4.3.15

Trailer: PRECISE POETRY / Lina Bo Bardi's Architecture

Vía Plataforma Arquitectura.

Trailer: PRECISE POETRY / Lina Bo Bardi's Architecture from Precise Poetry on Vimeo.


A film by Belinda Rukschcio

A film about famous Italian-Brazilian architect Lina Bo Bardi, who created poetry through architectural precision. Told in a series of interviews in Portuguese with English subtitles on the eve of her 100th birthday, Bo Bardi's colleagues and friends recount the sociopolitical constraints and personal events that would lead to the timelessness of her work.

This cinematic journey through her most important architectural projects in São Paulo and Salvador da Bahia poses the question of what remains of a person in the work they leave behind.

Director of Photography: Benjamin Paya
Creative Advisor & Camera Assistant: Leonard Leiter
Editor: Steffen Bergmeister
Re-Recording Mixer: Alexander Wieser
Graphic Design: Harald Niessner
Content Advisor: Veronica Schey

precise-poetry.com

María Elena, de Rodrigo Lepe

Vía Plataforma Arquitectura.

"MARÍA ELENA" (Trailer Oficial) from Rodrigo Lepe on Vimeo.


MARÍA ELENA
María Elena, última ciudad salitrera activa del mundo, se mantiene intacta desde su creación en 1925.
Sus habitantes, pampinos de toda la vida, guardan en su memoria historias inéditas de su particular modo de vida en el desierto más seco del planeta. Un relato fragmentado, íntimo y contemplativo donde se revelan las anécdotas que dieron vida a un extraño lugar en el norte de Chile.

1.3.15

¿Hacia una era digital oscura?

Vía El País.



En las pocas décadas que la humanidad lleva inmersa en la era digital ha creado datos como para llenar la memoria de tantos iPad que, apilados, casi llegarían a la Luna. El ritmo de creación de información es tal que, según un estudio de la corporación EMC y la consultora IDC, se dobla cada dos años. Para antes de que acabe la década, habrá 44 zettabytes de datos (un ZB es igual a un billón de gigabytes) y el montón de tabletas habrá ido y vuelto al satélite más de tres veces. Lo paradójico es que buena parte de esa información se perderá para las generaciones futuras.

El vicepresidente de Google y uno de los padres de internet, Vinton Cerf, alertaba en una conferencia de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia hace unos días del peligro de que lo creado por esta generación no deje apenas rastro. En la creencia de su eternidad, el homo digitalis ya no imprimen fotos, las guarda en formato digital, no escribe cartas, sino que envía email, no almacena discos, sube las canciones a la nube. Una creciente parte de su vida se desarrolla en la red: juega en línea, publica selfies en Facebook y comparte sus pasiones en tuits. Pero lo digital no es tan eterno.

El deterioro de los soportes donde se almacena la información, la desaparición de los programas para interpretarla o las limitaciones impuestas por el copyright harán que, para los humanos del futuro, sea inaccesible. De hecho, ni siquiera habrá que esperar a que los arqueólogos del futuro descubran que, como decía Cerf al Financial Times, los comienzos del siglo XXI son "un agujero negro de información". Los primeros efectos de lo que los anglosajones llaman era digital oscura ya se están notando.

El caso de los disquetes ejemplifica el problema planteado por el vicepresidente de Google en toda su complejidad. Fueron el sistema de almacenamiento básico en los años 80. En ellos cabían tanto las fotos familiares como el trabajo hecho para la clase o los documentos del trabajo. La mayor parte de toda esa información ya se ha perdido. Y si aún queda algún disquete, es cuando empiezan de verdad los problemas: Habrá que encontrar una disquetera que lo lea, rezar para que los datos no se hayan corrompido por el paso del tiempo para que, probablemente, descubrir que el programa para abrir el archivo hace años que no existe.

"Conservo viejos disquetes de 3,5 pulgadas que alojan archivos de texto escritos con un programa que ya no existe y que funcionaba con un Macintosh de 1986", dice el consultor tecnológico Terry Kuny. Este archivista digital canadiense fue el primero en hablar de este tiempo como una posible edad digital oscura hace ya casi 20 años. "¿Qué opciones tengo de que yo, o cualquiera, pueda acceder a esos datos hoy? Incluso si consigo una vieja disquetera, conseguir el sistema operativo y los programas no sería nada fácil en la actualidad. Y si uno no está para decirle a quien lo intente qué hay en esos discos y en qué formato está, el problema ya sería enorme", añade.

En 1997, cuando la actual era digital apenas comenzaba, cuando los ordenadores personales solo estaban al alcance los más pudientes e internet era para una casta, cuando aún no existía Google y muchos menos Facebook o Twitter, y Microsoft dominaba el mundo con su Windows 95, Kuny, entonces asesor de la Biblioteca Nacional de Canadá dio una conferencia para la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas. Su título era premonitorio: ¿Una era digital oscura? Retos para la conservación de la información electrónica. La visión de Kuny, como la actual de Cerf, está más vigente que nunca.

"No creo que exista un riesgo de que la información de nuestro tiempo vaya a quedar inaccesible, creo que es una certeza. Ya está pasando, cada día, en todo tipo de organización, para todas las clases de datos", afirma Kuny. De hecho, cree que todo lo relacionado con la conservación digital está yendo a peor. "Hay mucha más información nacida digital que antes y apenas hay unas pocas instituciones públicas o privadas que estén activamente implicadas en lidiar con este problema".

Enemigos de la memoria digital

El primer reto tiene que ver con la física. Cualquiera con una edad que haya intentado ver la cinta VHS con el vídeo de su boda sabe del deterioro de los soportes donde se almacenan los datos. La grabación magnética de la información ha sido la dominante en las primeras décadas de la era digital. Aún hoy, los discos duros guardan los datos jugando con la polaridad de las partículas y, por esas cosas del magnetismo, los datos acaban por perderse.

Si le pasó a la NASA, ¿por qué no iba a pasar con el vídeo de la boda? La agencia espacial estadounidense vio como buena parte de las imágenes tomadas por las sondas de la Misión Viking enviadas a Marte en los años 70 eran irrecuperables. Aunque la NASA transfirió los datos desde las cintas magnéticas originales a soportes ópticos, hasta el 20% del material no se pudo recuperar.

El caso de las sondas Viking ilustra otro de los peligros de que este tiempo se convierta en una edad digital oscura. El 80% de la información enviada desde Marte se pudo salvar, pero se guardó en un formato y con unos programas que ya no existen. Solo hace un par de años, una empresa canadiense pudo volver a extraer las imágenes. Hay formatos que parecen que van a durar toda la vida y después de ella. Es el caso de las imágenes guardadas en formato JPEG o la música en mp3. Pero ¿y si aparece un nuevo formato mejor y los anteriores caen en desuso?

Y es que confiar la preservación de los datos a la buena fe de las compañías que los crean tiene sus peligros. Como denunció el mes pasado la Fundación Fronteras Electrónicas (EFF, por sus siglas en inglés) gigantes de los juegos como Electronic Arts cierran los servidores para jugar en línea con sus títulos en apenas un año y medio si el juego no ha tenido el éxito que esperaban. Solo en 2014, la industria abandonó 65 juegos. Pero, al mismo tiempo, las leyes de copyright impiden que los jugadores mantengan sus propios servidores.

Pero el mayor riesgo de que la información de este tiempo desaparezca en el futuro está en internet. Como muestra el estudio de IDC sobre el universo digital de 2014, la mayor parte de los datos son alojados en la red. Desde los millones de selfies hasta cada minuto de vídeo subido a YouTube, pasando por los comentarios en Facebook, cada vez más, la mayor parte de la vida de una persona se encuentra en algún servidor de alguna empresa y no ya en su álbum familiar de fotografías.

Se supone que ni Google ni Facebook van a cerrar mañana. Incluso cuando cierran algún servicio, como hizo el buscador con Wave, dan un tiempo razonable para que sus usuarios se descarguen todo lo que allí tenían. Google, por ejemplo, cuenta con Takeout, un sencillo sistema para hacer una copia de todos los datos creados y alojados en sus servicios. Pero no siempre es así.

A comienzos de la década pasada, había una red social mucho más importante y conocida que Facebook. Se llamaba Friendster y en su mejor momento llegó a tener 100 millones de usuarios. Sin embargo, errores propios y la popularidad de otras alternativas, hicieron que Friendster se hundiera y, con ella, todas las historias, conversaciones, amores y momentos que compartieron sus usuarios. Hoy, la empresa languidece como plataforma de juegos en el sudeste asiático.

"Tuvimos mucha suerte de que Internet Archive reaccionara a tiempo y capturara una copia de toda la información pública en Friendster justo antes de que la desactivaran", comenta el experto en redes sociales de la de la Escuela Técnica Federal de Zúrich (ETH), el español David García. La relevancia que tienen las redes sociales en la vida de hoy, las ha convertido para los científicos sociales en herramientas fundamentales para estudiar las sociedades humanas. Solo esa copia ha servido a García y otros investigadores estudiar fenómenos sociales que afectan a la privacidad, por ejemplo.

Uno de esos investigadores sociales es Alan Mislove, de la Universidad Northeastern (EE UU). Mislove ha estudiado a fondo Twitter. En un artículo publicado el año pasado, comprobó que casi el 20% de los tuits publicados en esta red social se habían esfumado. "Es difícil proyectar que pasará con los tuits perdidos en el futuro", aclara. Para Mislove, "los datos de sitios como Twitter y Facebook ofrecen a los investigadores una capacidad sin precedentes para estudiar la sociedad a una escala y granularidad que simplemente eran imposibles antes".

Luces contra la edad digital oscura

Si existen tantos riesgos, ¿qué se está haciendo para afrontarlos? Las soluciones son tanto tecnológicas como organizativas y hasta legislativas. Lo más urgente parece ser el problema de la longevidad de los datos, cómo conservarlos para los que vengan después.

Las tecnologías de almacenamiento no han variado mucho en todo este tiempo. O se graba la información en soportes magnéticos o, con la ayuda del láser, en discos ópticos. Aunque pudiera parecer que el DVD o el Blu-ray son las mejores alternativas, el futuro seguirá siendo magnético.

"La primavera pasada, IBM y FUJIFILM lograron una densidad de almacenamiento sobre cinta de 85,9 gigabytes por pulgada cuadrada lo que permitiría una capacidad de 154 terabytes [un terabyte son 1.000 gigabytes] en un cartucho que cabe en la palma de la mano. Eso es el texto de 154 millones de libros", recuerda el responsable de tecnologías avanzadas de cinta de IBM Research, Mark Lantz.

Quizá por eso de que IBM es la única empresa tecnológica con más de un siglo de vida, saben de la importancia de la preservación de los datos. Para Lantz, la cinta magnética no está muerta ni muchos menos. "En nuestro laboratorio de Zúrich estamos trabajando sobre una tecnología de cinta para la preservación de los datos a largo plazo", asegura. Con el mantenimiento y conservación adecuados, la grabación en soportes magnéticos mantiene la información intacta durante décadas.

Otra cuestión es la de poder reproducirlos con el paso del tiempo. Ese es el mayor temor que expresó Vinton Cerf en su conferencia. Sin las herramientas adecuadas que den contexto a los datos, aunque se conservaran, estos serían ilegibles. Cerf mencionó como solución un proyecto en el que también participa IBM. El gigante informático, junto a la universidad Carnegie Mellon tiene en marcha el proyecto Olive. Su objetivo es crear una especie de imágenes que incluyan todo, los datos del archivo, el programa con el que se creó y hasta el código. Por medio de máquinas virtuales, el contenido se podría ejecutar en cualquier sistema que apareciera en el futuro.

A iniciativas como esta ayudaría lo que está pidiendo la EFF a las autoridades de EE UU: que en la legislación sobre copyright se incluya una excepción que obligue a las empresas que crearon un programa o un juego a liberar su código cuando lo abandonen o, al menos, permitir su obtención mediante ingeniería inversa.

Pero el mayor reto es conservar toda la información acumulada en algo tan grande y dinámico como es la web. Internet Archive es el mayor intento que hay para conservar la memoria de la red. Los robots de esta organización rastrean periódicamente la web haciendo copias de las páginas que encuentra y las van guardando. Así, si alguna página desaparece, siempre habrá la posibilidad de recordar como fue.

En España, la Biblioteca Nacional ha venido haciendo lo mismo con la ayuda de Internet Archive desde hace años. Pero el año pasado fue el primero que, con su propio robot, empezaron a escanear la red española. Ya han copiado 140 terabytes entre recursos, páginas web, blogs... Sin embargo, La BNE está a la espera de la aprobación de un reglamento sobre el depósito legal de publicaciones electrónicas que le permita conservar todo lo que la tecnología permita de la internet en español.

Pero evitar que esta sea una edad digital oscura es cosa de cada uno. "Todos nosotros debemos convertirnos en nuestros propios bibliotecarios. Cada uno deber ser el responsable de su vida digital. No podremos salvarlo todo y las cosas que decidamos salvar, deberemos hacerlo con cuidado", alerta Terry Kuny, el mismo que ya lo hacía hace 20 años, mucho antes que Vinton Cerf.

26.2.15

Vacaciones modernas: un nuevo libro y página web... [sobre el libro Turismo y arquitectura moderna en Chile, de Macarena Cortés, Claudio Galeno, Hugo Weibel et al.]. Revista MásDeco, La Tercera, 7 de febrero de 2015.









DOCOMOMO International Seminar & Tour Rehabilitation and Re-use of Modern Movement Architecture, 27-28 March, Lisbon, Portugal



Dear docomomo friends,

Docomomo International has the pleasure of inviting you to attend to the docomomo International Seminar on Rehabilitation and Re-use of Modern Movement Architecture that will take place in Lisbon, at Calouste Gulbenkian Foundation, on 27th of March. Also, it is with great pleasure that we further invite you to participate in the Modern Lisbon Tour that will take place on the morning of 28th of March.

Attached you will find the program.
Please confirm your presence before February 20, in order to be possible to guarantee your participation.

Updated information at:
http://docomomo-int.wix.com/seminar2015




Los artistas chilenos que desembarcan en Feria Arco Madrid


© Galería D-21 / Yeguas del Apocalipsis: Lo que el sida se llevó.

Vía La Tercera.

por Denisse Espinoza - 24/02/2015

Es una de las ferias de arte contemporáneo más importantes de Europa, que desde hace años tenía como afán mirar más hacia Latinoamérica para servir como puente con los compradores del Viejo Continente. Con 34 años de vida, ARCO Madrid ha debido hacer frente a otros eventos que le salieron al paso en su conquista del arte latinoamericano, como Art Basel, que desde 2002 fijó una de sus sedes en Miami. Este año ARCO, que parte mañana y se extiende hasta el domingo, salda esta cuenta con una edición que incrementa en 52% la presencia latina: de las 218 galerías que participan, 47 provienen de la región, además el país invitado es Colombia.

Dentro del desembarco latino, Chile destaca en los Solo Projects, categoría a la que se llega por invitación y donde tiene una figuración protagónica: de los 24 proyectos seleccionados, cuatro son de galerías locales, al mismo nivel de Brasil. En la cita, donde se ha destacado el repunte del mercado español, también hay galerías de Buenos Aires, Bogotá, México D.F, París, Berlín, Amsterdam y Milán: el 71% son extranjeras.

SAVIA NUEVA Y VIEJA

Las cartas de Chile se reparten en dos líneas: artistas de los 80, representantes de la Escena de Avanzada y del arte más político, y la generación más joven, artistas sub 40 que representan la creación local más de vanguardia. En el primer grupo destaca la galería Departamento 21, invitada con la obra de Las Yeguas del Apocalipsis: el colectivo formado por el escritor recién fallecido Pedro Lemebel y Francisco Casas. En la feria se verán registros de las performances que la dupla realizó entre 1987 y 1993, algunas de ellas inéditas hasta 2011 como Lo que el Sida se llevó, una sesión de fotografías tomadas por Pedro Marinello, donde las Yeguas se disfrazan de diversos personajes.

Dentro del segundo grupo, llega a la feria el trabajo del pintor José Pedro Godoy (1985), quien se ha destacado en la escena local por sus cuadros de gran tamaño y temática osada. A Madrid llega con nueva producción: una serie de telas donde sigue explorando la estética neobarroca y ofrece nuevas lecturas, está vez inspiradas en la literatura. “Me interesa la obra de Reinaldo Arenas, Leza Lima y Manuel Puig, el erotismo, la estética gay, la cultura popular y el melodrama que contienen”, dice Godoy, quien pinta escenas de corte sexual envueltas en exuberantes paisajes naturales.

“ARCO es un lugar privilegiado para la proyección de cualquier artista, es un punto de contacto inmejorable con coleccionistas, críticos y curadores de nivel internacional. Estamos recién montando y ya tenemos interesados”, contaba ayer Yael Rosenblut, la galerista que hace dos años representa a Godoy.

Otras participantes en los Solo Projects son la galería AFA, con la obra de Nicolás Franco (1973), quien trabaja con collages construidos en base a fotografía y archivo histórico, y Factoría Santa Rosa, que apuesta por los cuadros de Felipe Rivas (1982), quien pinta escenas de la cultura popular extraídas de Youtube.

Dentro del programa general, la galería Isabel Aninat presenta la obra histórica de Lotty Rosenfeld, quien este año representará a Chile en la Bienal de Venecia, y el trabajo de Catalina Swinburn (1979) que exhibe registro de performances y esculturas.

Ver artículo en Artishock: ARCOmadrid 2015 EN IMÁGENES

34ª EDICIÓN DE ARCO: El futuro pasa por América


© José Pedro Godoy / Yael Rosenblu.

Vía El País.

Ángeles García / Fietta Jarque Madrid 25 FEB 2015

Este miércoles la 34ª edición de Arco ha abierto sus puerta con un perfil mucho más definido del hasta ahora conocido. La notable presencia de galerías latinoamericanas marca un rumbo que su director, Carlos Urroz, ha querido consolidar en una relación de ida y vuelta. En el quinto año de la etapa de Urroz, participan 218 galerías, el 71% de ellas extranjeras, de las cuales 47 provienen de diez países de América Latina, la más amplia representación en la historia de la feria artística madrileña. Colombia es el país invitado y su presencia se dejará notar en toda la ciudad con 100 autores y 20 exposiciones en distintas sedes.

Arco no quiere ser una más de las 220 ferias que se celebran al año en todo el mundo y necesita una personalidad propia capaz de erigirse en referencia para atraer a los coleccionistas. Galeristas, artistas y agentes culturales coinciden en la urgencia de consolidar el perfil latinoamericano, de manera que Madrid se convierta en punto de encuentro imprescindible entre Europa y América. A su favor cuenta con la buena disposición de los profesionales. En contra, el IVA del 21% que las galerías españolas tienen que soportar en sus ventas frente a las tasas más reducidas de otros países.

Carlos Urroz cree que ya se puede hablar de un Arco de marcado carácter latinoamericano. “La mirada a Latinoamérica está desde los inicios. Recordemos que el 97 se dedicó al continente y que sus grandes galerías han iniciado su andadura internacional en Arco”, recuerda. “Madrid es un punto de encuentro para galerías, artistas y coleccionistas de Europa y América. Esta es la feria que más directores de museos, comisarios y directores de bienales atrae”, prosigue. “La internacionalización es fundamental para todos hoy en día. Las nuevas galerías españolas tienen un programa internacional y clientes en América y Europa. También hay muchos artistas españoles que trabajan con galerías extranjeras y son éstas las que participan en la feria”.

No cree Urroz que citas como las de Bogotá, Buenos Aires, México y, sobre todo, Miami Art Basel, desplacen a Madrid como punto de encuentro con América Latina: “Su existencia indica lo acertado de Arco de fijarse en el mercado latinoamericano. Son mercados que han ido madurando y, por tanto, generando sus propias citas. Una feria siempre genera nuevos coleccionistas y organiza el mercado; es bueno recíprocamente que existan. A las galerías españolas les interesa ir a Bogotá y a las de Buenos Aires venir a Arco”.

El galerista valenciano Luis Adelantado, que ha tenido espacio en Miami y ahora en México, considera que “durante años en Arco no se dio suficiente credibilidad a galerías, artistas o coleccionistas latinoamericanos”. “A Miami va la gran mayoría de coleccionistas latinoamericanos; la distancia y la potencia de la feria ayuda, pero también el carácter social de relaciones que se genera esos días. Son menos los que vienen aquí, pero tienen quizá un rigor mayor si llegan hasta Madrid”, abunda.

La cita madrileña cumple también una función en Europa. “Es una feria-puente, cosa que consideramos muy acertada porque nos acerca a Latinoamérica y nos permite cuidar los contactos con coleccionistas e instituciones de allí”, opinan responsables de la galería mallorquina-berlinesa Kewenig.

Agustín Pérez Rubio, comisario español y actualmente director del museo bonaerense MALBA, suscribe ese papel de conexión de la muestra madrileña: “Siempre fue un buen escaparate de América Latina en Europa. Si no, recordemos a Marco Antonio Vilaça o Ruth Benzacar, año tras año luchando por abrir camino y promocionar el arte latinoamericano. Ruth fue a Arco durante más de 10 años sin vender nunca ni una pieza, hasta que, por fin, el arte argentino comenzó a interesar y algunos artistas fueron adquiridos por museos y colecciones españolas”.

Para las galerías españolas, la internacionalización resulta obligatoria. Espacio Mínimo participa desde 1994, al igual que en citas como Frieze en Londres o Miami Art Basel. “Todas las ferias se parecen y Arco no es una excepción”, indica su director, José Martínez. “Las galerías españolas, desde hace tiempo, somos cada vez más internacionales porque nuestros artistas son de procedencia diversa, lo mismo que nuestros clientes”.

Isabel Mignoni, de la galería Elvira González, también viaja a ferias de todo el mundo y mantiene su presencia en Madrid: “Arco es una feria madura y ha conseguido, pese a los años difíciles que hemos pasado, seguir siendo una referencia. Es un momento de intercambio, de encuentro, de alianzas entre galerías e intercambio de artistas. La competencia es buena”. Tienen claro que Latinoamérica es el futuro y que la gran asignatura pendiente es el IVA. “El año pasado nos tomaron el pelo. Fue una broma mal explicada con prácticamente ninguna consecuencia positiva. Para que el mercado del arte en España funcione de verdad tenemos que igualar el IVA cultural con el resto, o con la media, de los países europeos”, resalta.

David Fernández-Braso, de la galería que lleva su apellido, reclama una mayor atención al arte español como característica de la feria: “Lo que aportaría carácter y personalidad sería precisamente ofrecer un panorama más extenso y profundo del arte moderno y contemporáneo español. La relación y el diálogo de nuestra cultura con la extranjera es el plus de interés de la feria, lo que la distinguiría del resto”.

Entre los creadores consultados (Carmen Calvo, Bernardi Roig y Mateo Maté), resolver la cuestión del IVA puede ser la operación más integradora de todas. “¿Cómo es posible que en la misma feria mis obras cuesten menos en una galería extranjera que en una española?”, se pregunta Maté. “O alguien no se lo ha pensado mucho o es una estudiada venganza para con un sector. En cualquier caso, es absurdo desde el punto de vista de la recaudación fiscal. Es mejor el 6% o el 10% de algo que el 21% de nada, que es lo que puede pasar si seguimos así”, enfatiza.

Carmen Calvo tiene grandes esperanzas en esta edición, pero advierte del gran problema pendiente: “El IVA sigue siendo el gran asesinato en la cultura española, de cualquier género, cine, literatura, teatro, etcétera. Es simplemente la muerte”.

Roig cree que Arco llegó tarde a Latinoamérica y ese pastel ya se lo comió Miami Art Basel: “Lo tuvo en sus manos, pero tartamudeó. Dicho esto, es absolutamente imprescindible y necesario atender a todo lo que allí ocurre, tanto para galeristas como para los artistas. La escena latinoamericana es una de las más ricas en ideas y creativas del planeta”. Para él, quienes se la juegan son las galerías: “La feria es imprescindible y recoge el latido de una realidad cultural, la nuestra, pero es, sobre todo y ante todo, un lugar de transacción económica de alto riesgo para quienes participan. En la ruleta de Arco, les vaya bien o les vaya mal a las galerías, quien realmente siempre gana es la banca, o sea Ifema”.

En un momento de globalización, las relaciones de ida y vuelta son las que tienen mejores oportunidades de funcionar. El sevillano Pepe Cobo, con una larga y arriesgada trayectoria, participa como galería peruana. “Es una oportunidad que quería aprovechar dada la situación tan congelada del mercado español así como del coleccionismo privado y empresarial, y poder abrir un mercado internacional, como base también de operaciones en todo el continente”, dice. “Siempre es bueno que creemos lazos con Latinoamérica por todos sus significados históricos, pero creo más en estos momentos en darles a ellos la voz cantante y ser sus anfitriones que usar arrogancias indebidas y fuera ya de lugar”, concluye.

1.2.15

El retorno de la serpiente: Mathias Goeritz y la invención de la arquitectura emocional. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 12 noviembre, 2014 - 13 abril, 2015 / Edificio Sabatini, Planta 3





El retorno de la serpiente: Mathias Goeritz y la invención de la arquitectura emocional
12 noviembre, 2014 - 13 abril, 2015 / Edificio Sabatini, Planta 3

La exposición constituye una aproximación al trabajo de Mathias Goeritz (Danzig, 1915 – México DF, 1990) realizado desde su instalación en México, en 1949. A lo largo de cuatro décadas, en su producción tanto teórica como práctica converge la utopía racional con el neoprimitivismo, factores que derivan de su propia biografía: el periplo por distintas ciudades de Europa y del norte de África (1948), su estancia en España y su participación en los prolegómenos de la Primera Semana de Arte en Santillana del Mar (septiembre de 1949), así como el contacto con la cultura mexicana.

La muestra toma el principio de la “arquitectura emocional” como el asunto sobre el que se construye y articula el discurso expositivo. Formulado por Mathias Goeritz en 1954, este principio se convierte en el eje dinamizador y fundamento teórico y estético de su trabajo. Con él apelaba a la necesidad de idear espacios, obras y objetos que causen al hombre moderno una máxima emoción, frente al funcionalismo, el esteticismo y la autoria individual. En este sentido, las nociones de colaboración, la libertad de creación y la recuperación de las funciones sociales del diseño se reconocen en todos los trabajos alentados y realizados por Goeritz en esos años.

Planteada como un recorrido por los trabajos emblemáticos de Goeritz, la exposición pone de manifiesto cómo el conjunto de su obra y actividad surge de la asunción del arte como proyecto meta-artístico (extendiéndose al ámbito de lo social, lo político y lo público), donde una forma primigenia –las líneas en arista que conforman el cuerpo de una serpiente (La serpiente de El Eco, 1953)– deviene módulo formal y conceptual de todo su trabajo, desarrollado en un contexto de guerra fría. A su vez, términos como maqueta y monumento aparecen como las categorías entre las que transita su obra, evidenciando una voluntad de subvertir la noción de proporción.

Para ilustrar estas cuestiones y problemáticas referidas a la concepción y realización de los distintos proyectos e ideas, la exposición se compone de una selección de más de doscientas obras. La naturaleza de las mismas –dibujos, bocetos, maquetas, fotografías, esculturas y cuadros sobre tabla– revela el carácter experimental, analítico e incluso lúdico de la producción de Goeritz, la cual queda vertebrada por la persistencia de un tema y motivo.

Organización:
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Comisariado:
Francisco Reyes Palma

Ver artículo en El País: Tan contemporáneo como un rascacielos, por María Minera.

30.1.15

Amadiel Cortés, el destacado atleta de Pedro de Valdivia. Revista Pampa, julio 1954.



Amadiel Cortés, el destacado atleta de Pedro de Valdivia, que representó a Chile en Sao Paulo (Brasil) en el último Campeonato Sudamericano. Aquí está rodeado de todos esos atletas pedrinos que él animó, ayudó con sus conocimientos y estimuló. "Pampa" rinde este homenaje al esfuerzo y la constancia.



29.1.15

Municipio y Consejo Regional de la Cultura y las Artes lanzan concurso para crear una bandera para Antofagasta

Vía La Estrella de Antofagasta.



Las bases se pueden descargar aquí.

Declaran Zona Típica a Chuquicamata

Vía La Estrella de Antofagasta.

El MoMA reivindica el talento dentro del desarrollismo [arquitectónico] latinoamericano


Hermano Martin Corréa, Hermano Gabriel Guarda, Patricio Gross, Raúl Ramirez. Benedictine Monastery Chapel, Santiago, Chile, 1964. Courtesy PUC Archivo de Originales

Vía El País.

El museo presenta en México DF una exposición de arquitectura en América Latina de 1955 a 1980 que abrirá en Nueva York en marzo

Pablo de Llano México 28 ENE 2015 - 02:27 CET

En la cafetería de uno de los edificios que incluirá la muestra, el Museo Tamayo de México DF (obra de Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky, 1981), el curador Patricio del Real precisa el objetivo de la exposición Latinoamérica en Construcción: Arquitectura de 1955 a 1980, presentada este martes en el DF y que se exhibirá del 29 de marzo al 19 de julio en el MoMA de Nueva York: “El MoMA hizo el primer catastro de arquitectura del área en 1955 con la exposición Arquitectura en Latinoamérica desde 1945, que abarcó esos diez años y marcaba un periodo que culminó con la construcción de la ciudad de Brasilia, el gran proyecto del movimiento moderno latinoamericano; y se pensaba, o a veces aún se piensa en Estados Unidos, que después de eso no hubo nada. Ahora queremos dejar claro que a aquello le siguió un importante ímpetu de exploración y construcción dentro de las necesidades de grandes dimensiones y densificación de la ciudad que impuso el desarrollismo, el sueño de modernización e industrialización de América Latina. Y muchas de las soluciones que revisamos ahora siguen siendo relevantes para los desafíos de nuestro propio periodo, para los problemas actuales de modernización y desarrollo en Latinoamérica”.

La muestra del MoMA tiene como eje temático la capacidad de ciertos proyectos en esos 25 años de lograr un balance entre las exigencias macro o cuantitativas del desarrollismo y las necesidades cualitativas de habitabilidad y uso de los espacios por parte de la gente. Reúne más de 500 dibujos y materiales originales que nunca antes se habían expuesto en conjunto, y pone en cuestión puntos comunes de los retos arquitectónicos de aquel tiempo a través del análisis de obras en los siguientes países: Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, México, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.

El puertorriqueño Del Real, que presentó la exposición con el director del MoMA, Glenn Lowry, afirma que desde mediados de los cincuenta se concretó un cambio estructural en las necesidades arquitectónicas de América Latina que llegó hasta entrados los ochenta, y de ahí surgieron otros planteamientos en áreas como vivienda social, plazas, infraestructuras y museos.

Las ideas en vivienda social le parecen en buena medida un ejemplo a seguir para la época actual, en la que según dice se ha dejado la iniciativa al mercado. Cita el proyecto experimental Previ en Lima (1967), en el que se invitó a arquitectos internacionales a proyectar una vivienda mínima que fuese susceptible de crecimiento y de transformación por parte de los habitantes.

“Aunque el desarrollismo operó fundamentalmente desde el poder hacia las masas, en vertical, hubo experimentos importantes de autoconstrucción y de vivienda asistida, adelantándose a las ideas actuales de reconvertir las casas de las favelas en viviendas dignas”, explica el curador. Otros ejemplos de arquitectura social que ofrece y que se analizan en la muestra son el Conjunto Rioja (Buenos Aires, 1971), el SESC Pompeia de Lina Bo Bardi (Sao Paulo, 1986) o el modelo de aulas rurales con sistema de prefabricación ligero del mexicano Pedro Ramírez Vázquez.

De la combinación de arquitectura con la necesidad de dimensiones exacerbadas son paradigmáticos otros dos proyectos incluidos en la exposición, el conjunto Nonoalco-Tlatelolco (Mario Pani, México DF, 1966) y el Copan de Óscar Niemeyer (1966, Sao Paulo), una obra de tal tamaño, recuerda Del Real, que se tuvo que crear un código postal solo para este edifico

Acuerdo de Unión Civil: dos millones 35 mil chilenos podrán acogerse a nuevo estado

Vía La Tercera.

Texto establece que convivientes serán considerados parientes para los efectos previstos en el Código Civil.

por Daniela Astudillo - 29/01/2015 - 07:34

El Acuerdo de Unión Civil (AUC), la iniciativa legal que permite regular la vida afectiva y celebrar un contrato entre dos personas que comparten un hogar, tanto heterosexuales como homosexuales, pasó ayer todos los trámites legislativos y quedó lista para ser promulgada como ley.

Durante la mañana, el Senado aprobó el documento evacuado por la Comisión Mixta, con 25 a favor, seis en contra y 13 abstenciones. Más tarde, los diputados ratificaron el proyecto con 78 votos contra nueve.

El ajuste denomina a los contrayentes como “convivientes civiles” y los considera parientes para los efectos previstos en el Código Civil.

En Chile, según se señala en la fundamentación de la normativa, existen dos millones de parejas heterosexuales que conviven, mientras que se registran 35 mil personas del mismo sexo que se reconocen como cónyuges.

La iniciativa ingresada al Parlamento en 2011, por el gobierno de Sebastían Piñera, no contó con el respaldo inicial de los partidos que apoyaban a la administración anterior. Ayer, Karla Rubilar, diputada de Amplitud, comentó que “nos habría gustado que el proyecto hubiera salido en el gobierno del Presidente Piñera, pero RN y la UDI lo bloquearon”.

Cambios y reacciones

El AUC establece que entre los convivientes civiles y los parientes de los integrantes de la pareja existirá parentesco por afinidad mientras se encuentre vigente el contrato. Además reconoce los matrimonios celebrados por personas del mismo sexo en el extranjero como Acuerdo de Unión Civil. Cada conviviente será heredero del otro y concurrirá en su sucesión de la misma forma y gozará de los mismos derechos que corresponden al cónyuge sobreviviente.

Sobre el cuidado de los hijos, en caso de inhabilidad física o moral de los padres, un juez decidirá con quien permanecerán, pero tendrá prioridad el consanguíneo más cercano.

En el Senado, quienes siguieron desde sus inicios la discusión, concordaron en el avance social que significó esta aprobación. “El proyecto no solo regula patrimonio o bienes, acá estamos hablando de personas y el acto se celebrará en la presencia ante un oficial del Registro Civil”, manifestó Patricio Walker (DC).

Desde la Fundación Iguales, Luis Larraín, sostuvo que la aprobación “es emocionante para quienes hemos sentido la marginación de la sociedad para toda las familias que llevan años conviviendo”.

Luego de su promulgación, que se espera para marzo, la normativa deberá ser publicada en el Diario Oficial y seis meses después comenzará a regir. El senador Felipe Harboe (PPD), explicó que paralelamente “el Gobierno debe elaborar un reglamento para que las instituciones públicas se adecuen. Cada documento que consulta el estado civil, deberá incorporar a las alternativas, si la persona es conviviente”.

28.1.15

El MoMA mostrará logros arquitectónicos de América Latina

CEPAL, Emilio Duhart.

Vía Informador.

Entre las figuras expuestas se encontrarán maquetas y dibujos arquitectónicos, fotografías clásicas y filmes de la época recolectados durante varios años

MÉXICO, CIUDAD DE MÉXICO (27/ENE/2015).- La documentación de cerca de 70 proyectos arquitectónicos mexicanos como el Pabellón de Eduardo Terrazas para la Trienal de Milán (1968) Ciudad Universitaria de Mario Pani y Enrique del Moral (1947) y el Museo Nacional de Antropología de Pedro Ramírez Vázquez (1964), figuran en la muestra "América Latina en Construcción: Arquitectura 1955-1980".

La exposición que a partir del 29 de marzo se presentará en el Museo de Arte Moderno (MoMA), de la ciudad de Nueva York en Estados Unidos, conmemora el 60 aniversario de su última presentación en ese espacio museístico.

En rueda de prensa, Barry Bergdoll, director del MoMA, y Patricio del Real, curador asistente del Departamento de Arquitectura y Diseño del recinto, refirieron que la exposición se enfoca en proyectos arquitectónicos de la región entre 1955 y principios de los años 80.

Señalaron que la exhibición que se abrirá en la próxima primavera, se enfoca en el cuarto del siglo posterior, un periodo de cuestionamiento, exploración y cambios políticos complejos en los países que forman parte de la muestra: Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, México, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.

Destacaron que durante esos años, los países latinos construyeron asombrosas obras arquitectónicas, a las cuales nunca se les ha dado su lugar en los anales de la arquitectura moderna, la cual, comentaron, es dominada por arquitectos europeos y norteamericanos.

Para Barry Bergdoll, "América Latina en Construcción: Arquitectura 1955-1980" propone una compleja lectura histórica de algunas de las cuestiones clave del periodo.

En la exposición se podrán apreciar maquetas y dibujos arquitectónicos, fotografías clásicas y filmes de la época recolectados durante varios años y tomados de archivos arquitectónicos y fílmicos de universidades y departamentos de arquitectura de toda la región.

Para esta muestra, se comisionaron maquetas a gran escala de estructuras clave a los talleres de la Universidad Católica de Chile, así como otras de edificios y sus paisajes fabricados por la Universidad de Miami.

El desafío de integrar nuevas tendencias: la economía colaborativa, por Antonio Cañabates



Vía El Periódico.

La economía colaborativa no es un fenómeno nuevo, pero las recientes polémicas despertadas por plataformas como Uber o Airbnb la han puesto de actualidad y son objeto de debate público. La economía colaborativa, también llamada a veces de la compartición, entre pares o consumo colaborativo, aprovecha las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información para que personas, empresas, administraciones y organizaciones sin ánimo de lucro superen las fricciones que impiden compartir y reutilizar recursos que de otra forma están desaprovechados o infrautilizados. Internet como tecnología socializadora y la ubicuidad de los dispositivos móviles están llevando a otro nivel la capacidad de compartir información sobre la oferta y la demanda de esos recursos ociosos. Pero la economía colaborativa va más allá de algunas famosas start-ups; cuando dos personas comparten vehículo para ir al trabajo diariamente, están aprovechando un recurso infrautilizado. Para que esto suceda no es imprescindible la intermediación empresarial, plataformas sin ánimo de lucro como www.fesedit.cat lo hacen también posible.

Hasta aquí todo parecen ventajas. Diversos informes y organizaciones otorgan cifras milmillonarias y en rápido crecimiento al impacto de este fenómeno. Las cifras de financiación captadas por algunas empresas son una muestra. Uber ha cerrado una ronda de financiación por 1.200 millones de dólares. Pero como todo fenómeno disruptivo, la economía colaborativa necesariamente altera el statu quo de las relaciones de producción y distribución preexistentes en la economía tradicional. La disrupción afecta la regulación de aquellos sectores que son objeto de flexibilización con la llegada de nuevos modelos de negocio. Como es de esperar las empresas tradicionalmente establecidas ven una amenaza para sus negocios en el aterrizaje de nuevos competidores que operan con nuevas reglas. Las asociaciones de taxistas en el caso de Uber y la patronal del sector turístico en el de Airbnb han reaccionado con distintos argumentos y el hecho de que se haya prohibido la operación de estas nuevas plataformas en algunos países europeos sin duda no es ajena a su capacidad de presión.

Las empresas tradicionalmente establecidas están sometidas a regulaciones y a tasas e impuestos que los nuevos actores parecen poder sortear. Se invoca el argumento de la competencia desleal y del peligro la desregulación para la calidad del servicio que recibe el consumidor. Y en parte no les falta razón, pero no todo es blanco o negro. Si los nuevos modelos de negocio aportan mayor aprovechamiento de los recursos y sus usuarios parecen contentos, no parece la mejor opción descartarlos. Mientras algunas regulaciones suponen una barrera de entrada y protección para las empresas establecidas, otras garantizan los derechos de los consumidores y la calidad de los servicios. El no a todo no parece la opción más racional y no es viable a medio plazo. Pero tampoco lo es aceptar una desregulación unilateral de facto, especialmente cuando afecte a la protección de las garantías de los usuarios. Los conflictos deberán resolverse permitiendo la oferta de estos servicios dentro de los parámetros reguladores que cada sociedad decida. Y, sin duda, la regulación debe evolucionar para adaptarse a las nuevas realidades.

Algunas de estas empresas son meras facilitadoras de la prestación de servicio entre particulares. Los particulares que alquilan una habitación a través de Airbnb u ofrecen un transporte a través de Uber no son empleados de estas empresas. Se trata de servicios comerciales con contraprestación económica y los individuos que los prestan deben satisfacer las obligaciones tributarias correspondientes. Sin embargo, el seguimiento fiscal de estas nuevas microactividades no es nada fácil sin la colaboración expresa de las plataformas que los intermedian. En sus bases de datos almacenan detalladamente quién presta qué servicios y a qué precios. La colaboración activa de estas empresas con la administración tributaria es la fórmula que permitiría superar este obstáculo. También será necesario reformular algunas tasas e impuestos para adaptarlas a este tipo de microactividad económica. Por otra parte, estas empresas transnacionales pueden fácilmente operar mecanismos legales que facilitan minimizar la tributación sobre los beneficios de la actividad que operan. No es una novedad, las grandes empresas tecnológicas ya utilizan fórmulas de ingeniería financiera -como el double irish- para no pagar prácticamente impuestos en nuestro país. El reciente caso de Luxleak ha puesto de manifiesto que el problema no afecta solo a empresas tecnológicas. Las empresas de la economía colaborativa pueden suponer un paso adicional en esa tendencia que erosiona la capacidad recaudatoria sobre las rentas de capital.

La crisis ha facilitado el auge de este tipo de modelos de negocio. La posibilidad de obtener ingresos a través de estas plataformas supone un alivio económico para muchos individuos. Pero en la medida en que la demanda de servicios es finita, la entrada de nueva oferta afecta negativamente a las empresas establecidas y al empleo que generan. Cabe preguntarse si no se estarán transformando esos empleos perdidos en empleos precarios seudoautónomos y pequeñas y medianas empresas en plataformas multinacionales que los coordinan.

Por último, no hay que olvidar que poner puertas al campo indiscriminadamente sitúa al país al margen de la innovación. En nuestro país existe mucho talento y se crean start-ups tecnológicas, también en este ámbito. Sharing España, asociación que reúne un buen número de estas empresas, citando un estudio realizado por Consumo Colaborativo, cifra en 45 millones de euros las inversiones recibidas por empresas españolas en el 2014.

La economía colaborativa no solo está de moda, sino que ha venido para quedarse. La opción de marginarse de esta tendencia no parece viable; la de entregarse sin condiciones a los requisitos impuestas unilateralmente por algunas multinacionales tampoco es deseable. El fenómeno tiene aspectos positivos y negativos como es de esperar. Nuestra sociedad tiene el reto evolucionar y de integrar inteligentemente esta tendencia que, sin duda, tiene potencial para mejora el bien común y este, en definitiva, debe ser el objetivo que guíe el camino a seguir.

Inician construcción de planta fotovoltaica y termosolar más grande de América Latina en María Elena, región de Antofagasta, el norte de Chile

© Abengoa.

Vía EMOL.

Inician construcción de planta fotovoltaica más grande de América Latina en el norte de Chile


MARÍA ELENA.- Este lunes la firma española Abengoa dio inicio a las obras de construcción de su planta fotovoltaica en la región de Antofagasta, la cual forma parte del mayor complejo solar de América Latina, buscando abastecer de energía eléctrica a toda la II Región.

El proyecto Atacama 1 se ubica en pleno desierto de Atacama, zona que cuenta con la mayor radicación solar del mundo. Estará formado por una planta fotovoltaica y una termosolar, cuya construcción comenzó en mayo de 2014. En conjunto el campo solar del complejo alcanza las 1.000 hectáreas.

La planta fotovoltaica, que será la más grande en su categoría del Norte Grande, tendrá una potencia de 100 MW y constará de 392.000 paneles que captaran la energía del Sol para transmitirla directamente a la red, para así abastecer a 85.000 hogares.

"Abengoa está dando un paso importante en el desarrollo de nuevas tecnologías, aportando al crecimiento y desarrollo tanto de la región, como del país", aseguró Iván Araneda, gerente general del negocio solar de Abengoa en Chile.

"En proyectos como este podemos suministrar energía de manera eficiente, sustentable, limpia y ahora a precio muy competitivo, de modo que estamos muy felices de mostrar los avances de la construcción de la planta termosolar y dar inicio a la planta fotovoltaica", dijo.

Araneda se mostró muy optimista respecto a la oportunidad de que otras energías, también eficientes, puedan ingresar al sistema, "lo cual sin duda va a dar espació para que haya más inversiones en el sector".

La ceremonia de inicio de obras contó también con la participación de Luis Ávila, superintendente de Energía y Combustible, quien junto al alcalde de María Elena manifestaron los beneficios que este desarrollo traerá a la región y sus habitantes.

"Este proyecto existe porque existen personas que consumen cotidianamente energía. Nosotros queremos que los hogares tengan una energía continua y segura", dijo Ávila.

Por su parte, el intendente Valentín Volta enfatizó que esta inversión de 1.300 millones de dólares contribuirá no sólo con energía para la región, sino que también en la creación de mil puestos de trabajo. Además, la autoridad aseguro que este proyecto "va muy de la mano de la agenda energética del Gobierno de la Presidenta Bachelet".

Por otro lado, la planta fotovoltaica poseerá un sistema de almacenamiento térmico de sales fundidas, que permitirá entregar energía de forma estable durante las 24 horas del día.

Se espera que la planta esté funcionando a principios del 2016 y la termosolar durante el segundo semestre de 2017. El complejo evitará la emisión de unas 870.000 toneladas de CO2 al año, permitiendo abastecer la demanda de energía de la población y de la industria.

Vía Abengoa.

Abengoa celebra el inicio de la construcción de la planta fotovoltaica de Atacama 1, el mayor complejo solar de América Latina


26 de enero 2015 - Abengoa (MCE: ABG.B/P SM /NASDAQ: ABGB), compañía internacional que aplica soluciones tecnológicas innovadoras para el desarrollo sostenible en los sectores de energía y medioambiente, ha celebrado hoy el acto de inicio de obra de la planta fotovoltaica que formará parte del complejo solar Atacama 1, ubicado en el norte de Chile (Comuna de María Elena, Segunda Región).

La ceremonia ha contado con la presencia de Luis Ávila, superintendente de Electricidad y Combustibles del Ministerio de Energía Chile, y del alcalde de la Comuna de María Elena, Jorge Godoy, quienes han celebrado el comienzo de la obra de esta planta, que formará parte del complejo solar más grande de Latinoamérica.

El proyecto se ubica en pleno desierto de Atacama, zona que cuenta con la mayor radiación solar en todo el mundo. Atacama 1 estará formado por una planta fotovoltaica con una capacidad de 100 MW y por la primera planta termosolar de América Latina, con 110 MW de capacidad y 17,5 horas de almacenamiento térmico. En conjunto, el campo solar del complejo alcanza las 1.000 hectáreas.

La planta fotovoltaica, que será la más grande en su categoría en el Norte Grande, con una potencia instalada de 100 MW, constará de 392.000 paneles que captarán la energía del sol para transmitirla directamente a la red.

Por su parte, la planta termosolar, cuya construcción comenzó en 2014, tendrá 10.600 heliostatos con una superficie total para el campo solar de más de 700 hectáreas. Los heliostatos concentran la radiación solar en un punto, el receptor, ubicado en la parte superior de una torre de 250 metros de altura. La radiación del sol se emplea para calentar sales fundidas que se utilizan para generar vapor con el que se alimenta una turbina de 110 MW que genera electricidad limpia.

Esta planta poseerá además un sistema de almacenamiento térmico de sales fundidas que permitirá entregar energía de forma estable durante las 24 horas del día.

El complejo evitará la emisión de unas 870.000 toneladas de CO2 al año y permitirá responder a la demanda de energía de la población y de la industria gracias a la combinación de ambas tecnologías.

Se estima que la planta fotovoltaica entrará en operación a fines de 2015 y la planta termosolar durante el segundo trimestre de 2017.

Abengoa está presente desde 1987 en Chile, país en el que ha desarrollado numerosos proyectos para importantes compañías mineras, empresas eléctricas, de comunicaciones y del sector industrial en general. Este proyecto consolida la apuesta tecnológica de Abengoa por la energía termosolar y por la innovación.

Actualmente, Abengoa cuenta con una capacidad instalada de 1.503 MW en operación comercial, 360 MW en construcción y 210 MW en desarrollo. Abengoa es la única compañía en todo el mundo que construye y opera plantas termosolares tanto de tecnología de torre como cilindroparabólica.

27.1.15

Suelos ornamentados, las baldosas del Antofagasta ecléctico

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7.1.15

Nuestra tradición moderna: vivienda patrimonial en Osorno, 19-31 de enero 2015, Centro Cultural Sofia Hott, Osorno


Hugo Fuentes, Mg. Arquitecto, Director del Departamento de Arquitectura y Diseño, y Hugo Weibel, Doctor Arquitecto, Investigador del proyecto interno regular H03/2012 de la Universidad de Los Lagos: "Formas de tensión tradición - modernidad. La expresión arquitectónica de la vivienda unifamiliar moderna en Osorno", invitan a la exposición "Nuestra tradición moderna: vivienda patrimonial en Osorno", del 19 (19:00 horas) al 31 de enero 2015, Centro Cultural Sofia Hott, calle Juan Mackenna, 1011, Osorno.

2.1.15

Some chilean spaces through the videoclip of "Mi lugar" by La Entrópica (Feat. Sofía Oportot). Directed by Piero Medore (dir.). Photography by Jonas Nordenberg.



















El imperio de los sentidos según Olafur Eliasson

Vía El País.



Superestrella del arte sensorial, el danés se interroga sobre los límites de la percepción en dos nuevas exposiciones en Francia y Dinamarca

Por Álex Vicente

La primera vez que Olafur Eliasson (Copenhague, 1967) presentó su obra frente al mundo tenía 15 años. Colgó un puñado de dibujos de gran formato en las paredes de una improvisada galería e invitó a sus amigos a observar el resultado. “Me puse nervioso y lo pasé mal, pero a la vez quería que todo el mundo viniera. Por extraño que parezca, me sentía exactamente igual que hoy”, rememora un par de horas antes de la inauguración de su nueva exposición. El estatus de este hombre de rictus hierático y aspecto indudablemente escandinavo ha cambiado bastante desde entonces. Ya no se encuentra en un garaje de extrarradio, sino en la Fundación Louis Vuitton, gigantesco palacio de cristal firmado por Frank Gehry y convertido en última atracción del concurrido circuito parisiense. Eliasson, estrella de ese arte sensorial que hoy invade los museos de medio mundo, acaba de ser escogido para inaugurar su programa de exposiciones.

La muestra se titula Contact y le sirve para explorar, con la falta de comedimiento que ya es marca de la casa, “la relación entre uno mismo, el espacio y el universo”. Eliasson pretende empujar al visitante hacia cierto vértigo existencial a través de un puñado de ilusiones ópticas que hacen tambalear los cinco sentidos, fuentes estroboscópicas que dejan estupefacta a la retina y bolas de cristal que dan cuenta de lo que sucede en el exterior mientras exploramos las salas de este oscuro subterráneo. La comisaria Suzanne Page, a cargo de la dirección artística de la fundación, resume la exposición como “un viaje” fundamentado en “un acercamiento emocional al arte”. Eliasson, más profesoral, lo traduce en sus propias palabras: “En los tiempos que vivimos, es lógico interesarnos por nuestra interacción con lo que llamamos realidad”, sostiene. “Existe un horizonte a partir del cual dejamos de percibir y de entender. A mí me interesa demostrar que esa frontera se encuentra más lejos de lo que creemos, que nuestros sentidos son más fuertes de lo que sospechamos”.

Al acceder a la muestra, no encontramos texto introductorio ni paneles explicativos. La bienvenida corre a cargo de un meteorito que el artista invita a acariciar, capaz de trasladarnos a otra dimensión gracias al poder de la autosugestión. Eliasson exhorta al espectador a iniciar un trayecto hacia lo desconocido y asumir el riesgo de perderse por el camino. “Vivimos en una sociedad hiperregulada, donde se nos dice constantemente qué debemos hacer y pensar. Cuando le dices a un visitante que busque la salida por sí solo, se desconcierta e incluso se enfada. Esa pasividad no es buena. Dar por sentado que siempre habrá alguien que te guíe —igual que dar por sentadas la paz, la riqueza, la educación o la sanidad— resulta negativo. Puede llevarnos a deteriorar o incluso perder lo que constituye la democracia”, responde.

No es la primera incursión de Eliasson en el terreno resbaladizo de la financiación privada, pero tal vez sí la mayor. En octubre, un colectivo de filósofos, críticos y artistas, encabezado por Georges Didi-Huberman y Giorgio Agamben, firmó una violenta columna contra la fundación, fruto de la iniciativa del empresario Bernard Arnault. El colectivo la consideró una iniciativa pensada para “desgravar una parte de las ganancias que no se encuentran ya en algún paraíso fiscal” y “elevar la cotización de los artistas por los que, temporalmente, hayan decidido apostar”. Eliasson, que afirma que la leyó, tiene la respuesta a punto. “Se suele sobreentender que lo público representa una libertad inexistente en el sector privado. La realidad es otra: el sector público asume pocos riesgos y tiene una relación ingenua con el arte contemporáneo. En el sector privado, en cambio, se están produciendo experimentos interesantes porque tienen mayores recursos, pero también porque su confianza en el arte es más radical y están más dispuestos a arriesgarse”, afirma. “Pero estoy de acuerdo en que no se puede utilizar la financiación privada para justificar los recortes en arte y cultura. Yo creo en un sector público fuerte, que siga siendo protagonista. Si no, corremos el peligro de que el arte se vuelva un sector dependiente del mercado y que las ferias y subastas se conviertan en lo fundamental”, admite.

La muestra parisiense arranca casi a la vez que su otro gran proyecto orquestado en 2014 llega a su fin. Riverbed es un paisaje artificial formado por toneladas de piedra volcánica, que Eliasson trasladó de la Islandia de sus ancestros hasta el interior del Louisiana Museum, ubicado a treinta minutos al norte de Copenhague, la ciudad donde creció antes de mudarse a Berlín hace veinte años. El lugar, que fue propiedad de un hombre casado con tres mujeres llamadas Louise (de ahí ese nombre de reminiscencias sureñas en plena costa báltica), emerge en medio de la nada, encajado entre un bosque otoñal y un impresionante acantilado. Al artista, ese espectacular paisaje no podría importarle menos: ha preferido reproducir la naturaleza a escala real, pero bajo techo y entre cuatro paredes.

Los fenómenos naturales están profundamente arraigados en el lenguaje artístico de Olafur Eliasson, quien se dio a conocer a mediados de los noventa tiñendo las aguas fluviales de ciudades de medio mundo, antes de construir cascadas artificiales bajo puentes neoyorquinos y propagar brumas ilusorias en el interior de galerías de arte, como hizo The Weather Project (2003), la alucinante aurora boreal que sedujo a dos millones de visitantes en la Tate Modern. “Es una manera significativa de dirigirme a mis semejantes. Hablar de la frontera entre naturaleza y cultura equivale a preguntarme quiénes somos como especie”, explica sobre Riverbed, que conforma con Contact un compendio que resume toda su trayectoria, centrada en la exploración de los límites de la percepción y en la engañosa separación entre naturaleza y cultura.

“Durante mucho tiempo trabajé con esos dos conceptos como si fueran antónimos y no compartieran ninguna cualidad”, relata Eliasson. “Con el tiempo, empecé a reconsiderar esta polarización. Ahora estoy cada vez más convencido de que la cultura es solo un grano que crece sobre la naturaleza”. Riverbed transita por esos borrosos confines. Caminar por su vasta extensión, transitando por las mismas salas que hasta hace poco acogían a Picasso, Pollock o Warhol, implica agacharse para cruzar las puertas que las intercomunican, o incluso brincar sobre un riachuelo para sortear el desnivel creciente, si se aspira a trepar hasta el término del recorrido. Aunque, una vez más, no exista camino, punto de partida o meta final.

¿Se puede vincular su trabajo a esa eventocracia que decretó el supercomisario Massimiliano Gioni, abierta a todo lo que deje a la retina estupefacta y suscite un espectáculo traducible en cientos de miles de entradas? Eliasson orquesta acontecimientos, aunque estos no sean necesariamente fáciles o gratuitos. No cuesta entender hasta qué punto el merodeo propuesto por su exposición cobra dimensiones existenciales, ni tampoco descifrar el habitual subtexto ecologista en la obra del danés. Al apropiarse de este paisaje virgen, el visitante terminará por alterarlo inevitablemente. A medida que pasen las semanas, se abrirán nuevos caminos y aparecerán recodos invisibles en el día de la inauguración.

Hace una década que museos e instituciones se abren a este arte capaz de estimular varios sentidos a la vez y rinden homenaje a figuras pioneras como Julio Le Parc, Carlos Cruz-Díez o James Turrell, vinculado al movimiento Light and Space. Durante esta inesperada resurrección, se ha entendido que sus precursores, tratados con desdén en su momento, escondían en realidad una dimensión política. En el despertar que persigue Eliasson también se encuentra el germen de una toma de conciencia, que permite poner en duda la realidad circundante y agudizar el espíritu crítico, como pregonaron los fundadores de colectivos como GRAV o Zero hace medio siglo. La experiencia sensorial se desintegra a causa de la virtualización imperante. Eliasson busca la manera de recomponerla, a riesgo de ser tratado de inocuo, estéril o incluso decorativo. “Supongo que la única respuesta que les puedo dar a mis críticos es convertirme en mejor artista”, responde con una inesperada modestia. “¿Qué puedo hacer si la gente opina eso? No es como si yo fuera sólido y ellos fueran líquidos. Nuestras opiniones tienen el mismo valor”.

Olafur Eliasson. Contact. Fundación Louis Vuitton. París. Hasta el 16 de febrero de 2015. Riverbed. Louisiana Museum. Humlebaek (Dinamarca). Hasta el 4 de enero de 2015.

27.12.14

La fiebre argentina de los barrios amurallados


© MooneyPropiedades.

Vía El País.

En octubre de 2012 fue detenido en Argentina el narcotraficante colombiano Henry de Jesús López Londoño, alias Mi Sangre. Vivía con su mujer y sus hijos en un barrio cerrado de la llamada ciudad-pueblo de Nordelta. Ahora se encuentra encarcelado en Argentina. El pasado marzo le preguntaron en una entrevista por qué había elegido Nordelta. Y respondió: “Lo único que busqué como seguridad es un barrio cerrado. La seguridad de Nordelta funcionó a la perfección. Policías de Colombia entraron al país de forma ilegal, disfrazados de turistas. Vinieron a asesinarme y se encontraron con la barrera de protección. No pudieron pasar”.

Nordelta es el exponente máximo del fenómeno de los barrios privados. En realidad, no es un barrio, sino una ciudad-pueblo situada a una hora en coche hacia el norte de Buenos Aires. Cuenta con barrera de entrada en cada uno de sus tres accesos, muros y alambradas en su perímetro, 340 vigilantes privados, 300 cámaras de seguridad, servicio propio de emergencia, hospital, hotel de cinco estrellas y 140 habitaciones, uno de los mejores campos de golf del país, cinco colegios con 4.500 alumnos y 17 barrios con sus correspondientes barreras y vigilancia a la entrada de cada uno. Cada barrio está gobernado por una sociedad anónima sin fines de lucro cuyos accionistas mayoritarios son los propietarios de las casas. Mide 1.700 hectáreas. Solo su lago central, con sus cerca de 500 amarres para embarcaciones de paseo, abarca 180 hectáreas, o sea: más de la mitad que Central Park en Nueva York (340 hectáreas) y más del doble que todo el parque de El Retiro, en Madrid (118 hectáreas).

“Nordelta es un lugar seguro”, señala su promotor, Eduardo Constantini, el hombre que entregó la primera casa en 2000 y aspira a poblarla en un futuro no lejano con 100.000 habitantes. Ahora viven unas 30.000 personas. “Puede haber un hecho o dos hechos aislados, pero la seguridad no tiene nada que ver con otros barrios abiertos”.

Constantini es consciente de que hay toda una discusión filósofica sobre este tipo de urbanizaciones. Hay quienes consideran que son el “último crimen de los urbanicidas”, que fomentan la exclusión de los más pobres y el miedo a lo desconocido. “Hay un Estado que en su discurso se opone al barrio cerrado, pero en realidad no invierte para suplantarlo”, dice Constantini.

A los lugares como Nordelta se les llama en Argentina countries. El primero de ellos, Tortugas, nació en 1930. Era un club de campo que las familias de antiguo abolengo eligieron como lugar de recreo para los fines de semana. En la década de los noventa, bajo el mandato de Carlos Menem, se produjo un boom. Y muchas casas en los clubes de campo se convirtieron en residencia permanente. En 2011 había 700 barrios privados en Argentina donde vivían casi 300.000 personas, según la Federación Argentina de Clubes de Campo (FACC). En la actualidad estos barrios privados ascienden a 1.000, según indicó a este periódico la FACC. De ellos, unos 800 se encuentran en la provincia de Buenos Aires.

Las carreteras de Nordelta están llenas de pantallas con radares que reflejan la velocidad a la que viaja el automovilista. Las multas por exceso de velocidad se cargan en los gastos de comunidad mensuales. Y si el infractor es de fuera, paga la persona que lo invitó a entrar. “El problema”, indica Diego Moresco, gerente de la inmobiliaria Nordelta, “es que la cultura argentina del desapego a las reglas está entrando en Nordelta. Finalmente, somos argentinos. Y no respetamos los límites de velocidad. Cuando vivíamos 5.000 personas no se notaba, pero ahora que somos 30.000 se nota muchísimo”.

La novela más leída en Argentina en la última década es Las viudas de los jueves, de Claudia Piñeiro. Está ambientada en un country en plena crisis económica de finales de los noventa. Piñeiro se ha convertido en la gran cronista del universo de los barrios cerrados. Vive en el country de Highland, uno de los de más solera, con los árboles más vetustos. “Yo duermo en mi casa con las puertas abiertas. Y los autos están siempre con las llaves puestas. Pero en este country también han robado”, asume Piñeiro.

Cada vez que alguien entra o sale de la mayoría de los countries se le registra la parte trasera del coche. Claudia Piñeiro está en desacuerdo con ese tipo de medidas que sufren a diario los empleados domésticos. “Cuando vienen periodistas alemanes o suecos a entrevistarme se quedan impresionados con las medidas de seguridad a la entrada. Creo que las hacen para que pensemos que acá no nos va a pasar nada. Pero no me gusta, porque se fomenta la paranoia. Sin embargo, es verdad que hay gente que no estaba en principio de acuerdo con estas medidas y se vinieron porque fueron asaltadas en la capital”.

Las calles suelen estar limpias en estos barrios cerrados, no hay cartoneros recogiendo basura como en la capital, ni mendigos durmiendo en colchones. Un residente anónimo declaraba en mayo a la revista Noticias por qué eligió Nordelta: “La educación pública falló; entonces, mandamos a nuestros hijos al colegio privado. La policía falló; contratamos seguridad privada. Acá la gente que no levanta la caca de su perro es poquísima. En la capital no se aguanta el olor a mierda. Triunfamos donde falló el Estado”.