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3.4.21

Especialistas explican distintas medidas para enfrentar proliferación de campamentos

 Vía El Mercurio de Antofagasta, 2021/04/02


CIUDAD. Expertos concuerdan que este fenómeno debe ser abordado por el Estado con más ayudas sociales y un plan a largo plazo.

El catastro de campamentos realizado por TechoChile y la Fundación Vivienda arrojó cifras alarmantes. Desde el 2019 hasta febrero de este año, la cantidad de asentamientos aumentó a 89 a nivel regional, lo que significó un incremento del 12,7%

De la cifra anterior, se desprende que 60 campamentos están en la comuna de Antofagasta, con 5.184 hogares, las cifra más altas de toda la región.

Según el estudio, de las más de siete mil familias que viven en estas condiciones en la región, el 66,7% corresponden a inmigrantes.

SOLUCIONES

Pero más allá de los datos, ¿existen soluciones para combatir este fenómeno y ayudar a las familias?

El arquitecto y urbanista Claudio Galeno, director del Magíster de Arquitectura en Zonas Áridas de la U. Católica del Norte (UCN), enfatiza que "es una pregunta complicada". Y agrega que lo primero que se podría afirmar, es que "debería ser el Estado el que tendría que establecer un plan para paliar este asunto".

"El problema no es solo la precariedad de la vivienda y que se asientan en lugares peligrosos (como las quebradas o en sectores de peligro de aluviones), sino que también hay temas sanitarios. Y todo está agravado por esta crisis económica que viene detrás de la pandemia", argumenta.

El académico de la UCN recalca que "el privado no va a invertir. Invierten en otro tipo de construcciones. El Estado lamentablemente tiene que hacerse cargo".

"Una solución que hemos estado viendo acá en la Escuela de Arquitectura, con estudiantes de título, es sanear las zonas donde se están construyendo estas viviendas: reubicar a la gente, levantar construcciones más sólidas, densificar un poco más", explica Galeno.

Sin embargo, Galeno advierte que "es un fenómeno que no va a parar. Chile es uno de los países atractivos dentro de Latinoamérica. Y Antofagasta es un mercado llamativo por la minería. Si es que hay un plan para erradicar los campamentos, luego habrán otros y después otros más".

Por esto, el académico sugiere que debe existir un plan a largo plazo. "La única forma es generando nuevas densificaciones, que incluyan espacios públicos, buena accesibilidad. Hay que pensar que esta ciudad es súper joven. Va a seguir creciendo".

El arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido, sostiene que existen dos caminos para ayudar a las familias de los campamentos.

"Uno es conocido como la relocalización con arraigo, que implica resolver en el lugar donde ellos viven las condiciones del habitar", explica el expresidente del Colegio de Arquitectos. Pero enfatiza que antes de esta acción, es necesario en primer lugar resolver la exposición de peligro constante en la que viven estos barrios.

"Muchas de estas ocupaciones irregulares ocupan quebradas, zonas inundables, zonas de riesgo de derrumbe. Esto se debe resolver primero. No es posible mantener condiciones de riesgo con tal de mantener viviendas preexistentes", argumenta.

El otro camino, afirma Texido, es edificar viviendas de integración social en zonas céntricas, seguras y con servicios básicos y transporte a la mano. El arquitecto agrega que también se debe apoyar a los habitantes con subsidios de arriendo.

Además, el académico enfatizó en la necesidad de usar suelos públicos (incluyendo los sectores que sean de propiedad del Ejército), para poder construir estos inmuebles.

"(Con estas medidas) se puede ir resolviendo esta urgencia de campamentos que han ido creciendo, que una parte demuestra los efectos de la crisis actual, pero también la necesidad de y potenciar la manera en que el Estado resuelve el problema de la vivienda", concluye.

MINVU 

El seremi de Vivienda y Urbanismo, Julio Santander, explica que "los nuevos datos no son positivos", pero argumenta que el fenómeno que hoy acompleja a la región es el repoblamiento y llegada a campamentos ya existentes, "lo que complica aún más el trabajo, pues es población no catastrada".

Sobre la dificultad de erradicar estos sectores, Santander asegura que "se cree erradamente que es solo un problema de vivienda, y que lo debe atender el Minvu. Cuando es un problema de Estado (...) ¿Cómo lo enfrentamos? Con una mirada más integradora, desde la planificación del suelo. Debemos incorporar enfoques multisectoriales en este tema, no es solo una temática del Minvu. Es un tema de importancia social país y que muchos siguen mirando de lejos". 

El seremi agrega: "hay un enfoque que estamos trabajando, que es analizar todo el borde cerro de Antofagasta, y resolver en toda la extensión el problema (...). Debemos trabajar en barrios colindantes (del sector norte de la capital regional), dotarlos de inversión y aumentar las densidades, para ir resolviendo sector por sector".


 

9.8.14

Inconciencia y soberbia: el puerto trata de justificarse en la prensa de Antofagasta

Para tratar de justificarse frente a la ciudadanía, a propósito de la crisis urbana frente a su arrogancia, ha publicado un extenso suplemento donde alude al tema escudándose en la administración pública. Lo único que la publicación revela es su inconciencia y soberbia.

23.4.14

Fenomenología de un error. Holl versus Mackintosh. Arquitectura Viva 161


© GSA Archives and Collections.

Vía Arquitectura Viva.

Mackintosh es a Glasgow lo que Gaudí a Barcelona; no hay guía de arquitectura que no mencione al más admirable de los artífices del Arts & Crafts, y que no considere su Escuela de Arte como la construcción moderna más importante de Escocia. Por eso, cuando se convocó el concurso para ampliar el edificio se temía que los proyectos presentados pecaran de discretos, cuando no de timoratos, en su manera de relacionarse con la señera preexistencia. Tal parecía ser el caso de la propuesta con la que Steven Holl ganó el concurso en 2009, un volumen aparentemente hermético cuya volumetría real quedaba camuflada por acuarelas que sugerían atmósferas tenues iluminadas por un poético cañón de luz natural, y descritas con el conocido discurso de Holl sobre el color y las cualidades táctiles de los materiales. Pero la terminación de las obras ha puesto en evidencia que lejos de ser una sutil y ‘fenomenológica’ intervención que dialoga, «en un contraste complementario», con los robustos y un tanto ajados muros de la Escuela de Mackinstosh, la ampliación de Holl es en realidad un exabrupto que abusa de su posición para quebrar, sin ni siquiera un ligero retranqueo, la altura de cornisa del viejo edificio.

Las críticas han surgido de inmediato y, en general, han sido demoledoras, especialmente en los medios británicos. Lo relevante es que no inciden tanto en que Holl haya optado por un lenguaje contemporáneo, cuanto en el hecho de que el proyecto resulta simplemente fallido. Y realmente lo es: por su volumetría exagerada que da respuesta al no menos excesivo programa requerido por la propiedad; por la manera en que, literalmente, fagocita el pequeño pabellón histórico sobre el que parcialmente se apoya; por su esquematismo agravado en el gélido despiece de paneles de vidrio lechoso que resultan indescifrables en su contexto; y, finalmente, por su torpeza constructiva, que desmerece de la genial atención a los detalles propia de la Escuela. Por eso cuando Holl describe su ampliación como un «compañero silencioso del edificio de Mackintosh», con el que se «hibrida al modo de un yin y un yang», no hace sino confirmar lo lejos que en este caso han quedado las palabras de los hechos.

25.3.14

El gremio de hoteleros del mundo, contra Airbnb

© Airbnb.

Vía El País.

¿En castillo o furgoneta? ¿Es usted más de cueva o de avión? Airbnb ofrece miles de alternativas para pasar la noche. Exactamente 390.000 en más de 192 países. Y a precios mejores que los de un hotel. Ese es el problema de Airbnb, un sitio que nació hace siete años en Internet para buscar cobijo a unos amigos y que hoy ya ha encontrado cama a 10 millones de personas.

Un juez del estado de Nueva York ha prohibido que se arrienden habitaciones o apartamentos por menos de 29 días, la actividad habitual de Airbnb. En Quebec (Canadá) han tramitado una ley para poner coto al alquiler de corta estancia. El gremio hotelero de Madrid, Barcelona o Amsterdam también se preocupan por el auge de Airbnb entre particulares. Y sus haciendas, por el posible foco de evasión de impuestos.

Su servicio surgió en 2007 a partir de la necesidad: alojar a unos amigos. Joe Gebbi y Brian Chesky decidieron crear una web para que la gente ofreciera sus habitaciones. La llamaron Air, por el tipo de colchón, hinchable, y Bnb, por bed and breakfast, cama y desayuno.

David Hantman, del equipo jurídico, desmiente que sean ilegales: “El 87% de los que alquilan en Nueva York ofrecen una habitación en su casa y eligen cuidadosamente a quien meten. Eso es una relación particular. De hecho, el dinero que obtienen con este extra es lo que les permite llegar a fin de mes”. Airbnb insiste en que el pago de impuestos es una cuestión entre los ciudadanos y la administración. Ellos nada tienen que ver.

Curiosamente, los mismos que protestan echan mano de Airbnb para sacarles de apuros. Hace pocas semanas el alcalde de Barcelona se pasó por sus oficinas. “Durante el congreso mundial de móviles o festivales como el Sónar notamos gran interés de los viajeros pues los hoteles están llenos”, expone Molly Turner, responsable jurídica de la start up. “Es la ciudad donde más alojamientos ofrecemos en España”.

Río de Janeiro también llamó pidiendo socorro. “Es muy probable que no tengan la infraestructura necesaria a tiempo para el Mundial de Fútbol y los Juegos, por lo que han recurrido a nosotros”, aclara Kay Kuehne, responsable de España, Portugal y América Latina.

Airbnb no es la única que ofrece alquileres entre particulares, pero sí la más especializada en estancias de uno o varios días. “No es lógico que en este contexto se estrangule más al ciudadano, sobre todo con el parque de viviendas vacías que hay”, explica Kuehne. “La situación económica ha hecho que muchos se abran a alquilar su casa, algo que antes era impensable. Nos ven como una ayuda para salir adelante”.

El directivo va un paso más allá: “Airbnb no es mercado negro. Al contrario, formalizamos una relación que ya existía. Si lo que quieren es recaudar impuestos lo tienen más fácil”.

El viajero medio de Airbnb tiene 35 años, el anfitrión 38. Esto los aleja del perfil mochilero e indica que no solo se trata de buscar un alojamiento de bajo coste, sino de tener una experiencia diferente a la hotelera. Después llegan los detalles como guías para conocer el barrio, champán en la nevera o un té de bienvenida. “Hemos dado un vuelco al turismo. Dejamos de lado la fría experiencia de pedir la llave en recepción, por un hogar, con sus mascotas, su decoración, sus libros... Se trate de vivir como un vecino”, dice John Zadeh, otro joven del equipo directivo. De cada reserva, Airbnb se queda entre un 6% y un 12%.

Turner insiste en que Airbn solo trae beneficios a la industria turística: “Podemos demostrar que se distribuye la riqueza. De media nuestros viajeros pasan dos días más en el destino que si se alojan en un hotel; gastan más dinero en cafeterías, tiendas y servicios de esos barrios”.

Airbnb se enmarca dentro una nueva ola de sitios que promueven el consumo colaborativo. "Pensamos que las casas están para vivirlas, para usarlas", dice Kuehne. Otro fenómeno dentro de esta misma línea son los coches compartidos de Zipcar o Lyft, muy populares en la bahía de San Francisco. También los espacio de coworking con oficinas con recursos y espacio comunes.

El ataque sufrido por Airbnb no es diferente, al experimentada por otros negocios de Internet frente a la competencia del mundo físico, desde la venta de tabaco al cambio de divisas.

Las salas de reuniones en su sede de San Francisco reproducen algunos de los apartamentos más populares. Desde el cobertizo seta que unos californianos construyeron para sus hijos a un apartamento vintage de Berlín Este, hasta parte de un avión como lugar de reunión. El espacio ya se ha quedado pequeño para más de 200 empleados del cuartel general por lo que, paradójicamente, Airbnb también busca local.

Sus empleados solo tienen una obligación, dejarse ver por el comedor una vez por semana. “Comer juntos crea buen clima e intercambio de ideas”, subraya Kerr. Cada tres meses reciben 500 dólares para gastarlo en alojamientos. Lo habitual es que se unan y alquilen un viñedo en el valle de Napa o un castillo en la Provenza. En vista de que más de la mitad de los empleados van a la oficina en bicicleta, una vez al mes se pasa por Airbnb un mecánico que les hace la puesta a punto gratis. ¡Hoteleros del mundo, tiemblen!

7.1.12

El mito de Pruitt Igoe: una historia urbana

Vía The Pruitt-Igoe Myth.
Gracias a Jorge Wittwer.



It began as a housing marvel. Two decades later, it ended in rubble. But what happened to those caught in between? The Pruitt-Igoe Myth tells the story of the transformation of the American city in the decades after World War II, through the lens of the infamous Pruitt-Igoe housing development and the St. Louis residents who called it home. At the film’s historical center is an analysis of the massive impact of the national urban renewal program of the 1950s and 1960s, which prompted the process of mass suburbanization and emptied American cities of their residents, businesses, and industries. Those left behind in the city faced a destitute, rapidly de-industrializing St. Louis , parceled out to downtown interests and increasingly segregated by class and race. The residents of Pruitt-Igoe were among the hardest hit. Their gripping stories of survival, adaptation, and success are at the emotional heart of the film. The domestic turmoil wrought by punitive public welfare policies; the frustrating interactions with a paternalistic and cash-strapped Housing Authority; and the downward spiral of vacancy, vandalism and crime led to resident protest and action during the 1969 Rent Strike, the first in the history of public housing. And yet, despite this complex history, Pruitt-Igoe has often been stereotyped. The world-famous image of its implosion has helped to perpetuate a myth of failure, a failure that has been used to critique Modernist architecture, attack public assistance programs, and stigmatize public housing residents. The Pruitt-Igoe Myth seeks to set the historical record straight. To examine the interests involved in Pruitt-Igoe’s creation. To re-evaluate the rumors and the stigma. To implode the myth.

11.4.10

Alcaldesa enfrenta molestia ciudadana por la basura. El Mercurio de Antofagasta, 11 de abril de 2010.

En Facebook y foros de internet critican su gestión

Los actuales deben ser los días más difíciles que ha enfrentado la alcaldesa Marcela Hernando Pérez desde su llegada a la Municipalidad de Antofagasta, hace ya 16 meses.
La crisis de la basura y sus innegables consecuencias en la salud pública se han transformado en una pesada carga para la jefa comunal, que en los últimos meses ha visto caer su popularidad, según reconocen incluso en su círculo más íntimo.
En internet no son pocas las voces que la acusan y tampoco escasean quienes piden su renuncia. Es la molestia ciudadana frente a un tema que indigna, la basura tiene ahogados a los antofagastinos y la alcaldesa -con o sin justificación- se ha transformado en el blanco de la rabia acumulada por años contra un servicio que desde el inicio fue deficiente.
Contrato
¿Por qué cree que hemos llegado a este extremo con la basura?
- Yo observo que hoy la empresa prestadora del servicio (Aseos Industriales Casino Ltda.) tiene las mismas obligaciones que el año pasado, ni más ni menos. Y no creo que la producción de basura haya aumentado tanto en seis meses, sin embargo, hace seis meses esto no pasaba. Entonces, existe una condición que se da a contar de enero, cuando nosotros caducamos el contrato del sector norte (...) Yo creo que la empresa ha presionado porque le interesa lograr este nivel de presión, probablemente para obligarnos a negociar en condiciones que son desfavorables para la municipalidad.
¿La empresa está usando el factor crisis a su favor?
- Eso pienso.
¿Esta crisis se pudo evitar desde el municipio o todas las cartas estaban en la mano de la empresa?
- Hay que hacer memoria de lo que sucedía dos o tres años atrás. El año 2008 la ciudadanía reclamaba por el tema de la basura de la misma manera, los contenedores nunca fueron aceptados, salvo en ciertos lugares de la comuna, pero el contrato era tan poco flexible que no nos permitía adaptarnos a esa diferencia de opiniones que había en la ciudad (...) Había lugares donde los contenedores no funcionaban y deberíamos haberlos desplazado a las zonas donde el sistema andaba mejor. Sin embargo, no hubo posibilidad de modificar el contrato, por lo tanto, la única alternativa que teníamos era caducar.
¿La responsabilidad está entonces en las autoridades que firmaron ese contrato?
- Claro, y que hicieron las bases de licitación.
¿El ex alcalde Daniel Adaro tiene culpa en esta crisis?
- El tiene una responsabilidad política y hay una responsabilidad técnica de quienes elaboraron esas bases.
Esfuerzos
¿Cuál es su autocrítica alcaldesa?
- De acuerdo a lo que me informan los abogados y la Dirección de Control, nosotros no podríamos haber hecho otro tipo de contrato o haber modificado este contrato sin caer en problemas legales serios.
Uno de los cuestionamientos que se hace a esta administración es su poca capacidad de autocrítica, le pregunto de nuevo, ¿no había nada más que hacer, más allá del tema legal?
- Si a mí se me hubiese ocurrido algo más, lo habría hecho.
¿Por qué tuvo que venir la subsecretaria de Salud para que se diera la orden de sacar los contenedores?, ¿por qué no pidió sacarlos antes?
- Porque antes la condición de los contenedores no era la que existe hoy. Basura en los contenedores en forma excesiva y a su alrededor ha habido antes, pero no había descomposición dentro de los contenedores, eso comenzó en febrero o marzo, porque la frecuencia de recolección bajó de tal manera que la condición sanitaria de los contenedores empeoró mucho.
Mucha gente la responsabiliza directamente a usted de lo que está pasando...
- La tarea pública es muy ingrata y probablemente tengo que asumir esto porque alguien tenía que tomar la decisión de cortar ese contrato.
¿Le duelen esas críticas?
- A mí me parece extraordinario que la gente piense que yo deliberadamente dejé de hacer algo (...) La gente no tiene idea que nosotros hemos llegado incluso a inventar un camión hidrolavador artesanal porque el de ellos (Casino) no funciona hace un año, no sabe que tuvimos que recurrir a camiones que no están hechos para recolección de basura porque los nuestros comienzan a llegar la próxima semana. Todo eso, y más, hemos hecho.
Desde el punto de vista más íntimo, imagino que han sido meses difíciles para usted.
- Existe una crítica destemplada, pero yo diría que fundamentalmente por desconocimiento. Uno de los dolores grandes que uno tiene es ver cómo la gente se nutre también de la desinformación que hacen los medios de comunicación.
¿Cuál es su opinión del trabajo de los medios?
- Pienso que no existe una acuciosidad al momento de informar o que existe esa tendencia de culpar. Uno observa las entrevistas y los periodistas dicen, bueno, usted qué piensa que debería hacer la alcaldesa...
¿Y eso explica la sensación que existe en la comunidad?
- Sin duda se va creando una sensación negativa.
Renuncia
¿Qué responde a las personas que en Facebook y en los foros de internet piden su renuncia?
- Es fácil decir o culpar a una persona, pero la gente tiene que reconocer que el problema de la basura viene de antes que yo llegara al municipio, éste es un tema heredado. Y a la gente que dice que no me la puedo, le digo que para mí habría sido mucho más fácil hacer vista gorda, dar opiniones vendedoras, como hacen nuestros políticos hoy en día, que dicen lo que la gente quiere escuchar, aunque sepan que la cosa no es así. Pero yo no hago eso, yo siempre les voy a decir la verdad.
¿La basura tiene o no relación con los virus y enfermedades que se registran en la ciudad?
- El origen de las enfermedades no tiene que ver con la basura, no obstante, en presencia de un aumento de los cuadros infecciosos intestinales, el tener estos focos de basura es un factor de riesgo altísimo.
Si el plan de contingencia del municipio no da los resultados esperados y la basura sigue en las calles, ¿estaría dispuesta a pedir una emergencia sanitaria?
- Una emergencia sanitaria significaría que las responsabilidades administrativas, no las legales, se traspasan a la Seremi de Salud, que tendría entonces que hacer la recolección de basura. El problema es que el seremi no tiene recursos, ni materiales ni humanos, para asumir esa tarea. Por otro lado, la municipalidad jamás ha querido eludir esta responsabilidad, nunca.
¿De aquí a cuántos meses esto se normaliza?
- La recolección va a mejorar sustantivamente a contar del 16 de abril, porque van a llegar más camiones, aunque esa mejoría sólo la lograremos en la medida que las personas saquen la basura cuando corresponde y no la dejen en la calle, porque ya no estarán los contenedores. Por eso se requiere colaboración de toda la ciudadanía.
¿Usted confía en esa ayuda?
- Espero, existe un clamor por volver al sistema antiguo de recolección trasera y la gente debiera ser consecuente con eso.
Concejo
En un minuto usted habló del poco apoyo de los concejales, ¿sigue echando de menos su colaboración?
- En este último periodo los concejales han estado en conocimiento de lo que sucede y han participado en las decisiones que se han tomado, no me puedo quejar de su actitud.
Pero en febrero usted envió una carta al Diario donde decía que algunos concejales estaban confabulando para sacarla del cargo. ¿Aún piensa así?
- Yo creo que éste es el mejor momento, es un análisis político que hago. En este minuto, cuando hay un gobierno de derecha y existen pocos referentes de la Concertación en la región, surge el interés de destruir a los pocos referentes que puedan levantarse.
¿Y esa actitud tan negativa existe en algunos concejales?
- Es probable.
¿Quiénes?
- Aquellos que tengan interés en sentarse en este sillón.
¿Me puede dar sus nombres?
- No voy a contestar eso.
¿Se siente amenazada?
- Es que no me gusta el término amenazada. No me gusta victimizarme...
¿Se siente perseguida?
- Me siento agredida. Siento dolor, no por mí, por mi familia. Me siento feliz de que mi hija menor haya decidido irse de la ciudad para estudiar en Santiago, porque a ella le hacía mucho mal. Los hijos se ponen tristes, no les gusta que sus padres sean agredidos. Como tampoco le gusta eso a mi papá y a mi suegra.
¿Se siente querida por la comunidad?
- Por mucha, sí.
Su periodo termina en diciembre de 2012, ¿a esa fecha qué alcanza a lograr de todo lo que prometió en su campaña?
- Bastantes cosas, muchas. El tema de la basura estará mucho mejor, el problema de las veredas está en camino de solucionarse, ya sacamos a los ambulantes del centro, el centro está cambiando su imagen. Las promesas se han ido cumpliendo, lo que sucede es que las cosas buenas muchas veces no son noticia y la gente no las valora.