23.7.16

Palacios eclécticos de la belle époque de Antofagasta

#Antofagasta #eclecticismo #leonellobottacci #architecture

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#eclecticismo #architecture #Antofagasta #zalaquett

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#Antofagasta #architecture #eclecticismo #homeroloisfraga #casaanelli #casimiresfranceschini

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#Antofagasta #casajimenez #neomudejar #architecture

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#architecture #eclecticismo #modernismo #spanish #inmigrantes #maximianomartinez #ferreteriaelaguila

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#Antofagasta #neonazari #architecture #neomudejar

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#architecture #eclecticismo #antofagasta #annystore

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#architecture #eclecticismo #leonellobottacci #antofagasta

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#antofagasta #architecture #eclecticismo

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



#Antofagasta #house #architecture #eclecticismo #germanarchitecture #casa #parquebrasil#Chile

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



[Antofagasta] Autoridades visitaron construcción de moderna oficina de Registro Civil de Mejillones


© La Estrella de Antofagasta.


© SoyChile.

Vía Ministerio de Justicia.

La obra se encuentra en etapa de recepción por parte de la Dirección de Arquitectura y pronta a ser entregada al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para su apertura a la comunidad.

Con una moderna y renovada oficina, con todos los estándares de calidad requeridos para mejorar la atención de público, se desarrolla el proyecto del nuevo Registro Civil e Identificación de Mejillones, por parte de la Dirección regional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, según lo constataron autoridades regionales y comunales, en una visita inspectiva realizada a las obras que se entregarán en agosto.

Esta iniciativa considera una inversión superior a los $400 millones, financiados por el Gobierno Regional a través de recursos del FNDR, aprobados por los Consejeros Regionales.

El alcalde de Mejillones, Marcelino Carvajal, indicó que “creo que Mejillones se merece, dentro de su desarrollo y crecimiento, contar con servicios públicos acorde a nuestra realidad, por ello, el Registro Civil es muy importante. Tengo que agradecer al Gobierno, a través del Ministerio de Justicia, ya que nuestra comuna cada vez tiene más servicios y eso es calidad de vida y hoy este espacio será un lujo para nuestra comunidad”.

Por su parte, el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Marcelo Encina, explicó que “una de nuestras prioridades es garantizar el acceso a la Justicia y dentro de esa garantía, Mejillones ya cuenta con una oficina que puede entregar todos los servicios del Registro Civil y con una infraestructura necesaria para dar comodidad a una comuna que crece día a día, donde la actividad económica es abundante y el aumento de su población es indiscutible. Esta es una importante inversión, por lo que nos tiene muy contentos que la comuna cuenta con este relevante y moderno servicio”.

Desde el año 1981 la comunidad mejillonina no cuenta con una oficina propia del Registro Civil, producto de un incendio que consumió la antigua dependencia, por lo cual este proyecto responde a una necesidad que se encontraba latente de parte de la comunidad de poder realizar sus trámites de manera óptima, expedita y cómoda.

Al respecto, el director regional del Registro Civil e Identificación, Rafael Carvajal precisó que “esta nueva oficina entregará mejores condiciones de trabajo para nuestros funcionarios y un mejor nivel de atención para la comunidad. En la comuna de Mejillones se realizan cerca de 500 atenciones; entrega certificados de nacimiento, defunción, antecedentes, hoja de vida del conductor, cédula de identidad, pasaporte, celebraciones de matrimonios y Acuerdos de Unión Civil y con este nuevo edificio se realizarán de forma mucho más expedita”.

OBRAS

Referente a este proyecto, el seremi Obras Públicas, César Benítez informó que “la construcción de este edificio forma parte integral de una política de mejoramiento de espacios y de calidad de vida para mejilloninos y mejilloninas por parte del Gobierno Regional. Cerca de 400 millones de pesos fue la inversión de este proyecto, que cuenta con todos los aspectos de accesibilidad universal para dotar de espacios adecuados para toda la comunidad”.

La nueva construcción se ubicará en calle Latorre 611 y tendrá un área de atención de público, sala de ceremonias, comedor, archivo y bodega. El antiguo Registro Civil tenía una capacidad de 38 m2 y con esta obra se ampliará a 108 m2, por lo que va a tener una nueva funcionalidad y calidad de atención que requería la comunidad de la ciudad del Mega Puerto.

Los misterios y curiosidades que oculta el histórico Parque Brasil. Por Cristian Castro.

Vía La Estrella de Antofagasta.





Sobre el proyecto de remodelación se pueden ver estas notas, que datan por lo menos del año 2011, ¿quien asegura que ahora sí se realizará? ¿Las elecciones municipales?:

El Mercurio de Antofagasta, 21 de abril de 2011
Falencias impiden avance de proyectos municipales

SoyChile, 22 de abril de 2016
Así quedaría el Parque Brasil tras millonaria remodelación en Antofagasta

La Estrella, 23 de abril de 2016:
Con gran inversión mejorarán el aspecto y diseño del Parque Brasil

La Estrella, 26 de mayo de 2016:
¡Notable! Parque Brasil vivirá un histórico mejoramiento

22.7.16

Cartas que tal vez nunca lleguen. El futuro de la empresa estatal de correos de Bolivia está en el aire

Vía El País.



Por Álex Ayala Ugarte

El futuro de la empresa estatal de correos de Bolivia está en el aire. El presidente Evo Morales se plantea cerrarla.

En sus más de diez años como cartero, Rubén Manríquez, uno de los funcionarios del servicio boliviano de correos, ha cargado buenas y malas noticias. Manríquez adora la cara de felicidad de los usuarios cuando llega con alguna de las compras que hicieron vía Internet, pero en una ocasión le tocó entregar un vestido de boda con un mes de retraso y tuvo que aguantar la reprimenda de la madre de la novia sin traje. Se salvó de dejar una bomba en un edificio porque quedaba unas calles más allá de la zona que le asignaron sus superiores. Y le alegra la vida a una señora cada vez que toca su puerta con un giro que ella espera como si se tratara de un diamante en bruto. Estas escenas de película de Buñuel, sin embargo, no volverán a repetirse si Evo Morales decide ordenar el cierre de la empresa estatal, tal y como sugirió recientemente en una rueda de prensa.

Hay países sin ejército, como Andorra, y países sin botellas de Coca-Cola, como Corea del Norte. Hay países sin partidos políticos, como Tuvalu, y países sin niños con nombres extravagantes porque los han prohibido, como Nueva Zelanda. Pero es casi inimaginable pensar en un país sin correos, sometido a la dictadura de las compañías de mensajería urgente, que consideran que al cliente no hay que darle la razón casi nunca.

El servicio postal de Bolivia tiene un aire como de bodegón –las estanterías que utilizan los carteros para clasificar correspondencia suelen mostrar lo habitual: paquetes, publicidad, extractos bancarios y sobres livianos, pero también vasos de plástico vacíos, imágenes del papa Francisco y mendrugos de pan– y proporciona un empleo fijo a más de 460 individuos, es decir, con sus trabajadores se podrían armar 42 equipos de fútbol.

Según Rubén Bascopé, secretario de conflictos del sindicato de la empresa, a pesar de que el viceministro de Telecomunicaciones ha reinterpretado las declaraciones del presidente boliviano planteando la posibilidad de un rescate para que correos no quiebre, hay cierta psicosis entre los empleados. Algunos carteros caminan más de ocho kilómetros al día como hacían antes los chasquis –los jóvenes corredores de la época del incario que transmitían los mensajes de las autoridades– y acaban la jornada con dolores intensos en los hombros y en las rodillas. Y otros tienen que aguantar retrasos a la hora de cobrar su sueldo y las quejas de las personas malhumoradas por los extravíos.

Bascopé es consciente de que el intercambio epistolar ya es historia muerta, pero asegura que entre mayo y diciembre se mueven alrededor de 90 toneladas al mes de paquetería y cree que correos podría llegar a alcanzar un punto de equilibrio. A otros compañeros suyos, como Américo Sanjinés, un tipo con bigote de oficinista que dirige el museo de la institución, les gusta recordar los días de gloria: aquí nunca se enviaron 80.000 ladrillos para construir un solo edificio ni niños con las estampillas pegadas en la chaqueta, como en Estados Unidos, pero se exhibe una carta con siete kilómetros de largo enrollada como papel higiénico y hay decenas de casilleros en perfecto estado pero desiertos, que parecen estar ahí como una metáfora del futuro que vislumbra Evo.

Álex Ayala Ugarte (Vitoria, 1979). Fue fundador Pie Izquierdo, primera revista boliviana de no ficción y Premio Nacional de Periodismo de Bolivia en 2008. Obtuvo la primera beca Michael Jacobs para periodistas de viajes en 2015. Tiene dos libros: 'Los mercaderes del Che' y 'La vida de las cosas'.

17.7.16

Lo mejor de la Bienal: 1-Arquitectura de la intersección

Vía Del tirador a la ciudad.



Por: Anatxu Zabalbeascoa | 11 de julio de 2016

En una Bienal tan reivindicativa de lo elemental, de trabajar con lo que se tiene a mano, de recurrir al ingenio, de revalorizar herramientas y materiales tradicionales y de, incluso, reivindicar el clasicismo -Aires Mateus o Chipperfield- como vía para asegurar la larga vida de una arquitectura más sostenible reconforta adentrarse en una construcción temporal que con una geometría básica y pocos medios consigue simbolizar las ambiciones más artísticas de la arquitectura: la belleza, la monumentalidad y el misterio.

Mauricio Pezo y Sofía von Ellrichshausen han construido un laberinto en los jardines de la Bienal. Lo han hecho con diez círculos de diámetros variados (entre dos y siete metros). El pabellón se llama Vara porque esa medida, tan poco precisa, era la que se empleaba en la construcción de las ciudades coloniales latinoamericanas. Así, su pabellón es una arquitectura que no necesita explicación alguna, pero que se enriquece con ellas. Como la vara y su inexactitud, el proyecto defiende el azar y el tacto desde una geometría muy precisa –una estructura de acero- pero recubierta de yeso que parece contener las marcas de los dedos de los operarios. El propio color, verde azulado intenso, recorta la intervención al tiempo que la integra en el paisaje de los jardines.

El collar de círculos y sus intersecciones abren pasajes, encierran patios y enmarcan un lugar densamente poblado durante la Bienal ofreciendo vistas inesperadas. Hay y no hay jerarquía en el orden aparentemente aleatorio de estas circunferencias. Pezo y von Ellrichshausen defienden que la arquitectura es una forma de conocimiento. Por eso con medios muy básicos han construido un lugar inolvidable “que aspira a ser algo más de lo que es”. Eso es para ellos la arquitectura. Y en Venecia han necesitado poco para transmitirlo.

Mapocho incaico

La ciudad inca en Santiago de Chile que Pedro de Valdivia ignoró. Por Denisse Espinoza.



Vía La Tercera.



[Hallazgo] En 2012 los investigadores Gonzalo Sotomayor y Rubén Stehberg afirmaron que a la llegada de los españoles la capital ya era una importante sede del Imperio cusqueño. Una excavación en el Museo Histórico comprueba la tesis que cambiaría la visión sobre el origen de Chile.

Fue a fines de 2011 cuando el historiador Gonzalo Sotomayor llegó a la oficina de Rubén Stehberg, jefe del área de arqueología del Museo de Historia Natural, con un dato clave. Luego de bastante tiempo descifrando y estudiando los archivos eclesiásticos de los dominicos, Sotomayor había dado con el sitio más probable donde el Imperio Inca habría levantado una de sus sedes administrativas principales. “Me dijo haber encontrado el testimonio de un indio de origen peruano, Gaspar Jauxa quien dice que el camino del Inca partía en el centro de Santiago ‘desde la casa de Doña Ysabel de Caseres donde están los paredones biexos de las casa del inga’ (sic), en lo que sería hoy calle Puente con Catedral. Nunca había tenido una ubicación tan exacta”, recuerda hoy Stehberg, quien en 1975 se graduaba de arqueólogo con una tesis donde ya planteaba la idea de que en la ribera del Mapocho existía un centro administrativo del Tawantinsuyo a la llegada de los españoles. La información de Sotomayor reavivó la hipótesis, pero para comprobarla había que remover tierra.

Gracias a un proyecto Fondecyt, lograron ese mismo año excavar bajo el Museo de Arte Precolombino y la Catedral de Santiago, donde justamente encontraron importantes fragmentos incas: a fines de 2012 la publicación Mapocho incaico revolucionó a los historiadores, generando voces a favor y en contra. No se detuvieron. En estos últimos cuatro años las excavaciones se ampliaron a toda la cuenca del río Mapocho, incluyendo el cerro Chena, la quebrada San Ramón y sitios en Apoquindo, Tobalaba, Peñalolén y Quilicura, donde encontraron desde alfarería y cerámica cusqueña hasta cementerios indígenas. Hace tres semanas iniciaron los trabajos en uno de los patios del Museo Histórico (que el público puede visitar hasta el 31 de julio), donde otra vez hallaron fragmentos de cerámica inca. La investigación que por estos días está en su punto álgido, también ha sufrido un duro revés. En marzo pasado, Gonzalo Sotomayor falleció producto de un cáncer. Tenía 42 años.

“Fue una enfermedad muy agresiva. Lo perdimos y quedamos cojos, él proveía de documentación histórica clave. Teníamos tantos planes”, lamenta Stehberg. En dos meses más publicará Mapocho incaico norte, documento que logró completar junto al historiador de la UC; mientras que con el resto del equipo compuesto por la arqueóloga Claudia Prado, el geólogo Juan Carlos Cerda y ahora con la ayuda de Emma de Ramón, conservadora del Archivo Nacional y Miguel Lecaros, asistente de Sotomayor, planean concluir Mapocho incaico central, parte final de la investigación.

Visiones y omisiones

La evidencia demuestra que a la llegada de los españoles ya existía en lo que hoy es la Plaza de Armas un importante asentamiento dirigido por el gobernador inca Quilicanta, quien incluso habría ayudado a la expedición de Diego de Almagro y más tarde al propio Pedro de Valdivia.

Este centro habría tenido una importante red vial, con acequias donde se practicaba la hidroagricultura y extracción de minerales como plata y oro, además de conectar con provincias del Tawantinsuyo. Uno de los primeros indicios lo encontraron en las actas del Cabildo de 1541 donde se indica que Valdivia fue nombrado gobernador “en el tambo grande que está junto a la plaza de esta ciudad” ¿Qué hacía un tambo -albergue incaico- en territorio chileno? El dato ya empezaba a echar por tierra la idea de que el conquistador había fundado Santiago de Nueva Extremadura en un peladero.

“Las cartas que Valdivia le envió al rey influyeron mucho en que los historiadores no profundizaran en el tema inca. En ellas no da cuenta de nada, es una visión europeocéntrica que invisibilizó el aporte indígena. Estaban más preocupados en destacar sus propios logros, querían deslumbrar al rey, pero lo cierto es que lo que hicieron fue aprovechar la ubicación que los incas ya había establecido. Valdivia dependía de los indígenas prácticamente para todo, incluso para comer, aunque terminaron destruyendo todo ese sistema”, afirma Stehberg.

Valdivia se habría encontrado con una ciudad en pleno funcionamiento, con plaza, edificios públicos, viviendas, depósitos y acequias, que incluso en 1536 habría sido saqueada por españoles de la expedición de Diego de Almagro, quienes se llevaron a vírgenes mamaconas consagradas para la deidad solar, según el relato del cronista Padre Rosales. Además en las excavaciones en el Pucará Chena, Stehberg y Sotomayor encontraron una plataforma ceremonial, de la que el arqueólogo no quiere dar más detalles “hasta que se libere la publicación oficial”, dice. La momia del Niño del Cerro El Plomo, sería otra de las piezas clave.

“Lo interesante es que aunque el Tawantinsuyo en el Perú desapareció por el 1532, en el valle del Mapocho siguió funcionando hasta el 11 de septiembre de 1541”, dice el arqueólogo. La exactitud de la fecha se debe a que ese día cientos de indígenas asaltaron y quemaron la ciudad, provocando la ira de los españoles sobre todo la de Inés de Suárez, compañera de Valdivia, quien mandó a degollar al cacique Quilicanta, culpado de la sublevación. “Eso marcó el final del Tawantinsuyo en nuestras tierras”, dice Stehberg. Aunque para la historiografía nacional, el dominio inca siempre fue invisible. Todo está por reescribirse.

13.7.16

El premio Mies Crown Hall of Architecture: Un premio sin identidad. Por Miquel Adrià


Vista exterior del Museo de Sitio de Pachacamac. © Claudio Galeno.

El Museo de Sitio de Pachacamac es una arquitectura de mucho interés, ¿pero el edificio de Grafton en Lima? Inusitadamente, la historia se repite con el premio Mies Crown Hall of Architecture, como ocurrió con el primer premio Mies Van der Rohe para arquitectura latinoamericana, respecto a la poca claridad en cuanto a los criterios de una premiación. Miquel Adrià lo expresa muy bien en su artículo:

Vía Arquine.

El premio Mies Crown Hall of Architecture ya tiene finalistas. Después de un largo periplo del jurado por las Américas varias, visitando los edificios seleccionados para esta segunda edición del premio –organizado por el IIT (Illinois Institute of Technology) que fundara el mismo Mies van der Rohe y de cuyo edificio principal del Campus toma el nombre– se escogieron siete finalistas de entre los cuales se premiará al elegido en octubre. Un jurado conformado por Wiel Arets (director de la Escuela de arquitectura del IIT anfitriona del premio), Stan Allen (profesor y exdirector de Escuela de Arquitectura de Princeton), Ila Berman (Directora de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Waterloo, Canadá), Jean Pierre Crousse (arquitecto peruano de Barclays&Crousse, autores del galardonado pabellón de Perú en la bienal de Arquitectura de Venecia 2016) y Florencia Rodríguez (directora de la revista PLOT de Buenos Aires, Argentina), analizaron 177 obras construidas entre 2014 y 2015 desde Canadá hasta Chile. Si bien la primera edición del premio abarcó los primeros trece años del siglo, este galardón tiene carácter bianual y premia tres categorias: a la mejor obra, a la mejor propuesta de equipos emergentes y al mejor proyecto estudiantil. Los ganadores no reciben gratificación económica –como sucede con el Pritzker, el Imperiale o el Aga Kahn, por mencionar los mejor posicionados– sino que se invitan a los ganadores, como profesores del IIT.

Los siete finalistas fueron John & Patricia Patkau, por el Centro de Visitas del Sitio Histórico Nacional de Fort York en Toronto, Canada; Patricia Llosa y Rodolfo Cortegana, por el Museo de Sitio Pachacamac en Lima, Perú; SANAA, por las Granjas Grace en New Canaan, Estados Unidos; Grafton Architects, por el nuevo Campus urbano de la Universidad de Tecnología e Ingeniería de Lima, Perú; Michael Maltzan, por un edificio de departamentos en Los Ángeles, Estados Unidos; Alberto Kalach, por el edificio de oficinas en Constituyentes, en la Ciudad de México; y una casa de Angelo Bucci / SPBR arquitetos en Sao Paulo, Brasil.

A la hora de tratar de posicionar un nuevo premio continental como el MCHAP es importante subrayar lo que lo distinguirá de otras preseas. Unas –como el Pritzker– premian al autor, otras a la obra –como el Premio Europeo Mies van der Rohe–, otros a la trayectoria profesional –como el Imperiale– y algunos más académicos, reconocen proyectos y estudios no construidos. Este premio aspira a construir una lectura americana que aúne el norte anglosajón y el sur latino, bajo un mismo tamiz incluyente ante realidades socioeconómicas y tecnológicas tan dispares. El reto no es menor, sobretodo al estar organizado exclusivamente por la mencionada sede universitaria de Chicago y no ser fruto de varias sedes anfitrionas y multinacionales o de una alianza entre pares que garantizara, desde su gestación, la pluralidad pretendida.

Cabe recordar que en su primera edición se premiaron dos obras extraordinarias de dos equipos europeos para destacar lo mejor de las Américas: al portugués Álvaro Siza por el Museo y Fundación Iberé Camargo de Porto Alegre, Brasil, y a los suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron por el estacionamiento –con casa en la azotea– en Miami. En la actual y segunda edición los miembros del jurado apostaron por dos museos, un campus, una granja, un edificio de viviendas, otro de oficinas y una casa. Dos de ellos proyectados por arquitectos de otros continentes. Otros dos ubicados en Perú. Sorprende la ausencia de autores chilenos finalistas (estaban seleccionadas 22 obras chilenas) ya que en las últimas décadas se ha demostrado que entre los más destacados arquitectos americanos sobresalen los del país andino, y no deja de extrañar que ante la espectacular riqueza de proyectos que privilegian el carácter público de la arquitectura se haya incluido una casa –tan extraordinaria como otras tantas entre las preseleccionadas–. El jurado, a su vez, descartó obras notorias como el Centro de Innovación Argos de Lorenzo Castro en Medellín, los edificios académicos de Rocha+Carrillo en México, la Facultad de Económicas de Hevía y Duque Motta y la Facultad de Artes de Fernando Pérez-Oyarzun y Jose Quintanilla-Chala, ambas en Chile, el Emerson College en Los Ángeles, de Morphosis, entre otros edificios universitarios, para privilegiar el campus limeño de los irlandeses Gafton (otros europeos). Se desechó también el Biomuseo de Gehry en Panamá, el Museo de Arte en Aspen, Estados Unidos, de Shigheru Ban, el Museo Canadiense de los Derechos Humanos en Winnipeg, Canadá, de Antoine Predock, la Biblioteca pública en Constitución, Chile, de Sebastián Irarrázaval, entre otros, para escoger el extraordinario museo de sitio Pachacamac en la periferia de Lima. Quizá este museo que se relaciona empáticamente con el paisaje desértico y las prexistencias arqueológicas incas desde una arquitectura atemporal, sea el único seleccionado con posibilidad de dar una cierta credibilidad a la trayectoria del MCHAP.

El valor de un galardón se construye edición tras edición definiendo la vocación de los convocantes. Bienvenido el premio Mies Crown Hall que sin duda servirá para captar la atención hacia la arquitectura que se siembra y cosecha en las Américas, si bien valdría definir los valores que debe privilegiar una presea que otorga una institución académica, para dotar de identidad propia al nuevo premio.

9.7.16

Un proyecto hispano-peruano gana la ampliación del Museo de Arte de Lima

Imagenes vía Arquitectura Viva.


Vía El País.

Los estudios Llama Urban Design y Burgos & Garrido construirán el ala de arte contemporáneo

Por Jacqueline Fowks
Lima 9 JUL 2016 - 08:36 CEST

El Museo de Arte de Lima (MALI), un conjunto de estilo neo-renacentista en el centro de la capital, construirá en los próximos años su nueva ala subterránea de arte contemporáneo en 6.000 metros cuadrados de acuerdo al proyecto presentado por las firmas de arquitectos Llama Urban Design (Perú) y Burgos & Garrido (España), que se impuso entre otros 387 procedentes de 56 países, informó el presidente del MALI, Juan Carlos Verme.

El jurado internacional del concurso arquitectónico trabajó por cinco días en Lima y la noche del viernes anunció su veredicto en la sala Prado del museo. Mariana Leguía, de Llama Urban Design, arquitecta con una maestría en el programa de Ciudades de la London School of Economics, se sorprendió con la decisión: “Vamos a hacerlo con ganas porque soy peruana, estoy contenta”, comentó.

“Es el proyecto de nuestras vidas y vamos a trabajar duro para hacerlo lo mejor posible”, agregó el arquitecto español Ginés Garrido.

Leguía indicó a EL PAÍS que el pabellón proyectado es “muy contemporáneo, con el espacio principal de la galería que el museo pidió. El planteamiento es un aulario, la biblioteca, la galería y la plaza, con la recuperación del espacio público”.

Flavio Calda, director ejecutivo del MALI, señaló a este diario que el costo de la construcción puede ascender a 15 millones de dólares, que deben conseguir mediante el mecanismo de "obras por impuestos", tras una coordinación con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y una o varias empresas privadas.

Kristin Feireiss, escritora, curadora de diseño y arquitecta alemana, presidió el jurado que estuvo integrado además por Guy Nordenson, ingeniero estructural y profesor en Princeton; Teodoro Fernández, arquitecto chileno reconocido por el diseño de parques y espacios cívicos; Paulo Dam, arquitecto y catedrático de la Universidad Católica del Perú; y el presidente del MALI.

“El proyecto ganador resolvió bien la ecuación que se le presenta a todas las ciudades que como Lima, con casi diez millones de habitantes, son una gran metrópolis agresiva incluso para sus propios ciudadanos. ¿Cuál es la relación de una institución como un museo con el espacio público que lo circunda?: ellos establecen bien esa ecuación”, comentó el arquitecto Fernández a El PAÍS.



El proyecto de Leguía y Garrido planea reestructurar los jardines botánicos que rodean el actual edificio del MALI, y retirar ciertos elementos que se han ido acumulando en el tiempo para ganar espacio verde. Ello significa recuperar el parque, para que sea un espacio público de recreación, una vez que eliminen un gran anfiteatro construido la década pasada y una zona de estacionamiento.

“La reconstitución del espacio comparable a los bulevares del siglo XIX implica una adaptación contemporánea”, refiere el proyecto, que prevé espacios para skaters y ciclistas.

El MALI es uno de los principales museos de Perú, gestionado por una asociación privada sin fines de lucro, aunque en 2015 su segundo piso fue reabierto tras una remodelación hecha con fondos públicos. La muestra permanente tiene más de 1.200 piezas de arte que datan desde la época prehispánica hasta mediados del siglo pasado, aunque la colección supera las 17.000 piezas.

7.7.16

The Corrupt Show and The Speculative Machine. Superflex, colectivo danés incita a la corrupción en el MAC


The corrupt show. © Fundación JUMEX.

Vía La Tercera.

Conocidos por sus obras que critican el sistema económico global, Superflex invita a firmar contratos de colusión y fraude.

Por Denisse Espinoza
07 de julio del 2016

En días en que la política latinoamericana está en tela de juicio por diversos casos de colusión, soborno y fraude, ¿qué tan dispuesto estaría un ciudadano común de ser también parte activo de un sistema corrupto? Según los daneses de Superflex, lo estaría tanto como cualquiera que acepta recibir un dulce gratis. El prestigioso colectivo artístico, nacido en 1993, acaba de aterrizar en el MAC de Quinta Normal con la muestra The Corrupt Show and The Speculative Machine, en la que incitan al público, a cambio de un caramelo, a firmar diferentes contratos que los comprometen a involucrarse en actividades ilícitas como soborno, falsificación, malversación de fondos públicos, aceptación de gratificaciones o tráfico de influencias, todas tipificadas por la ONU. Una vez firmados, los contratos serán timbrados y colgados en un muro del museo, para luego unirse a la colección de otros contratos ya firmados en México, para la exhibición que Superflex hizo hace tres años en la Fundación Jumex, curada por el chileno Christian Viveros-Fauné, quien ahora los trae a Chile. Luego harán lo mismo en Brasil.

El objetivo es amenazar la estabilidad y seguridad de la sociedad, así como poner en jaque al poder, pero también al ciudadano. “Llegamos al contrato como herramienta artística porque nosotros mismos tuvimos problemas de derecho de autor y copyright. Una vez que logras manejar el lenguaje de la ley, logras entender cómo funciona el poder y darlo vuelta a tu favor”, explica Bjørnstjerne Christiansen, uno de los miembros del grupo junto a Jakob Fenger y Rasmus Nielsen.

Claro que la obra de los daneses no sólo es conceptual sino también concreta y de carácter social. Una de sus acciones de arte más bulladas fue la que realizaron en 2003 con agricultores de guaraná en el Amazonas brasileño, a quienes apoyaron para aprender a fabricar y comercializar su propio refresco y así oponerse a la explotación de las multinacionales. La obra fue censurada en 2006 en la Bienal de Sao Paulo y Superflex debió cubrir la marca Guaraná Power por violación al copyright. O en 1998, cuando se asociaron a ingenieros daneses para construir una planta de biogas que estuviese al acceso de comunidades africanas en Tanzania, las que aún se utilizan.

Superflex llama a sus obras herramientas, ya que también son de uso público. “Nosotros las usamos de una forma, pero la gente puede llevar su uso a diferentes niveles. Nuestra obra es una crítica propositiva al sistema político y económico que existe, es un llamado a crear nuevos sistemas de ver la realidad y de enfrentarse al poder”, dice Christiansen.

En el MAC, también se exhiben cuatro cortometrajes que invitan a reflexionar sobre distintos temas como The working life (2013), que aborda la cesantía desde una perspectiva terapéutica, o Kwassa Kwassa (2015), sobre la inmigración a través de la construcción de una balsa que sirve de escape a Europa a los habitantes de las Islas Comores, en Africa.

6.7.16

La nave espacial Juno captura el rugido de Júpiter



Publicado el 30 jun. 2016

NASA's Juno spacecraft has crossed the boundary of Jupiter's immense magnetic field. Juno's Waves instrument recorded the encounter with the bow shock over the course of about two hours on June 24, 2016. "Bow shock" is where the supersonic solar wind is heated and slowed by Jupiter's magnetosphere. It is analogous to a sonic boom on Earth. The next day, June 25, 2016, the Waves instrument witnessed the crossing of the magnetopause. "Trapped continuum radiation" refers to waves trapped in a low-density cavity in Jupiter's magnetosphere.

For more information, please see: http://www.jpl.nasa.gov/news/news.php...

Credit: NASA/JPL-Caltech/SwRI/Univ. of Iowa

5.7.16

Juan Dávila: Imagen Residual. Exposición en Matucana 100 del 12 de julio al 16 de octubre de 2016

Vía M100.



12 de julio al 16 de octubre

El artista Juan Dávila celebra con nosotros los 15 años de M100 con una muestra inédita en el país. Jamás se habían expuesto tantas de sus obras, que han sido aclamadas por la crítica internacional. Serán cincuenta piezas entre óleos, serigrafías, gouaches y posters realizados entre 2000 y 2016. También pintará un mural especialmente para M100.

Sus pinturas, siempre críticas, ácidas e incómodas, hablan de temas sociales y de género, de política, del paisaje y el goce. La galería de Artes Visuales de M100 las acerca por primera vez al público nacional, lo que es sin duda un hito en el ámbito de las artes visuales del país.

Juan Dávila emigró en 1974 y nos comenta desde Melbourne, donde reside desde entonces, sobre su presencia en el país: “Mostré individualmente en galerías comerciales de Santiago en 1974, 1979 y 1983. En la Galería Gabriela Mistral en 1996 y la última fue en 2011 en BLOC. Nunca he estado en un museo chileno. La exposición en Matucana 100 será la más grande que he hecho en Chile, mostrando además una proyección con imágenes de toda mi obra pictórica”.

Para Paco Barragán, curador de la muestra: “Juan Dávila es uno de los artistas chilenos más importantes por su trayectoria y su profundidad de pensamiento. A pesar de que formó parte del Grupo de Avanzada, emigró durante la dictadura. A caballo entre Australia y Chile, Dávila ha pintado con ahínco, aunque en aquella época la pintura no estaba de moda y se preferían otras corrientes como el minimalismo, el arte conceptual o el performance. Pero con los años hemos observado cómo su propuesta pictórica abordaba de manera coherente aspectos importantes para la sociedad chilena: la dictadura de Pinochet, la posición de la iglesia católica, la relación con el paisaje y el pueblo mapuche o las temáticas de género. Dávila ha sido capaz de mostrarnos un espejo en el que mirarnos, cuya imagen crítica en ocasiones nos ha irritado y disgustado, pero esa es, al fin y al cabo, la misión de un artista como él, del cual podremos ver, por primera vez en Chile, una amplia selección de su prolífica obra”.

Su trabajo se ha expuesto en la Chisenhale Gallery de Londres, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) y en la Bienal de Sao Paulo. En 2007 llegó a la Documenta de Kassel, el evento más importante en el mundo del arte, que se celebra cada 5 años. La ausencia de Dávila en el país se termina con esta muestra en M100 que rectifica y honra la trayectoria de uno de los artistas chilenos más importantes.

Juan Dávila: imagen residual consta de un cuadro al óleo de 2 x 10 metros pintado al aire libre que se mostrará sobre una estructura semi-circular, 10 cuadros al óleo de 200x250cm, 6 serigrafías, una instalación de 28 posters pintados sobre papel fotográfico, 12 gouaches y una proyección de gran formato en la que se podrá ver en imágenes toda su obra desde los años 70 hasta ahora.

Durante su estancia en Chile, Dávila pintará durante varios días un mural en las paredes de Matucana 100 especialmente pensado para el espacio y la exposición. También proyectaremos el documental Juan Dávila realizado por la neerlandesa Pauline Senn. La exposición cuenta con la generosa colaboración del Australian Council for the Arts y la Embajada de Australia en Chile. Juan Dávila está representado por la galería Kalli Rolfe Contemporary Art de Melbourne.

2.7.16

Un post del 2011 sobre el dilema del Museo de San Pedro de Atacama

http://cgaleno.blogspot.cl/2011/06/cultura-y-conflicto-en-torno-al-nuevo.html

Museo Arqueológico de San Pedro de Atacama: el antropólogo Horacio Larraín Barros defiende la preservación del edificio levantado por Le Paige

Vía Eco-Antropología:

Iconoclastas hacen desaparecer el Museo Arqueológico de San Pedro de Atacama: Reflexiones de un antropólogo cultural. Argumentos y contra-argumentos.

jueves, 9 de junio de 2016

Por Horacio Larraín Barros.

Destrucción del Museo Arqueológico Padre Gustavo le Paige, S.J. en San Pedro de Atacama.

A fines del mes de Mayo 2016, se inició el desmantelamiento del Museo, obra pionera del jesuíta padre Gustavo Le Paige en San Pedro de Atacama. La comunidad científica debería estar de duelo. La obra titánica por la que Luchó le Paige durante 27 años, hecha trizas en pocos días. La decisión de demolerlo desde sus cimientos, fue ocultada maliciosamente por largo tiempo, para entorpecer y frenar una sana reacción. La obra, enaltecida con ilustres visitas de Chile y el extranjero, y admirada por decenas de miles de visitantes, caerá inexorablemente -salvo un milagro de último minuto- bajo el mazo iconocida de los nuevos constructores. ¿Por qué y a manos de quiénes sucumbe hoy este ícono sanpedrino?. ¿Qué ocultos manejos parecen vislumbrarse tras esta tan drástica como descaminada decisión?


Detalle de fotografía publicada en el post de Larraín en Eco-Antropología.

Fig. 1. El jesuíta le Paige, frente a su obra, su querido Museo, por el que luchó durante tantos años. Fue construido con su esfuerzo y su espíritu de lucha en el año l962. Imagen captada por el médico anestesista suizo Bruno Seeberger en el frontis del edificio, en febrero del año 1967, enviada hace unos años al autor de este Blog. Le Paige, enérgico como sabía serlo cuando algo le disgustaba profundamente, extiende hoy su dedo acusador hacia los presuntos responsables de esta lamentable acción. Es su enérgico y aleccionador: j´accuse..! (yo acuso!), en cierto modo, un eco lejano del justo clamor del famoso escritor francés Émile Zola, en 1895, publicado en París, al dejar el escritor al descubierto un gran escándalo en su época.


Detalle de fotografía publicada en el post de Larraín en Eco-Antropología.

Fig. 2. El P. le Paige en animada conversación con el médico suizo Bruno Seeberger (febrero 1967) Aquí le explica cómo logró levantar, cinco años antes, la obra de su vida: su querido museo arqueológico. Le Paige, nacido en un 24 de noviembre del año 1903, tiene aquí 64 años. Aún es fuerte y puede darse el lujo de trepar a la cima del volcán Licancabur, en pos de sus antiguas ruinas. (Foto Bruno Seeberger).


Detalle de fotografía publicada en el post de Larraín en Eco-Antropología.

Fig. 3. Fig. 3. El flamante arquitecto antofagastino Carlos Contreras Alvarez que con Le Paige trazara los primeros planos del Museo. Esta foto corresponde aproximadamente al año 1957. Carlos, en animadas conversaciones con le Paige, a quien llegó a admirar profundamente, fue diseñando palmo a palmo la estructura del nuevo Museo según los requerimientos y necesidades expresados por el jesuíta. (archivo fotográfico profesor Claudio Galeno, Universidad Católica del Norte, Antofagasta. Foto enviada al autor de este capítulo del blog).


Detalle de fotografía publicada en el post de Larraín en Eco-Antropología.

Fig. 4. La notable escultura del profesor Harold Krusell, a su colega y amigo en la entonces incipiente Universidad del Norte, creada pocos años antes (1957). Krusell supo captar como pocos, en esta vigorosa imagen, tanto su férreo carácter como la notable visión arqueológica del sacerdote-arqueólogo (Foto Justo Zuleta, San Pedro de Atacama, fines de Mayo 2016).


Detalle de fotografía publicada en el post de Larraín en Eco-Antropología.

Fig. 5. Fachada del Museo, obra de Le Paige. Estampa de la primera rotonda, terminada a fines del año 1963. La estatua del P. Le Paige fue instalada, muchos años después, mirando fijamente al acceso de su Museo, como quien custodia en adelante su propia obra. Hoy éste luce desierto y sin visitantes, esperando su demolición por una decisión errada de la autoridad universitaria y municipal, con la complicidad de unos cuantos atacameños que fueron "convencidos" (¿?) de su imperiosa necesidad. Según nos hemos enterado ahora, entrevistando a varios líderes atacameños, no se realizó aquí, previamente, una consulta realmente informada a la comunidad indígena y sus pueblos, tal como obliga la ley. ¿Quién o quiénes han sido los principales motores o cerebros de este evidente atentado al patrimonio local?. ¿Y con qué endebles, discutibles o falaces argumentos?.

Un Video ilustrativo: detalles de la construcción del Museo hecha por le Paige en 1962.



En estos días, se acaba de hacer una denuncia pública ante la fiscalía de la ciudad de Calama, para salvar este monumento, auténtico ícono de San Pedro de Atacama. Sus gestores, la arqueóloga Ana María Barón y el joven y dinámico antropólogo atacameño Ulises Cárdenas Hidalgo, nos muestran en él la realidad que se vivía en la época de su construcción (1961-62), en este notable video que recomendamos en este momento a nuestros lectores, como modo de entender más en profundidad el grave problema surgido al decretarse su demolición.

Una antigua filmación.

En este video, mientras la arqueóloga Ana María Barón expone el problema, se puede ver, de trasfondo, notables imágenes de una antigua filmación de la construcción del Museo, hecha durante el año 1962. Se puede ver allí al sacerdote Le Paige, de sotana gris, observando cada detalle de la construcción por parte de obreros atacameños, sus fieles colaboradores. Nos proponemos aquí, en beneficio de nuestros lectores, repasar los argumentos que nos hacen mayor fuerza para defender el viejo Museo, levantado por el sacerdote le Paige el año 1962 y planificado minuciosamente por él desde varios años antes.

El Museo, ícono patrimonial de la zona atacameña.

1. La impresionante maqueta que hemos visto del proyectado nuevo Museo, de varios pisos subterráneos y de hormigón armado, nada tiene que ver con el paisaje rural atacameño, ni menos aún, con el entorno pueblerino colonial de San Pedro, reflejado en su "zona típica", en torno a la Plaza y sectores aledaños. Esto es lo primero que salta a la vista a un observador desaprensivo y sin prejuicios. Resulta fuera de lugar construir aquí, exactamente donde está ubicado el antiguo Museo, muy cerca de la casa parroquial de estilo colonial tardío, un edificio ultra moderno, de líneas exquisitas, tal vez, pero totalmente fuera de contexto, tanto geográfico como cultural (patrimonial). Es un auténtico "elefante blanco", en ese ambiente rural. Una de dos, o se conservan los alrededores de la zona típica en su contexto histórico tradicional, con las mejoras legítimas para su puesta en valor, respetando la "memoria" ancestral de varios siglos, o se demuele todo lo antiguo, iglesia parroquial incluída, y casas coloniales anexas para acoger con los brazos abiertos la modernidad arquitectónica, único símbolo para algunos del "progreso".

2. La idea de crear en la zona de San Pedro otro edificio, moderno y funcional, dotado de las últimas tecnologías para mostrar en sus vitrinas y sistemas de videos el desarrollo de la cultura en Atacama durante un período de unos 15.000 años de evolución ininterrumpida, es, sin duda excelente y digna de todo elogio. ¡Qué duda cabe! Y es lo que los nuevos constructores han pretendido destacar y subrayar. Y es éste, igualmente, el argumento que ha "seducido" también a los investigadores locales (arqueólogos, antropólogos, historiadores) que se beneficiarán sin duda grandemente de sus nuevas instalaciones, dotadas de los más modernos sistemas de registro, consulta y exposición y a un pequeño grupo de atacameños que habría apoyado -según se afirma-, el nuevo Proyecto por su palpable "modernidad".

3. Pero tal Museo, a nuestro juicio y al de otros muchos investigadores consultados al efecto por nosotros, debe ser erigido en otro lugar, más alejado de la zona típica, aquella que describiera y nos presentara ya don Rodulfo Amando Philippi por el año 1853, en uno de sus dibujos titulado "La Plaza de Atacama" (Cf. Philippi, Viaje al desierto de Atacama, Halle (Sajonia) 1860). Donde se levanta hoy el Museo de Le Paige, no cabe introducir un "elefante blanco" que no se condice con la piedra liparita o el adobe tradicional.

4. Así, para algunos, con esta construcción tan exótica, se inauguraría en el viejo San Pedro la entrada a la modernidad, para alegría de algunos y lágrimas de otros muchos. ¿Y por qué decimos que debe erigirse lejos de la "zona típica colonial"? Simplemente por respeto a la "memoria histórica" del lugar. Una cosa es construir algo nuevo que se considera indispensable, por las necesidades inherentes tanto a la investigación de la zona atacameña como a la educación de la comunidad (iniciativa loable), y otra, muy diferente, es destruir lo antiguo, por el hecho de ser antiguo, cualquiera sea su "peso" local. Y la razón estriba en la necesidad de conservación de la "memoria histórica" de los pueblos.

5. Si derribamos hoy un edificio señero e icónico, esta memoria termina por esfumarse, aminorarse, desvanecerse poco a poco y sólo quedaría en pie en ajadas y borrosas fotografías o en antiguos grabados. Una cosa es ver el edificio tal cual fue erigido hace 64 años y otra, muy distinta, es mostrarlo solo en imágenes desleídas. El primero, atrae, complace y hace revivir una época al turista; el segundo solo rememora pálidamente el hecho, sin impactar mayormente ni la mente ni la imaginación. Nadie llora ante una fotografía; pero sí recorriendo con sus propios pies esa reliquia del pasado. Nadie se conmueve ante una foto en color del circo romano o del Capitolio pero sí ante un edificio de carne y hueso como el Coliseo romano en el que se realiza hasta hoy, por ejemplo, la procesión del Viernes Santo en Roma, presidida por el mismo papa.

6. ¿Qué es la "memoria" de un pueblo y qué tiene que ver con el tema que tratamos?.

Nos hemos referido en el caso presente a la necesidad de fortalecer la "memoria histórica". Todos los lugares habitados, máxime los pueblos, tienen "memoria" viva, es decir, conservan elementos que recuerdan con firmeza al visitante de hoy, el pasado ya ido, pero del que han quedado huellas visibles, palpables, visitables, que nuevamente se pueden recorrer, admirar, gozar íntimamente y fotografiar. Por cierto, no todo lo antiguo se puede conservar y/o restaurar, pues en tal caso no habría ya lugar o sitio para lo nuevo, para la población que crece. Pero sí aquellos lugares, recintos o edificaciones que hicieron "historia", es decir, que marcaron a fuego un período de tiempo y que dejaron huella tanto en Chile como en el extranjero.

7. En la medida en que destruimos los rastros tangibles del pasado, aquellos que contribuyeron a formar un pueblo y determinar su desarrollo, en esa misma medida destruimos y sepultamos la identidad local. Destruir, pues, los íconos del pasado equivale a cortar nuestras raíces con él, desconociendo o negando nuestra evolución cultural. Por esto mismo, precisamente, la arqueología se esfuerza hoy por hacernos revivir el pasado, mostrándonos sus modos de vida y sus huellas visibles. Los Museos, por esto, nos hacen presente el pasado, volviéndolo por un instante algo "verificable". Se habla mucho hoy de reforzar la identidad. Se nos habla, igualmente, de "crisis de la identidad". ¿Qué hacemos al respecto, en forma concreta, para robustecerla, afianzarla y proyectarla hacia el futuro?. ¿Cómo vamos a robustecer la identidad si al mismo tiempo cortamos el cordón umbilical con el pasado de modo tan violento e injustificable?

8. Memoria histórica e identidad.

La "memoria" de personajes, episodios y lugares está, por lo tanto, en íntima relación con la identidad local y regional. Si borramos la memoria, extirpamos simultáneamente elementos de identidad (local, regional, nacional). Borremos imaginariamente por un instante de la Roma actual, las huellas del pasado etrusco, romano y cristiano. Suprimamos mentalmente por un instante los arcos de triunfo, las calzadas romanas, el Coliseo, el Capitolio, el Foro Romano, las Basílicas, las Catacumbas, el Museo Vaticano, la Plaza de san Pedro... ¿qué nos quedaría en Roma, digno de visitarse?. Muy poco, a la verdad. Precisamente por ello, en los países civilizados, se preserva y perpetúa con un cariño especial aquellos edificios o grandiosas ruinas que marcaron una época de esplendor o de esfuerzo colectivo.

9. Pisoteando y abofeteando nuestra propia historia local.

Borrar la memoria -como se pretende en el caso que analizamos- es destruir parte de nuestra propia historia. Es, en cierto modo, renegar de lo que fuimos un día, cortar repentinamente nuestras raíces con el pasado. Es, a fin de cuentas, "hacer tabla rasa" del pasado, creyendo ingenuamente que lo nuevo es, tan solo por el solo hecho de ser nuevo, necesariamente mejor o superior. Este prurito de borrar el pasado y sus recuerdos, para construir sobre sus cenizas, es renegar de lo que fuimos un día. Es desconocer u olvidar lo que un día se construyó y levantó con esfuerzo y sacrificio sin igual. Esto es exactamente lo que interpretamos hoy tras este afán insensato de destruir la memoria de un glorioso pasado reciente, que ha influido de manera decisiva -querámoslo o no- en su actual desarrollo como pueblo atacameño o lickan antai, plenamente consciente de sus valores tradicionales. ¿A quién se debe este legítimo orgullo actual del atacameño y su historia ancestral?. Sin la menor duda, a Le Paige y a su voluntad de hierro. Reflexionemos en ello.

10. La identidad local. ¿cómo comprobarla?.

Recorriendo hace un año atrás los numerosos puestos de artesanías junto a la zona típica de San Pedro de Atacama, sufrí un terrible y cruel desengaño. Busqué por largo rato especímenes de la artesanía autóctona, atacameña. Quería llevarme de recuerdo algunas piezas de la hermosa artesanía en piedra volcánica liparita, aquella que fomentaran con tanta energía Le Paige, Ingeborg Lindberg, Marcel D´Ans y Carlos Contreras en los inicios gloriosos del Museo arqueológico (1960-68). Busqué inútilmente objetos de la sencilla pero bella textilería atacameña típica, aquella que otrora elaboraban primorosamente en su telar al suelo, los artesanos de San Pedro, Toconao, Cámar, Socaire o Peine premiados con pasajes a la famosa Feria de Artesanía Tradicional de la Universidad Católica, en los tiempos del escultor Lorenzo Berg (1975-80). ¡No hallé nada, absolutamente nada! Yo no lo podía creer. Solo se podía encontrar por docenas las típicas y coloridas artesanías bolivianas, aquellas que inundan todos los mercados del Norte de Chile pero que para nosotros carecen absolutamente de identidad. Solo topé en esa feria, para mi sorpresa, con comerciantes peruanos y bolivianos, de un hablar y pronunciar diferente. ¿Dónde estaba la artesanía tradicional atacameña? ¿Dónde sus artesanos? ¿Dónde el toque mágico de lo propio, lo vernáculo? Lo auténticamente atacameño brillaba por su ausencia, por desgracia. ¿Será que San Pedro al preferir lo foráneo, reniega hoy de su artesanía tradicional lugareña, potente y bella en su misma simplicidad? Tema éste de honda raíz antropológica que nos debe hacer reflexionar profundamente. ¿Qué estamos haciendo hoy en fomento de nuestra identidad en Atacama? ¿Qué elementos, qué factores están hoy destruyendo y corroyendo nuestra identidad, labrada tras siglos y milenios de una intrigante y fascinante historia arqueológica?

Empuje civilizador de Le Paige.

11. ¡Qué falta nos hace hoy Le Paige y su empuje auténticamente civilizador, sí, pero de cuño y cepa tradicional atacameña! Nuestra reciente visita deja en evidencia que faltaba evidentemente aquí la energía de un Le Paige quien en su momento pregonaba y fomentaba la identidad atacameña a todos los vientos; faltaba más "amor a lo propio", a lo vernáculo, a lo original. Primaba por todas partes lo extranjero, lo exótico, lo extranjerizante, lo no-nuestro. Síntoma éste claro y evidente de los nuevos aires que corren hoy en un San Pedro que parece querer abrirse desenfadadamente al mundo exterior, por desgracia sacrificando lo tradicional, lo local, lo singular, lo irrepetible. Atacama sucumbe hoy ante el ímpetu avasallador de lo foráneo, tal vez repitiéndose extraña y parcialmente la vieja hegemonía cultural de un Tiahuanaco exótico, lejano, pero ahora reproducido doce siglos después. Es el gigantesco reto que nos plantea hoy una globalización ciega, que debemos aprender a combatir con las armas del amor, aprecio y defensa de lo propio, lo específicamente nuestro, nacido de nuestras raíces históricas. Si no, dejaremos pronto de ser lo que somos. Iremos perdiendo lenta o rápidamente nuestra propia identidad, aquella que nos trazó la historia con caracteres indelebles.

12. Los nuevos iconoclastas.

La expresión "iconoclasta" viene del griego bizantino εἰκονοκλάστης, término que, que a la letra, significa "destructor de íconos o imágenes". Aplicado este término originalmente a la destrucción intencional de imágenes religiosas por parte de fundamentalistas religiosos, el término se ha extendido hoy a todo afán por destruir imágenes o entidades que por sus características representan, objetivizan y sintetizan el sentir de un pueblo, de una doctrina, de un movimiento social o étnico o de una persona singular y única. En el caso que aquí presentamos, un Museo con 64 años de historia viva, hijo de un esfuerzo creador impresionante que dio origen al desarrollo tanto turístico como social y cultural de San Pedro de Atacama, bien puede y con pleno derecho catalogarse como un "ícono", una imagen, una representación viva y perdurable de ese mismo pueblo.

Ya hemos explicado in extenso en otros capítulos de este Blog la obra imperecedera del sacerdote belga Gustavo le Paige de Walque como párroco e investigador en la localidad de San Pedro entre los años 1955 (fecha de su arribo) y 1980, fecha de su deceso.

Hay que reconocer que sin Le Paige y su notable Museo Arqueológico, San Pedro hubiese probablemente permanecido sumido y aletargado en su ruralidad primitiva, tal como ha permanecido postergado y empobrecido el poblado atacameño de Chiuchíu hasta el día de hoy.

13. Muchos párrocos antecedieron a Le Paige en la parroquia de San Pedro; algunos de ellos están enterrados junto a Le Paige y yacen hoy olvidados en el viejo cementerio local de San Pedro. Alguno de ellos, como don Domingo Atienza, merecieron dar nombre a una calle del pueblo. Pero ninguno de ellos logró, sin embargo, crear un ícono local imperecedero así como ninguno de ellos logró concitar tantas y tan potentes energías en pro de su desarrollo con identidad atacameña. "Mi vocación", señaló Le Paige al suscrito, en la entrevista concedida en el mes de noviembre de 1979, "ha sido dar a conocer a San Pedro". Y ciertamente lo logró, contra viento y marea, como nadie antes que él. Hoy se pretende lamentablemente opacar, desdibujar y/o echar al olvido este imperecedero legado. ¿Cómo? Destruyendo y sepultando para siempre su obra cumbre: su querido Museo, el que fue capaz de levantar con sus manos y con las manos curtidas de sus queridos jóvenes atacameños

14. En busca de los responsables.

"Iconoclastas" en este caso son aquellos que han promovido, divulgado o apoyado, de una u otra manera, la demolición completa y la destrucción de este ícono del poblado de san Pedro de Atacama, reconocido como tal desde hace décadas por chilenos y extranjeros. El Museo arqueológico Padre Gustavo le Paige es, para el mundo cultural, la imagen viva del poblado atacameño de San Pedro, después de su hermosa, legendaria y maciza iglesia colonial, recién restaurada. El pueblo mismo no posee otros íconos visibles. Y éste, su Museo, muere hoy lentamente bajo el mazo implacable de los nuevos iconoclastas del mundo moderno, aquellos que no han atinado a comprender el significado profundo de este fragmento de la historia local, tal vez porque no han sido capaces de percibir su íntimo y más profundo significado. ¿Ceguera?, ¿Insensibilidad?, ¿Recelo u odiosidad disimulada a la figura señera de Le Paige?, ¿O tal vez, falta de realismo y visión de futuro?. Estamos seguros que la historia -magistra vitae- los sancionará vigorosamente algún día, los castigará con el repudio y decretará su respectiva responsabilidad en este verdadero iconocidio (muerte o destrucción del ícono).

Por nuestra parte, creemos haber cumplido con un deber profesional como arqueólogos y antropólogos al denunciar valientemente ante la opinión pública, tal como ya lo han hecho otros investigadores de Atacama, este atropello a la cultura local, reivindicando ante la historia el preciado legado cultural del jesuita Gustavo le Paige S.J., representado nítidamente en su notable e inolvidable Museo Arqueológico.

30.6.16

Museo de sitio Pachacamac [Lima] entre los siete finalistas del premio MCHAP



Vía La República.

Buena señal para la arquitectura peruana. El museo de sitio de Pachacamac, diseñado por los arquitectos Patricia Llosa Bueno y Rodolfo Cortegana, ha sido seleccionado entre 175 nominados como uno de los 7 finalistas para el Premio MCHAP de las Américas, organizado por el Instituto de Tecnología de Illinois (IIT) de Chicago.

El museo Pachacamac en el citado concurso figura como una obra que representa lo mejor de la arquitectura de América, construida desde enero del 2014 hasta diciembre 2015.

El museo de sitio de Pachacamac, que se inauguró en febrero pasado, tuvo como principio impactar lo menos posible el santuario arqueológico, al incorporar el museo dentro del paisaje y su topografía.

Los arquitectos Patricia Llosa y Rodolfo Cortegana formaron en el año 2002 el estudio Llosa Cortegana Arquitectos. Ambos son egresados de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Ricardo Palma.

En la siguiente etapa, el jurado visitará las obras para otorgar el premio MCHAP.

18.6.16

Edificio Consorcio de +Arquitectos, arquitectura contemporánea de hormigón y quiebrasoles de madera. Av. Balmaceda 2556, Antofagasta

#Antofagasta #architecture #contemporaryarchitecture #brisesoleil #concrete #wood

Una foto publicada por Claudio Galeno (@claudiogalenium) el



Vía +Arquitectos: Brahm, Bonomi, Leturia, Bartolomé.

Ficha Técnica

Arquitectos: +arquitectos.
Constructora: Axis –Christian Gatica
Calculista: Gatica & Jiménez ing.
Mandante: CONSORCIO.
Ubicación: Antofagasta – Chile.
Superficie del terreno: 460 m2
Superficie construida: 2.400 m2
Año Proyecto: 2012 – 2015

Arte brasileño que devoró Europa: exposición Antropofagia y modernidad, arte brasileño en la Colección Fadel, 1908-1979

Vía Excelsior (México).

El Museo Nacional de Arte [de México] inauguró ayer la mayor muestra de obras modernas del país sudamericano, con más de 150 piezas

Por Luis Carlos Sánchez


Pintura 174: ritmos coplanares, Willys de Castro.

El 11 de enero de 1928, Tarsila do Amaral (1886-1973) le regaló al poeta y dramaturgo Oswald de Andrade –destacado exponente del modernismo brasileño y promotor de la Semana de Arte Moderno de Sao Paulo en 1922-, el lienzo Abaporu con motivo de su cumpleaños. Aquel cuadro habría de inaugurar todo un movimiento artístico. Tarsila y Oswald decidieron lanzar una revista donde publicaron el Manifiesto Antropófago que daría nombre a una de las más productivas etapas del arte moderno brasileño.

La propuesta era implantar un lenguaje moderno recuperando la cultura y las tradiciones autóctonas. En un acto “antropofágico”, el arte debía aprovechar y “devorarse” lo que le sirviera de las vanguardias europeas para acoplarlo a la realidad brasileña. Ese mismo año que Tarsila regaló Abaporu también pintó La muñeca, un óleo en el que aplicó lo que aprendió del cubismo, el fauvismo y el surrealismo, pero que encontró reflejo en su propia tierra, mucho más colorida y barroca.

La muñeca forma parte de las más de 150 piezas, entre pintura, escultura, instalación, obra gráfica y dibujo, que conforman la exposición Antropofagia y modernidad. Arte brasileño en la Colección Fadel. 1908-1979, con la que el Museo Nacional de Arte (Munal) ofrece desde hoy, un panorama de los diferentes movimientos artísticos modernos ligados a la construcción cultural de Brasil y hasta los inicios del arte contemporáneo en esas latitudes.

La muestra se articula de manera cronológica en tres módulos, proviene de la Colección Hecilda y Sérgio Fadel, que está conformada por más de mil 500 piezas que dan cuenta de la historia del arte en Brasil desde finales del siglo XIX a la actualidad. Subdivida en diferentes temáticas, la exposición ha sido curada por la argentina Victoria Giraudo, curadora del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), a donde la muestra viajará después para exponerse con el nombre de Colección Fadel. Modernidad y vanguardia brasileña.

“Cada vez me siento más brasileña: quiero ser la pintora de mi tierra”, dijo alguna vez Tarsila do Amaral; que una mujer enarbolara el estandarte del arte plástico brasileño no es casualidad. Con el título Meninas brasileñas, la exposición Antropofagia y modernidad arranca su primer módulo con un recuento del arte de las primeras décadas de la república brasileña (la producción de café estaba reemplazando al azúcar y provocó que Brasil creciera económicamente), donde la mujer tuvo uno de los papeles más importantes.

Anita Malfatti (1889- 1964) es una de ellas. En la exposición se incluye la acuarela Desnudo femenino, que fue pintada entre 1915 y 1916. Malfatti tuvo influencia directa de las vanguardias europeas pero al escritor Monteiro Lobato, le pareció que sus cuadros habían sido hechos por internos de un manicomio. Esto provocó que ella dejara de pintar y sólo el aliento de Oswald de Andrade le hizo volver a la pintura. Otras “meninas” incluidas en la exposición son Maria Martins (1894-1973) con la escultura Uriapuru; Lygia Pape (1927-2004), de quien se exhibe una xilografía Sin título elaborada en papel arroz o Lygia Clark (1920-1988), de quien se muestra la escultura armable Bicho, de 1960.

Plantas, arena, aves silvestres, poemas-objeto, una televisión y raros objetos bautizados como Parangolé conformaron en 1967 una instalación ambiental titulada Tropicalia, que el artista Hélio Oiticica (1937-1980) montó, inspirado en las favelas, en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. La obra acabó fundando una nueva etapa del arte brasileño, que retomaba el pensamiento antropofágico, pero llamaba a una renovación cultural mediante la reivindicación del mestizaje.

La vegetación, el agua, las favelas, la samba, la mulata brasileña o los temas oníricos, marcan la producción artística brasileña posterior. En este núcleo, aparecen en la exposición obras como Floresta tropical de John Grasz (1891-1980); Colina de favela y O lago de Tarsila do Amaral; Rueda de Samba de Emiliano di Cavalcanti (1897-1976); Las bahíanas del mismo Grasz o Retrato de Bur-le Marx de Flavio de Carvahlo (1899-1973).

Con el surgimiento en 1951 de la Bienal de Sao Paulo, que se inspiraba en la Bienal de Venecia, se generó ahora la necesidad de experimentar y cuestionar los elementos de representación hacia un arte abstracto. Antropofagia y modernidad muestra la antesala del arte contemporáneo brasileño a través de artistas como Alfredo Volpi (1896-1988), de él se exhibe Elementos geométricos; Luiz Sacilotto (1924-2003); Maurício Nogueira Lima (1930-1999), del que se incluye Composición concreta.

16.6.16

Ciudadanos de Antofagasta diseñarán su propio borde costero

Vía El Ciudadano.



Con el objeto de fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones de la ciudad, el plan CREO Antofagasta lanzó el concurso “Borde costero: diseña tu pavimento”, con el que se pretende que los antofagastinos de todas las edades presenten sus diseños para cambiar el pavimento de los futuros proyectos del borde costero de Antofagasta, de modo de darle un nuevo look a la ciudad a fin de atraer el turismo nacional y extranjero.

El resultado final del pavimento, inspirado por el diseño ganador, tendrá un alto estándar visual, paisajístico y constructivo, favoreciendo su continuidad en todo el borde costero de la ciudad y colaborando a reforzar el sentido de pertenencia de sus habitantes.

Los únicos requisitos para participar son: ser habitante de Antofagasta y tener las ganas de imaginar, dibujar o proyectar un diseño atractivo para la ciudad. No es necesario contar con experiencia alguna en arquitectura o diseño. El formato también es libre, ya sea a través de un dibujo, una pintura, o un collage. Una vez preparado el diseño, se deberá enviar a CREO a través de la web www.concursobordecostero.cl desde hoy, hasta el 10 de julio, día que se cerrará esta primera etapa del proceso.

Las propuestas serán evaluadas por un comité de jurados expertos y representantes de diversas instituciones y el 15 de julio se darán a conocer los cinco mejores diseños presentados, que serán sometidos a votación popular a través de las redes sociales y de la página del concurso (www.concursobordecostero.cl). Se valorará la identidad local, la calidad del patrón y la factibilidad de la propuesta.

El ganador se conocerá el 8 de agosto y se llevará como premio $ 1 millón. Además, se entregarán 4 menciones honrosas de $400.000.

Para Alejandro Gutiérrez, Director Ejecutivo de CREO Antofagasta, “el concurso Borde Costero es una invitación para todos los antofagastinos a imaginar, dibujar y juntos elegir cómo serán las veredas del borde costero de la ciudad, pero además es un aporte al país y su desarrollo turístico”.

Sobre Creo Antofagasta

Creo Antofagasta es un plan que nace para enfrentar el desafío de crecimiento que tiene la ciudad, con un fuerte sentido de mejora en la calidad de vida de la comunidad. La visión de Creo Antofagasta, proyecta la ciudad en la que su gente quiere vivir, a través de un Plan Maestro que propone el crecimiento urbano sostenible, al año 2035. Es fruto de una alianza público-privada que incluye al Gobierno Regional, la Municipalidad de Antofagasta y representantes de la ciudadanía y de la empresa privada entre otros.

15.6.16

Inundaciones en Antofagasta en marzo de 1934, Periódico La Libertad (Madrid)

El libro de Lanza y Urrutia sobre Catástrofes en Chile, respecto del año 1934, se refieren a los temporales desarrollados en mayo y junio, desde Copiapó a Magallanes, con más de catorce muertos y más de treinta heridos, miles de damnificados, caminos destruidos, puentes deteriorados, vías férreas interrumpidas, deslizamientos de tierra y trombas marinas.

Sin embargo no se refieren a lo ocurrido en marzo de 1934 en Antofagasta, que al parecer fue una suerte de preludio de los sucesos que luego azotaron el país.

El periódico La Libertad de Madrid, el 29 de marzo de 1934, publicó una breve nota sobre la catástrofe:

"INUNDACIONES EN ANTOFAGASTA: Cinco muertos y un centenar de heridos
Cinco personas han resultado muertas y más de cien heridas a consecuencia de las inundaciones sufridas en la región de los Andes. Se cree que las aguas llegarán hoy en su inundación hasta Antofagasta. En previsión de que esto pueda ocurrir se han dado órdenes para que sean evacuados los alrededores.
El ferrocarril internacional y el del Estado han experimentado desperfectos que alcanzan el valor de centenares de miles de pesos. Se ha establecido un servicio especial de vagones para el transporte de alimentos. Muchas personas han sido atacadas por el pánico y abandonando sus casas han huido a los montes próximos."

14.6.16

Lanzamiento de la Segunda edición de Revista de Divulgación Histórica de Antofagasta CIIAR

Centro de Investigación Histórico Cultural Isaac Arce Ramfrez y Museo de Antofagasta invitan al acto de lanzamiento de la Segunda edición de Revista de Divulgación Histórica de Antofagasta CIIAR, que se efectuará el día miércoles 22 de junio del presente año 2016, a las 18:30 hrs. en el salón auditorio del Museo de Antofagasta, ubicado en José Manuel Balmaceda 2786, esquina Simón Bolívar, acceso por Plaza de la Cultura "Osvaldo Ventura López".

La edición de la publicación fue financiada por el Gobierno Regional de Antofagasta con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, F.N.D.R., 2% Cultura, Año 2015 aprobados por el Consejo Regional de Antofagasta.

Consultas:
centro.isaacarce@gmail.com, museo.antofagasta@museosdibam.cl
fonos: +56 55 2227016/ +56 55 2221109.

13.6.16

Central Clasificadora de Correos de Chile en Estación Central en Santiago (1971-1978), arquitectos Boris Guiñerman y Bresciani



Según Maximiano Atria en La Segunda.

"Un edificio industrial único. Se ubica a un costado de la Estación Central y está amenazado por su obsolescencia técnica. Su abandono parcial es un riesgo para su supervivencia a futuro, sobre todo considerando la presión de un barrio comercial muy activo en su vecindario".

Según Memoria 2013 Correos de Chile:

"El edificio de Calle Exposición representa una construcción vanguardista de del año 1975, construido por los arquitectos Guiñerman y Bresciani, destaca por su Exo-estructura/Exo-esqueleto, estructura externa similar a lo que sería una cascara. Ubicado a pasos de Estación Central, su diseño funcional permitió desarrollar una logística perfecta para el despacho de carta a todo el país durante más de 40 años."