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24.2.25

El surrealismo se pone al día en Madrid y reconoce el peso que tuvieron las mujeres [exposición en MAPFRE hasta el 11 de mayo]

Vía El País.

Ángeles García
Madrid - 05 FEB 2025 - 01:30 CLST

La obra de Gala Dalí conduce una exposición en Madrid dedicada al movimiento artístico más revolucionario de la historia del arte.

Dorothea Tanning. Cumpleaños, 1942
Philadelphia Museum of Art, Filadelfia. 125th Anniversary Acquisition. Adquirido con fondos aportados por C. K. Williams, II, 1999 © Dorothéa Tanning; VEGAP, Madrid, 2025
Foto: Cortesía de Philadelphia Museum of Art © Philadelphia Museum of Art

El 15 de octubre de 1924, André Breton publicó una colección de 30 poemas en prosa, Poisson soluble, con un prólogo titulado Manifiesto del surrealismo. Ese texto fue el arranque de un movimiento artístico y literario que nació en Francia y acabó extendiéndose por todo un imperio creativo (Bélgica, Estados Unidos, México, España…) en el que el arte se entendió como una fascinante forma de vida marcada por lo extraño, lo irracional y lo incongruente. Los creadores más jóvenes se apuntaron a una corriente cuyas imágenes eran pura poesía y ni siquiera el artista entiende ni puede explicar de dónde vienen. René Magritte, Salvador Dalí, Luis Buñuel, Giorgio de Chirico, Joan Miró o Remedios Varo son algunos de los nombres más conocidos del movimiento, pero hay mucho más por abordar.

Las grandes celebraciones por el centenario del manifiesto comenzaron el pasado año en los Musées Royaux des Beaux-Arts de Bélgica, siguieron en el Centro Pompidou de París y, tras su paso por Madrid, viajarán a la Kunsthalle de Hamburgo y al Museo de Arte de Filadelfia. Cada una de estas sedes ofrece una perspectiva diferente de lo que fue el movimiento. La exposición que el jueves se abre al público en la sede madrileña de Mapfre (hasta el 11 de mayo) lleva por título 1924. Otros surrealismos. Su comisaria, la historiadora y colaboradora de EL PAÍS Estrella de Diego, ha querido trazar un mapa con los lugares por los que se movieron Breton y quienes siguieron sus postulados; un “mapamundi” que arrancaba en París y que se extendió por Europa, algo de África y gran parte de América. Y la gran novedad: el nuevo mapa está más poblado por mujeres que nunca. Gala Dalí, Leonora Carrington, Maruja Mallo, Remedios Varo, Ithell Colquhoun, Dora Maar, Ángeles Santos o Dorothea Tanning son algunas de las 35 artistas representadas, que alcanzan el 50% de la autoría de las obras expuestas. En el Pompidou, el monumental despliegue de 500 obras tenía un 40% de creadoras. Es un gran avance si tenemos en cuenta que en la exposición de 2002 en el mismo museo y sobre el mismo tema solo había tres mujeres.

La obra elegida para iniciar el recorrido por las dos plantas del palacete de Mapfre es Armario surrealista (1941), del artista y poeta francés Marcel Jean, próximo a los españoles Esteban Francés, Remedios Varo y Óscar Domínguez. Esas puertas entreabiertas conducirán al visitante hacia la sección en la que se describe lo que fueron los surrealismos con Breton cerca y con Breton lejos. Y será la obra de Gala Dalí la que dé paso al recorrido. Aquí, señala la comisaria, se apunta que la presencia de Breton no fue igual en todos los lugares en los que, de un modo u otro, se desarrollaría el surrealismo. Añade De Diego que hubo sitios donde su presencia —y, por tanto, su influencia— sería mayor y más directa, y otros en los que se diluyó o se reinterpretó obligada por las circunstancias.

Óscar Domínguez, André Breton, Victor Brauner, Jacques Hérold,
Remedios Varo, Jacqueline Lamba,Wifredo Lam. Dibujo colectivo, 1941
TEA Tenerife Espacio de las Artes. Cabildo Insular de Tenerife
© Oscar Domínguez; VEGAP, Madrid, 2025 / © André Breton; VEGAP, Madrid, 2025 / © Victor Brauner; VEGAP, Madrid, 2025 / © Jacques Hérold; VEGAP, Madrid, 2025
© Remedios Varo; VEGAP, Madrid, 2025 / © Jacqueline Lamba; VEGAP, Madrid, 2025
© Wifredo Lam Estate, Adagp, Paris 2025
 

Locas y bichos raros

Ante el precioso juego de cartas de tarot (sin fechar) de Gala Dalí, Estrella de Diego recuerda que el misógino Breton, en su manifiesto de 1924, describe a las mujeres como “bellas y sin nombre”, y se limitó a otorgarles el papel de médiums —de lo inconsciente en estado puro, de guías—, un rol en apariencia de privilegio, que ha terminado siendo un mero vehículo de exclusiones. La cineasta Isabel Coixet, en un contundente texto del catálogo, cuenta muy bien la consideración que sufrían las mujeres surrealistas: las llamaron locas. Invariablemente. Algunas estuvieron en instituciones psiquiátricas, una se suicidó, otras fueron diagnosticadas como esquizofrénicas y las que no tuvieron ese dictamen clínico siempre fueron miradas como bichos raros por su entorno. Fueron amantes de artistas que se esforzaron sin éxito en reducirlas al papel de compañeras con un cierto talento; talento que ellos se empeñaron en minimizar siempre que pudieron. Raramente tuvieron hijos; abortos, más de los que pudieron contar. Las artistas surrealistas fueron un colectivo solitario, rebelde, soberbio, desafiante, único; aunque ni siquiera se vieron a sí mismas como colectivo, muchas de ellas fueron amigas y se apoyaron. Su obra literaria se nutre, como su obra plástica, de una imaginación riquísima y de la idea de que no había fronteras ni límites entre las disciplinas artísticas.

Las decalcomanías de Óscar Domínguez dan pie a la comisaria para contar que el surrealismo parecía ir allá donde viajara Breton. Y uno de sus viajes más famosos fue a Tenerife. En 1935, voló junto a su esposa, Jaqueline Lamba, y Benjamin Péret para asistir a la inauguración de la Exposición surrealista, de carácter internacional, que se presentó en el Ateneo de Santa Cruz.

México, el país más surrealista

Tres años más tarde de la excursión canaria, Breton viajó a México, país que consideró como el único “surrealista nato” por su folclorismo, moda entonces cultivada por la élite social con la que se codeaban sus anfitriones, Diego Rivera y Frida Kahlo. Escribió también un texto para el fotógrafo documentalista Manuel Álvarez Bravo, quien está considerado, junto con Kahlo, creador adscrito al grupo surrealista, fruto del dictamen directo de Breton. La pasión de este por lo “exótico” reapareció en Martinica —donde recaló en su huida hacia Estados Unidos desde la Francia ocupada— a través de su interés por Hector Hyppolite, pintor haitiano autodidacta relacionado con el vudú.

Entre cuadros, dibujos o fotografías, hay películas surrealistas mundialmente conocidas, como Un perro andaluz (1929), de Luis Buñuel y Salvador Dalí, una pieza maestra que asombró al mundo y surgió del intercambio de los sueños entre ambos artistas: Dalí había soñado con hormigas que se movían por sus manos y Buñuel con una hoja de navaja que cortaba la luna en dos. Otro corto documental de tres minutos muestra al padre de Dalí comiendo erizos sobre las rocas, un espectáculo que impactó a Buñuel.


Maruja Mallo es la guía del último tramo de la exposición. De ella cuelga media docena de obras, entre ellas El Mago / Pim Pam Pum (1926). El tramo está dedicado al castillo de los surrealistas como recuerdo del paraíso perdido.

¿Qué queda del surrealismo en 2025? Estrella de Diego opina que su vigencia es total. El marco temporal inicial fue la década de 1920/30, pero se extendió hasta los setenta e incluso más allá en algunos casos. El movimiento surgió en tiempos de turbulencias políticas y auge de los nacionalismos. No hay grandes diferencias con los tiempos actuales.

7.2.20

Muestras simultáneas: El año en que las artistas serán las protagonistas de los museos [en Argentina]

Vía El Clarín.

El Bellas Artes, Malba, Proa, el CCK y la Usina, entre otras instituciones, celebrarán a las creadoras en forma unánime. De las mujeres olvidadas del arte a las que fueron consagradas.

Por Sofía Poggi


Remedio Varo, Simpatía (La rabia del gato). Fuente: MALBA.

En 1989, las Guerrilla Girls denunciaban que solo el 5 por ciento de las artistas en las secciones de Arte Moderno del Met de Nueva York eran mujeres, mientras que el 85 por ciento de los desnudos eran femeninos. Si hicieran una nueva visita a Buenos Aires (como la de 2018), probablemente se sentirían satisfechas con la agenda cultural para este año: desde marzo, las salas de los museos más importantes se irán poblando solo con creadoras.

El Museo Nacional de Bellas Artes, el Malba, la Fundación Proa, el Centro Cultural Kirchner, la Usina del Arte y el Museo de Arte Moderno porteño son algunas de las instituciones que van a ser parte de esta reparación histórica que, si bien es coincidente, no es coincidencia: los museos buscan abrir el espacio que durante buena parte de la historia fue restringido para las artistas.

Casi todas las generaciones de los últimos 130 años van a quedar cubiertas, desde las creadoras que polemizaron en los salones nacionales a fines del siglo XIX hasta las exponentes de las vanguardias del siglo XX y las protagonistas del panorama contemporáneo.

El primer gran evento que pone, literalmente, a las mujeres en el centro de atención es la muestra Women. Poder femenino en foco, que desde este viernes presentará en la Usina del Arte una selección de más de 60 fotografías del archivo de National Geographic, en las cuales será posible apreciar la evolución de la mirada de y sobre la mujer a lo largo de los últimos 130 años. Se trata de una selección de imágenes, tomadas alrededor del mundo, que reflejan tanto a personalidades inspiradoras como los cambios sociales.

El mismo período se va a cubrir, pero desde la pintura, en el Museo Nacional de Bellas Artes. Esta institución central del arte argentino ha reconocido, en los últimos años, la selección injusta que ha pesado sobre muchas artistas en lo que tiene que ver con su acervo. En marzo de 2018, mediante una acción que durante media hora por día dejaba todos los trabajos de hombres a oscuras, se llevó la atención al primer piso del museo: solo había 20 obras realizadas por mujeres entre más de 270. Dos años después, el Bellas Artes inaugurará, el 13 de abril, la exhibición El canon accidental. Mujeres artistas en Argentina (1890-1950). Su curadora, Georgina Gluzman, busca en esta propuesta llevar adelante la misma reivindicación que ya había realizado con su libro Trazos invisibles (Biblos), en el que sacó a la luz a muchas de las argentinas enterradas bajo el canon masculino.

En el marco de esa exhibición, se podrá ver obra de Sofía Posadas, quien protagonizó un escándalo al exponer un desnudo en el primer Salón de Ateneo, en 1891; Julia Wernicke, considerada la primera pintora “animalista” de Argentina; y la retratista y paisajista María Obligado. Para fin de año, el Bellas Artes también está organizando una gran exposición con pinturas, dibujos y grabados de la vanguardista Raquel Forner, quien frecuentaba el famoso Grupo de Florida, donde era colega de pintores como Antonio Berni, Xul Solar y Norah Borges –hoy, con su propia muestra en el museo de Avenida del Libertador, que continúa hasta el 1° de marzo–.

El Malba ya tiene programadas dos exhibiciones con las mujeres como protagonistas. La primera, con apertura el 5 de marzo, será una antología de la surrealista, esotérica y fantástica Remedios Varo. Si bien era española, Varo se exilió en México durante la Segunda Guerra Mundial y logró convertirse en una figura reconocida del arte latinoamericano de mediados de siglo XX. La exposición, titulada Constelaciones, va a incluir 35 pinturas, 11 dibujos y 60 bocetos producidos entre 1938 y 1963. Luego, desde el 27 de marzo y hasta junio, la exposición Fuera de Serie reunirá a dos exponentes femeninas de la experimentación de los límites físicos de la pintura en Latinoamérica: la brasileña Leda Catunda y la argentina Alejandra Seeber.

Mientras que en el Bellas Artes y en el Malba se verá una recuperación histórica de artistas argentinas y latinoamericanas, la Fundación Proa, ubicada en Caminito, repasará en una exposición aquellas creadoras que ya fueron parte de la agenda de la institución en los últimos años. Será una recopilación retrospectiva con obras de unas 150 mujeres argentinas como Marta Minujín, Ana Gallardo, Mónica Girón, Margarita Paksa, Delia Cancela, Dalila Puzzovio, Liliana Maresca, Narcisa Hirsch y Elba Bairon, con trabajos también de creadoras del exterior como Louise Bourgeois, Mona Hatoum, Rosemarie Trockel, Ana Mendienta y Eleonor Antín.

En un formato similar, pero dedicado exclusivamente a los talentos nacionales, el Centro Cultural Kirchner está planeando un importante evento.

En tanto, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (antes conocido como MAMBA, ahora El Moderno), va a ser hogar de al menos dos muestras con protagonistas femeninas durante 2020. La primera, que abrirá sus puertas el 30 de abril hasta fines de agosto, se va a centrar en la obra de la italo-argentina Elda Cerrato, cuya obra se desarrolló en idas y venidas marcadas por tensiones políticas tanto en nuestro país como en Venezuela. Luego, se presentará una exhibición de la extensa obra de la pintora entrerriana Mildred Burton, quien supo construir en sus pinturas, dibujos y collages una visión surrealista y perversamente humorística de su contexto.

El camino por la equidad de género en el mundo del arte sigue siendo largo, pero empieza a ser un poco menos empinado: a estas instituciones se suman muchas otras durante 2020. El Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), por ejemplo, tendrá una muestra de Liliana Iturriaga y Catalina Chervin; el Muntref de la Universidad Tres de Febrero expondrá obras de Maria Lai y Bruna Espósito; y el Museo de Arte Popular José Hernández propondrá, desde abril, una retrospectiva de la artista visual Nora Iniesta.

Por otro lado, aquellos interesados en los campos del cine y la fotografía tendrán, en la Casa Nacional del Bicentenario y desde abril, una retrospectiva de la fotógrafa Alicia D’Amico; en el Museo del Cine, entre mayo y septiembre, la muestra Crónica de una Señora recorrerá la trayectoria de la guionista y directora María Luisa Bemberg; el Museo Eduardo Sívori, desde junio, expondrá videoarte de Gabriela Golder; y, finalmente, la Fototeca Latinoamericana (FoLa), desde marzo, tendrá una nueva muestra dedicada a la misteriosa fotógrafa y niñera Vivian Maier, quien, desde los años 50 se dedicó a retratar la cotidianeidad estadounidense.

Si en algún momento se dudó del rol de las mujeres en el arte, la agenda de este año va a ayudar a moverlas del lugar que en otros tiempos se les adjudicaba para reconocer sus hábiles manos detrás del pincel.

En el contexto del próximo Día de la Mujer, el 8 de marzo, el Centro Cultural Kirchner (CCK) inaugurará una muestra colectiva en la que participarán unas 300 artistas de todas las provincias del país. Entre las creadoras convocadas se destacan Marcia Schvartz, Diana Dowek, Elda Cerrato (quien contará con muestra propia en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires desde el 30 de abril), Mónica Millán, Adriana Bustos, Ana Gallardo, Carlota Beltrame, Gloria Polo, Mónica Alvarado, Mane Guantay, Cecilia Teruel, Fátima Pecci, Soledad Dahbar, Abril Barrado y Cristina Schiavi, junto con los colectivos Identidad Marrón y Tejiendo Feminismos.

La propuesta buscará también romper prejuicios en el abanico de los géneros y la identidad sexual, con un conjunto de obras de “mujeres, lesbianas, trans, travestis, no binaries, queers, agénero y género fluido”, según explicó María Eugenia “Kekena” Corvalán, curadora de la muestra.

Esta exhibición, convocada por el Ministerio de Cultura junto al nuevo Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, ocupará no uno sino tres de los nueve pisos que tiene el edificio del ex Correo Central. Será uno de los eventos importantes del CCK bajo su nueva gestión. Ese programa comenzó el 31 de enero con una serie de homenajes dedicados a María Elena Walsh –conciertos y lectura de poemas, entre otras actividades– y con proyecciones de una performance del artista tucumano Tomás Saraceno.

La investigadora, docente, escritora y curadora “Kekena” Corvalán, que llevará las riendas en esta muestra, fue la encargada en marzo del año pasado de la curaduría de la exposición donde se encontraba la polémica María feminista (una estatuilla de la Virgen con un pañuelo verde), en el Centro Cultural Haroldo Conti. Obras de Para Todes Tode, nombre de aquella exhibición que terminó en litigio judicial, también se incluirán en la nueva propuesta.

EV