20.8.15

Libros en el desierto, por Cristián Warnken

Vía El Mercurio Blogs.

Jueves 20 de agosto de 2015

Viajo a Antofagasta a una tertulia sobre libros. "¿Vas a Antofagasta a hablar de libros?", me pregunta un amigo con un dejo de ironía, y me dice a renglón seguido: "Esa ciudad es como la Dubái chilena: desierto, edificios levantados sin dios ni ley en el borde costero, dinero fácil, mineros que no saben en qué gastarse la plata y andan luciendo sus autos último modelo. Esa ciudad tiene el Producto Interno Bruto de Suiza y me parece que ya no hay librerías. No sé si sea el lugar adecuado para hablar de libros", concluye.

Lo escucho con beneficio de inventario. En primer lugar, porque lo que me describe no es muy distinto a lo que ocurre en el resto de nuestro país. Además, desconfío de las caricaturas que puedan hacerse de personas o ciudades y siempre creo que toda ciudad, hasta la más anodina, tiene su secreto. Por algo Raúl Ruiz escogió a Antofagasta como la locación de su última película, "La noche de enfrente". ¿Por qué Ruiz escogió a Antofagasta y no a Valparaíso o Punta Arenas para rodar su nostálgico e irónico testamento fílmico?

Mis contertulios en la conversación que tenemos sobre libros son el "Paco" Rivano, dueño de la mítica librería de San Diego, dramaturgo, narrador de culto, y Óscar Luis Molina, editor de grandes editoriales de habla hispánica que ya son leyenda, traductor prolífico, ensayista. Vienen de dos orígenes muy distintos. Rivano, ex carabinero, es un autodidacta, su escuela ha sido la calle, sus personajes viven en los bajos fondos y hablan en coa, el habla del lumpen y los "choros". Molina es un humanista refinado, lector de Erasmo y Ficino, pensador del siglo XVI del que nadie habla hoy. Defensor apasionado del mundo escrito, Molina afirma que en nuestra cultura en habla castellana, de matriz oral, siempre se ha desconfiado de los libros, estos no forman parte de nuestra cotidianidad, a diferencia de los países de habla inglesa, en que el Estado subvenciona y sostiene a editoriales que tienen quinientos años y que editan miles de libros en un año, algo impensable en estos lares.

Molina tuvo que alejarse de Chile después del golpe militar. Rivano, en cambio, es un provocador políticamente incorrecto, defensor del régimen militar, un escritor de origen popular que se divierte mofándose de los que él llama "cuicos de izquierda". Pero ambos tienen una pasión común a la que han consagrado sus vidas: los libros.

Al escucharlos conversar, en el hotel en que nos alojamos, sobre primeras ediciones, incunables, escritores y libros como si fueran talismanes de un mundo secreto, me los empiezo a imaginar como dos personajes de una película futurista de Ruiz. Esta podría ocurrir en un Chile a mediados del siglo XXI, en el que ya nadie lee libros, las bibliotecas han sido cerradas, las librerías desaparecieron y todos los habitantes de ese país vagan como zombies, autistas hiperconectados a sus adminículos virtuales. Rivano y Óscar Luis Molina se encuentran clandestinamente en Antofagasta -la ciudad perfecta donde nadie pensaría que podrían encontrarse lectores- a intercambiar los últimos libros rescatados del olvido o la quema, en un país lleno de "últimos hombres", esos que alguna vez describió Nietzsche.

Los últimos hombres solo quieren confort, no necesitan hacerse preguntas ni cuestionarse nada, solo exigen estar "entretenidos", para no conectarse con su silencio, aburrimiento o soledad, donde florece la angustia y melancolía, esa enfermedad de escritores y lectores. Rivano y Molina, antaño separados por circunstancias políticas ya remotas, vuelven a reunirse como activistas secretos en un tiempo donde pensar, sentir son consideradas acciones terroristas, criminales. En suma, una especie de "Fahrenheit 451", pero en versión criolla. Y todo esto sucede en Antofagasta, con el imponente desierto encima, y el otro, adentro del alma: el desierto del nihilismo iletrado chileno. Tal vez el más brutal de todos los nihilismos.

16.8.15

Barry Bergdoll y su cruzada por América Latina

Vía El Mercurio de Santiago.

Por: Daniela Silva Astorga

El curador experto en arquitectura estará en Santiago esta semana:

Investigó por años la producción regional de entre 1955 y 1980 e impulsó una monumental muestra en el MoMA.


Tomó la misión de cambiar lo escrito. Tras asumir como curador jefe de diseño y arquitectura del MoMA, Barry Bergdoll consideró que hacía falta un ajuste de cuentas histórico. Quería ampliar, profundizar y valorar la producción arquitectónica de esta región después de los años 50; presentar una exhaustiva exposición que sucediera a la icónica exhibición que el museo hizo en 1955. Y así nació "Latinoamérica en Construcción. Arquitectura de 1955 a 1980", una muestra compuesta por más de 500 documentos, maquetas e imágenes que estuvo hasta el 14 de julio, pero que aún resuena.

Por eso, la próxima semana Bergdoll visitará Santiago para participar en un seminario que organizan las escuelas de arquitectura de la UC y de la U. Diego Portales. El martes, a las 18:00 horas, dará una conferencia sobre la exposición (República 180). "Planeo explicar historiográficamente por qué creemos que hicimos una contribución relevante y, asimismo, hablaré sobre la importancia de aprender de un período en el que la arquitectura era considerada responsabilidad pública", cuenta el curador y académico de Columbia. Y suma: "Este proyecto fue -desde el inicio hasta el final- una investigación destinada al público estadounidense que desconocía tanto la exuberante, rica y compleja cultura arquitectónica, como las políticas de este período clave, cuando Latinoamérica estaba en la vanguardia de la producción".

-Entre la primera y la segunda muestra pasaron 60 años. ¿Existirá interés de montar pronto una tercera?

"Pienso que veremos muchas más exposiciones ahora: nuestra muestra estaba destinada a abrir una nueva era. Podríamos presentar al menos 50 otras con los materiales recopilados. Este proyecto abre un período en el que tanto la arquitectura histórica de América Latina como la moderna son cada vez más prominentes. Ha resurgido el interés académico, y también hoy existe una arquitectura contemporánea vibrante en la región. Espero que mis sucesores en el MoMA encuentren muchas ocasiones para presentar las escenas actuales".

-Pensando más allá de la exposición que usted trabajó, ¿qué edificios ciento por ciento contemporáneos considera claves en la región?

"Ahora hay proyectos latinoamericanos claves que están encendiendo el debate tal como otras producciones alrededor del mundo. Claramente, Chile está experimentando un protagonismo sin precedentes, debido a la alta calidad de su producción privada y, en los años recientes, de la arquitectura comprometida socialmente. Hemos tenido el orgullo de presentar en el MoMA la obra de los arquitectos Alejandro Aravena, Smiljan Radic e Izquierdo y Lehmann. Si en 1955 los centros de atención estaban en Brasil, Venezuela, México y Cuba, ahora las miradas se enfocan también en Santiago y Valparaíso, Bogotá y Medellín, Asunción".

-Alejandro Aravena fue designado curador de la Bienal de Venecia 2016. ¿Esto constituye otra demostración de que Latinoamérica va por buen camino?

"Su nombramiento debe ser aplaudido fuertemente, por varias razones. No menos importante es el retorno a un espectáculo sobre la producción arquitectónica actual. Y sí, esta designación indica que algunas de las más relevantes ideas y obras se están originando en América Latina. Alejandro es un pionero de un tipo de pensamiento comprometido entre los arquitectos y los realpolitiks . Sin duda, lo que haga en Venecia le dará una clara señal a la arquitectura, en un momento en que la profesión necesita, con urgencia, encontrar formas para recomprometerse".

12.8.15

Geometría de las redes en la ciudad contemporánea, conferencia de Guillermo Acuña Arquitectos en Escuela de Arquitectura, Universidad Católica del Norte



Viernes 14 de Agosto 10 am
Auditorio AS Escuela de Arquitectura UCN

Presentado en el MAXXI de Roma en el 2014, con el título “The NOE project SCL” el proyecto formó parte de la exposición ENERGY, arquitectura y redes en la era del pre y post petróleo, que desde ahora forma parte de la colección de arquitectura del museo, considera como principio fundamental el hecho de que la distancia extrema entre la fuente de origen y destino de consumo de la energía es el resultado de la invisibilidad de los distintos campos de energía que cruzan la ciudad y la falta de métodos eficientes que permitan visualizar esta pérdida. De esta forma, se plantea el extravío energético como directa consecuencia de la inadecuada geometría de las redes las que alteran la velocidad y dirección de los flujos.
Con el diseño de un sofisticado programa de visualización de partículas, Acuña Arquitectos logra visualizar e interactuar con absoluta precisión el comportamiento de las energías y flujos que cruzan Santiago en tiempo real.

5.8.15

Seminario Latin America in construction: Architecture 1955-1980. Santiago de Chile, FAAD-UDP + FADEU-PUC, 18 y 19 de agosto de 2015



Vía UDP.

LATIN AMERICA IN CONSTRUCTION: ARCHITECTURE 1955-1980

29/07/2015

Seminario Internacional con los curadores de la exitosa muestra montada este año por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, MoMA.

Tras la exitosa exposición “Latin America in Construction: Architecture 1955-1980” organizada entre marzo y julio por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, MoMA, los curadores de la muestra se reunirán de manera inédita en Chile entre el 18 y 19 de agosto. En la actividad organizada por las Escuelas de Arquitectura de las Universidades Católica de Chile y Diego Portales, los expertos darán cuenta, entre otras cosas, de los detalles del montaje que llamó la atención internacional.

Se trata del equipo encabezado por el curador Barry Bergdoll, el curador asistente Patricio del Real –ambos del Departamento de Arquitectura y Diseño del MoMA- y los curadores invitados para la ocasión, Jorge Francisco Liernur, de la Universidad Torcuato di Tella, de Buenos Aires, y Carlos Eduardo Díaz Comas, de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, de Porto Alegre.

Es la primera vez que el encuentro se realizará fuera de Estados Unidos, y la única oportunidad que tendrá Chile para estar cerca de los creadores de la muestra que con dibujos, planos, maquetas y documentales repasó lo más destacado de la arquitectura latinoamericana entre los años 1955 y 1980. A sesenta años de la primera exhibición de este tipo realizada en EE.UU. -Latin American Architecture since 1945, del historiador Henry-Russell Hitchcock y el arquitecto Philip Johnson-, “Latin America in Construction: Architecture 1955-1980”, se dio a la tarea de recabar lo que por estas décadas se levantó en América Latina.

Más de cinco años de visitas a los diferentes países, investigaciones, entrevistas, etc, están detrás del trabajo de los curadores liderados por Bergdoll. El resultado fue una muestra contundente donde sobresalieron iconos latinoamericanos como Brasilia, el Plan Previ de Lima, la CEPAL y la Unidad Vecinal Portales de Santiago y el Banco de Londres de Buenos Aires. Temas como los criterios generales para esta curaduría de arquitectura, y Chile en el contexto de la exposición: lo visto y lo escrito, serán parte de los que se abordarán en el encuentro.

Seminario Internacional Latin America in Construction: Architecture 1955-1980. Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA)

Martes 18 de agosto, 18:00 hrs a 19:30 hrs. Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño UDP

Barry Bergdoll, Curador Latin America in Construction: Architecture 1955-1980 / Curador Departamento de Arquitectura y Diseño MoMA.

Patricio del Real, asistente de curaduría Latin America in Construction: Architecture 1955-1980 / Asistente de curaduría Departamento de Arquitectura y Diseño MoMA.

Miércoles 19 de agosto, 18:00 hrs a 19:30 hrs. Campus Lo Contador UC

Jorge Francisco Liernur, curador invitado Latin America in Construction: Architecture 1955-1980 / Curador e historiador Universidad Torcuato di Tella, Buenos Aires, Argentina.

Carlos Eduardo Díaz Comas, curador invitado Latin America in Construction: Architecture 1955-1980. / Curador e historiador Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Porto Alegre, Brasil.

Arica: autoridades y residentes reclaman por falta de vuelos

Vía La Tercera.

El anuncio de la aerolínea Sky, de suspender los viajes directos a Iquique y Antofagasta, tensó el ambiente en la región fronteriza.

A principios de junio pasado, la aerolínea Sky anunció para Arica la suspensión de los vuelos directos a Iquique y Antofagasta. Lo que en otros recodos del país podría ser visto como un detalle, o casi una anécdota, en esta región del norte se lee de manera muy diferente, con verdadera molestia.

La empresa Lan mantiene una alternativa, pero primero hay que volar dos mil kilómetros a Santiago, para luego, cuatro horas después, hacer un transbordo a las ciudades nortinas. “El mote de zona aislada vuelve a rondar”, reconoce un usuario del servicio.

Estefani Carrasco (25) y Varlenka Olivares (26) son profesionales ariqueñas que estudian un magister de comunicación estratégica en la U. Católica del Norte (Antofagasta). Deben viajar una vez por semana los casi 800 kilómetros entre ambas ciudades, distancia que ahora tendrán que recorrer en bus, en 10 horas.

“Las clases son justo en mis días libres. Ahora no podré descansar nada, porque ese tiempo lo ocuparé viajando. Dejaron al norte grande más aislado de lo que ya está. Hablar de descentralización y permitir que nos quedemos desconectados es una paradoja”, dice Estefani. Su compañera comenta que “Arica, de por sí, ya está lejos, y sin vuelos habrá que pensarla dos veces para trabajar o estudiar afuera”.

Junta de Adelanto

Luego de que el ex Presidente Carlos Ibáñez del Campo decretara Arica como Puerto Libre, en 1958 se creó la llamada Junta de Adelanto (JAA), institución estatal que se encargó de administrar los millonarios fondos que la provincia recaudaba, tras quedarse con el 15% de los impuestos a la internación de bienes.

Durante años, la JAA financió y dirigió la construcción del puerto, los campus de la Universidad de Tarapacá, el estadio Carlos Dittborn, el Hipódromo, el casino de juegos, el aeropuerto internacional, la piscina olímpica, el terminal de buses y complejos habitacionales, entre otras obras.

Una antigua frase popular de los viejos ariqueños dice: “La Junta de Adelanto lo hizo todo, menos El Morro”. En 1976, sin embargo, un decreto ley puso fin al Puerto Libre. Y, o al menos así se argumenta en la zona, la actividad económica comenzó a decaer. “Surgió un descontento en la población que se ha mantenido hasta hoy. Esto, pese a que los ariqueños se sienten muy chilenos y son bastante nacionalistas, debido a los acontecimientos bélicos que marcaron la ciudad. También hubo leyes tributarias especiales en los 90 que no lograron el efecto esperado, extendiendo la desazón”, explica el académico del Departamento de Ciencias Históricas de la U. de Tarapcá, Patricio Rivera.

Esta misma molestia es la que ahora pareciera reflotar con el tema de los vuelos. Y las complicaciones no sólo atañen al ámbito laboral y académico. En Arica hay pacientes que debe viajar a Iquique o Antofagasta para recibir atenciones de salud que en la ciudad nortina no se realizan en recintos privados. Y en el hospital público no dan abasto por la carencia de especialistas.

Uno de ellos es la cardiología. Javier Labbé, jefe del pabellón de cirugía cardiovascular de Antofagasta, asegura que “al año realizamos diez cirugías cardiacas pacientes ariqueños, pero hay muchas atenciones más, de postura de marcapasos, exámenes y otras intervenciones. Para estos pacientes es fundamental viajar en avión, porque si viajan más de cuatro horas sufren riesgo de trombosis, además que en bus las condiciones de ventilación no siempre son buenas”.

Labbé agrega que en ocasiones hay que transportar insumos o maquinarias a Arica para realizar operativos, lo que será más engorroso sin alternativas de vuelo.

Usuarios de las aerolíneas han reclamado también por los precios de los vuelos cuando se necesita viajar de urgencia. “El estado debería regular esta situación”, cuenta Marcelo Olivares.

El seremi de Transportes de Arica, Arturo Gómez, dijo que “no hemos recibido ninguna denuncia, ni por la suspensión de pasajes ni por los precios. Nos desilusiona el hecho de que no existan vuelos, pero como seremi no podemos evitarlo, porque responde a una situación de mercado”.

Las autoridades locales también reaccionan con molestia. El diputado Luis Rocafull (PS) envió un oficio a la Fiscalía Nacional Económica y al Sernac. El primero, para determinar si es que el hecho afecta la libre competencia y el segundo para resolver si perjudica a los consumidores.

El alcalde de Arica, en tanto, Salvador Urrutia, comentó que “las aerolíneas tienen fines de lucro, pero también tienen una responsabilidad social empresarial que acá se nota que no están cumpliendo. Lamentablemente, no los podemos obligar, pero sí podemos pedirle a la Presidenta que se adopten medidas para asegurar que los ariqueños tengamos alternativas aéreas”.

4.8.15

Seminario “Guerra y Arte en Valparaíso (1866): La extraordinaria visita del pintor norteamericano James Mc Neill Whistler a Chile”.



Programa

Seminario “Guerra y Arte en Valparaíso (1866): La extraordinaria visita del pintor norteamericano James Mc Neill Whistler a Chile”.

Celebración por los 10 años del Instituto de Historia y del Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural. Universidad de Los Andes.

Apertura

18:00 horas: “La guerra con España (1865-1866): Alianza fraterna entre Bolivia, Perú, Chile
y Ecuador”
Por Ricardo Cubas R, doctor en Historia, University of Cambridge, Inglaterra.

18:30 horas: “La extraordinaria visita del pintor norteamericano James Mc Neill Whistler a Chile”
Por el invitado Internacional Daniel E. Sutherland, Doctor en Historia, Universidad de Arkansas y autor
de "Whistler: A Life for Art's Sake".

19:00 horas: Se abre sesión de preguntas y café

Actividad anexa:
Exhibición de algunas de las obras de Whistler sobre Valparaíso y otras temáticas, Hall Sur de la
Biblioteca UANDES.

17 al 28 de agosto 2015.

Mons. Álvaro del Portillo 12.455, Las Condes, Santiago, Chile.

Horror Vacui 02: El piloto Mac Ready


© Gif animado realizado por Claudio Galeno sobre imagen del piloto norteamericano Mac Ready que había alcanzado 12.500 metros de altura con un traje que resistió a los 58 grados bajo cero. Publicada en revista Zig-Zag en 1921.

29.7.15

Exposición "Agencia EFE, 75 años en fotos: Un tributo a Iberoamérica" - a partir del 4 de agosto, Sala de Arte FME, Balmaceda Arte Joven



El Centro Cultural de España, Agencia EFE, Fundación Minera Escondida y Balmaceda Arte Joven (Antofagasta), invitan la exposición "Agencia EFE, 75 años en fotos: Un tributo a Iberoamérica".

La muestra de fotos históricas se puede visitar a partir de las 19:00 horas del 4 de agosto de 2015, en Av. Ohiggins 1280, Antofagasta.

Seminario SurModerno: Valoración del Patrimonio Moderno en el Sur de Chile, Concepción, 13 y 14 de agosto del 2015



18 visiones del sur de Chile.

El Departamento de Diseño y Teoría de la Arquitectura de la Universidad del Bío-Bío en conjunto con la Coordinación de Investigación de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo invitan cordialmente al seminario SurModerno, el cual se llevará a cabo los días 13 y 14 de agosto del 2015 en el Aula Magna de la Universidad del Bío-Bío y en el Auditorio AU201 de la Universidad del Desarrollo respectivamente.

El encuentro tiene por objeto exponer diversas perspectivas respecto al patrimonio arquitectónico moderno existente en diversas ciudades del sur de nuestro país, generando un diálogo y un intercambio de conocimiento respecto a estas temáticas además de dar a conocer a la comunidad en general el valor y la rascendencia del movimiento moderno en nuestra arquitectura.

Inscripción gratuita en surmoderno@gmail.com

Colaboran: Archivo de Arquitectura UBB / Docomomo Chile

25.7.15

5º Encuentro de Diseño Urbano, El Agua y las Ciudades, Escuela de Arquitectura, Universidad Católica del Norte, Antofagasta, 30 de septiembre - 2 de octubre de 2015

Vía 5º Encuentro de Diseño Urbano.



1. Presentación

El agua en el contexto global es un elemento vital en el desarrollo de las ciudades y del territorio, más aún en las zonas áridas en donde se encuentran las ciudades del Norte de Chile. Hoy las ciudades se enfrentan a diversos problemas relacionados con el agua, debido en parte al cambio climático, con abundantes lluvias e inundaciones, en parte también a la explotación indiscriminada del territorio que han llevado a cabo distintas empresas, compañías mineras y de energía, afectando el caudal de las aguas y contaminando los ríos y el mar. Por este motivo los temas más urgentes a los cuales se enfrentan nuestras ciudades van desde la escasez de recursos hídricos a la contaminación de las aguas, desde los ciclos aluviales al saneamiento de las riberas y de los puertos.

El territorio de Chile, al contar con más de 6000 kilómetros de costa, posee una serie de ciudades costeras y puertos, que se han desarrollado en el tiempo, y que deben repensar, planificar o diseñar el waterfront, es decir el frente urbano de las ciudades de mar y de rio, para generar espacios urbanos que dialoguen con el agua y la geografía.

La condición costera por otra parte, conlleva el riesgo de tsunamis y catástrofes naturales que la planificación urbana, luego del terremoto del 2010, ha previsto y corregido en la reconstrucción de las ciudades costeras del sur de Chile. En ese sentido el diseño del waterfront de mar y de río, cobra importancia, ya que tiene como objetivo no solo mejorar las condiciones estéticas y funcionales sino también medioambientales y de seguridad urbana de las ciudades.

Luego de cuatro versiones, los Encuentros de Diseño Urbano se han consolidado y transformado en un espacio de ideas y visiones, compartido entre las varias escuelas de Arquitectura y Urbanismo que participan en él, convocando también a otras disciplinas que pueden aportar al desarrollo socio espacial de nuestras ciudades. En segundo lugar, en su sentido crítico respecto a la falta de planificación de éstas, de manera de poder a través de propuestas, por una parte de incidir en la forma e imagen de nuestras ciudades y, por otra, tener influencia en las decisiones actuales y futuras que conciernen el desarrollo del territorio.

2. Líneas temáticas

El 5° Encuentro de Diseño Urbano, invita a la reflexión sobre las problemáticas urbanas de las ciudades en relación con el agua, su vulnerabilidad ante eventos catastróficos como los ocurridos recientemente debido a las lluvias y aluviones, la falta de desarrollo de los espacios públicos vinculados a los bordes costeros y ribereños, el medio ambiente urbano asociado a la actividad productiva y la sustentabilidad del territorio y de los recursos naturales. Encontrar soluciones a estos temas en los cuales se conjugan el agua y la ciudad, la naturaleza y el artificio, la calidad de vida y el desarrollo de nuestras ciudades, la explotación del territorio y el medio ambiente, el territorio y el waterfront, es la invitación que propone este 5°encuentro de diseño urbano a realizarse en la ciudad de Antofagasta.

Se invita entonces a la presentación de reflexiones y propuestas de diseño urbano sobre dos líneas temáticas:

2.1 Agua y medioambiente: sostenibilidad y vulnerabilidad en el desarrollo de las ciudades y del territorio

La vulnerabilidad de nuestras ciudades ante eventos catastróficos, ha sido una constante, tanto en nuestro país, como en todo continente. A nuestro conocimiento limitado de las amenazas naturales del entorno que habitamos, se suma el cambio climático global que está produciendo fenómenos inusuales de inundación y sequía. Se hace necesario contar con ciudades más preparadas ante posibles catástrofes y, para ello, debemos profundizar en el estudio del territorio y aprender de buenas prácticas tanto de nuestro País como del extranjero. Por otra parte es tiempo de repensar el funcionamiento y el diseño de las ciudades y del territorio para poder gestionar de manera sustentable el agua, considerando que en un futuro cercano será un recurso aún más escaso de lo que es hoy en día.

En el contexto del norte de Chile, un importante número de ciudades fueron recientemente afectadas por las fuertes precipitaciones que desbordaron ríos, quebradas, y causaron graves daños materiales y pérdida de vidas humanas. En el caso específico de Antofagasta se pudo afrontar esta situación de mejor manera, debido a las piscinas de decantación que se construyeron después del aluvión del año 1991, pero quedan aún aspectos sin resolver, como son las infraestructuras de evacuación de aguas lluvias, las ocupaciones ilegales en las quebradas y las redes de infraestructura y vialidad, las cuales no están preparadas para escurrimientos de aguas lluvias, y las áreas de inundación ante posibles tsunamis, las cuales no están resueltas.

Por otra parte, los problemas medio ambientales que enfrentan nuestras ciudades se han agudizado en los últimos años. Un desarrollo urbano poco atento al medio ambiente y a la gestión de las aguas, la contaminación atmosférica e hídrica debido a la generación de energía, la relación conflictiva con las actividades productivas, como la minería y los puertos, y finalmente la acumulación de los residuos urbanos, son algunos desafíos que se plantean para ser considerados y abordados desde la disciplina del Diseño Urbano.

Las ciudades de Chile, enfrentan una constante demanda por vivienda, equipamientos y espacios públicos que incrementan la necesidad de agua. En la ciudad de Antofagasta las causas de estos problemas se deben a una explosión demográfica producto de la inmigración y de la población flotante asociada a la actividad minera, que ha agudizado las tomas y ha producido un crecimiento urbano sin planificación. Al problema de la expansión urbana se suman otros problemas que van desde los servicios de locomoción colectiva ineficientes, a los vertederos ilegales de desechos, y a la polución de metales pesados producto del trasporte de concentrado de cobre.

2.2 Agua y ciudad: diseño del waterfront de las ciudades costeras y ribereñas

A pesar del largo de la costa chilena y la gran cantidad de ríos que atraviesan el territorio nacional, las ciudades chilenas han tenido una relación conflictiva y muchas veces distante con los bordes marítimos y fluviales. A través de la historia son numerosos los casos de destrucción y catástrofe asociados a estos waterfronts, la refundación de Concepción, el tsunami de Valdivia o el de Coquimbo, las inundaciones de Copiapó. Sin embargo, en los últimos años, se han desarrollado una serie de proyectos tendientes a consolidar y recuperar el espacio público de las ciudades costeras y ribereñas, dentro del plan bicentenario y posteriores al terremoto que afectó al centro sur de Chile en el 2010.

En Antofagasta se lograron implementar distintas iniciativas de diseño urbano, como la remodelación del sector de la poza histórica, proyectos para la remodelación del paseo del mar y la consolidación de tres playas artificiales en el borde costero. Hoy en día, sin embargo, estos espacios están en franco deterioro debido a que no se consideró en el proyecto original su mantenimiento y sustentabilidad económica. Esta situación se repite en todas las ciudades del país. Por este motivo se necesitan entonces nuevas estrategias urbanas para además de construir nuevos espacios para la ciudad pensar su mantención en el tiempo, y así hacerlos sustentables económica y ambientalmente. En ese sentido, la disciplina del Diseño Urbano nos puede ayudar a entregar soluciones innovadoras y audaces para lograr recuperar nuestros espacios públicos y realizar nuevos proyectos en el borde costero o en los frentes de ríos de nuestras ciudades.

Para participar con tus diseños e investigaciones, pincha aquí.

El Odeón Eslavo de la Plaza Colón: Tras siete años de espera parten obras de recuperación

Vía El Mercurio de Antofagasta.



Tras siete años de espera parten obras de recuperación del Odeón

Tuvieron que pasar siete largos años de espera y cumpliendo el anhelo de miles de antofagastinos, el municipio inició formalmente este viernes las obras de recuperación del tradicional kiosco de retreta de la Plaza Colón, emblemático monumento de más de un siglo de antigüedad y que forma parte central del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la comuna.

Finalmente ayer se dio el vamos a la primera etapa de intervención ingenieril, la que tiene como objetivo consolidar estructuralmente este elemento que en la actualidad presenta un gran deterioro y un serio riesgo de colapso.

El arquitecto de la Secretaría Comunal de Planificación, Mauricio Ara, explicó que este proyecto ejecutado por la empresa Flesan Cortés Diamantados Limitada, "consta de una inversión de 98 millones de pesos, tiene una duración de 90 días y comprende la completa reposición de la loza intermedia de la retreta. Detalló además que serán reparadas algunas secciones de la cubierta y se repondrán las enfierraduras de hierro que están dispuestas en forma ornamental".

Junto con ello, afirmó, se va a restituir el sistema eléctrico "que lo que busca es poder instaurar la capacidad operativa de la retreta de modo que la comunidad la pueda utilizar con fines culturales.
planes

En esta misma línea, el secretario general ejecutivo de la Corporación Cultural, Mauro Robles, explicó que "en el transcurso del primer semestre del próximo año esperamos tener en la retreta presentaciones de forma permanente, por ejemplo que artistas locales incipientes y consagrados puedan utilizar este espacio que formará parte de un circuito cultural integrado por la Plazuela del Teatro Municipal, el eje Prat - Matta para finalizar en la Plaza Sotomayor".
regalo

El Odeón fue una donación originalmente arreglada por la colonia eslava para la ciudad. Al igual que otros monumentos existentes en la misma plaza, se trataba de un obsequio hecho en el marco general de las celebraciones del Primer Centenario de Chile.

Sin embargo, al transcurrir el tiempo y sucesos como el terremoto de Tocopilla de 2007, el elegante kiosco comenzó a quedar en una triste situación de deterioro y mal mantenimiento.

19.7.15

Paz Errázuriz: "De alguna manera siempre me veo en ese otro que fotografío."

Vía El Mercurio de Antofagasta (KU).

La fotógrafa chilena acaba de ser premiada en PhotoEspaña por su impecable trayectoria. Lo suyo son series de retratos -la mayoría en blanco y negro- en los que captura la intimidad de las personas.

16.7.15

Coelux: The artificial skylight that you won't believe isn't real

70 grupos de baile rinden tributo a la Virgen de La Tirana

Vía El Mercurio de Antofagasta.



En Antofagasta se desarrollará La Tirana Chica desde el 30 de julio al 2 de agosto en el sector de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Unesco declaró Patrimonio Mundial al edificio Chilehaus, en Hamburgo

Chilehaus Architecture from NEXTFRAME on Vimeo.


Vía La Tercera.

Chile tiene un nuevo Patrimonio en Alemania

Unesco declaró Patrimonio Mundial al edificio Chilehaus, en Hamburgo, encargado por un alemán que se hizo millonario con el salitre chileno.

Por Carlos González Isla

El domingo, la Unesco inscribió en su Lista de Patrimonio Mundial dos zonas urbanas del puerto de Hamburgo, Alemania: el área de Speicherstadt y el barrio de Kontorhaus o Kontorviertel, donde el ícono arquitectónico es el edificio Chilehaus o Casa de Chile.

La obra, construida entre 1922 y 1924, se bautizó con este nombre por la estrecha relación que tuvo su propietario original Henry Sloman (1848-1931), con nuestro país.

Sloman llegó a Chile joven y sin dinero, pero durante el boom del salitre instaló una empresa en Tocopilla, que le permitió transformarse en uno de los hombres más ricos de Hamburgo.

Con sus recursos encomendó al arquitecto Fritz Höger la construcción del edificio, de 10 pisos, en el que se ocuparon 4.8 millones de ladrillos y que posee 2.800 ventanas, que le permite a todos sus espacios una gran luminosidad.

El imponente edificio, con forma de barco, se convirtió en todo un símbolo de la recuperación alemana tras la Primera Guerra Mundial.

La estructura hoy alberga oficinas, organizaciones y espacios gastronómicos. Aquí también tiene una de sus sedes desde el año 2009 el reconocido Instituto Cervantes.

Henry Sloman, también impulsó obras en Chile. La más destacada, el tranque que lleva su nombre y que se construyó en el río Loa con el objetivo de llevar electricidad a cinco oficinas salitreras. La obra fue toda una hazaña, ya que se necesitaron unos 200 hombres y seis años para terminarla (1905-1911). En 1980, la construcción fue declarada Monumento Nacional.

El barrio Kontorhaus, donde se emplaza Chilehaus, ocupa una superficie de más de cinco hectáreas, donde existen conjuntos de oficinas construidas entre 1920 y 1940 para albergar las sedes de empresas dedicadas a actividades portuarias y mercantiles.

Los edificios para almacenes portuarios del área de Speicherstadt, en tanto, se fueron construyendo progresivamente desde 1885 hasta 1927, y es considerado uno de los conjuntos históricos de depósitos portuarios más vastos del mundo

“Los dos sitios de este bien cultural ilustran a la perfección las repercusiones del rápido desarrollo del comercio internacional a finales del siglo XIX y principios del XX”, justificó la Unesco, organismo que hoy concluye su 39° reunión anual del Comité de Patrimonio Mundial, en Bonn, Alemania.

Durante la reunión ya se han inscrito otros 27 nuevos lugares de importancia para el planeta, entre ellos los sitios de la revolución industrial de la era Meiji en Japón, bien cultural compuesto por once sitios industriales situados principalmente en el sudoeste del país, que constituyen un testimonio de su acelerado desarrollo industrial, entre mediados del siglo XIX y principios del XX.

En América, la Unesco aprobó la inclusión del acueducto del Padre Tembleque, construido en el siglo XVI, además, del complejo industrial de Fray Bentos en Uruguay, creado en 1859, entre otros.

Ver post: La expresionista Chilehaus de Fritz Hoger en Hamburgo en una revista Zig-Zag de 1928. La ignorada relación con el empresario salitrero Henry Sloman.

15.7.15

Plaza de Antofagasta: [Album] Panorama de Chile, Santiago: Litografía Leblanc Editores [ca. 1910]

Vía Biblioteca Nacional.



"Antofagasta, a pesar de su vida industrial, no ha descuidado su ornato i debido a esto sorprenden al estranjero sus calles anchas i bien trazadas, la línea de carros que las cruza, sus muchos edificios de relativo valor i sobre todo su plaza donde matan el tedio las ricas i hermosas nortinas. Las noches de retreta sobretodo (¡oh esas retretas de provincias!) un recién venido creeríase transportado a la Plaza de Armas de la capital, tal es la profusión de luz, de lujo i de belleza que se observa. Allá como aquí el eterno pololeo, los dengues soberbios, las miradas de fuego, el crujido de sedas i encajes, i allá como aquí la charanga que llega tarde, deja a oscuras de música mui temprano i vuelve cuando se le antoja, mal que le pese a las comandancias de armas habidas i por haber."

Revestimientos modernos (Antofagasta)

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Máscaras andinas

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El duro análisis de arquitectos por el arribo de pantallas al paseo Prat

Vía El Mercurio de Antofagasta, martes 7 de julio de 2015.

14.7.15

Eduardo Reyes Cox, ingeniero director de las obras del puerto de Antofagasta


Eduardo Reyes Cox en su oficina en las Obras del Puerto de Antofagasta. Fotografía de Jorge García Caballero en Zig-Zag de 1921.

La construcción del puerto la había obtenido el ingeniero Luis Lagarrigue (1918) que organizó una empresa que tuvo por socios capitalistas e Baburizza Lukinovic y Mitrovich Hnos. Esa entidad fue la primera empresa chilena para la construcción de puertos.

Hasta ese momento en Chile, no se habían organizado empresas de este tipo por falta de ingenieros especializados. La novedad de las obras en Antofagasta es que fueron dirigidas por el ingeniero Eduardo Reyes Cox, cuya competencia era reconocida. La construcción del molo se inició en junio de 1920.

En 1921 Reyes Cox contaba en su curriculum las dirección de los trabajos del Puerto de San Antonio, autor de un proyecto de mejoramiento del puerto de Corral y de la canalización del río Valdivia.

Fuente:
Arce, Isaac (1930). Narraciones históricas de Antofagasta.
Revista Zig-Zag (1921).

9.7.15

Cinco pinturas representan a la Región en el concurso "Pintura Universal en Chile"

Vía El Mercurio de Antofagasta.



Cinco obras plásticas representan a la Región

Pinturas de artistas locales son candidatas para convertirse en "Pintura Universal en Chile".

[Las candidatas son "Geométrico" de Ramón Vergara Grez en la Pinacoteca de la Universidad Católica del Norte; "Festividad nortina" de Juan Salva en la Casa de la Cultura; "Provincia de Antofagasta" de Thomas Roessner en el Hotel Antofagasta; "Calle Prat con Washington (Antofagasta 1906)" de Luis Núñez en el Club de la Unión de Antofagasta; y "El Mercado de Antofagasta" de Marko Franasovic en el Taller del artista.]

Cinco pinturas que representan el patrimonio pictórico de la Región de Antofagasta, donde destacan lugares tradicionales como el Mercado Central, el Paseo Prat, las celebraciones nortinas o la majestuosidad del Desierto de Atacama, fueron seleccionadas como candidatas para convertirse en "Pintura Universal en Chile", en el marco de la campaña que la Municipalidad de Valdivia y el Bureau Internacional de Capitales Culturales están desarrollando para promover y divulgar el conjunto del patrimonio plástico de la República de Chile de una manera didáctica, pedagógica y lúdica.

La idea de esta candidatura es motivar la visita a los lugares seleccionados y elegidos, a la vez que se promueve la participación ciudadana. La campaña se desarrolla en el marco de la Capital Americana de la Cultura Valdivia 2016 y cuenta con el apoyo del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Las 15 regiones de Chile tendrán candidaturas a "Pintura Universal en Chile". Una vez que todas las regiones hayan presentado sus candidaturas se iniciará una votación ciudadana para elegir de entre todas las candidatas "10 Pinturas Universales en Chile". Antofagasta, Aysén, Bío Bío, Maule y Valparaíso han sido las primeras regiones en presentar sus candidaturas.
promoción de la cultura

Se entiende por "Pintura Universal en Chile" aquellas obras pictóricas icónicas o emblemáticas ubicadas en el territorio de la República de Chile de manera permanente. Tanto las que han sido realizadas en Chile como aquellas otras que por circunstancias de la historia, a pesar de no haber sido pintadas en Chile, están de manera permanente en el territorio nacional chileno, sea en museos, edificios oficiales, iglesias, etc.

El Bureau Internacional de Capitales Culturales ha desarrollado 24 campañas de elección y promoción cultural. En el ámbito de las pinturas universales las dos campañas anteriores se han realizado en la ciudad de Barcelona y en los Estados Unidos de México, con gran éxito mediático y participación ciudadana.

2.7.15

Los gemelos del esplendor del Río de la Plata: El Palacio Salvo de Montevideo y el Barolo de Buenos Aires

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Vía El País.

El Palacio Salvo de Montevideo y el Barolo de Buenos Aires son hoy una referencia para los jóvenes artistas

En el máximo apogeo de las economías de Argentina y Uruguay a principios del siglo XX, el arquitecto italiano Mario Palanti diseñó y construyó dos edificios gemelos que debían coronarse por sendos faros destinados a unir las dos capitales con un puente de luz sobre el Río de la Plata.

El sueño de Palanti y de sus generosos auspiciadores, inmigrantes enriquecidos y triunfantes, dejó dos edificios emblemáticos que corrieron una suerte muy diferente: mientras el Barolo se conserva su lustre (algo venido a menos) como lugar de oficinas en Buenos Aires, el Salvo (adorado por los montevideanos) está en plena decadencia.

Los faros comunicados de Palanti nunca vieron la luz por culpa de la curvatura de la tierra, pero sigue siendo una utopía rioplatense que fascina a los amantes de la arquitectura y el arte. La idea de Palanti era que una luz cruzara todo el enorme río —casi 200 kilómetros— y diera la bienvenida a los inmigrantes.

“Los que diseñaron esto eran masones que creían que Europa iba camino de la destrucción de las guerras y Argentina y Uruguay eran el nuevo mundo”, cuenta Mikeas Tharigen, mientras enseña el Barolo a los turistas. Hay mucha leyenda pero lo cierto es que se hicieron mientras Europa salía de la Primera Guerra Mundial y Argentina y Uruguay eran los graneros del mundo.

El Palacio Salvo es el emblema de Montevideo y sigue siendo uno de los edificios más altos de la capital uruguaya (84 metros); El Barolo está inspirado en La divina comedia, la obra cumbre de Dante. El edificio está dividido en tres bloques, como la obra de Dante: Infierno, Purgatorio y Paraíso. En el corazón de la planta baja hay una escultura, “el Águila de Dante”, y varios pisos más arriba una bóveda “para que el alma del artista ascienda hasta allí”.

Palacio Barolo

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Los edificios más altos

Hasta 1935 fueron los inmuebles más altos de Sudamérica. La construcción del Barolo, hoy intacto con sus ascensores de época y sus oficinas de arquitectos con vistas a toda la ciudad, arruinó a su dueño, el empresario textil Luis Barolo, que se suicidó sin verlo acabado.

En una de las 400 oficinas, tuvieron su despacho ilustres argentinos y presidentes como Raúl Alfonsín, aunque ahora está venido a menos como todo el centro porteño. Los abogados y empresarios se van al nuevo barrio de Puerto Madero, pero la ciudad trata de recuperar el Barolo y organiza visitas todos los días y hasta una copa de vino en su mítico faro por la noche.

El artista Marcos Valls Cohen considera que el Salvo, financiado por emigrantes italianos enriquecidos, es una esencia montevideana. Desde hace varios años Valls centra su obra en coronar la cúpula del edificio, hoy vacía, proponiendo todo tipo de accesorios (una fresa, una nave espacial) o un moderno rayo de luz. “El Salvo es lo primero que veo cuando me levanto y lo último que miro antes de acostarme. La ventana de mi dormitorio mira hacia el edificio”, asegura Valls Cohen, cuyas obras se exponen actualmente en el Centro Cultural de España.


Detalle del Palacio Salvo. © Claudio Galeno.

En los años 70, el Salvo entró en decadencia: se eliminaron adornos porque los pedazos de hormigón caían. También se cerró su teatro, en el que actuaron Joséphine Baker o Jorge Negrete; actualmente el lugar se utiliza como aparcamiento.

Si se presta atención se pueden apreciar todavía unas piezas de metal sobre la fachada: se trata de pulpos, crustáceos, conchas y todo tipo de animales marinos. Este extraño universo creado por Palanti alimenta todo tipo de hipótesis esotéricas. Se ha escrito que el diseño del edificio habría estado pensado para resistir un segundo diluvio universal, con las aguas llegando hasta la base de la construcción, justamente al nivel de las criaturas marinas de la fachada. Pero para el arquitecto e historiador uruguayo William Rey todas estas leyendas carecen de pruebas documentales y no deben tomarse en serio.

Lo cierto es que con sus torreones góticos y sus interminables pasillos, el Salvo atrae a una fauna urbana variopinta, unos mil vecinos que forman la sociedad anónima propietaria del inmueble. Guillermo Amato y Carolina Zunina forman parte de esta comunidad: “Aquí uno tiene la impresión de que puede suceder cualquier cosa. Los días de tormenta en el salón del piso 13 llueve hacia arriba y si se tira confeti por la ventana del piso 14 los papelillos no bajan, sino que suben y desaparecen”, dicen los jóvenes artistas.

Los proyectos de renovación provocan desconfianza entre los amantes del Salvo: “Hay que preservar el alma del lugar, evitar el blanco impoluto del minimalismo o la estética brillante de los centros comerciales”, dice Carolina, tan fascinada por el edifico como por su decadencia.

Julián Naranjo Donoso: Retrovisión – 33 años de pensamiento visual (1981-2014). Centro Cultural La Moneda, 12 de julio al 30 de agosto, 2015


Noticia publicada por Las Últimas Noticias.

Vía Centro Cultural La Moneda - CCPLM.

RETROVISIÓN – 33 AÑOS DE PENSAMIENTO VISUAL (1981-2014)
12 de julio al 30 de agosto 2015
Nivel -1
ENTRADA LIBERADA

El Centro Cultural La Moneda invita a la exposición del diseñador Julián Naranjo Donoso, una atractiva muestra en diseño de afiches que da cuenta de más de 30 años de historia.

Un repaso a más de tres décadas en materia de afiches es lo que trae “Retrovisión – 33 Años de Pensamiento Visual”, una retrospectiva con las obras más destacadas del diseñador Julián Naranjo Donoso, reconocido como uno de los profesionales chilenos de mayor trascendencia en la materia.

Se trata de una colección de 80 piezas gráficas inspiradas en temas tan variados como los derechos humanos, el teatro, el circo, encuentros de diseño, el horóscopo chino, y personajes como el Ché Guevara, Salvador Allende o Nicanor Parra.

Es a través de estas temáticas, las técnicas y enfoques utilizados en su creación, que la muestra se convierte en una oportunidad imperdible para conocer y comprender la evolución del afiche chileno en los últimos años.

“Retrovisión – 33 Años de Pensamiento Visual” es un proyecto financiado por FONDART, convocatoria 2015, que luego será exhibido en Valdivia y Antofagasta.

30.6.15

Ministerio de Obras Públicas (MOP) licita obras en Trocadero y afina el diseño de nuevas playas hacia el 2022

Vía El Mercurio de Antofagasta.



Cartera de proyectos al 2022 supone inversiones públicas y privadas

Con la licitación de obras complementarias en Playa Trocadero, el MOP dará inicio a un plan de inversiones costeras que se extenderá hasta el año 2022 y que además incluye la construcción de dos nuevas playas artificiales en Antofagasta.

Los trabajos en Trocadero tienen un costo de $2.876 millones y consideran la construcción de paseos peatonales, ciclovías, áreas de juego, miradores, jardineras y áreas verdes.

También se incorporan multicanchas, sombreaderos, alumbrado público, mobiliario urbano, estacionamientos y un edificio de equipamiento comercial y sanitario, todo lo cual complementará la playa existente, que es la segunda más usada de la comuna, después del Balneario Municipal.

El plan del MOP es llamar a licitación la ejecución de estas obras en julio, de manera que a fin de año los trabajos físicos ya estén en desarrollo.

PROGRAMA

El seremi de Obras Públicas, César Benítez, destacó que la intervención en Trocadero permitirá ampliar en 73% la superficie de áreas verdes y un 86% la superficie de sombra, lo que dará un perfil más atractivo y amigable al sector.

"Esa playa tenía déficit de equipamiento importante y el usuario lo notaba. Por ejemplo había problemas con los estacionamientos. Ahora todo eso se soluciona", explicó.

El mejoramiento de la playa del sector norte forma parte de una cartera mucho mayor de inversiones que el MOP tiene programada para los próximos años en las cuatro comunas costeras de la región.

Como parte de éste, en Antofagasta está prevista la construcción de las playas artificiales La Chimba y Paraíso-El Cuadro, que iniciarían obras el próximo año y en 2017, respectivamente, con una inversión total de $16.500 millones.

En cuanto a la playa artificial "Paraíso-El Cuadro", César Benítez informó que en octubre de este año será licitado el diseño, que debiera tardar 21 meses en estar terminado.

La iniciativa supone la construcción de una nueva playa en El Cuadro, la cual se conectará a través de un paseo costero con playa Paraíso.

"Con este proyecto, además de generar una nueva playa artificial de más de 300 metros de longitud, se pretende dar continuidad al borde costero entre el Parque de los Eventos, Playa Paraíso y el Muelle Melbourne & Clark, que recientemente fue restaurado", indicó el personero.

Sobre el proyecto La Chimba, César Benítez informó que el diseño se está trabajando junto al CREO, con aportes de Minera Escondida, empresa que además financiará la construcción del espacio.

Agregó que en julio se licitará un diseño complementario para las obras terrestres y la parte marítima en el sector de la caleta de pescadores, con lo cual finalizaría la etapa conceptual que antecede al inicio de los trabajos físicos.

"Minera Escondida ya comprometió $5 mil millones para el desarrollo del proyecto y a eso hay que sumar $3 mil millones adicionales para la parte terrestre que provendrán de este ministerio", afirmó.
ATRASOS

Tanto La Chimba como las obras complementarias en Trocadero presentan atrasos respecto de lo informado el año pasado por el mismo MOP.

Según explicó el seremi, La Chimba ha tardado más de lo presupuestado debido a demoras en la firma del convenio con Minera Escondida.

Trocadero, en cambio, tuvo un proceso de licitación fallido porque las ofertas recibidas excedieron los recursos disponibles y hubo necesidad de buscar financiamiento adicional.

En cuanto a la cartera de proyectos al 2022, en el ministerio explicaron que la inversión aproximada alcanza los $60 mil millones.

Se trata de 19 iniciativas de mejoramiento y paseos de borde costero y construcción de playas artificiales en las comunas de Tocopilla, Mejillones, Taltal y Antofagasta.

Sumadas todas ellas, hacia el año 2022 habrán sido construidos o mejorados 11.643 metros cuadrados de costanera.

Aguas Antofagasta recuperará el tradicional Parque Japonés

Se ha anunciado que la empresa Aguas Antofagasta, recientemente vendida por el grupo Luksic a la empresa colombiana EMP Empresas Públicas de Medellín, recuperará el Parque Japonés de Antofagasta. A seguir una nota de prensa de El Mercurio de Antofagasta sobre la operación.



Lanzamiento de libro "Hermanos Latrille: impronta en el desierto"



A las 20:00 Hrs. de este lunes 6 de julio de 2015 se lanzará el libro "Hermanos Latrille: impronta en el desierto", libro escrito por Eduardo Owen (​Sydney, Australia) ​Damir Galaz-Mandakovic (Tocopilla​). ​

El evento será en el salón de Rotary Club Tocopilla (Av. Leonardo Guzmán Nº 11).

Los interesados en adquirir el libro, pueden contactarse al correo​: damirgalaz@gmail.com, y previa coordinación podremos​ ​hacerlo llegar al domicilio indicado.

Link: http://tocopillaysuhistoria.blogspot.com/2015/06/lanzamiento-del-libro-hermanos-latrille.html​


27.6.15

El Grand Hotel de Leber en la Plaza Colón de Antofagasta, 1907-1920


© Archivo Antieditores.

Desde 1907 funcionó el Grand Hotel del hotelero E. Leber, en la esquina este de la Plaza Colón, calles San Martín con Sucre, un edificio ecléctico de madera en tres plantas con balcones-galerías perimetrales.

Una postal que lo publicitaba informaba que era un establecimiento de primer orden y el mejor de la ciudad en el cual se hablaba los principales idiomas.

Ofrecía confort moderno con departamentos con baños de agua dulce y salada, tibios y de lluvia. Poseía salones para recepciones y para agentes viajeros, preparaban banquetes y comidas especiales, contaba con una cocina y cantina de primera clase con orquesta.

El Grand Hotel sucumbió en un incendio en 1920.

El renacer de las rutas sagradas del imperio inca, por Lola Parra Craviotto

Vía El País.


Recibe el nombre de Q’eswachaka: un puente de cuerda hecha de paja sobre el río Apurímac, en los Andes. / Xavier Desmier

Bajo el efecto del calor, el corazón de un cordero recién sacrificado explota con un ruido sordo. El fuego de un brasero encendido por el chamán devora las ofrendas depositadas en el suelo, sobre una terraza natural, a lo largo de un cañón polvoriento de tonos rojizos, en los Andes peruanos. Maíz, granos de coca, vino y dulces que el sacerdote andino (paqo en quechua) ofrece a la Madre Tierra durante una ceremonia con cinco siglos de antigüedad: la reconstrucción anual del Q’eswachaka, el último puente de cuerda inca del mundo. “Desde la fabricación de esta obra, mucho antes de la llegada de los españoles, en 1532, nuestras divinidades nos han empujado a deshacerla y rehacerla una vez al año bajo pena de castigos como el granizo y el rayo”, explica con voz lastimera Cayetano Ccanahuire, un sexagenario de pequeña talla y rostro curtido. Inclinado sobre las llamas, a más de 3.700 metros de altitud, este paqo reza día y noche para evitar accidentes durante los tres días de la reconstrucción. A su alrededor, los campesinos quechua se reúnen antes de tensar sobre el río Apurímac, cuyo cauce desemboca en el Amazonas, seis gruesas cuerdas de paja. A continuación las atan a unas viejas bases de piedra, creando así la estructura de este puente de 28 metros de largo.

En lo alto del cañón, un grupo de mujeres vestidas con telas multicolores y coronadas con un sombrero de estilo bombín conversan arrodilladas, retorciendo las cuerdas de paja que servirán para el tejido de las estructuras laterales del puente. Obsoleto hoy día tras la edificación hace medio siglo de una obra cercana más moderna, el evento continúa reuniendo, cada mes de junio, a cerca de un millar de herederos del imperio inca obligados a tomar el relevo para poder escapar de las penas divinas.

“Hace una década, el puente no pudo ser renovado por el desgaste de las bases de piedra. Ya sea por acción divina o no, estos campesinos sufrieron a continuación una granizada”, cuenta la antropóloga Ingrid Huamaní, quien participa en el Proyecto Qhapaq Ñan. Se trata de una iniciativa del Gobierno peruano cuya ambición es exhumar la antigua red vial de los incas, de la cual forma parte el puente. El Qhapaq Ñan (camino real en quechua) peinaba el imperio inca (Tahuantinsuyu), dividido en aquella época en cuatro grandes regiones –Chinchaysuyu, Cuntisuyu, Collasuyu y Antisuyu–, y se adentra actualmente en seis países: Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Un entramado de caminos de más de 23.000 kilómetros, según cálculos del arqueólogo estadounidense John Hyslop en 1992, aunque hallazgos recientes lo estiman en mucho más: solo en Perú, unos 25.000 kilómetros de vías. Varios tramos ya han sido restaurados. El trabajo conjunto de los seis países propició en junio de 2014 el reconocimiento de algunos tramos como patrimonio de la humanidad por la Unesco: 5.200 kilómetros (1.200 de ellos en Perú).

La inciativa del gobierno peruano persigue exhumar la antigua red vial de los incas

Ninguna de las naciones ha lanzado una iniciativa tan ambiciosa como la peruana, con el Proyecto Qhapaq Ñan. Financiado con un tercio de los ingresos generados por el Machu Picchu (ocho millones de euros), los fondos han ayudado a restaurar las bases y las escaleras de piedra que descienden al puente Q’eswachaka desde lo alto del cañón, permitiendo a los campesinos mantener viva su tradición, igualmente inscrita desde 2013 en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco.

Si bien hace cinco siglos era necesario marchar un centenar de kilómetros desde Cuzco, la antigua capital imperial, para llegar al puente, en la actualidad se toma una ruta asfaltada, parcialmente construida sobre la red inca. “Varias vías modernas están superpuestas sobre los caminos precolombinos, ya que la mayoría de las veces no han sido apreciados en el pasado como tesoros arqueológicos”, explica Marcelino Soto. Desde el jeep se observa un sendero bordeado por muros de piedra que serpentea la ladera de la montaña. “Ahora, cuando se traza una nueva ruta, se verifica minuciosamente que ninguna porción del Qhapaq Ñan esté amenazada, y tanto el Ministerio de Transportes como el de Cultura tienen que aprobar las obras”, precisa el arqueólogo, cuyo acento en español revela que el quechua –10 millones de hablantes– es su lengua materna.

Un idioma milenario que usaban los comerciantes de la costa y que sería adoptado por los incas, quienes hablaban el puquina, explica Pablo del Valle, antropólogo de la Unesco. “Esta lengua les resulta muy práctica cuando Pachacútec [el reformador del mundo, en quechua], noveno soberano inca, comienza la expansión del imperio, en el siglo XV. Gracias al juego de alianzas con tribus a menudo quechuahablantes, este pueblo, que ignoraba la existencia de la rueda, la escritura y la moneda, pudo levantar en menos de un siglo uno de los imperios más grandes conocidos en aquella época. Un territorio cuatro veces mayor a la superficie de España con 12 millones de habitantes”, continúa este cuzqueño, en el interior de uno de los restaurantes de estilo colonial de la plaza de Armas, en Cuzco. Como la mayoría de las construcciones del casco antiguo, este edificio de arcadas y grandes balcones de madera ha conservado los muros de piedra de una antigua edificación inca. Desde esta plaza, punto kilométrico cero del Qhapaq Ñan, partían las cuatro rutas principales en dirección a las cuatro grandes provincias (suyus).

En la antigua región del Chinchaysuyu, 350 kilómetros al norte de Lima, capital del país, los arqueólogos Guido Casaverde y Alfredo Bar recorren el mar de arena del desierto en el valle de Casma en busca de tramos de viejas vías que conduzcan hasta la sierra. En esta zona costera, la temperatura alcanza niveles caniculares a pesar del invierno austral. El cielo luce tonalidades amarillentas, y la arena fina, levantada por una ligera brisa, golpea el rostro. Guiados por fotografías aéreas con más de 30 años e imágenes de satélite actuales, los expertos descubren repentinamente una ruta de unos 10 metros de ancho. Tras una duna colosal, la vía centenaria se muestra intacta, delimitada por unos pequeños muros de piedra de apenas una decena de centímetros de altura.

A diferencia de la mayoría de los senderos de montaña, este no está empedrado; en el litoral, los incas se limitaban a aplanar el suelo arenoso. “Para identificar nuevos caminos, estudiamos la cartografía de los siglos XIX y XX, así como las obras de época. Tal es el caso de la Ordenanza de Tambos, que nos ha permitido descubrir esta nueva ruta costera. En este documento de 1543, Cristóbal Vaca de Castro, gobernador de Perú, exigía a los hacendados el buen mantenimiento de los caminos y albergues de época imperial”, explica el arqueólogo limeño Alfredo Bar. “En este texto, el español informa de la presencia de tambos [albergues] en los valles de Huarmey, Casma y Nepeña. Tres emplazamientos que siguen una proyección de sur a norte y que nos hacen suponer la existencia de un camino que los conecta”, añade, al tiempo que extrae un pequeño GPS plateado de su chaleco polvoriento para registrar la localización precisa de la vía.

A sus pies, grupos de piedras dispuestas en círculos trazan una línea de cerca de un kilómetro y continúan el camino hacia el tambo de Manchán, hoy sitio arqueológico, según las imágenes de satélite que muestra Guido Casaverde. “Estas rocas, abandonadas en el sendero, servían a la formación de los laterales de granito que bordean la ruta. Cada kilómetro habría sido construido en menos de una jornada por una treintena de obreros. En cambio, las secciones más complejas, como las de la sierra, con muros de contención de varios metros, sistemas de drenaje pluviales y empedrados, necesitarían hasta dos semanas para una misma porción”, detalla mientras recoge una piedra rosada y desgastada. Pulida por el agua de un río, esta era empleada como un martillo para fragmentar el granito. Según el arqueólogo, tal ruta sería, pues, uno de los últimos ejes trazados por los incas en tiempos del desembarco de Francisco Pizarro en Perú, en 1532. La llegada del explorador detiene la expansión del imperio y de la red de carreteras, que resultó útil en la colonización. Gracias a estas vías, los conquistadores llegaron rápidamente a las montañas y destronaron a Atahualpa, último soberano inca.

Bajo el Virreinato de Perú (1542-1821), los colonos continúan explotando el Qhapaq Ñan. Así lo revelan los vestigios de alfarería colonial hallados sobre el sendero. A los pies de unas colinas anaranjadas, Guido Casaverde colecta numerosas piezas perdidas por los jinetes españoles cuando galopaban sobre estas rutas. Acariciando los bordes de una de las cerámicas, muestra las huellas de un torno de alfarero. Y descubre las jarras de época precolonial cerca de un pequeño campamento inca. Una suerte de área de reposo constituida por un cubreviento de piedra semicircular donde unos transeúntes dejaron en otra época los restos de un banquete de maíz y marisco.

Desde la época imperial, los campesinos quechua no han cesado de cuidar los caminos en algunas zonas

Rápidamente, la red de carreteras fue perdiendo su sentido comunitario. “En tanto que los paisanos incas limpiaban y reparaban ellos mismos las secciones del camino cercanas a sus hogares, los hacendados dieron prioridad al cuidado de sus terrenos privados, distribuidos por la corona”, explica Alfredo Bar, quien lamenta que los senderos precolombinos hayan caído en el abandono. Cuando la Ordenanza de Tambos se establece, como un primer intento de preservar el Qhapaq Ñan, los terratenientes delegan en los autóctonos tal mantenimiento a cambio de una retribución.

Desafortunadamente, los nativos fueron explotados en semejantes trabajos, igual que en la extracción de oro. “Un mineral considerado por los incas como una lágrima del Sol, divinidad suprema de su panteón. Pero que toma otro valor con la llegada de los españoles”, recuerda Bar, inclinado sobre un foso cavado a menos de 100 metros de la ruta recién hallada, de camino al Cerro del Antival, a 10 kilómetros del océano Pacífico. La búsqueda de oro, cinco siglos más tarde, sigue haciendo estragos: este pozo se revela como una de las numerosas prospecciones ilegales de Perú. La nueva fiebre dorada amenaza el Qhapaq Ñan: los mineros destruyen las huellas de los senderos precolombinos. “El hallazgo de una simple pepita compromete nuestro trabajo y nuestra seguridad”, dice el arqueólogo. “Los buscadores de oro nos perciben como una amenaza dispuesta a arrebatarles su preciado El Dorado. ¡Incluso han llegado a hacer retroceder a algunos de nuestros colegas efectuando disparos de advertencia!”, exclama antes de tomar la Panamericana, ruta que conecta, de Alaska a Argentina, las Américas anglosajona y latina.

En la costa, la construcción de este eje moderno ha permitido aliviar los senderos precolombinos, contribuyendo a su preservación. Y a su olvido: apartados, es aquí donde los arqueólogos tienen más dificultades para detectar las centenarias vías. En cambio, a más de 3.000 metros de altitud, los caminos ancestrales permanecen ocupados por rebaños de llamas y de alpacas, camélidos de pelaje espeso. Aparecen, custodiados por sus pastores, cerca de la laguna Puray, al pie de Chinchero. Por el camino que bordea este pueblo, construido sobre restos arqueológicos, el olor a tierra recién removida impregna la atmósfera. A golpe de machete, un puñado de obreros retira la vegetación que crece entre los empedrados. Supervisados por los arqueólogos, otros preparan mortero según la receta de los incas –tierra, arcilla y cactus–, para reemplazar y fijar las piedras que faltan en este tramo que llega al Machu Picchu. Desde 2001, numerosos caminos son regularmente mantenidos por equipos que dependen del Gobierno, uniéndose a los campesinos que no han cesado de hacerlo desde la época imperial.

El Proyecto Qhapaq Ñan vio la luz, sobre todo, para ayudar a estas comunidades, atrayendo el turismo a las zonas quechua, donde la población vive de ingresos muy modestos. No obstante, la iniciativa es a menudo impopular debido a las expropiaciones, cuenta la antropóloga Frecia Escalante: “Varios cultivos se sobreponen ahora a ciertos tramos del Camino del Inca. Podemos recuperar los terrenos no cultivados aplicando la Ley de Patrimonio. En cuanto a las otras parcelas, los propietarios no aceptan cederlas voluntariamente”, explica, tras sus gafas de sol, esta cuzqueña. Confía en que, en el futuro, los recalcitrantes terminen por aceptar, cuando el turismo se desarrolle en las zonas bordeadas por el Qhapaq Ñan.

Algunos viajeros visitan ya el tramo que conecta Xauxa y Pachacamac. Una sección costera de 230 kilómetros que atraviesa el yacimiento de Huaycán de Cieneguilla. En el valle de Lurín, 40 kilómetros al este de Lima, esta antigua ciudad de casas geométricas y pasajes estrechos y polvorientos fue pacíficamente ocupada por los incas. Aquí levantaron palacios administrativos, con muros espesos de más de seis metros e imponentes ventanas. “Este pueblo, el cual constituye una puerta de entrada a los Andes, se revela como uno de los centros de control más importantes establecidos por los incas a lo largo de la red vial”, explica Camila Capriata, una joven arqueóloga. “Cuando los incas pusieron bajo su dominio otras poblaciones, se apropiaron de sus rutas añadiéndolas a su red de caminos”. Así consiguieron conectar, por primera vez, diferentes centros de producción, administrativos y religiosos con más de 2.000 años de antigüedad.

Y es este segmento del Qhapaq Ñan, así como otros cinco tramos, además del puente Q’eswachaka y la plaza de Armas de Cuzco, los que han recibido recientemente el reconocimiento de la Unesco en el territorio peruano. “En cuanto a las diferentes secciones de la red vial, cada país ha seleccionado las mejor conservadas dentro de sus fronteras. Para inscribir un bien cultural, este debe estar circunscrito geográficamente. Pero el Qhapaq Ñan es una obra de la cual ignoramos su extensión. Nuestra ambición es continuar identificando y restaurando tramos para inscribirlos sucesivamente”.

La Gran Ruta inca sigue reuniendo, cinco siglos después, las culturas del antiguo Tahuantinsuyu. Y países como Perú y Chile, quienes se disputan desde hace tiempo sus espacios marítimos, colaboran hoy en la búsqueda de esos caminos que les unen más allá de sus fronteras.

25.6.15

Cuatrienal de Artes Escénicas de Praga: Bob Wilson abre el debate: ¿tiene que ser político el teatro o no?



Vía El País.

Bob Wilson abre el debate: ¿tiene que ser político el teatro o no?

El director provoca la controversia en la Cuatrienal de Artes Escénicas de Praga

Por Jesús Ruiz Mantilla

El escenario pinta así: Praga en junio. Centro del teatro planetario en los 11 días que dura su Cuatrienal de Escenografía y Artes Escénicas, el evento más importante del mundo en este campo desde que surgiera en 1967. Más de 1.000 artistas de 70 países expuestos en 64 pabellones a lo largo y ancho de toda la ciudad, 500 representaciones, performances callejeras, acciones en distintos escenarios debatiendo en torno al lema: Espacios compartidos, música, clima y política. Moscas gigantes en las paredes, hombres que descienden en paraguas entre los cables, bodas de chinos en la calle, flautistas con microcerdos y roulottesde las que saltan hombres con mascarilla a tumbar viandantes sobre mares de plástico y fuerzan al público a escribir un insulto en cualquier idioma…

Y en estas llega Dios, es decir, Bob Wilson, y suelta: “Y el teatro, ¿debe ser político?”.

La posición del director estadounidense, expuesta en el transcurso de un foro público en Praga extrañó a muchos de los presentes. Entre otros, a la directora artística de la Cuatrienal, la serbia Sodja Lotker. “Wilson ha abierto un profundo debate, máxime cuando es uno de los temas centrales de esta edición”. Lo que planteaba Wilson, todo un gurú de la escena mundial, era el hecho de afrontar el teatro para levantar interrogantes, no para ofrecer respuestas. “Si las conociera de antemano, entonces no me metería en ello”, argumentó.

Le acompañaba en el debate el suizo Serge von Arx, su escenógrafo desde 1998 y comisario de arquitecturas escénicas en esta cuatrienal. “Hemos trabajado codo con codo en 30 proyectos comunes que se llevaron a término y en otros 30 que se pusieron en marcha y nunca vieron la luz”, comenta su colaborador en el café Slavia de Praga, toda una logia teatrera viva de la ciudad.

Las opiniones de Wilson están claras: el autor de Vida y muerte de Marina Abramovic teme que la Humanidad esté “enferma de flashes y necesidad de impactos por culpa de Wikipedia”. Y cree que “hay que ir al meollo del asunto y no quedarse en lo trivial”. Según su amigo Von Arx, lo que Wilson quiso decir es que necesitamos abrir preguntas y no imponer panfletos. “De hecho, su trayectoria es profundamente política. Para él y para mí, el teatro representa una ventana que te conduce hacia lo desconocido en la que muchas lecturas deben conjugarse. Se trata de sembrar confusión, no de imponer posiciones reivindicativas unívocas”. Bien es cierto que el artista estadounidense ha sido reconocido como artista con perfil político a través de su obra por prestigiosas universidades que van de Harvard a la Sorbona; que ha acudido allí donde le llamaban para trabajar en condiciones de protesta y agitación fuera de su país —Irán, Cuba, China, Brasil...—; que sus orígenes están ligados a talleres para jóvenes en situación marginal que acudían a las clases armados en barrios como el Bronx…

Malinterpretado

Definitivamente, su colaborador Serge von Arx cree que se le ha malinterpretado: “Más cuando el otro día vino Robert Lepage, contó que estaba inmerso en la construcción de un teatro que cambiaría la óptica del escenario y costaría 250 millones de dólares y nadie dijo nada. Con reacciones así, que podrían haber planteado todo tipo de cuestiones entre el público empezando con para qué sirve eso, la verdad es que no entiendo la polémica”.

Es algo con lo que puede estar de acuerdo Sodja Lotker, y más después de haber presenciado y escogido para la cuatrienal expresiones, espectáculos y propuestas que ahondan en la crisis global. “Hasta que comenzó esta edición, tenía algunas ideas claras en mi mente; hoy, después de haber visto varias de las manifestaciones vivas aquí estos días, confieso que me siento, como mínimo, inquieta, intranquila, turbada”.

Es comprensible cuando alguien asiste a los distintos pabellones montados en la casa natal de Kafka o en el palacio Colloredo, junto al puente de Carlos. Allí las paredes quedan atravesadas literalmente por una respiración propia, caso de la propuesta rusa, o el hielo se derrite colgado de unas cuerdas gota a gota y a la vista de todos, en una plataforma montada por los finlandeses.

Entre sus muros, José Luis Raymond, comisario del programa de España —en el que han participado al unísono Acción Cultural Española, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, el Cervantes, la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Real Escuela Superior de Arte Dramático (Resad)— ha plantado una especie de tanatorio con gusanos y deshechos para su instalación Muérete.

Su propuesta ha sido elaborada junto a otras escuelas de teatro españolas como las de Sevilla, Córdoba o Vigo. Son las cuatro que han montado las performances De profundis, No lloro porque espero o la escenografía A través del Cristal, coordinada por Raymond y Alicia Blas: “Surge, entre otras cosas, del pálpito que estamos viviendo en España a partir de acontecimientos como el 15-M. En estas figuras colgadas del techo, hay gente que sale con maletas hacia no se sabe dónde, una realidad que los jóvenes han tenido muy presente los últimos años en España”.