13.5.20

Avanza construcción de nueva y moderna biblioteca pública de Chañaral


Fuente infografías: Cavagnaro Rojo Arquitectos.

Vía El Heraldo.

Un avance del 68 por ciento lleva la obra de restauración de la nueva Biblioteca Pública de Chañaral, trabajos que son ejecutados por el Ministerio de Obras Públicas a través de su Dirección de Arquitectura.

"Se trata de un edificio que dará vida a la nueva y restaurada Biblioteca Pública, inmueble que viene a cubrir el vacío que dejó la destrucción total del anterior recinto luego del aluvión del año 2015", detalló el seremi de Obras Publicas, Alfredo Campbell.

Las obra alcanza una inversión cercana a los 2.900 millones de pesos, financiados por el Gobierno Regional de Atacama y finalizaría el segundo semestre del 2020, continuando su avance con la implementación de todos los protocolos de seguridad contra el Covid19 exigidos por el MOP.

Recintos para actividades y espacios públicos
La obra tiene una superficie construida de 992 metros cuadrados, cuenta con salas de lecturas infantil, juvenil, colección general y literatura, además del área de trabajo interno.

El recinto también posee sala multiuso, salas de capacitación y cafetería que pueden ser utilizados para actividades adicionales a la lectura.

El acceso se ubica en la Plaza Hundida, que junto a la Plaza Mirador son espacios públicos aledaños que contará con amplias áreas de paisajismo que respetan la presencia de los monumentos nacionales existentes en el sector, como lo son la Iglesia de Chañaral y la Casa Molina.

En relación al avance de la construcción, alcalde de Chañaral, Raúl Salas, indicó que "vemos una tremenda voluntad de parte del Gobierno por seguir apoyando el desarrollo y renacer de Chañaral, con edificios a largo plazo generado identidad a través de edificios de gran envergadura, que conllevan una gran inversión y que sin duda pasaran a ser parte del patrimonio, de la identidad local".

8.5.20

Un archivo monumental que permite reescribir la historia del arte latinoamericano

Vía Telam.

Con una de las colecciones de arte latinoamericano más grandes de Estados Unidos, el Museo de Bellas Artes de Houston relanzó su archivo gratuito on line.

Por Mercedes Ezquiaga



Con una de las colecciones de arte latinoamericano más grandes de Estados Unidos, el Museo de Bellas Artes de Houston relanzó su archivo gratuito on line (ICAA), que dispone de ocho mil documentos digitalizados, "un corpus monumental que posee el potencial de reescribir la historia del arte de la región", dijo su directora Mari Carmen Ramírez.

El Centro Internacional de las Artes de las Américas ICAA (www.icaa.mfah.org) supone una suerte de brazo de investigación del museo estadounidense, específicamente del Departamento de Arte Latinoamericano, cuya curadora es a su vez Ramírez.

Si bien este sitio web para investigadores registrados existe desde hace ocho años, fue recientemente rediseñado y ampliado, por lo que los miles de manuscritos son ahora de acceso global y gratuito.

Un poema caligráfico que Diego Rivera realizó en 1923 para la primera revista estridentista; el Manifiesto de Arte Concreto, de Gyula Kosice, que surgió a raíz de dos exposiciones realizadas en las casas de Pichón-Rivière y Grete Stern; una carta del poeta Rafael Alberti, enviada desde Roma a León Ferrari (1965) o la declaración mecanografiada del movimiento Tucumán Arde (1968) son sólo algunos de los miles de documentos que se pueden encontrar en la web.

"En términos de arte latinoamericano está todo por hacerse. Hay ciertas áreas que han sido más estudiadas pero otras completamente inéditas. Lo importante aquí es que tienes acceso a las fuentes originales entonces, la historia, tal como se ha escrito, cambia, porque consigues nuevos datos, nuevas apreciaciones, que muchas veces no se han contado en la historiografía oficial, sencillamente porque no había acceso a estos documentos", explica la puertorriqueña Mari Carmen Ramírez en diálogo con Télam.

Con una extensa carrera dedicada a ubicar el arte latinoamericano en espacios de máximo prestigio, Ramírez ha curado decenas de exhibiciones, recibió varios galardones y la revista Time la incluyó en una de sus listas de "Los 25 hispanos más influyentes en Estados Unidos".

"Este proyecto puede incentivar exposiciones sobre temas inéditos; tiene la capacidad de deconstruir y volver a construir el canon. Es un archivo limitado pero tiene una capacidad infinita de crecimiento", se entusiasma la mujer nacida en San Juan de Puerto Rico.

La idea de la plataforma fue concebida por hace ya veinte años por Ramírez, cuando reconoció que la falta de acceso a las fuentes primarias era una barrera fundamental para comprender generaciones enteras de artistas que hicieron importantes contribuciones al arte del siglo XX y XXI.

Por entonces, 16 equipos de investigación ubicados en diferentes ciudades de América latina comenzaron el proceso de recuperación y digitalización de estos documentos -cartas, manifiestos, artículos de periódicos y revistas, reseñas de exposiciones, textos teóricos- de artistas de América Central, América del Sur, Caribe y de comunidades latinas en Estados Unidos.

Al navegar se encuentra, por ejemplo, una revista de 1965 que da cuenta de espectadores "azorados" al ver una pareja en paños menores en La Menesunda, emblemática obra de Marta Minujin en el Di Tella; o una misiva del escritor Mario Andrade enviada a la brasileña Tarsila do Amaral, diciéndole que abandonde París y regrese a sus raíces "rancheritas", o los 23 mandamientos del genial Federico Peralta Ramos al inventar una nueva religión en 1968, para "hacer siempre lo que uno tiene ganas".

Este material digitalizado y bilingüe, que se puede navegar por autor, título, fecha o tema, reúne la efervescencia de la cultura, ideas y personalidades de las comunidades latinas del siglo XX y XXI al tiempo que establece bases para una historia comparativa del arte de la región.

"Si bien el archivo tiene que seguir aumentando, el objetivo del proyecto es poder articular una historia comparativa del arte latinoamericano que no existe, es decir, la historia de todos los países. Yo veo al proyecto como una super autopista que permite conectar tendencias y movimientos, contrastarlos y compararlos de un país a otro y viceversa", explicó.

"Existen áreas que no se han descubierto aun y que pueden tener un impacto muy fuerte. Hay un potencial para crear y generar nuevas historias, nuevas narrativas, y que la puedes hacer desde el principio", acotó.

Según Ramírez, la primera fase contó con equipos de investigadores en diferentes países -un sistema muy complejo y costoso- por lo que ahora el archivo se sigue alimentando al generar acuerdos con artistas, instituciones fundaciones, herederos que pongan a disposición los documentos.

Si bien en América latina existen archivos de fuentes documentales que son fundamentales, no están accesibles por diferentes motivos, en cambio "esta plataforma no es un archivo como tal", explica.

Y prosigue: "Cuando identificamos un documento lo pedimos prestado y lo digitalizamos acá en Houston pero jamas nos quedamos con un papel; no tenemos la capacidad de mantener archivos de papel y el objetivo de este proyecto es que sea accesible justamente mediante la tecnología".

Entre los puntos fuertes, destaca también la colección más completa de documentos relacionados con un significativo trabajo de la artista venezolana Gego, "Reticularea", de 1969.

Además, hay manuscritos, cuadernos y diarios de obras paradigmáticas de artistas como Carlos Mérida, Abraham Palatnik, León Ferrari, Antonio Berni, Carlos Cruz-Diez, Beatriz González y Tucumán Arde.

También resaltan la correspondencia y los artículos seminales de colectivos de artistas Latinx, como La raza, Chicago Artist's Coalition y MARCH (Movimiento Artístico Chicano).

"Esta mejora del archivo on line estaba en desarrollo mucho antes de la pandemia del Coronavirus pero, por supuesto, es más importante que nunca que estos materiales estén disponibles en formato digital", señala.

Será cuestión de recorrer los miles de documentos on line y aguardar los hallazgos de estudiantes, académicos, investigadores, coleccionistas o entusiastas del arte.

1.5.20

Por "daño ambiental irreparable" a Salar de Punta Negra, el CDE demandó a Escondida

Vía El Mercurio de Antofagasta, 15 de abril 2020.

MINERÍA. Acción judicial fue acogida a trámite en el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta.

Antofagasta, cambios y progreso en tres décadas de democracia. Por Cristian Castro Orozco

Vía El Mercurio de Antofagasta, 11 de marzo 2020.



Entre 1990 y 2020 la población aumentó en casi doscientos mil habitantes, mejoraron las cifras macroeconómicas, creció la inmigración y la región se volvió una ventana para la exploración del cosmos.

El domingo ll de marzo de 1990, hace exactos 30 años, Augusto Pinochet entregaba el mando del país al entonces electo Presidente Patricio Aylwin Azócar, iniciando así el esperado retorno de la democracia, hito que marcó un antes y un después en la historia de Chile.

Pero la Segunda Región también marcaba su antes y después ese mismo año. En agosto comenzó a operar Minera Escondida (si bien fue fundada en 1988, en 1990 inicia sus faenas), agregándose como otro de los grandes yacimientos presentes.

Seis años más tarde se inauguraba el observatorio del Cerro Paranal, que a la postre incentivó otros proyectos científicos y la llegada de nucvos complejos, como ALMA en San Pedro de Atacama y el mayor telescopio de la tierra, el E-ELT, que a fines del 2019 se comenzó a ensamblar en la cima del cerro Armazones, a poca distancia de Paranal.

SOCIEDAD

La región misma aumentó su población en casi doscientos mil habitantes. Según el censo del año 1992 en la zona habían 410.724 personas, y al 2017 ya eran 607.534.

También subió el PIB per cápita en Chile y la esperanza de vida de los habitantes.

Asimismo la presencia de extranjera vio un exponencial crecimiento en la región, pasando de ser el 3,1% de la población en 2005 a en 2018.

Cabe resaltar que este 10,3% incluso puede quedarse corto ante el real alcance de la inmigración local dado que algunos extranjeros se encuentran sin formalizar su situación.

También la arquitectura misma de la comuna se vio alterada. Si hubiese sobrevolado la Antofagasta de 1990, distinguiría con facilidad apenas cuatro torres de altura entre una planicie uniforme de viviendas (torre Pérez Zujovic, edificio Centenario y torres de Codelco). Al sobrevolar la ciudad hoy se observa un bosque uniforme de edificios que, salvo la zona centro, copan los altos, sur y norte.

El académico y urbanista de la Universidad Católica de Norte, Claudio Galeno Ibaceta explica cuál fue el cambio en el carácter de la ciudad en estas tres décadas de democracia.

"La ciudad ha fortalecido su vida e imagen urbana. Por un lado, la calidad de las arquitecturas de la transición fue mejorando al nivel que hoy se construyen obras cada vez más interesantes y exitosas. Eso se ha combinado con un progresivo reconocimiento y conciencia de nuestro patrimonio", cuenta el urbanista.

Asimismo, agrega que se ha potenciado y madurado la discusión sobre el espacio público y el medio ambiente, y ha sido puesta en práctica con la construcción y mejoras de muchos sitios de la ciudad, desde playas artificiales, hasta transformaciones de zonas industriales y espacios residuales entre poblaciones.

INVERSIÓN

El director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, Christian Rodríguez, explica que el desarrollo que experimentó la comuna no se supedita al boom de la minería, sino que también responde a otros factores presentes en aquel tiempo.

"Desde 1990 hasta el fin del súper ciclo se juntó una combinación de factores positivos. Por un lado hubo un boom de los precios. La minería que llega a Antofagasta invierte miles de millones de dólares en la construcción de nuevos yacimientos, lo que empujó el desarrollo de la infraestructura, por ejemplo los puertos y los barrios industriales", argumentó.

En esa misma línea expuso la importancia del sector público en ese entonces. "Este sector jugó un papel fundamental en materia de infraestructura social y educación, ampliando y levantando nuevos establecimientos. No podríamos hablar de calidad en la educación si no existiese la infraestructura adecuada. Además se renovó la red de salud, como los tres hospitales más importantes: Calama, Antofagasta y Tocopilla, y en el ámbito de las carreteras privadas hubo iniciativas impulsadas por el sector público".

Pero hay matices. La gestora cultural, María Canihuante, dijo que si bien el ámbito de la cultura se vio muy favorecido por el apoyo a los emprendedores de esta área, gran parte de la inversión generada por la región es absorbida por las arcas centrales.

Por su parte, el investigador Isidro Morales explicó que "sin dudas y, especialmente Antofagasta, ha crecido y modernizado, sin embargo, se ha acentuado la segmentación con el desarrollo de grupos habitacionales en los extremos de la ciudad, en el caso de la capital regional, en contraste con la proliferación de precarios asentamientos marginales".

Con todas sus luces y sombra, Antofagasta nunca antes vio tanto crecimiento en tan acotado tiempo.

19.4.20

Sonidos de Antofagasta (Exposición Periférico): Bolados + Galeno + Wittwer


Sonido ambiental de exposición "Periférico" con instalaciones de Loreto Bolados (Conservando mi memoria), Claudio Galeno (Fragmento de cielo) y Jorge Wittwer (La ropa sucia se lava en casa) en CAVS (Centro de Artes Visuales de Santiago), inagurada el 8 de junio de 2004.

18.4.20

De la vista más bonita a las exigencias sanitarias: establecimientos hoteleros, medios y salud pública en la modernización de la vida urbana de Antofagasta



Leer artículo publicado en el número 12 (2019) de la revista Taltalia del Museo Augusto Capdeville de Taltal.

Por Claudio Galeno-Ibaceta, José Antonio González y Marcelo Lufin Varas / Universidad Católica del Norte (Antofagasta)

Resumen
Los establecimientos de hotelería para Antofagasta, un asentamiento creado en la adversidad del desierto costero de Atacama, fueron fundamentales para acoger a inmigrantes y viajeros de negocios que llegaron impulsados por el éxito de la minería. Junto a la oferta de los servicios hoteleros, estaban los medios de la Revolución Industrial, la prensa escrita, las guías, revistas y postales, de modo que los establecimientos hoteleros utilizaron la publicidad como forma de conectarse con los futuros huéspedes. De los medios locales, los servicios pasaron a recomendarse o anunciar en guías internacionales, adscribiéndose a las formas globales de anunciar las ofertas de hotelería. Esos anuncios, en la actualidad, permiten identificar una serie de datos, como propietarios en el tiempo, localizaciones, capacidades, y otros.
La vida en los hoteles era entre extraños, de modo que la salubridad fue un tema muy relevante. En Chile, en el periodo de entreguerras, la legislación sobre los aspectos sanitarios de la vida pública fue muy relevante, de modo que fueron creadas leyes y decretos que trataron de normar sobre la salud pública, incluidos los hoteles. El aspecto sanitario de los establecimientos fue un problema recurrente desde el siglo XIX, al principio por la ausencia de los servicios básicos, y más tarde por las pandemias, derivadas del comercio marítimo y de la inmigración.

Abstract
Hotel establishments for Antofagasta, a settlement that emerged in the adversity of the Atacama coastal desert, were necessary spaces to accommodate immigrants and business travelers who were driven by the success of mining. Along with the offer of hotel services, there were the means of the Industrial Revolution, the written press, the guides, journals and postcards, so that the hotel establishments used advertising as a way to connect with future guests. From local media, services began to be recommended or advertised in international guides, ascribing to the global ways of announcing hotel offers. These advertisements, at present, allow to identify a series of data, such as the different owners, locations, capacities, and others.
Hotel life was among strangers, so that health was a very relevant issue. In Chile, during the interwar period, the legislation on the sanitary aspects of public life was very relevant, so laws and decrees were created that tried to regulate public health, including hotels. The sanitary aspect of the establishments has been a recurring problem since its nineteenth century, initially due to the absence of basic services, and later due to pandemics, derived from maritime trade and immigration.

13.4.20

Simposio: El panamericanismo sanitario, sus arquitecturas, operaciones urbanas y estrategias territoriales sobre la salud pública - 00206. Call for papers del 57º Congreso Internacional de Americanistas

57º Congreso Internacional de Americanistas, Foz de Iguaçu, Brasil, 19 al 23 de julio 2021.

Call for papers: El Comité Organizador de la 57 edición del Congreso Internacional de Americanistas {ICA 2021) convoca a la presentación de propuestas de papers dentro de alguno de los Grupos de Trabajo {GTs} aprobados en los Ejes del evento. En esa etapa, no es necesario enviar el artículo completo. Solo identificación del proponente(s), resumen con hasta 2.000 caracteres y tres a cinco palabras-clave.

Plazo para envío de resúmenes: 30 de septiembre de 2020.
Para acceder directamente a la lista de GTs disponibles y al enlace de envío, haga clic aquí.

Entre los múltiples simposios destacamos el nuestro, que está situado en el eje de "Simposios innovadores":


Unidad Sanitaria de Antofagasta, 1945. Proyecto desarrollado por el Departamento Cooperativo de Obras de Salubridad. Fuente: IRIS PAHO.

El panamericanismo sanitario, sus arquitecturas, operaciones urbanas y estrategias territoriales sobre la salud pública - 00206

ENVIE SUA PROPOSTA DE PAPER PARA ESTE GT >>

Coordenador e Co-coordenador
Claudio Galeno-Ibaceta - Magíster Arquitectura en Zonas Áridas, Universidad Católica del Norte (Antofagasta) - MAZA_UCN
cgaleno@ucn.cl

Ana Albano Amora - Faculdade e Arquitetura e Urbanismo, Programa de Pós-Graduação em Arquitetura, Universidade Federal do Rio de Janeiro - FAU.PROARQ.UFRJ
aaamora@gmail.com

Los debates actuales en torno a las epidemias confirman la vigencia de relevar y analizar los procesos históricos de un panamericanismo sanitario que promovió legislaciones, acuerdos y acciones en los distintos países americanos, los cuales nos legaron obras de arquitectura, así como operaciones urbanas y territoriales, que evidencian fines profilácticos que visaron la salud pública. Moll en 1940, dijo que las enfermedades unieron a los países del hemisferio occidental, y la prevención hizo posible las relaciones interamericanas.

La definición de un código sanitario común, fue el resultado de un proceso de alineamiento entre países panamericanos a partir de las últimas décadas del siglo XIX. Encuentros entre países americanos, como el de Montevideo de 1873, el de Rio de Janeiro de 1887 y el Lima de 1888, fueron consolidado acuerdos panamericanos. En 1905, en la 2ª Convención Sanitaria Internacional en Washington, se acordó el Primer Código Sanitario Panamericano. Finalmente, en 1924 fue creado un nuevo Código Sanitario Panamericano en la 7ª Conferencia Sanitaria Panamericana en La Habana, Cuba.

Desde las primeras décadas do siglo XX, se observaron relaciones cada vez mas intensas con los Estados Unidos, por ejemplo, la Fundación Rockefeller tuvo un papel significativo en la salud pública, con el financiamiento para formar a profesiones de la salud pública, y la Fundación Guggenheim becó a la especialización de arquitectos. Otro aspecto de estas relaciones fue la creación en 1943 del Departamento Interamericano de Obras de Salubridad en Chile, resultado de un convenio con EUA, mediante el cual se ejecutaron obras urbanas y arquitecturas para la salud.

Este grupo temático está abierto a historiadores urbanos, de la arquitectura y de la salud, que aborden los cambio instituidos a partir de acuerdos, conferencias y legislaciones panamericanas, así como a la definición de acciones profilácticas inherentes al espacio construido de la ciudad y de la arquitectura.

Palabras clave: Panamericanismo sanitario, arquitecturas de la salud, legislaciones sanitarias, relaciones interamericanas, salud pública

11.4.20

Breve historia de la arquitectura de Antofagasta, por Claudio Galeno



Vía Rutas patrimoniales, CREO Antofagasta.

El desierto costero donde se formó la ciudad de Antofagasta fue poblada a partir de 1866 por los exploradores Juan López y luego por José Santos Ossa. En 1868, fue fundada oficialmente por el gobierno boliviano desde Cobija. El primer plano urbano que se conoce es de 1869, se trata de una planificación de una ciudad que se está trazando. El asentamiento solo pudo conformarse gracias a los avances técnicos de la Revolución Industrial, ya que debido a la ausencia absoluta de fuentes de agua dulce fueron fundamentales las máquinas condensadoras de agua de mar, así como el ferrocarril fue clave para colonizar el interior de la región.

En su imagen urbana se pueden distinguir periodos arquitectónicos: A. un primer periodo de construcciones historicistas levantadas madera, y en muchos casos con revestimientos de caña y barro; B. una segunda etapa de obras eclécticas construidas en hormigón y acero, aunque muchas seguían utilizando madera; C. una tercera etapa de arquitectura modernista (que empieza con algunas obras art déco) con construcciones en su mayoría de hormigón armado, aunque también se utilizó mucho bloque, estructuras de acero, y en autoconstrucción el palo ahogado.

Del historicismo fundacional destacan: la Casa de Chile o Edificio de la Intervención Chilena (actual Museo Regional), edificio prefabricado que primero fue montada en Mejillones en 1868 y trasladada a Antofagasta en 1888; el Muelle de la Compañía de Salitres de 1880; la Escuela de Niñas (actual Teatro Pedro de la Barra) de 1884; las casas de la Fundición Playa Blanca reinstaladas sobre Av. Argentina; la antigua Estación de Trenes de calle Bolívar (actuales oficinas de FCAB) de 1888; y el Hospital inglés (luego Colegio Antofagasta) de 1904- 1907.

La etapa ecléctica se potencia por la Firma de Tratado de Límites con Bolivia, que es cuando Antofagasta pasa oficialmente a ser chilena, y se empezaron a realizar fuertes inversiones en edificaciones a mayor escala, lo que se cruza con las celebraciones del Centenario de la República, y con la bonanza del salitre. En ese espectro podemos mencionar el Cuartel de Bomberos de calle Sucre de 1904-1914; el Templo de San José (actual Catedral) de 1907-1917; el Resguardo Marítimo y la Gobernación Marítima de 1910; el Odeón Eslavo de 1911; la Torre del Reloj Británico de 1911; construcciones de tipo comercial y residencia como los Abarrotes Bakovic de 1912; la Municipalidad (actual Casa Consistorial) de 1912-1914; el Monumento a la Madre Patria (colonia española) de 1913; el Hotel Belmont (actual Centro Cultural Estación) y el Banco Mercantil de Bolivia (actual PDI) de 1913; la Casa Gibbs de 1914; la Nueva Estación en calle Valdivia de 1915-1916; el Banco Español (actual Santander) de 1916-1917; el Mercado Modelo de 1917-1920; los Servicios Públicos y Correo (actual Biblioteca Regional) de 1921- 1930; la Casa Jiménez de 1923-1924; y el Banco Anglo Sudamericano (actual Banco Estado) de 1924-1925.

Sigue un momento de articulación hacia el modernismo con algunas obras art déco como el Teatro Nacional de calle Sucre, la Sociedad Croata, o la nueva Gobernación Marítima frente al puerto artificial. El extenso periodo de arquitectura moderna emerge en el apaciguamiento de la crisis del salitre y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. De esa forma se levantan construcciones que se inician bajo una voluntad de modernización social, como los Colectivos de la Caja de Seguro Obrero, de 1939-1942; el Liceo de Niñas de 1940-1955; el Colegio San Luis de 1945 y su ampliación de 1963; el Hotel Turismo (actual Hotel Antofagasta) de 1949-1953; el edificio de oficinas de la Caja de Empleados Particulares (EE.PP.) (actual INP) de 1955; el edificio Colón de 1955-1960; la Intendencia Regional de 1957-1963; y el primer rascacielos de la ciudad, el edificio Centenario de 1966 y 1968.

Las diversas etapas revelan la intensidad con la que se ha desarrollado Antofagasta, atrayendo muchísimos inmigrantes europeos y latinoamericanos, así como inversionistas extranjeros. Las arquitecturas que perduran han definido una potente y ecléctica imagen urbana, y que evidencian el perfil de la sociedad, los intereses y los anhelos, componiendo un amplio espectro de edificio patrimoniales.

Sabella y Soto Moraga: isla de colores. Por Patricio Espejo Leupin


César Soto Moraga, Marina. Pinacoteca Andrés Sabella (imagen publicada en catálogo del 2009).

Vía El Mercurio de Antofagasta.

Gracias a nuestro gusto por hurguetear en la vieja prensa, leemos una entrevista de un joven Andrés Sabella al pintor, político e industrial César Soto Moraga. El adolescente de casi 19 años planificaba una exposición de cuadros. Llegó así a la "casuca pintoresca con una banderilla prisionera", arriba de la línea del tren. La vivienda -primer piso taller y segundo dormitorio- está atiborrada de cuadros. El poeta no es un extraño: "A usted, Sabella, lo conozco chiquitito. Cuando andaba con polleritas y su mamá lo cargaba en brazos". César Soto se ha atrincherado allí desde 1930, y para entonces llevaba casi 20 años sin tomar los pinceles. Su historia lo rodea: retratos de mujer y desnudos que pintó al salir del Bellas Artes, otros cuando "comenzaba a encontrar el quid de las marinas", y lo nuevo: "Ahora ensayo el paisaje. Todas esas marchitas son apuntes que he pintado desde esta altura. Ahora estudio los secretos de los panoramas". Critica su trabajo previo. "¡Mire que pintar toda la vida así! Esa cabecita mística me costó un trabajo bárbaro. Ya no sirve. Ya no siento esas cosas". Hoy lo anima la naturaleza. Ha plantado los árboles frente a su casa, y ahora los pinta. Andrés sentencia: "¿Sabe? Su casa es una isla de colores".

El viejo pintor desearía una cátedra en el Liceo antofagastino, para "enseñarles a los muchachos con fervor de artista, con calor de alma, a tomar un lápiz". Sabella piensa que este hombre debería ser no solo maestro, sino la piedra angular de ese edificio. La casa es taller y galería: "esos caballos, son del húngaro Visky. Esa mancha de Camilo Mori. Aquella carita de don Juan Francisco González. Esa marinita de Mario Bonatt. Esta tela del Negrito González".

Al despedirse, explica la bandera que flamea siempre en su casa. Ha caído el Dictador. "Tan pronto el civismo volvió a florecer en Chile, decidí elevar esa banderita hasta que se destiña". A Sabella no le sorprende: "radicalazo como es, no me parece extraña su vehemencia".

¡Dónde habrá quedado la obra de don César, que llenaba aquel viejo taller del cerro!

Patricio Espejo Leupin, geólogo, escritor

8.4.20

"(Hay) valentía de habitar en un paraje adverso" ANTOFAGASTINIDAD. Claudio Galeno Ibaceta, arquitecto y urbanista.

Vía El Mercurio de Antofagasta.



El académico Claudio Galeno sostiene que hay características muy especiales en la historia arquitectónica y urbana de las ciudades del desierto. Se trata -dice- de piezas únicas en cuanto resistencia frente a la adversidad. "Realmente el enfrentarse a estos parajes inhóspitos ha producido obras inéditas tanto de arquitectura, como de ingeniería y de urbanismo. Para mí es un campo de exploración en el cual he podido desarrollar mi especialidad (Teoría e Historia de la Arquitectura) y contribuir a la consolidación de la memoria y al arraigo de sus habitantes. Por otro lado, cuanto más investigo sobre el norte, más he podido comprender la historia de mi familia y su presencia en el norte chileno”, detalló.

¿De dónde °quién le inspiró para dedicarse a su profesión?

-La verdad es que no vengo de una familia de arquitectos, ni de historiadores, más bien de una familia dedicada a la salud. Mi padre Raúl Galeno, veterinario, mi madre Alicia Ibaceta, odontóloga, mi abuelo Raúl Ibaceta Kühl, pediatra (además de fotógrafo y cineasta amateur). Creo que por eso me llamaron Claudio Galeno, como el médico griego (aclaración: las farmacias y el edificio no son de mi familia). Bueno, pero tanto mi padre, como mi madre siempre tuvieron inquietudes por las artes, tanto que de niño asistía a escuelitas de arte.

Al final entré a estudiar arquitectura (los primeras años en Brasil, porque vivimos allí varios años), y luego me trasladé a la UCN. Pero como son las parábolas de la vida, uno de los temas que más me interesó, fue la relación del cuerpo humano y arquitectura, y luego me fui a hacer un master y un doctorado, donde estudié, las relaciones entre medicina y arquitectura, y ahora dirijo una investigación sobre la historia de las establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta.

¿Tiene de momento un proyecto o idea en el cual quiera trabajar?

-Muchas ideas, muchos proyectos. En este exacto momento estoy en una investigación Fondecyt sobre la historia de los establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta, entre 1880 y 1967. Eso significa que he estado publicando artículos sobre diversos aspectos del tema, en Brasil, en México, en Chile, y luego en Argentina. Estamos trabajando en una página web con información de estas construcciones que hemos estado investigando, y a propósito de las epidemias, los lazaretos, las estaciones sanitarias, las unidades sanitarias, hospitales, policlínicos, por citar algunos. Como proyecto, tengo varios, obviamente de difusión sobre la historia urbana y arquitectónica del norte chileno, con énfasis en Antofagasta, que aunque sea la más joven (cumplirá solo 154 años) tiene procesos únicos y de los más modernos de todo Chile.

¿Cuáles son los sectores de la ciudad que más le agradan?

-Bueno, algunos están conectados con mis recuerdos de infancia, pero son también parte de la memoria colectiva de muchos ciudadanos de Antofagasta. Por un lado, el Parque Brasil y su entorno, ya que mis abuelos maternos y algunas tías vivían por ahí. Los juegos, el aroma a eucalipto, el aroma marino que llegaba desde la costa. Otro sitio, la Gran Vía, impresionante, con el Curvo, un edificio imponente, modernísimo y luminoso. El Balneario, porque cuando te acercabas por el Parque Japones, de nuevo llegaba ese olor a mar que inundaba todo. La Plaza Colón y su entorno de edificios modernos y anti-guos, con el sonido de las campanadas del reloj de la plaza, con sus palomas, cercano al desaparecida cine Imperio, donde íbamos a ver películas con mis primos.

Elija un lugar de la región que recomendaría visitar, y por qué..

-Bueno, en la región hay muchos sitios espectaculares. Debo elegir dos, por un lado San Pedro de Atacama con sus aillos y su paisaje mágico, y por otro el observatorio VLT de Paranal, porque reúne tecnología de punta, buena arquitectura (La Residencia) y una experiencia profunda con el desierto.

¿Cuáles son las cualidades que destacaría de los nortinos?

-Su valentía de habitar en un paraje adverso y contrario a toda norma de lo habitable. Por otro lado su compromiso por contribuir a tener mejores ciudades. Su tolerancia por el otro, porque si bien somos una sociedad derivada de distintos procesos migratorios, en general ha existido respeto. Además de su melancolía (como lo observó muy bien Raúl Ruiz una vez que estuvo aquí traído por Adriana Zuanic), una característica que habla de la condición del inmigrante, pera también de la vida en el desierto.

¿Qué estructura (construida por el humano) cree que es la más representativa de Antofagasta?

-Aquí compiten dos: los vestigios industriales de las Ruinas de Huanchaca de la Fundición Playa Blanca, una pieza única a nivel nacional, ya que está dentro de la estructura urbana; y el edificio Curvo, cuyo nombre original es Huanchaca, y cuyo diseño (del notable y visionario arquitecto Ricardo Pulgar) rinde un homenaje evidente a las Ruinas de Huanchaca pero en clave de arquitectura moderna, y una de las mejores obras chilenas de la segunda mitad del siglo XX.


31.3.20

A Modernidade na Arquitetura Hospitalar [Modernity in Hospital Architecture]

Vía Docomomo International.



By Ana M. G. Albano Amora and Renato Gama-Rosa Costa, published by PROARQ, 2019

Book Review by Renato Anelli, published in: docomomo Journal 62 – Cure and Care (2020) ISSN 1380/3204.

This book presents the history of hospital architecture.

A Modernidade na Arquitetura Hospitalar [Modernity in Hospital Architecture] offers the reader a consistent introduction to the history of health facilities architecture, enabling the understanding of its transformations together with those of medicine.

Two moments can be highlighted. The first one is when there was the application of the typology of horizontal pavilions apart from each other and distant from the cities to comply with the medical strategy to isolate the sick. The emergence of new medications enabled the insertion of hospitals in urban areas. Architects developed new project parameters aligned with the principles of the modern vanguard. Thus, the second moment is that of vertical buildings for better localization, flow control for contamination avoidance, new environmental comfort devices for heat control and air purification, appropriate environments for equipment and the psychological welcoming of patients. Modern hospitals became exemplary of architects’ roles as coordinators of various knowledge disciplines, as highlighted by Ana Amora when citing Rino Levi in her chapter.

The book is the outcome of an international seminar held in Rio de Janeiro in 2014, with chapters by authors from Brazil, Canada, Chile, Colombia and Mexico. It offers a panorama of the social modernization process through the development of medicine and its architecture – its challenges, theories, procedures and facilities – in surmounting the colonial condition and the formation of independent nations in South and North America. Thus, modernization is understood in a broader period than the architectural and artistic production in the framework of the vanguards. The geographic position is of interest because climate and political conditions outlined the challenges faced by medicine and architecture. Those conditions required the adjustment of European theories and the creation of research centers.

Therefore, specificities emerge within national and regional contexts: variations in periodicities, public policies, institutions and priorities.

The Brazilian case is more predominant in the book. There are studies on the impact of microbiology theories in hospital projects in Rio de Janeiro at the end of the 19th century; the role of Oswaldo Cruz and his architect Luís de Moraes Junior; the transition of philanthropic institutions of the First Republic into hospital networks spreading throughout the national territory as from Getúlio Vargas’ first administration, with the decentralization of quality hospital architecture, revealing works that reach far beyond the contribution of Luis Nunes in Pernambuco.

There are two case studies on territorial occupation drawing on delimited historical-geographic situations representing Chile (Antofagasta during the Pacific War) and Colombia (Agua de Dios lazaret).

Modernization periodization varies from one country to another. Urban vertical hospitals in Canada precede vanguardist architecture, following historicist styles of the USA East Coast. The Mexican Revolution inaugurated large-scale public policies in 1920, years before Brazil under Vargas.

Besides mastering the specific knowledge of the history of architecture, several authors find support in the main critical theories of medicine as a means of social control. Published at this moment of a new pandemic when, in the absence of effective medications, isolation is once again the central strategy, this book enables reflection on the temporariness of scientific certainties in this area.

A Modernidade na Arquitetura Hospitalar – contribuições para sua historiografia
Edited by: Ana M. G. Albano Amora and Renato Gama-Rosa Costa
Publisher: PROARQ
ISBN: 978-65-81518-00-4
Language: Portuguese, Spanish and English
Year: 2019

El libro puede ser descargado aquí.

14.2.20

Palacete de Marcelo Botta en Antofagasta, a la venta en 1930, remodelado en 1988, en deterioro el 2020



En noviembre de 1930, el palacete de Marcelo Botta, fue puesto a la venta. Un aviso en El Mercurio de Antofagasta, informaba de la venta. Lo interesante es que está acompañado de una fotografía del edificio ecléctico, y podemos ver como el acceso estaba coronado por una empinada y esbelta torreta.

El terreno donde aún se situa el palacete, es la confluencia de Baquedano, Av. Argentina y Esmeralda, un sitio angosto que remata una manzana casi triangular.



En torno a 1988 fue remodelado para albergar las sede de Cerámicas Cordillera en Antofagasta. El proyecto fue diseñado por la arquitecta Glenda Kapstein Lomboy y por el arquitecto José Luis Santelices. Ese proyecto de remodelación estuvo en la muestra de la Bienal de Arquitectura de 1989, y fue publicado en la revista CA nº57 de ese año.

Allí decían que la construcción había pertenecido a Marcelo Botta, que había sido construida alrededor de 1920, y que formaba una trilogía de notables edificios, junto con la Casa Gibbs, en el extremo poniente, la Casa Gimenez, en el área central, y el palacete de Botta.

En esa publicación de la revista CA, incluyeron una fotografía antigua del edificio, ya sin la torreta del acceso. En el escrito de Kapstein y Santelices, decían que el edificio había sufrido una serie de cambios con los años, y se le había incluido un garaje cubierto por una cúpula, el cual aún se mantiene.



En la actualidad, el estado del palacete es muy lamentable, con muchas ampliaciones e intervenciones por todas partes.




13.2.20

IV Seminario Internacional de Historia de la Arquitectura Hospitalaria. Buenos Aires, 27 y 28 de mayo 2020.

EXTENSIÓN DE PLAZO PARA PRESENTACIÓN DE RESÚMENES AL 21 DE FEBRERO.



PRIMERA CIRCULAR
La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires, ha sido elegida como sede del IV Seminario Internacional de Historia de la Arquitectura Hospitalaria (SIHAH) a celebrarse los días 27 y 28 de mayo de 2020.
Este encuentro bienal, que en sus anteriores ediciones se ha desarrollado en las Facultades de Arquitectura de las Universidades Federal de Río de Janeiro, Nacional Autónoma de México (UNAM) y de Chile, surge a partir de la colaboración de académicos de diversas disciplinas pertenecientes a instituciones nacionales e internacionales.
El IV SIHAH 2020 propone reunir a diferentes especialistas en los campos de la investigación histórica de la arquitectura hospitalaria, de sus enfoques de valoración, prácticas de intervención, reutilización e integración territorial y adecuación funcional, a fin de generar la difusión de metodologías y aspectos teóricos y prácticos relacionados a estas temáticas. El objetivo principal es la puesta en común de experiencias vinculadas al conocimiento e integración de la arquitectura hospitalaria como herencia construida, bien arquitectónico, urbano, medioambiental y paisajístico.

Los principales temas a desarrollar en el IV SIHAH 2020 estarán orientados:
TEMA 1 Investigación histórica en Arquitectura Hospitalaria.
TEMA 2 Actualización de la Arquitectura Hospitalaria, Intervenciones y adecuación funcional.
TEMA 3 Nuevos enfoques de valoración, Integración territorial, institucional y disciplinar.

FECHAS
Entrega de resúmenes: 16 de Diciembre de 2019 al 14 de Febrero de 2020 Aceptación de resúmenes: 24 de Febrero de 2020 Entrega de ponencias: 25 de Febrero al 30 de Marzo de 2020 Aceptación de ponencias: 20 de Abril de 2020 IV SIHAH 2020:27 y 28 de Mayo de 2020
Los Resúmenes se recibirán en idioma español y portugués mediante la inscripción electrónica a través del Formulario disponible AQUI. Los requisitos para la presentación de ponencias se informarán en la Segunda Circular. Los Resúmenes de los trabajos aceptados se publicarán en formato electrónico en el Libro de Actas del IV SIHAH.

Formato de presentación de resúmenes:
Título hasta 100 caracteres
Tema: Elegir uno de los tres temas.
Nombre de autor
Pertenencia Institucional
Dirección
Dirección de correo electrónico
Teléfono de contacto
Breve curriculum
Palabras claves: máx. 6
Resumen máx. 1500 caracteres.

Más información acá 👇
https://drive.google.com/open?id=13-s8_y9UJ4X2OHnOFeJ1I0JBPS32AcjA

Para inscripciones click acá 👇
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSckdkaYsK_HzhbZaRs6MiQJuX8Bm-NqrKkMNQOl0XwkuT1JEQ/viewform?usp=sf_link

Comité científico
Dra. Ana Albano Amora, Universidade Federal do Rio de Janeiro
Lic. Roberto Balmaceda, Universidad Nacional del Comahue
Dra. Gabriela Campari, Universidad de Buenos Aires
Mg. Alicia Campos Gajardo, Universidad de Chile
Dr. Renato da Gama - Rosa Costa, Fundación Oswaldo Cruz
Arq. María Teresa Egozcue, Universidad de Buenos Aires
Dr. Claudio Galeno Ibaceta, Universidad Católica del Norte
Dra. María Lilia González Servín, Universidad Nacional Autónoma de México
Arq. M.Sc. Carlos Eduardo Nieto, Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá
Dr. Antonio Rodríguez Alcalá, Universidad Anáhuac Mayab
Dra. Adriana Ruíz Razura, Universidad de Guadalajara
Lic. Celia Sipes, Hospital B. Rivadavia
Dr. David Zárate Weber, Universidad de Guadalajara

Comisión organizadora
Gabriela Campari
María Teresa Egozcue
Julieta Castagno
Soledad de la Torre
Inés Guida
Agustina Vittar

Contacto: sihah2020@fadu.uba.ar

Nuevo centro de acopio para escombros industriales comenzará a funcionar en Antofagasta

Vía El Diario de Antofagasta.

El proyecto se encuentra esperando la resolución sanitaria para empezar

Por Tonkiza Kovacic -

RESCON (Residuos de Construcción) es el nombre del nuevo proyecto que desarrolló el Gobierno Regional junto a diversas Secretarías Regionales Ministeriales de la región. Tras cinco sesiones de trabajos, las autoridades confirman la puesta en marcha muy pronto.

Se trata de un centro de acopio para escombros de construcción de empresas y particulares, el cual se encuentra en revisiones de la seremi de Salud para establecer las normas sanitarias. El lugar según el anuncio del intendente, Edgar Blanco, comenzaría a operar la próxima semana.

PROYECTO

RESCON busca trabajar con los recicladores de base del antiguo vertedero ilegal La Chimba, el cual cerró oficialmente en diciembre de 2019. “Vamos a tener reuniones con los recicladores, preparándonos para poder tener la puesta en marcha lo más rápido posible”, comentó el intendente.

Además, la autoridad explicó que la ubicación del centro de acopio será por la salida sur de la ciudad, y mencionó la construcción de otro espacio en el futuro. “Probablemente también hacia el lado norte vamos a tener otro lugar disponible, de esta manera no tendrán que atravesar toda la ciudad con camiones con escombros, que sabemos que tienen impacto”, agregó.

El museo arqueológico más grande de Chile [en San Pedro de Atacama] ya tiene fecha de reinauguración

Vía Que Pasa / La Tercera.


El museo fue desmantelado y sus piezas arqueológicas reubicadas. Aún sigue en pie la estatua del padre Le Paige. Solo es posible visualizarlo a través de unas tablas que limitan el acceso.

De las 400.000 piezas arqueológicas que reúne, parte importante fueron reubicadas provisoriamente en el Depósito Arqueológico Museable de San Pedro de Atacama. El resto se encuentra en bodega

Ubicado a 2.408 msnm y con una superficie de 23,439 km², San Pedro de Atacama (Región de Antofagasta) es Patrimonio de la Humanidad, declarado por la Unesco. En sus tierras vivieron diferentes culturas, principalmente la atacameña, hace más de 11.000 años.

Los restos arqueológicos de esta cultura, fueron encontrados en su mayoría durante el siglo XX, una búsqueda liderada por el sacerdote jesuita Gustavo Le Paige de Walque, quien dedicó 25 años a la investigación y difusión de esta cultura.

En 1957 fundó el Museo Arqueológico de San Pedro, recinto que hoy dispone de más de 400.000 piezas arqueológicas de la zona y 5.000 cráneos y cuerpos momificados, la colección más grande que existe en Chile.

En una decisión que trajo bastante polémica, el museo original fue [parcialmente] demolido. Sin embargo, una nueva iniciativa pretende construir un gran museo, con tecnología de punta. Mientras tanto, las piezas están en un museo provisorio y en bodegas de la Universidad Católica del Norte.

Marcos Bastías Merino, jefe División de Planificación y Desarrollo Regional Gobierno Regional de Antofagasta, señala que el proyecto aún se encuentra en etapa de prefactibilidad, siendo relevante la participación de la ciudadanía (comunidades indígenas atacameñas) y la Universidad Católica del Norte. “Desde el Gobierno Regional hemos convocado a las comunidades para conocer su opinión con relación a la propuesta que tenemos para la comuna y el museo en particular. Esperamos se sumen pronto, para completar la etapa de prefactibilidad y pasar a la de diseño y finalmente a su ejecución”.

El último documento, ingresado al Banco Integrado de Proyectos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia en 2019, señala que el recinto será de 3.358 m2, con ocho salas de exhibición permanente, dos salas destinadas a muestras periódicas y laboratorios de investigación y áreas académicas, además de espacios para los visitantes del museo.

Nuevo Museo San Pedro de Atacama

La fecha estimada de inauguración corresponde a enero de 2025, pero podría extenderse. “Los proyectos suponen plazos no inferiores a 60 meses que podrían extenderse a 72, y encontrándose emplazados en un área de desarrollo indígena, suponen la participación de representantes de los pueblos originarios en distintas etapas, participación que no se encuentra confirmada por parte de las comunidades a las que se ha invitado, lo que impacta en la ruta de cada proyecto”, señala Bastías.

Se trata de una de las más grandes colecciones de América, “testimonio de una línea cultural ininterrumpida de ocupación humana en el Salar de Atacama, que abarca desde los albores del paleolítico, hasta la dominación hispánica, permitiéndonos conocer hoy día la supervivencia continuada de las culturas locales que prevalecieron en esta geografía”, señala la UCN.

“El reconocimiento del Museo de San Pedro de Atacama se deriva de la relevancia de las colecciones que resguarda, fruto de la obra desplegada por el R. P. Gustavo Le Paige, sacerdote de origen belga, quien llegó a Chile en 1952, asentándose en San Pedro de Atacama en el año 1955, combinando desde entonces su trabajo como arqueólogo con el de párroco de la localidad”, señalan desde la Universidad Católica del Norte (UCN).

“La construcción del Museo original se remonta al año 1957, cuando el padre Le Paige, con el propósito de mostrar la riqueza cultural de esta zona, diseña su arquitectura y asistido por el arquitecto Carlos Contreras, emprende el desafío de su obra, con personal de la comunidad y el apoyo oficial de la Universidad del Norte (actual Universidad Católica del Norte) siendo concebida su edificación en tres etapas: 1963, 1972 y 1978, quedando aún inconcluso”, añade la casa de estudios.

“Adicionalmente, debemos respetar las decisiones del Consejo de Monumentos Nacionales, toda vez que en el área que se desea intervenir se están realizando excavaciones que podrían finalizar en el año 2023, de acuerdo a lo que ellos nos han informado preliminarmente. Sin perjuicio de lo anterior, el Gobierno Regional de Antofagasta está comprometido con el trabajo comunitario y con la implementación de las etapas de prefactibilidad de los proyectos informados previamente. Se realizan visitas mensuales a la comuna para avanzar con el trabajo. Concluyendo exitosamente ellas, se pasa a las etapas de factibilidad; diseño y finalmente ejecución que es la previa a la inauguración por la cual consulta”, establece Bastías.

Polémicas y retraso en la construcción del recinto

Si bien el proyecto debería estar en funcionamiento en 2025, el inicio de éste data de 2009, cuando la Universidad Católica del Norte, vinculada al museo, creó una corporación junto a la Municipalidad de San Pedro de Atacama. La idea era demoler el antiguo museo y reemplazarlo por uno nuevo.

El proyecto original fue nombrado como “Reposición Museo Arqueológico, Gustavo Le Paige, de San Pedro de Atacama” (Código BIP 30092959), “el cual plantea la construcción de un nuevo edificio con las condiciones infraestructurales requeridas para el resguardo y protección adecuada del patrimonio en custodia, y de esta manera continuar promoviendo su puesta en valor”, añade la UCN.

En 2014, la firma española Procoin se adjudicó la construcción, trabajo pensado para 450 días y por un monto de $8.595 millones, con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR). Esto no prosperó, se retrasaron las obras y todo terminó en una demanda entre el municipio de San Pedro de Atacama, la mencionda Procoin y Surpatrimonia Consultores Ltda. empresa a cargo del movimiento de las piezas. Está demanda se encuentra archivada.

Por otra parte apareció la comunidad atacameña, solicitando que algunas piezas arqueológicas no sean exhibidas y reclamando propiedad de parte de los terrenos del nuevo proyecto.

“Nuestra propuesta como Gobierno Regional consiste en generar tres instalaciones: Una primera en la cual se consolide el sitio transitorio de la UCN como Centro de Investigación, una segunda que colinde con el actual sitio transitorio que sirva como depósito, con una arquitectura mortuoria y una tercera que se emplace en el lugar donde históricamente ha operado el museo arqueológico, que sirva como espacio de encuentro y Centro Cultural de la comuna”, establece Bastías.

Con respecto a la demolición del recinto, la Universidad Católica del Norte, señala que el inmueble había soportado los embates del tiempo por más de 32 años, “siendo intervenido parcialmente en varias ocasiones en el intento de mejorar su apariencia y acondicionamiento para el cumplimiento de sus funciones. Sin embargo, su deficiente concepción arquitectónica, sumado al uso de materiales incompatibles, fue conllevando a una degradación general de sus elementos infraestructurales”.

“Ante el complejo deterioro generalizado que le afectaba, sumado a su tipología edificatoria de rígida estructura, su intervención no se mostraba como un recurso sustentable. La falta de una edificación que cumpla con los requerimientos funcionales y las exigencias constructivas en la normativa de un edificio de uso público en Chile, exponían en riesgo no solo las actividades de los usuarios y visitantes, sino también, y de manera muy significativa, afectaba la estabilidad de las colecciones en custodia, quedando vulnerables y desprotegidas importantes fuentes de información no replicable, ante la incidencia de un accidente natural”, señala la UCN.

“La decisión de realizar una nueva obra en el recinto que inauguró el Padre Gustavo Le Paige fue adoptada en otra administración gubernamental; sin perjuicio de lo anterior, las razones que se habrían esgrimido obedecerían a la posibilidad de dotar a la San Pedro de Atacama de una mejor infraestructura, más segura, capaz de hacer frente a los desastres naturales que durante los últimos años han afectado la comuna, lo que fue evaluado favorablemente por las autoridades correspondientes”, argumenta Bastías.

Sobre las muestras que constituyen la colección que se encuentra a resguardo de la UCN, “esta posee un valor patrimonial incalculable y está compuesta por piezas que han sido recopiladas y estudiadas por investigadores de nuestra universidad desde hace más de 60 años, lo que representa un real aporte al conocimiento y difusión de las culturas ancestrales que en el pasado habitaron el altiplano del norte de Chile”, señalan desde la UCN.

“En estos momentos, dicha colección está en la Zona de Recintos Transitorios, hasta donde fue trasladada transitoriamente durante el tiempo que demore la construcción del nuevo museo. El correcto almacenamiento de las piezas en ese recinto ha sido comprobado por las autoridades pertinentes por medio de varias fiscalizaciones, siendo una preocupación especial de la UCN el estado de esta colección que se encuentra a su resguardo. Es más, para poner en valor este valioso patrimonio cultural actualmente almacenado en la Zona de Recintos Transitorios, se habilitó un Depósito Arqueológico Museable, espacio abierto a la comunidad donde se exhibe una muestra representativa de las materialidades que integran la colección, con énfasis en los criterios de conservación establecidos para su correcto resguardo”, establece la UCN.

“Esta iniciativa respondió a las consultas formuladas por la comunidad local y visitantes que arribaban a San Pedro de Atacama, sobre alguna alternativa para apreciar el valioso testimonio de la cultura representativa del territorio, siendo una opción de difusión mientras se ejecute el proyecto de construcción del nuevo museo”, añade la UCN.

Ver además, un repost del 2016: Museo Arqueológico de San Pedro de Atacama: el antropólogo Horacio Larraín Barros defiende la preservación del edificio levantado por Le Paige.

7.2.20

Aves de la zona en madera es la nueva muestra de la Galería de Arte Pablo Neruda de Calama

Vía Corporación de Cultura y Turismo de Calama.

Las piezas son talladas, pirograbadas y pintadas a mano para destacar la característica principal de cada especie, y estará abierta hasta el próximo miércoles 19 de febrero.



“Chiwanku, Aves Andinas” de los artistas nacionales Colomba Elton y Tomás Elgueta es la nueva exposición que presenta la Galería de Arte Pablo Neruda del Espacio Cultural Emilio Vaisse, dependiente de la Corporación de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Calama.

La exposición de artesanía contemporánea está compuesta por 20 obras únicas, elaboradas en madera y que representan a 20 especies de aves emblemáticas de la zona cordillerana de la región de Antofagasta.

La Directora de Turismo de la Corporación de Cultura y Turismo de Calama, Claudia Mondaca, dijo que “estamos muy contentos que esta exposición se esté presentando en Calama, ya que además de ser un trabajo de gran nivel, es representativa de la fauna existente en la cordillera de nuestra región, por lo que los dejo cordialmente invitados a disfrutar de esta muestra”.

Es importante mencionar que la intensión de la exhibición es dar a conocer la riqueza y particularidad de las aves de la segunda región, promoviendo desde la artesanía, el respeto y la valoración por la biodiversidad local.

“La muestra ‘Chiwanku, Aves Chilenas’ es un proyecto que tiene siete años de trayectoria y que busca concientizar acerca de la avifauna chilena a través del arte, en particular del tallado en madera reciclada”, especificó la artista y gestora de la muestra Colomba Elton.

Esta iniciativa presentada por la Corporación de Cultura y Turismo de Calama, cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio para la producción y su itinerancia por la región de Antofagasta, y puede ser apreciada gratuitamente hasta el miércoles 19 febrero, de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 horas por la mañana y de 15:00 a 19:00 horas por la tarde, en la Sala de Arte Pablo Neruda, ubicada en el Paseo Peatonal Ramírez 2022.

Lina Bo Bardi: Habitat. 30.ENE. - 10.MAY.2020. Museo Jumex, Ciudad de México

Vía Fundación Jumex.



Lina Bo Bardi: Habitat aborda la vida, el trabajo y el legado de esta arquitecta, diseñadora, curadora, directora de museos, escritora, editora y escenógrafa italo-brasileña. Bo Bardi es reconocida mundialmente por el diseño del Museu de Arte de São Paulo (1968) y el SESC Pompéia (1982), un centro recreativo para trabajadores de esa ciudad brasileña. Mediante una selección de dibujos, fotografías y mobiliario diseñado por Bo Bardi, la exposición presenta su trabajo como una práctica que modificó el canon de la arquitectura moderna en Brasil y la tarea educativa del museo al incorporar otros conocimientos adquiridos durante su acercamiento a la cultura popular.

La exposición retoma el título de la revista Habitat —fundada por Bo Bardi y su esposo Pietro Maria Bardi, y editada por ellos entre 1950 y 1953—, y presenta a Lina como una figura cultural radical del siglo XX que se involucró de forma crítica en un proceso de desaprendizaje del conocimiento occidental a través de sus múltiples compromisos en los campos expandidos de la práctica cultural.

Lina Bo Bardi (1914-1992) estudió arquitectura en Roma, su ciudad natal. Al llegar a Brasil en 1946 a la edad de 32 años, se sumergió rápidamente en las diversas culturas del país para crear un nuevo lenguaje de diseño desde la perspectiva única de su experiencia, especialmente de su período en Salvador de Bahia.

Lina Bo Bardi: Habitat es coorganizada por el MASP, Museo Jumex y MCA Chicago. La exposición se presentó en el MASP del 5 de abril al 28 de julio de 2019, y después estará en Chicago en junio de 2020. La muestra incluye la presentación de obras de la Colección del MASP, exhibidas en los icónicos caballetes de vidrio diseñados por Bo Bardi para la pinacoteca de dicho museo, además de una recreación de su exposición A mão do povo brasileiro (La mano del pueblo brasileño) de 1969.

Lina Bo Bardi: Habitat se acompaña de la publicación de un nuevo e importante catálogo. Editado por Julieta González, Tomás Toledo, José Esparza Chong Cuy y Adriano Pedrosa, el libro incluye ensayos sobre la vida y la obra de Bo Bardi con material de archivo como bocetos de diseño y escritos de la artista, dando una nueva visión de los procesos conceptuales y materiales detrás de su concepción radical de proyectos en el campo de la arquitectura y más allá.

Luis M. Castaneda, Beatriz Colomina & Mark Wigley, Esther da Costa Meyer, Guilherme Giufrida, Jane Hall, Denis Joelson, Vanessa Mendes, Antonio Risério, Guilherme Wisnik, Adriano Pedrosa, Julieta González, José Esparza Chong Cuy, Tomás Toledo


Muestras simultáneas: El año en que las artistas serán las protagonistas de los museos [en Argentina]

Vía El Clarín.

El Bellas Artes, Malba, Proa, el CCK y la Usina, entre otras instituciones, celebrarán a las creadoras en forma unánime. De las mujeres olvidadas del arte a las que fueron consagradas.

Por Sofía Poggi


Remedio Varo, Simpatía (La rabia del gato). Fuente: MALBA.

En 1989, las Guerrilla Girls denunciaban que solo el 5 por ciento de las artistas en las secciones de Arte Moderno del Met de Nueva York eran mujeres, mientras que el 85 por ciento de los desnudos eran femeninos. Si hicieran una nueva visita a Buenos Aires (como la de 2018), probablemente se sentirían satisfechas con la agenda cultural para este año: desde marzo, las salas de los museos más importantes se irán poblando solo con creadoras.

El Museo Nacional de Bellas Artes, el Malba, la Fundación Proa, el Centro Cultural Kirchner, la Usina del Arte y el Museo de Arte Moderno porteño son algunas de las instituciones que van a ser parte de esta reparación histórica que, si bien es coincidente, no es coincidencia: los museos buscan abrir el espacio que durante buena parte de la historia fue restringido para las artistas.

Casi todas las generaciones de los últimos 130 años van a quedar cubiertas, desde las creadoras que polemizaron en los salones nacionales a fines del siglo XIX hasta las exponentes de las vanguardias del siglo XX y las protagonistas del panorama contemporáneo.

El primer gran evento que pone, literalmente, a las mujeres en el centro de atención es la muestra Women. Poder femenino en foco, que desde este viernes presentará en la Usina del Arte una selección de más de 60 fotografías del archivo de National Geographic, en las cuales será posible apreciar la evolución de la mirada de y sobre la mujer a lo largo de los últimos 130 años. Se trata de una selección de imágenes, tomadas alrededor del mundo, que reflejan tanto a personalidades inspiradoras como los cambios sociales.

El mismo período se va a cubrir, pero desde la pintura, en el Museo Nacional de Bellas Artes. Esta institución central del arte argentino ha reconocido, en los últimos años, la selección injusta que ha pesado sobre muchas artistas en lo que tiene que ver con su acervo. En marzo de 2018, mediante una acción que durante media hora por día dejaba todos los trabajos de hombres a oscuras, se llevó la atención al primer piso del museo: solo había 20 obras realizadas por mujeres entre más de 270. Dos años después, el Bellas Artes inaugurará, el 13 de abril, la exhibición El canon accidental. Mujeres artistas en Argentina (1890-1950). Su curadora, Georgina Gluzman, busca en esta propuesta llevar adelante la misma reivindicación que ya había realizado con su libro Trazos invisibles (Biblos), en el que sacó a la luz a muchas de las argentinas enterradas bajo el canon masculino.

En el marco de esa exhibición, se podrá ver obra de Sofía Posadas, quien protagonizó un escándalo al exponer un desnudo en el primer Salón de Ateneo, en 1891; Julia Wernicke, considerada la primera pintora “animalista” de Argentina; y la retratista y paisajista María Obligado. Para fin de año, el Bellas Artes también está organizando una gran exposición con pinturas, dibujos y grabados de la vanguardista Raquel Forner, quien frecuentaba el famoso Grupo de Florida, donde era colega de pintores como Antonio Berni, Xul Solar y Norah Borges –hoy, con su propia muestra en el museo de Avenida del Libertador, que continúa hasta el 1° de marzo–.

El Malba ya tiene programadas dos exhibiciones con las mujeres como protagonistas. La primera, con apertura el 5 de marzo, será una antología de la surrealista, esotérica y fantástica Remedios Varo. Si bien era española, Varo se exilió en México durante la Segunda Guerra Mundial y logró convertirse en una figura reconocida del arte latinoamericano de mediados de siglo XX. La exposición, titulada Constelaciones, va a incluir 35 pinturas, 11 dibujos y 60 bocetos producidos entre 1938 y 1963. Luego, desde el 27 de marzo y hasta junio, la exposición Fuera de Serie reunirá a dos exponentes femeninas de la experimentación de los límites físicos de la pintura en Latinoamérica: la brasileña Leda Catunda y la argentina Alejandra Seeber.

Mientras que en el Bellas Artes y en el Malba se verá una recuperación histórica de artistas argentinas y latinoamericanas, la Fundación Proa, ubicada en Caminito, repasará en una exposición aquellas creadoras que ya fueron parte de la agenda de la institución en los últimos años. Será una recopilación retrospectiva con obras de unas 150 mujeres argentinas como Marta Minujín, Ana Gallardo, Mónica Girón, Margarita Paksa, Delia Cancela, Dalila Puzzovio, Liliana Maresca, Narcisa Hirsch y Elba Bairon, con trabajos también de creadoras del exterior como Louise Bourgeois, Mona Hatoum, Rosemarie Trockel, Ana Mendienta y Eleonor Antín.

En un formato similar, pero dedicado exclusivamente a los talentos nacionales, el Centro Cultural Kirchner está planeando un importante evento.

En tanto, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (antes conocido como MAMBA, ahora El Moderno), va a ser hogar de al menos dos muestras con protagonistas femeninas durante 2020. La primera, que abrirá sus puertas el 30 de abril hasta fines de agosto, se va a centrar en la obra de la italo-argentina Elda Cerrato, cuya obra se desarrolló en idas y venidas marcadas por tensiones políticas tanto en nuestro país como en Venezuela. Luego, se presentará una exhibición de la extensa obra de la pintora entrerriana Mildred Burton, quien supo construir en sus pinturas, dibujos y collages una visión surrealista y perversamente humorística de su contexto.

El camino por la equidad de género en el mundo del arte sigue siendo largo, pero empieza a ser un poco menos empinado: a estas instituciones se suman muchas otras durante 2020. El Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), por ejemplo, tendrá una muestra de Liliana Iturriaga y Catalina Chervin; el Muntref de la Universidad Tres de Febrero expondrá obras de Maria Lai y Bruna Espósito; y el Museo de Arte Popular José Hernández propondrá, desde abril, una retrospectiva de la artista visual Nora Iniesta.

Por otro lado, aquellos interesados en los campos del cine y la fotografía tendrán, en la Casa Nacional del Bicentenario y desde abril, una retrospectiva de la fotógrafa Alicia D’Amico; en el Museo del Cine, entre mayo y septiembre, la muestra Crónica de una Señora recorrerá la trayectoria de la guionista y directora María Luisa Bemberg; el Museo Eduardo Sívori, desde junio, expondrá videoarte de Gabriela Golder; y, finalmente, la Fototeca Latinoamericana (FoLa), desde marzo, tendrá una nueva muestra dedicada a la misteriosa fotógrafa y niñera Vivian Maier, quien, desde los años 50 se dedicó a retratar la cotidianeidad estadounidense.

Si en algún momento se dudó del rol de las mujeres en el arte, la agenda de este año va a ayudar a moverlas del lugar que en otros tiempos se les adjudicaba para reconocer sus hábiles manos detrás del pincel.

En el contexto del próximo Día de la Mujer, el 8 de marzo, el Centro Cultural Kirchner (CCK) inaugurará una muestra colectiva en la que participarán unas 300 artistas de todas las provincias del país. Entre las creadoras convocadas se destacan Marcia Schvartz, Diana Dowek, Elda Cerrato (quien contará con muestra propia en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires desde el 30 de abril), Mónica Millán, Adriana Bustos, Ana Gallardo, Carlota Beltrame, Gloria Polo, Mónica Alvarado, Mane Guantay, Cecilia Teruel, Fátima Pecci, Soledad Dahbar, Abril Barrado y Cristina Schiavi, junto con los colectivos Identidad Marrón y Tejiendo Feminismos.

La propuesta buscará también romper prejuicios en el abanico de los géneros y la identidad sexual, con un conjunto de obras de “mujeres, lesbianas, trans, travestis, no binaries, queers, agénero y género fluido”, según explicó María Eugenia “Kekena” Corvalán, curadora de la muestra.

Esta exhibición, convocada por el Ministerio de Cultura junto al nuevo Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, ocupará no uno sino tres de los nueve pisos que tiene el edificio del ex Correo Central. Será uno de los eventos importantes del CCK bajo su nueva gestión. Ese programa comenzó el 31 de enero con una serie de homenajes dedicados a María Elena Walsh –conciertos y lectura de poemas, entre otras actividades– y con proyecciones de una performance del artista tucumano Tomás Saraceno.

La investigadora, docente, escritora y curadora “Kekena” Corvalán, que llevará las riendas en esta muestra, fue la encargada en marzo del año pasado de la curaduría de la exposición donde se encontraba la polémica María feminista (una estatuilla de la Virgen con un pañuelo verde), en el Centro Cultural Haroldo Conti. Obras de Para Todes Tode, nombre de aquella exhibición que terminó en litigio judicial, también se incluirán en la nueva propuesta.

EV

3.2.20

Arquitecto [Claudio Galeno] plantea que es el momento de rescatar el patrimonio de Antofagasta

Vía El América.

Febrero 1, 2020

Claudio Galeno, explica el valor arquitectónico de la ciudad y sugiere acciones para rescatar sector y edificaciones históricas de la capital regional.

La noche del 12 de noviembre de 2019, un incendio afectó al inmueble ubicado en la intersección de calles Baquedano y Matta, en pleno centro de Antofagasta. El edificio se terminó derrumbando producto del efecto de las llamas en su estructura, la edificación era reconocida por su antigüedad.

El hecho no pasó desapercibido, sobre todo porque se produjo en el contexto de las movilizaciones que se generaron producto del estallido social de octubre y porque en las redes sociales se viralizaron videos del edificio incendiado y derrumbándose, lo cual trajo un sinnúmero de comentarios alegando la destrucción de un edificio patrimonial de la ciudad.

El académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dr. Claudio Galeno, doctor en Teoría e Historia de la Arquitectura, explica que el inmueble siniestrado no poseía ninguna tutela patrimonial, que si bien es una pérdida por lo que significa para la identidad e historia local, no existía un resguardo alguno de parte de instituciones ligadas al patrimonio.

Ante la consulta si existe, efectivamente, un patrimonio que debe ser resguardado en la ciudad, Galeno enfatiza que sí. Indicó que existe una serie de edificaciones que son reflejo de un momento histórico de Antofagasta y, que poseen características arquitectónicas propias, por lo tanto, deben ser consideradas valiosas y patrimonio.

“La ciudad tiene una historia breve, pero tiene obras que reflejan sus distintos momentos históricos en los distintos estilos y reflejan la sociedad que edificó ese edificio, desde las distintas colonias extranjeras, instituciones, obras del Estado y de privados”, indica el experto en arquitectura patrimonial.

Del mismo modo, destaca a Antofagasta entre las ciudades del norte chileno que tienen buenas obras, “digamos de mayor envergadura en términos de escala y de variedad arquitectónica y patrimonial”.

Entre las edificaciones antofagastinas que destacan en la página web del Consejo de Monumentos Nacionales, https://www.monumentos.gob.cl/, están el ex Teatro Nacional, sitio de Memoria ex Centro de Detención Providencia, las casas Dauelsberg, West Coast y Abaroa, edificio de los Servicios Públicos que hoy alberga la Biblioteca Regional, edificio de la ex Municipalidad, el Cuartel General de Bomberos de Antofagasta, Inmueble de la Escuela D N°73 o ex Escuela N°2, el cual está habilitado como el Teatro Pedro de La Barra, la antigua Aduana de Antofagasta, la estación de Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia y la primera Gobernación Marítima de Antofagasta. Son algunos ejemplos de obras declaradas bajo la categoría Monumentos Históricos.

INCENTIVOS

Una de las dificultades que se presentan para salvaguardar inmuebles patrimoniales son las normativas y los procesos. “Habría que generar incentivos dentro de la Ley de Monumentos, para que los propietarios tengan algunos beneficios si poseen un inmueble declarado Monumento Histórico. Por ejemplo, que paguen menos impuesto, que podamos estudiar a fondo, generar una restauración, cosas que en otros países sí existen”, apunta el académico.

Si bien Antofagasta, con respecto a otras ciudades del Norte Grande, posee un patrimonio con un volumen importante, existen obras que deberían ser declaradas patrimonio. Esto porque ya hay edificaciones que se han perdido, han desaparecido del escenario urbano de la ciudad, otras sufren transformaciones en vez de rescatar su originalidad arquitectónica.

“Un edificio notable, me parece, es el edificio que se emplaza en el Balneario Municipal, que está totalmente transformado en el primer piso. [También] está el centro [de Antofagasta,] que obviamente, posee una concentración y una variedad de distintas piezas arquitectónicas”, afirma el docente.

En Antofagasta el plan regulador tiene una zona de Protección Histórica, una zona amplia que abarca hasta calle Manuel Antonio Matta por el oriente y Baquedano por el sur y Sucre por el norte. Pero, existen varios edificios que han sido alterados en sus fachadas.

Sin embargo, para el arquitecto una dificultad radica en que “la municipalidad local es una de las más complejas del país por las diferentes cosas que debe atender y, también, porque todavía se comporta como si la ciudad tuviera 60 mil habitantes. No se refleja la dimensión, la escala que tiene Antofagasta”.

Galeno identifica otra problemática que no se ha atendido, la cual consiste en que el centro, que es y debe ser una zona de preservación histórica, posee escasa fiscalización. Constata que muchos de los edificios antiguos que tenían un uso comercial o de oficinas, se han arrendado y dividido por dentro transformándolos en verdaderos cités. Por lo que, el municipio debería, al menos recuperar el cuidado que tuvo históricamente por su patrimonio.

ROLES

La ciudad posee características singulares desde la perspectiva arquitectónica, tiene entre sus obras patrimoniales un edificio con más de 200 [150] años. Si bien originalmente no estaba en Antofagasta, en él se emplaza hoy el Museo Regional. El inmueble Llegó a Valparaíso y fue trasladado a Mejillones y traído a la ciudad posteriormente.

Con el traspaso del Consejo de Monumentos, desde el Ministerio de Educación al de Cultura y las Artes, se generó una nueva institucionalidad, la cual consiste en un representante del Consejo de Monumentos Nacionales en cada región. En el caso de Antofagasta esa persona es la arquitecta UCN, Alejandra Joo.

Para Galeno este es un hito importante. “Ahora hay una figura, que creo va a cumplir un rol clave, porque Alejandra sabe de patrimonio, tiene estudios en restauración y desde el Ministerio de Obras Públicas tuvo a cargo la restauración de varias obras de patrimonio histórico, la misma Biblioteca Regional, la Iglesia de San Pedro Atacama, entre otras”.

Con respecto a qué se podría esperar que ocurra con el patrimonio, en el contexto del movimiento social que se generó en el último tiempo. El doctor en patrimonio argumenta que lo más dañado han sido locales dedicados al comercio, por lo mismo, espera que junto a la recuperación del comercio, se aproveche la oportunidad para recuperar el centro de la ciudad.

“El centro de Antofagasta tiene una imagen histórica importante, a pesar que hay cosas que se han perdido, todavía hay piezas que podrían estar en un mejor estado y podrían potenciarse”, afirma el arquitecto.

A su juicio, se debe generar un plan de recuperación por el daño realizado, y podría ser la oportunidad para ampliar la zona de construcción histórica y realmente recuperar fachadas y rescatar algunas edificaciones. De esa manera se tendría un catastro más completo.

Es ahí donde el aporte de la UCN puede resultar primordial, por medio de su escuela de Arquitectura, por ejemplo, se podrían establecer algunas alianzas o convenios con instituciones que apunten al rescate y recuperación del espacio público, urbano y arquitectónico. En esa dimensión, el Dr. Galeno expresa que son necesarios equipos multidisciplinarios.

“Hay otros roles, como nuestro rol frente a los campamentos, frente a la desigualdad social, en la estructura urbana de la ciudad, en pensar una ciudad mejor y más democrática con mayor humanidad con sus personas, con una mejor calidad de vida. Estamos en un desierto, estamos en un ambiente especial y una ciudad que es compleja y así seguramente tendrán su rol también la Escuela de Psicología, de Periodismo”.

La UCN, como entidad vinculada al territorio puede y debe cumplir un rol de vanguardia en propuestas que lleguen a la ciudadanía para salvaguardar el patrimonio de la capital regional.

1.2.20

La arquitectura más atractiva del planeta está en la Antártica

Vía La Prensa Austral.

¿Quién dijo que una base de investigación polar tenía que ser fea? Los diseñadores están repensando la construcción en el entorno más hostil del mundo.


Imagen vía El Independiente.

Los representantes de la comunidad científica y del gobierno de Brasil viajaron a mediado de este mes a la Antártica a inaugurar su nueva base de investigación Comandante Ferraz, la cual viene a remplazar las instalaciones que se perdieron en un incendio en el año 2012. Los dos edificios de poca altura, diseñados por Estudio 41, un despacho brasileño de arquitectura, tienen laboratorios, asistencia operativa y alojamientos, y podrían confundirse con un museo de arte o un hotel boutique.

“Brasil es un país tropical, así que no estábamos habituados a estas condiciones”, señaló Emerson Vidigal, director de esa empresa.

“Estas condiciones”: temperaturas que descienden a 51 grados Celsius bajo cero y vientos que alcanzan los 160 kilómetros por hora.

A lo largo del siglo XX, la arquitectura en la Antártica fue un asunto práctico y, en gran parte, improvisado, que tenía por objeto resguardar del clima y mantener vivos a los ocupantes. En 1959, el Tratado Antártico destinó ese continente a la investigación. Desde entonces, los científicos han llegado en cantidades cada vez más grandes, con necesidades cada vez más complejas. La construcción en la Antártica, que por mucho tiempo perteneció al ámbito de los ingenieros, ahora está atrayendo a arquitectos diseñadores que quieren trasladar la estética —al igual que la eficiencia, la durabilidad y el aprovechamiento de energía— a la zona más fría del planeta. “Como arquitectos, nos interesa la comodidad de la gente, así que nos propusimos crear un tipo de ambiente propicio para el bienestar”, comentó Vidigal.

Cuando los exploradores británicos construyeron ahí una de las primeras estructuras permanentes en 1902, la aislaron con fieltro y la revistieron con madera. La cabaña era “tan fría y entraba tanto viento en comparación con el barco que, durante el primer año, nunca se habitó”, recordó Ernest Shackleton, uno de los miembros de la tripulación de esa expedición. Cuando la acumulación de nieve obstruía el paso por la puerta, el equipo utilizaba una ventana para entrar y salir.

Ese espíritu de improvisación continuó durante décadas. En 1956, la organización británica Royal Society fundó la base Halley, pero, para 1961, sus instalaciones habían quedado enterradas bajo la nieve y cerraron en 1968. La base Halley II que la remplazó fue reforzada con soportes de acero, pero su vida útil fue todavía más corta, de 1967 a 1973. Halley III duró once años, Halley IV duró nueve y Halley V, casi quince, y cada trabajo de reconstrucción fue una tarea costosa y complicada.

Cuando surgió la necesidad de construir una nueva base Halley en 2005, la Prospección Antártica Británica, la cual gestiona la ocupación del espacio del Reino Unido en la Antártica, adoptó un enfoque novedoso y colaboró con el Real Instituto de Arquitectos Británicos para patrocinar un concurso de diseño. La empresa ganadora, Hugh Broughton Architects, diseñó la base Halley VI para que durara al menos 20 años.

Además de ser visualmente atractiva, Halley VI ofrece un ambiente más cómodo para vivir y trabajar. Está montada sobre pilotes hidráulicos, lo que permite que los operadores la eleven para sacarla de la nieve acumulada. Además, si es necesario mover toda la estación —que está asentada sobre una plataforma de hielo—, esto puede hacerse gracias a unos esquíes que hay en la base de esos pilotes. “Con anterioridad, estos proyectos solo pretendían ofrecer un resguardo del clima”, comentó Broughton. “Se les decía a los ingenieros: ‘Este es el clima, esta es la velocidad del viento, estas son las limitaciones’. Pero ahora estos proyectos pretenden usar la arquitectura como medio para mejorar tanto el bienestar como la eficiencia de la operación”.

Otros países ya se han sumado. En 2018, España abrió una nueva base de investigación y contrató a la empresa de Broughton para diseñarla. Al igual que Halley VI, tiene una silueta marcada y sus edificios modulares están revestidos con paneles rojos de plástico reforzados con fibra.

Estos edificios no solo tienen que soportar algunas de las condiciones climáticas más extremas del mundo, sino que los materiales de construcción tienen que enviarse y armarse en las escasas doce semanas del verano. La mayoría de los proyectos se construyen paulatinamente en el transcurso de varios años.

Cuando el Centro Nacional de Investigación Antártica y Oceánica de India decidió construir una nueva base de investigación, la empresa de arquitectura que eligió —bof architekten, de Alemania— ideó una manera para que la construcción fuera más eficiente. En vez de enviar a la Antártica contenedores de transporte llenos de materiales de construcción y luego regresarlos vacíos, los arquitectos integraron los contenedores de envío al diseño. “No es una de esas situaciones en las que despiertas y dices: ‘Quiero construir una base de investigación en la Antártica’, pero los arquitectos hicieron aportaciones importantes a estos proyectos”, comentó Bert Buecking, socio de bof architekten.

Para Estados Unidos, la arquitectura en la Antártica es algo urgente. La estación más grande de Estados Unidos, McMurdo, se inauguró en 1956 como una base naval improvisada, creció de acuerdo con las circunstancias durante décadas y ahora hay que modernizarla.

“Con el fin de prepararse para el trabajo de campo, los científicos reciben capacitación en un edificio, recogen el equipo para el campo en otro, reciben una motonieve en otro edificio y le ponen combustible en otro sitio”, dijo Ben Roth, gerente de proyectos de Antarctic Infrastructure Modernization for Science, el programa de la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF, por su sigla en inglés) que modernizará la estación McMurdo durante la próxima década.

Roth calificó a los edificios existentes como “acaparadores de energía”, y otros funcionarios de Estados Unidos creen que eso genera problemas adicionales para la investigación científica en la estación. “Cuanto más gastamos para mantener en funcionamiento el edificio, menos recursos tenemos para mandar a los investigadores al área”, afirmó Alexandra Isern, directora del Departamento de Ciencias de la Antártica en la NSF.

En 2012, la NSF contrató a OZ Architecture, una empresa con sede en Denver, para desarrollar un diseño conceptual preliminar para una nueva estación McMurdo. Un equipo independiente de arquitectos y constructores está trabajando en el desarrollo de esos diseños. El complejo resultante ofrecerá “instalaciones cómodas”, señaló Roth, las cuales incluirán centros de acondicionamiento físico, salas de estar y alojamientos optimizados.

Broughton observó con interés “la forma tan radical en que ha cambiado el enfoque de estos proyectos en tan poco tiempo”. Como dijo Buecking, “cuando el Reino Unido construyó la base Halley VI, muchos países se dieron cuenta de la importancia de hacer algo especial, y no hacer algo así nada más”.

11.1.20

La polémica intervención contemporánea: Homenaje a la Historia del Salitre, de Carlos Costa, en la Ruta 16, tramo Pozo Almonte y Rotonda del Pampino.

Vía Comisión Nemesio Antúnez (MOP).

Región de Tarapacá, 2017
Artista: Carlos Costa
Materiales: Pino Oregón
Emplazamiento: Ruta 16, tramo Pozo Almonte- Rotonda del Pampino en Iquique



​El proyecto consiste en dos estructuras de pino Oregón que se emplazan sobre el bandejón central de la autopista 16, nuevo acceso a Iquique, en el primer retorno del DM. 26.500 de dicha ruta. Cada estructura de 60 mts de largo y 9 metros de altura, se encuentran distanciada entre sí por 48 mts.



La fundamentación del proyecto señala que este muro es un gesto que divide el territorio y hace referencia a los conceptos de historia y contrahistoria. La historia como relato que segrega dejando a la luz una parte y a la sombra otra, y la contrahistoria que transita por la vía opuesta. En este caso, la historia del progreso bienestar y desarrollo asociado al salitre y la historia que se identifica con la pobreza, la injusticia social y sufrimiento de sus trabajadores. Esta historia produce una fisura en la noción hegemónica del poder y es precisamente lo que quiere dejar en evidencia este proyecto, un contramonumento a la historia del salitre.



Esta propuesta plantea también la inserción de un elemento exógeno que materialmente se instala para significar el territorio, como noción inversa a lo vernáculo. Esto último tiene relación con las construcciones tanto de las oficinas salitreras como de la misma ciudad de Iquique, donde la madera aparece como material principal –material extraño al territorio- y la idea de que (según Rivera letelier) el pampino es gente que en su mayoría emigró del sur de Chile para trabajar el salitre.



Los conceptos que fundan este proyecto se trasladan directamente sobre el territorio, consolidando un gesto fuerte y elocuente que lo resignifica, alejándose de la lógica de la alegoría y la representación.​



La polémica:

Vía Edición Cero.



Pampinos no aprueban atentado incendiario, sin embargo daños a la «obra» que pretendía homenajearlos «no nos duele ni apena»

Sentimientos encontrados produjo en Sara Benavides González, histórica dirigente pampina, el atentado incendiario que sufrió la millonaria estructura que se construyó para rendir un homenaje a los pampinos, iniciativa, que “jamás nos representó y que más bien fue un agravio para nosotros. La obra surgió en el 2017, luego que el MOP llamara a licitación, por 400 millones de pesos, asociado a la empresa concesionaria de la autopista a Humberstone.

Dijo Sara Benavides, que en lo personal y también a nivel de la comunidad pampina, no aprueban ningún acto vandálico y de destrucción, como lo ocurrido con la estructura en la Carretera. Sin embargo el atentado incendiario pone nuevamente en el tapete el hecho que si licitó una obra, sin que los pampinos fueran consultados.

En efecto, la obra, que se escogió tras una licitación, se denomina «Homenaje al Salitre», de autoría del artista Carlos Costa, alcanzó una inversión de $400 millones de pesos, cifra que a los pampinos les parece que nada tiene que ver con el sentido de lo que fue la vida en la pampa ni con el costo millonario para lo que es la estructura. Se presentaron 90 propuestas las que fueron analizadas por un jurado de 12 personas donde los pampinos tuvieron cero participación.

“Se dice que es un homenaje a la pampa, entonces no entendemos cómo no consultaron a los pampinos, a nosotros que vivimos y trabajamos en la pampa. Por eso consideramos que esa “obra” es un agravio y un desatino”, explica Benavides.

Añade que cuando se enteró de la noticia del intento incendiario “no sentí dolor ni pena, porque con esa supuesta obra, una estructura sin sentido, nos agraviaron. Creo que más bien fue una burla y no un homenaje a la pampa y los pampinos”.

NO NOS REPRESENTA

Cabe recordar que en diciembre de 2017, cuando los pampinos viajaron a una de sus actividades en la Salitrera Humberstone, hicieron un alto y se bajaron en la carretera para desplegar un cartel frente a la estructura de madera y provistos de un cartel en el que se leía “No nos representa. Escuchen la voz de los hijos de a pampa”.

Los pampinos, dolidos y molestos, improvisaron una intervención, buscando clavos en el suelo y pegaron el cartel en la estructura. Al rato fue retirado. “Me lo fueron a dejar a mi casa -recuerda Sara Benavides-, es decir, no permaneció nada, pero como sea nosotros dejamos sentir nuestra voz”. Añade que al haber sufrido daño «cobra más sentido que eso que no nos representa, sea retirado de la carretera».