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16.7.19

Las incomodidades de viajar a la Luna


NASA ID: AS12-46-6728, Keywords: Apollo, Apollo 12, Moon, Center: JSC, Date Created: 1969-11-19

AS12-46-6728 (19 Nov. 1969) --- Astronaut Alan L. Bean, lunar module pilot for the Apollo 12 mission, is about to step off the ladder of the Lunar Module to join astronaut Charles Conrad Jr., mission commander, in extravehicular activity (EVA). Conrad and Bean descended in the Apollo 12 LM to explore the moon while astronaut Richard F. Gordon Jr., command module pilot, remained with the Command and Service Modules in lunar orbit.

Vía El País.

Así comían, bebían y hacían sus necesidades los astronautas que pisaron el satélite

Por Rafael Clemente
16 JUL 2019 - 10:38 CEST

Comparado con las cápsulas utilizadas anteriormente (las Mercury y Gemini), los Apolo resultaban casi palaciegos. Al menos, los astronautas podían soltarse los cinturones de seguridad, flotar por la cabina e incluso dar alguna voltereta. Tan solo cuatro años antes, los dos ocupantes del Gemini 6 habían tenido que sufrir 15 días encerrados en un cubículo del tamaño de un coche pequeño –un Smart, por ejemplo- sin poder abandonar sus asientos. Ni para comer, ni para dormir, ni siquiera para atender a sus necesidades fisiológicas.

Los menús también habían mejorado. Lejos ya la época de la comida envasada en tubos como pasta de dientes, los astronautas del Apolo disponían de una variedad de platos seleccionados a medida de sus gustos.

Para ahorrar peso, toda la comida a bordo iba en forma deshidratada y envasada al vacío. O cortada en porciones que pudieran tomarse en una cucharada. Pavo en salsa, coctel de gambas (el favorito de Aldrin), espaguetis, pastel de chocolate...

Otra cosa eran los espartanos menús para consumir una vez en la Luna: Sopa de pollo, estofado, fruta seca y varias clases de zumos. Y por si los astronautas querían “picar” algo entre horas, tenían a su disposición pan y ensalada de jamón (esta sí, en tubo para esparcirla fácilmente sobre la tostada).

Todos los platos iban en bolsas de plástico provistas de una boquilla donde ajustar el caño de una pistola dispensadora de agua. Fría o caliente, a gusto. El contenido tenía que mezclarse durante tres minutos y, a continuación, cortar un extremo de la bolsa y sorberlo directamente por la boca.

A bordo del Apolo no se embarcaba agua potable. Toda la que consumían los astronautas era un subproducto de las pilas de combustible en las que se generaba electricidad haciendo reaccionar hidrógeno y oxígeno. El resultado era una líquido tan inocuo como insípido, próximo al agua destilada pero, eso sí, lleno de burbujas de gas.

Se probó todo lo imaginable para eliminar las molestas burbujas: presionar las bolsas de plástico para confinarlas en un extremo, centrifugarlas, utilizar filtros... Todo fue inútil. Los astronautas sufrieron de gases en el estómago durante todo el viaje. Solo más adelante se encontró una solución, mediante unos catalizadores de plata y paladio que absorbían los gases con bastante eficacia.

Preparar e ingerir la comida era una tarea relativamente rápida; el proceso opuesto, no. Todos los astronautas, sin excepción, odiaban el sistema de eliminación de residuos, en especial, los sólidos. Ir de vientre en ingravidez podía suponer tres cuartos de hora de preparaciones: abrir el culote del mono de vuelo, seleccionar una bolsa de plástico adhesiva, adaptarla a las nalgas y utilizarla confiando en que hubiese quedado bien sujeta, cosa que no siempre sucedía.

Es legendario el episodio de los tripulantes del Apolo 10, quienes mientras sobrevolaban la cara oculta descubrieron una masa flotante de inconfundible aspecto. Tras una breve inspección ocular ninguno de los tres aceptó su paternidad. Aparte de la repugnancia que provocaba, un residuo así resultaba peligroso porque podía acabar pegado en el panel de mandos o escabullirse en cualquier rincón de los equipos de la nave.

Una vez utilizada, los astronautas debían echar una pastilla germicida en cada bolsa de heces y amasar bien su contenido. Otro procedimiento poco popular. El paquete se guardaba en un cajón hermético, en la confianza de que su contenido no fermentase y produjese gases que podían reventarlo. Si esto sucedía, el compartimento disponía de un sencillo sistema de alarma: una válvula que se abría al superar la presión cierto límite y esparcía el olor por toda la cabina.

El manejo de la orina era más simple. Una manguera provista de un adaptador intercambiable para cada astronauta. El líquido se expulsaba directamente al exterior a través de una válvula y un tubo de descarga. Como en el espacio la orina podía congelarse y obstruir la tobera de salida, esta iba calefactada. Y para garantizar un buen flujo del calor, estaba recubierta con el mejor conductor disponible: una fina capa de oro.

Otro peligro muy real eran los vómitos. Aproximadamente la mitad de los astronautas sufrían náuseas y mareos durante sus primeras horas en el espacio, con los restos de su última comida flotando en el interior del estómago. Las arcadas podían sobrevenir de repente. La cosa podía ser grave puesto que durante el lanzamiento y fases iniciales del vuelo, era obligatorio llevar puesto el casco “de pecera”.

La ingravidez puede jugar otras malas pasadas. El sudor, por ejemplo. En ausencia de peso, se acumula sobre la piel, sin llegar a evaporarse del todo. Durante el programa Gemini, varios astronautas tuvieron que hacer grandes esfuerzos para evolucionar por el espacio, lo que resultó en arritmias, estrés e intensa sudoración. En el caso de Eugene Cernan, copiloto del Gemini 9, el sudor se acumuló en los ojos y empañó el visor de tal forma que hubo de regresar al interior de la nave a tientas.

Restored Apollo 11 Moonwalk - Original NASA EVA Mission Video - Walking on the Moon

6.7.16

La nave espacial Juno captura el rugido de Júpiter



Publicado el 30 jun. 2016

NASA's Juno spacecraft has crossed the boundary of Jupiter's immense magnetic field. Juno's Waves instrument recorded the encounter with the bow shock over the course of about two hours on June 24, 2016. "Bow shock" is where the supersonic solar wind is heated and slowed by Jupiter's magnetosphere. It is analogous to a sonic boom on Earth. The next day, June 25, 2016, the Waves instrument witnessed the crossing of the magnetopause. "Trapped continuum radiation" refers to waves trapped in a low-density cavity in Jupiter's magnetosphere.

For more information, please see: http://www.jpl.nasa.gov/news/news.php...

Credit: NASA/JPL-Caltech/SwRI/Univ. of Iowa

17.8.12

Marte: a la deriva en el Mar del Reloj de Arena

© Selesnik-Kahn.

Vía Phaidon.

La agencia espacial Nasa encargó a los artistas Richard Selesnick y Nicholas Kahn que visualizaran la vida en Marte.

Para marcar la exploración del Curiosity en el planeta rojo, la Nasa comisionó a los artistas anglo-americanos de foto novelas -conocidos por su seductora antiguas tomas de ciencia ficción- para producir su visión sobre la vida en Marte. Para tal, les suministraron fotos-mosaico panorámicas tomadas por los anteriores exploradores Spirit y Opportunity, y la agencia espacial simplemente dijo que Marte era "donde iremos después". Como contó Kahn a Wired.com, "nosotros no estabamos pensando en Marte hasta que ellos nos lo dijeron."

Sin embargo, habiendose enfocado en el planeta, Selesnick y Kahn han conjugado una visión que tiene más en comun con la película "The man who fell to earth" (El hombre que cayó del cielo, con David Bowie) o de los comics de Jean "Moebius" Giraud, que del Saturn5. Sus series, tituladas "Marte, a la deriva en el Mar del Reloj de Arena", combina paisajes marcianos genuinos con piezas de inspiración fantástica. El particular duo escogió representar figuras humanas femeninas, como Kahn explicó. "Creo que la Tierra no estaría en su camino hacia la destrucción si estuviese controlada por mujeres," contó a Wired.com, "así que decidimos dar a Marte un poco de esperanza enviando dos mujeres allí, quienes no necesariamente verían la conquista y el apoderamiento de todos los minerales como el principal tema."

Sin duda, la ambición del duo de "conducir a la Nasa a una especie de nueva era de Barbarella", se ve exitosa, si es que esta serie se aproxima en algo. Ver todas la imágenes aquí.

5.8.12

How Hard Is It to Land Curiosity on Mars?

Vía NASA.



How Hard Is It to Land Curiosity on Mars?

Landing the Curiosity rover on Mars is the most difficult and nail-biting part of the whole mission. See just how hard it is to land on Mars in this 60-second video.

Latest MSL Updates

Curiosity Closes in on its New 'Home'
Sat, 04 Aug 2012 07:20:24 PM GMT-0400

With Mars looming ever larger in front of it, NASA's Mars Science Laboratory spacecraft and its Curiosity rover are in the final stages of preparing for entry, descent and landing on the Red Planet at 10:31 p.m. PDT Aug. 5 (1:31 a.m. EDT Aug. 6). Curiosity remains in good health with all systems operating as expected. Today, the flight team uplinked and confirmed commands to make minor corrections to the spacecraft's navigation reference point parameters. This afternoon, as part of the onboard sequence of autonomous activities leading to the landing, catalyst bed heaters are being turned on to prepare the eight Mars Lander Engines that are part of MSL's descent propulsion system. As of 2:25 p.m. PDT (5:25 p.m. EDT), MSL was approximately 261,000 miles (420,039 kilometers) from Mars, closing in at a little more than 8,000 mph (about 3,600 meters per second).

Curiosity Cam - Ustream.