Vía El País.
28 MAY 2017
La mentira impera en la sociedad del conocimiento exaltando emociones y pensamientos sin fundamento. Analizamos algunas de las causas en las que se cimenta la ‘era de Pinocho’.
EN LA formidable película de Amenábar Los otros (2001) el espectador descubre que todo lo que parece pertenecer al feudo de los vivos es en realidad del reino de los muertos, y que todo lo que los personajes ven como apariciones o fantasmas son manifestaciones y puntos de contacto con el mundo de los vivos. La protagonista, Grace Stewart, interpretada por Nicole Kidman, vive en una falsa verdad, alimentada solamente por lo que quiere creer: que sus hijos están vivos y que ella no los mató. Así que todo lo que confirme su creencia y apacigüe sus emociones será cierto, mientras que lo que amenace su estabilidad emocional y convicciones, por fuerza habrá de ser falso.
Así puede definirse, exactamente, la posverdad. El diccionario de Oxford ya lo ha incluido como un nuevo término: post-truth. La RAE todavía no, pero es probable que se acabe aceptando, dada su preponderancia en el lenguaje coloquial y, especialmente, en el mediático. La posverdad se resume en que la apariencia de los hechos es más relevante que los hechos en sí, aunque este tipo de creencias nos lleve a una falsedad. Un eufemismo moderno de la mentira de siempre. Pero la gran cuestión es: ¿por qué le damos este nuevo nombre? ¿No estaremos, valga la redundancia, ocultando que posverdad es mentira? ¿De dónde viene tal temor? ¿Qué nos preocupa o asusta? Responderé desde cuatro perspectivas.
La primera es la tecnológica. Desde que en 2003 irrumpiera Second Life, el espacio virtual más famoso de la Red que permite al usuario inventarse una segunda vida en Internet, empezamos a experimentar cómo la tecnología nos permite vivir en mundos paralelos, que son reales y ficticios a la vez. Lo real y lo virtual se entremezclan. Las mentiras pueden resultar semiverdades en mundos imaginarios o paralelos. De lo que no somos conscientes es de que, como sucede en la trama de Los otros, esos mundos están en contacto con el auténtico y que la posverdad que aceptamos de forma alegre y despreocupada en la vida virtual, tarde o temprano, se manifestará como lo que es, una falsedad con todas sus consecuencias.
El segundo motivo por el que preferimos hablar de posverdades y no de mentiras es la velocidad. En las redes sociales suelen aparecer titulares de noticias que todavía están sin contrastar. Leemos rumores y les concedemos toda la credibilidad. ¿Por qué? Porque sabemos que en cuestión de minutos u horas dispondremos de la información totalmente correcta. Y por eso le vemos sentido a permanecer atentos a la evolución de las inexactitudes. En otras palabras, prevalece la rapidez sobre la exactitud. No nos importa que algo no sea cierto del todo mientras sea reciente. De hecho, parte del gran cambio en las reglas de la información es que aceptamos que un mensaje evolucione durante unas horas. Hemos acabado por aceptar que las noticias no sean exactas en el primer minuto. Pero preferimos posverdad en el minuto uno a la concreción exacta dentro de varias horas. El problema es que tampoco nos preocupa la validación de las cosas. El entretenimiento es seguir la apariencia de los hechos, no descubrirlos.
No nos importa que algo sea incierto en el minuto uno. El problema es que tampoco nos preocupa confirmar los hechos.
El tercer punto de vista tiene que ver con la pérdida de confianza en las instituciones que se viene observando desde el inicio de la crisis, y que ha acentuado la credibilidad en fuentes desconocidas, gente sin fundamento o diletantes sin experiencia sobre el asunto en cuestión. Cognitivamente buscamos la sorpresa continuada. Es decir, prestamos más atención a las cosas que nos llaman la atención independientemente de cuál sea su fuente y si esta tiene credibilidad o no.
En cuarto lugar, está el ansia por confirmar las propias creencias y sentimientos: la reducción de la disonancia cognitiva, que se ha convertido en un problema social, psicológico y educativo dada la información contradictoria que corre por Internet. A través de un buscador, cualquiera de nosotros puede encontrar información que confirme lo que piensa o siente. Y otra persona que piense y sienta lo opuesto encontrará los datos que confirmen las tesis contrarias. Poco importa que se trate de un asunto científico o médico. ¿Quiere preocuparse por una enfermedad? Introduzca en el buscador, junto a la patología que sufre, la palabra “problemas” o “complicaciones”. ¿Quiere apaciguarse? Escriba, aparte de su dolencia, términos positivos. La proliferación de información contradictoria en grandes dosis propicia un déficit de criterio para el neófito en la materia que desemboca en la búsqueda de reducción de disonancia. Leeré aquello que confirme lo que pienso o lo que siento. Por eso preferimos hablar de posverdad. De llamarlo mentira estaríamos aceptando que son alimento de nuestra cabeza.
Conceptualizándolo así reducimos la disonancia que produciría reconocer el autoengaño. El problema es que este tipo de creencias exaltan la opinión en detrimento del verdadero conocimiento. El mundo es el que es. Real o virtual. Grace Stewart, Truman, Pinocho, no importa. El tiempo, tarde o temprano, pone a todo el mundo en su sitio. La posverdad morirá. Es solo cuestión de tiempo.
Ver Posverdad en Wikipedia.
Ver: La posverdad da el salto al Diccionario. La Academia registrará en diciembre este sustantivo, que se usó por vez primera en español en 2003 y las políticas de Trump han popularizado
Por Claudio Galeno-Ibaceta sobre la interacción del arte con la arquitectura, desde Antofagasta y el Norte Grande de Chile. By Claudio Galeno-Ibaceta about the interaction between art and architecture, from Antofagasta and the Large North of Chile.
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8.12.17
Posverdades sobre el Parque Brasil en Antofagasta
Antes que nada debo decir que este post no es una apología al nuevo diseño del Parque Brasil, en términos estéticos, sino un intento de aclaración sobre las posverdades virales del mundo contemporáneo y de como es nuestro derecho y deber informarnos.
Ayer jueves 7 de diciembre, una fotografía de las obras del primer módulo del Parque Brasil (antigua Plaza Centenario) de Antofagasta, tomada desde uno de los accesos a la construcción provocó gran revuelo en las redes sociales y en grupos de whatsapp. La imagen en cuestión mostraba una gran extensión de pavimento de baldosas, lo que fue interpretado viralmente como que todo el parque estaba siendo cubierto de cemento, transformándolo en una plaza dura.
La falta de información acabada creó un monstruo.
La foto era desafortunada, porque justamente muestra "el" modulo que tiene pavimento de baldosas, y justo el área que es más amplia en ese tipo de acabado de suelo, siendo que una gran extensión de esa área está siendo cubierta de muchas nuevas especies vegetales.
La falta de información crea especulaciones a partir de solo una foto.
El proyecto del arquitecto Alfonso Gomez Raby, liderado por la Municipalidad de Antofagasta, fue expuesto al público (en el mismo parque y en una escuela) para que se opinara sobre él. Seguramente muchos no nos enteramos, y no pudimos conocer el diseño previo a su ejecución. Sin duda que una escasa difusión inhabilita a las comunidad de conocer mejor estas obras públicas que tocan a tantas personas. De ese modo las posverdades surgidas por la falta de información no ocurrirían.
¿Pero como es el proyecto?
El arquitecto Claudio Quiquincha, encargado del Departamento de Estudio y Diseño de Secoplan de la Ilustre Municipalidad de Antofagasta, explicó algunos puntos.
1. Plazas duras
Solo el primer módulo del Parque llevará una parte del suelo embaldosado, porque se trata del que recibe a los flujos del centro desde calles Matta y Ossa. Además el porcentaje de áreas "duras" está equilibrado con el de áreas verdes.
Es muy importante aclarar, que solo ese primer módulo del parque recibirá baldosas, los demás serán con circuitos de tierra, junto con los nuevos jardines.
2. Vegetación
Las áreas con vegetación se están ampliando con la incorporación de muchas nuevas especies. Antes más bien habían pequeños islotes de pasto, y ahora habrán campos de variadas especies vegetales.
3. Nuevas construcciones
Ahora el Parque incorpora baños públicos, ya que antes no los había.
A propósito de la polémica el periódico La Estrella de Antofagasta publicó una nota en la cual Quiquincha aclara estas posverdades.
Foto causó molestia de vecinos por las obras del Parque Brasil
Antofagastinos reclaman por la supuesta falta de áreas verdes en el parque. Municipio aclaró el tema.
Por Fabiola Vega Molina

Bastante incrédulos estaban los antofagastinos a causa de una fotografía que está rondando en las redes sociales y que muestra el trabajo que se está realizando en el Parque Brasil en el que las áreas que antes era tierra, ahora son cemento.
"Ahí se fueron muchos recuerdos de niños... mi hijas jugaron ahí con tierra y con bichitos que habían en la tierra... me da pena como lo están dejando" fue el comentario que hizo por twitter la usuaria @rojastorrejon respecto a las obras del Parque Brasil.
Aunque también hubo comentarios que llamaron a la prudencia, como el de @ quesudecex que publicó en la red social "Me parece que aún no está terminado el trabajo y por desgracia la toma no abarca todo el sector".
Ante esto, el encargado del departamento de Estudio y Diseño de Secoplan de la municipalidad, Claudio Quiquincha, salió a poner paños fríos respecto a la situación que se estaba generando e informó que "hoy se encuentra en proceso de ejecución una primera etapa, la gente ha opinado y ha hecho comentarios con respecto a la presencia de la baldosa en el parque, que solamente hace uso del área del recorrido de tierra".
Además expresó que el objetivo de esta obra es recuperar el espacio del Parque Brasil que hace 100 años no se le ha hecho algún tipo de intervención.
Áreas verdes
Otro de los temas que se ha discutido es sobre las áreas verdes en el Parque Brasil y que -tras la toma de la foto- los antofagastinos piensan que dejaría de ser el gran pulmón verde de la ciudad.
"Las áreas verdes se incrementan en el Parque Brasil, en ningún momento el parque ha disminuido su cantidad de especies e incluso las existentes en lugares que hoy son parte de la circulación esas se mantuvieron, están insertas y confinadas dentro de jardineras con asientos para realzarlas", explica.
También recalcó que el aumento de áreas verdes del parque será de un 40% de lo que existía. "Los árboles se mantienen. Lo que se incrementan son las especias florales que el parque no tenía ya que solamente estaba el árbol con presencia de césped", dijo Quiquincha.
Ayer jueves 7 de diciembre, una fotografía de las obras del primer módulo del Parque Brasil (antigua Plaza Centenario) de Antofagasta, tomada desde uno de los accesos a la construcción provocó gran revuelo en las redes sociales y en grupos de whatsapp. La imagen en cuestión mostraba una gran extensión de pavimento de baldosas, lo que fue interpretado viralmente como que todo el parque estaba siendo cubierto de cemento, transformándolo en una plaza dura.
La falta de información acabada creó un monstruo.
La foto era desafortunada, porque justamente muestra "el" modulo que tiene pavimento de baldosas, y justo el área que es más amplia en ese tipo de acabado de suelo, siendo que una gran extensión de esa área está siendo cubierta de muchas nuevas especies vegetales.
La falta de información crea especulaciones a partir de solo una foto.
El proyecto del arquitecto Alfonso Gomez Raby, liderado por la Municipalidad de Antofagasta, fue expuesto al público (en el mismo parque y en una escuela) para que se opinara sobre él. Seguramente muchos no nos enteramos, y no pudimos conocer el diseño previo a su ejecución. Sin duda que una escasa difusión inhabilita a las comunidad de conocer mejor estas obras públicas que tocan a tantas personas. De ese modo las posverdades surgidas por la falta de información no ocurrirían.
¿Pero como es el proyecto?
El arquitecto Claudio Quiquincha, encargado del Departamento de Estudio y Diseño de Secoplan de la Ilustre Municipalidad de Antofagasta, explicó algunos puntos.
1. Plazas duras
Solo el primer módulo del Parque llevará una parte del suelo embaldosado, porque se trata del que recibe a los flujos del centro desde calles Matta y Ossa. Además el porcentaje de áreas "duras" está equilibrado con el de áreas verdes.
Es muy importante aclarar, que solo ese primer módulo del parque recibirá baldosas, los demás serán con circuitos de tierra, junto con los nuevos jardines.
2. Vegetación
Las áreas con vegetación se están ampliando con la incorporación de muchas nuevas especies. Antes más bien habían pequeños islotes de pasto, y ahora habrán campos de variadas especies vegetales.
3. Nuevas construcciones
Ahora el Parque incorpora baños públicos, ya que antes no los había.
A propósito de la polémica el periódico La Estrella de Antofagasta publicó una nota en la cual Quiquincha aclara estas posverdades.
Foto causó molestia de vecinos por las obras del Parque Brasil
Antofagastinos reclaman por la supuesta falta de áreas verdes en el parque. Municipio aclaró el tema.
Por Fabiola Vega Molina

Bastante incrédulos estaban los antofagastinos a causa de una fotografía que está rondando en las redes sociales y que muestra el trabajo que se está realizando en el Parque Brasil en el que las áreas que antes era tierra, ahora son cemento.
"Ahí se fueron muchos recuerdos de niños... mi hijas jugaron ahí con tierra y con bichitos que habían en la tierra... me da pena como lo están dejando" fue el comentario que hizo por twitter la usuaria @rojastorrejon respecto a las obras del Parque Brasil.
Aunque también hubo comentarios que llamaron a la prudencia, como el de @ quesudecex que publicó en la red social "Me parece que aún no está terminado el trabajo y por desgracia la toma no abarca todo el sector".
Ante esto, el encargado del departamento de Estudio y Diseño de Secoplan de la municipalidad, Claudio Quiquincha, salió a poner paños fríos respecto a la situación que se estaba generando e informó que "hoy se encuentra en proceso de ejecución una primera etapa, la gente ha opinado y ha hecho comentarios con respecto a la presencia de la baldosa en el parque, que solamente hace uso del área del recorrido de tierra".
Además expresó que el objetivo de esta obra es recuperar el espacio del Parque Brasil que hace 100 años no se le ha hecho algún tipo de intervención.
Áreas verdes
Otro de los temas que se ha discutido es sobre las áreas verdes en el Parque Brasil y que -tras la toma de la foto- los antofagastinos piensan que dejaría de ser el gran pulmón verde de la ciudad.
"Las áreas verdes se incrementan en el Parque Brasil, en ningún momento el parque ha disminuido su cantidad de especies e incluso las existentes en lugares que hoy son parte de la circulación esas se mantuvieron, están insertas y confinadas dentro de jardineras con asientos para realzarlas", explica.
También recalcó que el aumento de áreas verdes del parque será de un 40% de lo que existía. "Los árboles se mantienen. Lo que se incrementan son las especias florales que el parque no tenía ya que solamente estaba el árbol con presencia de césped", dijo Quiquincha.
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