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16.2.25

¿Cambiará la imagen de Liceo Politécnico de Iquique?

A mediados de noviembre de 2024, el arquitecto Rodrigo Fuentealba me compartió su preocupación por los cambios que se aplicarían al emblemático edificio del Liceo Politécnico de Iquique. La pregunta es si realmente se harán efectivos con la aprobación en estos días del nuevo plan regulador que incluye inmuebles de conservación histórica y al parecer este edificio está entre ellos.

La imagen difundida del proyecto muestra el reconocido acceso son cambios notorios, mientras que las fachadas laterales reciben algun tipo de tratamiento que las modifica sustancialmente.

Veamos una noticia sobre los cambios planeados:

CORE de Tarapacá aprueba $4.300 millones para mejorar infraestructura del Liceo Politécnico de Iquique

Vía Radio Paulina, 15.11.2024.

En su última sesión, el Consejo Regional de Tarapacá aprobó $4.338.891.000 provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para financiar un innovador proyecto de conservación en el Liceo Politécnico José Gutiérrez de la Fuente.

La iniciativa beneficiará a 1.328 estudiantes de jornadas diurna y vespertina, incluyendo el Liceo Técnico Profesional de Adultos que opera en el mismo establecimiento.

Este Plan de Infraestructura Educacional es resultado de una colaboración entre el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique, el Gobierno Regional de Tarapacá, la Seremi de Educación y el Centro Acelerador de Proyectos Regionales Tara-Paka, con el propósito de mejorar la infraestructura de los 40 establecimientos educativos y jardines infantiles públicos pertenecientes al SLEP.

El director ejecutivo del SLEP Iquique, Najle Majluf Morales, expresó su satisfacción por la aprobación de los recursos, destacando la colaboración con el Gobernador José Miguel Carvajal y el Mineduc para cumplir con las normas de construcción y brindar espacios seguros.

Por su parte, la directora del liceo, Ingrid Cofré Castro, valoró el impacto positivo del proyecto para mejorar las condiciones de aprendizaje.

El proyecto incluye una renovación integral de la infraestructura, que abarca desde pintura, baños y pisos hasta canchas, patios, cubiertas, sistema eléctrico, áreas verdes y espacios interiores.

Además, el Consejo Regional aprobó $640 millones para mejoras en los jardines infantiles SLEP Arumanti y Carita de Sol de Alto Hospicio, sumando una inversión total de $4.938.891.000 para estos proyectos educativos en la región.

 

13.1.25

La arquitectura del Liceo de Hombres de Antofagasta: etapas y arquitectos

El Liceo de Hombres de Antofagasta, el actual Liceo Mario Bahamonde, está conformado por una serie de edificios, que ocupan casi una manzana completa por las calles Orella, Ossa y 21 de Mayo. La idea de un gran edificio para un Liceo de Hombres en Antofagasta, fue un gran anhelo para la ciudad de Antofagasta que tardó años en ser ejecutado y que tuvo varios diseños y etapas.

Liceo de Hombres, arqs. Alcaide y Cruzat. Fuente: revista El Arquitecto.

El primer proyecto, concebido tras un concurso realizado en 1924 por el Ministerio de Instrucción Pública, fue diseñado por los arquitectos Alcaide y Cruzat bajo el seudónimo "Caliche". Esta propuesta monumental, que habría rematado el Parque Brasil al sur, nunca se construyó, a pesar de su amplia difusión en publicaciones como El Arquitecto y La Ilustración.

Liceo de Hombres para Antofagasta. The Foundation Company. Fuente: MOP.

 En 1933, Andrés Murillo Gómez, desde la Dirección General de Obras Públicas, desarrolló un nuevo diseño junto a la compañía estadounidense The Foundation Company, reconocida por su estilo art decó en edificios educacionales. Aunque este proyecto tampoco se llevó a cabo, guardaba similitudes con la Escuela Santa María de Iquique, obra de la misma empresa.

Liceo de Hombres. Vista de la esquina de las calles Ossa y Orella. Detalle de postal en Archivo de Claudio Galeno.

Liceo de Hombres. Vista de la fachada interior del edificio de Orella. Foto de Claudio Galeno.

Liceo de Hombres. Vista interior de un corredor del edificio de Orella. Foto de Claudio Galeno.


El primer avance concreto llegó en 1935, con la construcción de tres edificios diseñados también por Murillo Gómez. Estas estructuras, ubicadas en la calle Orella, están dispuestas en diferentes niveles para adaptarse a la pendiente del terreno, conectadas mediante escaleras y puentes.

Liceo de Hombres. Vista del acceso del edificio de Ossa. Foto de Claudio Galeno.

Liceo de Hombres. Vista del interior del edificio de Ossa. Foto de Claudio Galeno.


En 1946, Humberto Gramegna proyectó un edificio administrativo en la calle Ossa, que albergaba espacios como la biblioteca, oficinas y laboratorios. Este pabellón, caracterizado por su diseño funcional y moderno, se distingue por un pórtico sobresaliente y galerías interiores sostenidas por pilotis.

Liceo de Hombres. Vista exterior de los edificios de calles 21 de Mayo. Foto de Claudio Galeno.

Liceo de Hombres. Vista interior de los edificios de calles 21 de Mayo. Foto de Claudio Galeno.
Liceo de Hombres. Vista exterior de los patios cubiertos de los edificios de calles 21 de Mayo. Foto de Claudio Galeno.


Finalmente, en 1960, René Salas diseñó dos pabellones adicionales para la calle 21 de Mayo, destinados a salas de clases. Estas construcciones, realizadas por la empresa Neven Ilic y terminadas en 1965, incluían celosías para ventilación y patios cubiertos. Más adelante, se añadió un tercer pabellón similar.

Liceo de Hombres. Vista interior de las escaleras de los edificios de calles 21 de Mayo. Foto de Claudio Galeno.
Liceo de Hombres. Vista exterior de los edificios de calles 21 de Mayo. Foto de Claudio Galeno.

En conjunto, estos proyectos y edificios evidencian las aspiraciones arquitectónicas y los esfuerzos institucionales para fortalecer la infraestructura educativa en Antofagasta, destacando tanto el rol del Ministerio de Obras Públicas como el de otros actores en el desarrollo de la ciudad.

31.12.16

Infraestructura educativa en Iquique y su aporte al desarrollo urbano y modernidad 1930-1970, por Víctor Valenzuela

Publicado en la revista CA 153, agosto de 2016.



Resumen

La infraestructura educativa que se desarrolla en Iquique entre 1930 y 1970, especialmente por la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales (SCEE), dotó a la ciudad de singulares edificaciones que plasmaron un sello arquitectónico y se convirtieron en referentes de una nueva forma de hacer ciudad junto con potenciar el progreso urbano local.

El presente artículo, deja en evidencia su trayectoria y pone en valor este patrimonio moderno, como factor importante del desarrollo e identidad social para la ciudad.

INFRAESTRUCTURA EDUCATIVA EN IQUIQUE Y SU APORTE AL DESARROLLO URBANO Y MODERNIDAD. 1930 - 1970

Introducción

Durante el año 2010, se llevó a cabo, una investigación que permitió corroborar la importancia de las edificaciones modernas construidas en Iquique entre 1930 y 1970. Esta indagación señaló tres aportes al desarrollo local, donde se pudo constatar “que esta arquitectura es la que sienta las bases funcionales y programáticas de la ciudad contemporánea, al dotar de obras e infraestructuras de uso público y privado que evidencian el desarrollo económico, social y cultural de Iquique, gracias a la visión de un Estado protector con una fuerte carga de vanguardia y progreso sumado a una postura cooperativista por parte del mundo privado” (Valenzuela, 2011, p. 7).

La infraestructura educativa desarrollada en Iquique, especialmente por la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales (SCEE), mediante la ejecución de los denominados Grupos Escolares o Escuelas concentradas, caracterizadas por ser “conjuntos de gran tamaños emplazados en manzanas completas” (Torres, Atria, Valdivia, Díaz. 2014, p.113), dotó a la ciudad de singulares edificaciones que plasmaron un sello arquitectónico y se convirtieron en referentes de una nueva forma de hacer ciudad junto con potenciar el progreso urbano local.

Bajo esta premisa y tomando en primera instancia, la Escuela Santa María (1937), junto a las Escuelas N°2, y N°4 [1] , (1941-1943), son un claro ejemplo de lo mencionado. Su lenguaje arquitectónico, programa, expresión formal y años en que son construidas, posiblemente se asocian a los arquitectos Gustavo Mönkeberg y Jose Aracena “quienes marcaron la línea arquitectónica de la institución desde el modelo modernista de la época, y que haría énfasis en una arquitectura funcional, con una programa adecuado a las demandas educacionales de la época, siendo una marcada imagen institucional de carácter monumental y solidez estructural” (Casas. 2007, p. 76)

Al revisar la trayectoria histórica y urbana de estas edificaciones se evidencian antecedentes relevantes que permiten señalar que “el conjunto de establecimientos diseñados conforman una producción arquitectónica, en el cual se pueden establecer como parte del patrimonio moderno del país, tanto por ser obras que intentan dar cobertura a una política de masificación de la educación, con espacios diseñados especialmente para el desarrollo de tales actividades bajo los principios de funcionalismo e higienismo en una estética y lógica racionalista.” (Torres et.al. 2014, p.113), y en Iquique no fueron la excepción.

De una u otra manera los establecimientos que son mencionados en este artículo, tienen la particularidad de presentarse como “un edificio de carácter cívico y republicano; un “palacio” y “representación del estado educador.”(Browne. 2004, p. 13), ya sea por su presencia urbana, monumentalidad y pertenencia en relación al contexto social en donde se emplazaron, ya sea, en la periferia que comienza a gestarse o al renovar las zonas degradadas de aquel entonces.

Puedes leer el artículo completo en la página de la revista CA, pinchando aquí.