Mostrando las entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas

1.2.26

2006-2025: 20 años escribiendo (y mirando) desde un blog

En octubre pasado este blog cumplió veinte años.

Dicho así, incluso a mí me suena un poco exagerado. Cuando lo abrí, a mediados de los años 2000, no estaba pensando en duración, ni en archivo, ni mucho menos en aniversario alguno. Era simplemente un espacio disponible, inmediato, donde podía subir imágenes, anotar ideas, registrar cosas que me interesaban y que no tenían todavía un lugar claro en la escritura académica. 

 

Recuerdo bien ese primer período: el blog funcionaba casi como una libreta pública. Subía edificios, ciudades, exposiciones, referencias sueltas, a veces con textos mínimos, otras con comentarios más extensos. Había algo muy propio de ese momento: la sensación de que internet permitía mostrar mientras se pensaba, sin tener que cerrar argumentos ni justificar demasiado el gesto.

Con el tiempo, el blog empezó a acompañar mis propios desplazamientos. Muchas entradas nacieron de viajes, de clases, de conversaciones, de imágenes encontradas casi por azar. Otras fueron ensayos preliminares de investigaciones que vendrían después: arquitectura moderna, patrimonio, hospitales, infraestructuras, postales, paisajes urbanos, el Norte de Chile, Brasil, América Latina. Mirado en retrospectiva, el blog funciona casi como un sismógrafo: registra cambios de interés, intensidades, silencios y retornos.

También fue —y sigue siendo— un espacio distinto al de la producción académica formal. Mientras artículos, libros y proyectos avanzaban con sus tiempos, normas y exigencias, el blog me permitía algo más directo: escribir sin índice, sin resumen, sin conclusiones obligatorias. Subir una imagen sin saber todavía qué iba a significar. Dejar preguntas abiertas. Volver sobre temas años después.

En estos veinte años cambiaron muchas cosas: las plataformas, las formas de circulación de imágenes, la centralidad de las redes sociales, incluso la manera en que hoy se lee (o no se lee). El blog quedó, para algunos, como un formato casi obsoleto. Para mí, en cambio, se volvió cada vez más claro su valor como archivo personal y público, como una memoria no del todo ordenada, pero persistente.

Hoy escribo menos aquí, o escribo distinto. Pero el blog sigue ahí, activo, disponible, acumulando capas. No como un monumento, sino como un territorio recorrido muchas veces, donde todavía es posible volver, releer, encontrar algo que había quedado en suspenso.

Este aniversario no es un cierre. Es más bien una pausa para mirar hacia atrás y confirmar algo simple: que durante veinte años este espacio acompañó mi manera de mirar la arquitectura, la ciudad y el patrimonio. Y que, de algún modo, sigue haciéndolo.

9.10.15

2006-2015: 10 años de Arte y Arquitectura (Art and Architecture) de Claudio Galeno



Gif animado realizado por Claudio Galeno, a partir de postal aérea del centro moderno de Antofagasta con la Intendencia. © Claudio Galeno, 2015.

Hace 10 años, en octubre de 2006, puse mi primer post en este blog. Por esos días mi padre Raul Galeno estaba muy enfermo y de hecho murió en mayo del 2007, y escribir en el blog fue un ejercicio para homenajearlo.

Las primeras entradas fueron más bien fotográficas, de suelos modernos, un tema que me ha apasionado siempre, y el cual aún sigo revisando, ahora mediante instagram (también he reposteado fotos de eso aquí). El tema de los suelos viene de una frase del arquitecto Le Corbusier: "la arquitectura son suelos iluminados", una frase que siempre me ha dicho de la luz y de suelo como soporte de la vida, del caminar, de los actos humanos.

El blog ha sido un medio de difusión de una gran variedad de cosas, y muchas personas que luego he conocido, ya sabian de mi por el blog. Cuando me ha pasado eso, he quedado con la grata sensación de que el blog ha servido para conectar el arte y la arquitectura del norte de Chile con otros ámbitos territoriales.

También, siendo yo un historiador arquitecto, el espacio del blog ha cruzado espacios temporales, posteando temas contemporáneos, pero también históricos eclécticos y modernos, y a algunos lectores ese cruce temporal les ha interesado.

Con los años me di cuenta que no habían muchos sitios donde se publicitaran eventos que a mi me interesaban, desde seminarios, congresos a bienales, además mucha de esa información me llegaba a mi correo, por lo que empezé a darle cada vez más espacio.

A través de blog pude hacer buenos amigos, como Damir Galaz con su blog sobre Tocopilla, a Sebastián Aguilar Orozco y su permanente preocupación por el patrimonio, a Camilo Kong y su defensa del patrimonio antofagastino, a Nelson Arellano y sus investigaciones sobre tecnología del agua en el desierto. También, a propósito de ciertos posts, conoci a familiares de algunos personajes que he investigado por ejemplo a la familia del arquitecto Leonello Bottacci.

Este espacio también ha sido un agente de crítica sobre el libertinaje empresarial y el gobierno sobre la sociedad y la ciudad, manifestándose contra la indolencia de ATI, sobre la desaparición de los monumentos urbanos y los murales, por el abandono del Odeón Eslavo, por mencionar algunos temas.

Tengo muchos temas pendientes para entradas y las ciudades del norte están vivas, bullentes, y aún hay mucho que hacer por la memoria, el patrimonio y la calidad de vida urbana, así que gracias a todos aquellos que me siguen y a los que solo pasan a leer algo, seguiré en actividad, al ritmo que he llevado estos años, más bien pausado y meditado.

Claudio Galeno

11.6.09

TOCOPILLA Y SU HISTORIA, EL BLOG DEL HISTORIADOR DAMIR GALAZ

© Damir Galaz

Le debo a Damir Galaz un elogio sobre su blog, hace poco hemos podido hablar, sabiendo que coincidimos en temas como patrimonio y urbanidad. Su blog acerca de Tocopilla, sin duda es una referencia en lo que significa historia y valor de Tocopilla, una pequeña ciudad que ha sufrido una serie de catástrofes durante el siglo XX y ahora una enorme en el XXI. Pero es una indudable ciudad industrial digna de ser investigada, resistente a todo lo pésimo que le ha pasado, heroica, con una historia anterior a la de Antofagasta y con historias como "El Ladrón de Voces" del tocopillano Alejandro Jodorowsky.

Felicitaciones Galaz.