convertirá en artista residente de la Serpentine Gallery de Londres, donde volverá a interpretar por primera vez las performances que la hicieron conocida en los setenta. El codirector del centro, Hans-Ulrich Obrist, explica este retorno por la puerta grande de la disciplina por "el deseo, por parte del público, de vivir una experiencia no intervenida o arbitrada". Jay Sanders, que en 2011 ya dedicó una planta entera a la performance en la Bienal del Whitney, está de acuerdo. "Existe un fuerte anhelo por la experiencia en vivo, por el arte que sucede delante de nuestros ojos", apunta.

La propia Abramovic ha entendido que la hora de la performance ha llegado. De cara a 2015, prevé inaugurar una fundación que llevará su nombre al norte de Nueva York, que estará exclusivamente dedicada a este tipo de prácticas. Al entrar, los visitantes tendrán que firmar un contrato prometiendo permanecer en el centro por lo menos seis horas. Tras despojarse de sus pertenencias, practicarán ejercicios impuestos por Abramovic, como intercambiar miradas con un extraño o practicar la meditación trascendental en una cueva de cristales.

Con indudable oportunismo, el rapero Jay Z aprovechó el fenómeno el pasado verano, al reinterpretar a su manera el espectáculo que Abramovic libró en el MoMA: se encerró durante seis horas en una galería de Chelsea y cantó su single Picasso Baby ante un público formado por la crème del mundo del arte. Entre los asistentes se encontraba la misma Abramovic, pero también RoseLee Goldberg, otra de las auténticas responsables de lo que está sucediendo. En 2004, esta historiadora del arte fundó Performa, la primera gran bienal especializada en la performance. En vísperas a su décimo aniversario, en noviembre logró organizar un centenar de actos por toda la ciudad, marcados por un espíritu más accesible y festivo que político y sesudo. "La imagen de la performance se había quedado bloqueada en los setenta. La gente la veía como algo problemático y beligerante. Hemos demostrado que también puede ser atractiva y sexy, visualmente espectacular a la vez que intelectualmente rica", sostiene Goldberg.

Los museos no harían más que responder a este movimiento sísmico detectado desde hace media década entre el público. En Londres, la Tate Modern inauguró el año pasado The Tanks, un espacio subterráneo dedicado a la performance. Los espectáculos de Tino Sehgal, ganador del León de Oro en la Bienal de Venecia y nominado al Turner Prize de este año, ya se cotizan a más de 100.000 euros. En 2010, Sehgal maravilló con la exposición This Progress en el Guggenheim de Nueva York, donde el visitante debía comunicarse con una serie de personajes de edades distintas mientras uno trepaba la escalinata en espiral del museo. Ahora repite la experiencia con una nueva colaboración con Philippe Parreno en el Palais de Tokyo de París, donde el visitante debe interactuar con una niña robot.

De hecho, los ejemplos acontecidos en 2013 abundan. La actriz Tilda Swinton durmió varias horas dentro de una vitrina del MoMA y su compañera Milla Jovovich se encerró en un cubo de cristal durante la inauguración de la Bienal de Venecia. En el pasado Festival de Avinñón, la artista Sophie Calle alquiló una habitación de hotel y permitió que los visitantes observaran su intimidad. Al mismo tiempo, la Universidad de Harvard ofrecía su primer curso sobre historia de la performance, que contó con profesores invitados como James Franco y Cat Power. A principios de este mes, Kanye West y la artista Vanessa Beecroft montaban otro show en la feria Art Basel Miami. El teórico Donatien Grau lo llama "la era de la performance pop", utilizando a Lady Gaga como mejor ejemplo. La cantante no ha dudado en plagiar a abanderadas del movimiento, como la francesa Orlan -quien ha anunciado que la denunciará por copiarle su improbable look- y la canadiense Jana Sterbak, que vistió en público en traje de carne cruda dos décadas antes de que lo hiciera ella.

Los puristas de la disciplina desconfían de esta vulgarización a todo precio. Es el caso de Stuart Brisley, quien se hizo famoso en 1972 por meterse en una bañera de agua putrefacta y permanecer en ella durante dos semanas. Considera que la popularidad adquirida por la performance acarrea peligros, como el de dejar de ser un lugar de compromiso y participación. "Ya no parece aquel experimento que hacía que el espectador se replantease su lugar, sino un gran espectáculo observado a distancia", opina Brisley. "Es un síntoma de la relación entre los museos y el mundo de las finanzas. Se requieren unos objetivos de asistencia que se cumplen con el espectáculo masivo. Estos performers son celebrados por su excepcionalidad, pero su obra se observa con la misma pasividad que un partido de fútbol".

2.1.14

Andariveles Bleichert en las instalaciones salitreras de la región de Antofagasta. Publicidad en El Mercurio de Antofagasta, 1924.

Muchas faenas de la época dorada del salitre de la región de Antofagasta utilizaban la moderna tecnología de los andariveles (vías aéreas eléctricas para transporte de material), como en el caso de la oficina Sargento Aldea en el Cantón Central, o la Compañía Minera de Tocopilla.

El Mercurio de Antofagasta publicitaba los andariveles producidos en Leipzig de la fábrica de Adolf Bleichert y que eran vendidos por Bernardo Harseim.



Andariveles [Adolf] Bleichert [& Co. Leipzig]
La fábrica que ha montado mas vías aéreas que todas las demás casas de Europa reunidas. Demuestra que es la más grande fábrica en la construcción de andariveles.
Catálogos y mayores detalles
[Bernardo] Harseim Soc. Ltda.
Agentes para Chile y Bolivia.