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30.3.25

Los murales y estatuas que se han perdido en Antofagasta, La Estrella, 29 de marzo de 2025

Vía La Estrella.

En los últimos 15 años al menos cinco obras urbanas tradicionales fueron destruidas o estropeadas.

Por Cristian Castro.

En los últimos 15 años, al menos cinco grandes esculturas y murales que decoraban los espacios públicos de Antofagasta han desaparecido o se han estropeado por efecto del desgaste o la directa acción humana.
Por ejemplo, el monumento al minero y el pescador del escultor Avelino Sanhueza que se ubicaba en un bandejón frente al balneario municipal. Esta escultura inaugurada en 1979 desapareció súbitamente de su base en diciembre de 2012.

También está la destrucción del monumento al bombero de avenida Brasil, el cual cedió por efecto de la fatiga de material en octubre de 2016. Hoy, solo se mantiene su pedestal.

A fines de 2019, en el contexto de las movilizaciones se arrancó de cuajo una estatua que representaba a la figura del monseñor Luis Silva Lezaeta, instalada en plena Plaza Colón.

Al igual que la estatua del bombero, solo le sobrevive la base.

Los murales han sufrido suerte similar. Dos obras urbanas del fallecido artista plástico Juan Salva fueron sobrepintadas. La primera fue un trabajo hecho en el frontis de la Feria Modelo que fue tapado con pintura en agosto de 2019, y el segundo fue un relieve apostado en la cara sur del Puerto de Antofagasta, que fue recubierto con pintura azul y gris en 2021.

HISTÓRICOS

Pero hay al menos una decena más de estas creaciones que se perdieron de las postales urbanas en el remoto pasado.

Al respecto el arquitecto y académico de la Universidad Católica del Norte, Claudio Galeno Ibaceta, explica que "una de las que más lamento su pérdida es la escultura monumental de Juan López, que estaba frente al Hotel Antofagasta, obra de Osvaldo Ventura. Era una pieza moderna muy estilizada que representaba a López sobre su bote el Halcón. Otras que eran muy interesantes, era el Monumento de la Colonia Alemana, que estaba en la Plaza Sotomayor, y que fue regalada por esa colonia en el Centenario de la República".

También agrega que "otra pieza muy interesante era la escultura de los Gladiadores regalado por la Colonia Griega, también en el Centenario, y que fue puesta en la Plaza Centenario, el primer módulo del Parque Brasil. Hoy en día solo la base sobrevive y fue reubicada a un costado del parque en la reciente remodelación".

DESTINO

Galeno cuenta que muchas de estas esculturas lisa y llanamente se perdieron para siempre. 

"La mayoría terminaron destruidos. El de Juan López del Hotel, cuando hicieron las obras de ampliación de la avenida, lo estaban trasladando de mala manera, y a la grúa que lo cargaba se le cayó y se quebró. El monumento alemán, en vez de ser preservado y restaurado, cuando se hizo la remodelación de la plaza por el año 2001, fue demolido y solo se recuperó una figura que ahora está sobre una columna de cobre en la plaza", explica.

No obstante, el arquitecto no pierde esperanzas "Creo que se podría buscar donde fue a parar el de los Gladiadores de los griegos, que puede que la colonia lo tenga guardado. Asimismo los murales del aeropuerto del pintor Ronald Clunes, deberían ser recuperados. O los tienen los del MOP o los ele la aeronáutica".

4.9.18

Incendio del Museo Nacional de Brasil en Río de Janeiro

Algunos artículos sobre la catástrofe del pasado domingo 2 de septiembre:

Vía El País.

El Museo Nacional de Brasil entierra siglos de trabajo entre cenizas

Por Felipe Betim.

El incendio ha consumido buena parte de los 20 millones de piezas coleccionados a lo largo de 200 años

El incendio que destruyó este domingo el Museo Nacional, en Río de Janeiro, llevó un día después a centenares de personas a los portones de la casa de campo de Boa Vista, el inmenso parque municipal que lo alberga. El fuego, descontrolado, quemó una parte importante de la historia de Brasil y del mundo. También una historia de vida y de trabajo de los empleados del recinto, que se preocupaban por extender el vasto conocimiento que custodiaba el museo. Y de los más jóvenes, universitarios que estudiaban en medio de su gigantesca colección: 20 millones de piezas recopiladas a lo largo de 200 años de existencia. Dentro del parque, frente al palacio incendiado, los profesionales que trabajaban en la institución se abrazaban este lunes entre lágrimas: el sentimiento general era equiparable a la partida de un amigo o un familiar cercano. Desolación solo compensada por la ausencia de víctimas mortales o heridos.

Mientras tanto, los bomberos y la Defensa Civil trabajaban sin tregua para enfriar el edificio, una antigua residencia de la familia imperial, y medir el riesgo de colapso de la estructura. Las primeras evaluaciones apuntan a que resistió bien a las nueve interminables horas en llamas. Pero el techo y el piso ya no son tales. Tampoco la decoración interna original ni gran parte de la colección. Poco se salvó, aunque algunos científicos se arriesgaron al rescatar microscopios y parte de las colecciones cuando el incendio empeoró.

"Pueden reconstruir todo, poner paredes de la más alta tecnología... Pero, ¿qué vamos a colocar ahí dentro?", lamenta el paleontólogo Maurílio Silva de Olivo, uno de los responsables de cuidar y reconstruir la colección de fósiles. "Todo lo que estaba expuesto se perdió: no resiste a una temperatura tan alta durante tanto tiempo. Nuestra esperanza está en el material guardado en cajas de acero".

Oliveira trabaja en el museo desde hace casi dos décadas, pero los problemas estructurales vienen, dice, de mucho antes. Los empleados de la institución se unieron, según su relato, para mantener el lugar funcionando y presionar al Gobierno Federal para que destinase más recursos a una de las joyas de la ciencia y la cultura brasileña, vinculada a la Universidad Federal de Río de Janeiro. "A pesar de todas las dificultades, éramos el quinto museo del mundo y la quinta institución de investigaciones de Latinoamérica por tamaño de nuestra colección", explica Oliveira, uno de los responsables del cuidado de los fósiles de la colección. En mayo de este año, los directores del museo recurrieron a una campaña virtual para recaudar fondos y recuperar uno de los espacios que cobijaba el esqueleto de un inmenso dinosaurio. Obtuvieron poco más de 6.000 euros al cambio y lograron reabrir la exposición.

La tragedia ha conmocionado a Brasil, un país que se resiente por la falta de compromiso de los políticos con los espacios públicos. La indiferencia hacia el museo, visitado por Albert Einstein y por la científica francesa Marie Curie en los años veinte del siglo pasado, se pudo medir en junio de este año, cuando ningún ministro de Estado se dignó a acudir a los festejos por su 200 aniversario.

El museo no solo concentraba piezas históricas. Era una “institución viva”, de producción de conocimiento, explica Ana Lazar, doctora del departamento de Vertebrados. "Somos una referencia para investigadores del mundo entero que venían a estudiar especies extintas que solo estaban aquí". Este lunes, los bomberos seguían retirando piezas de valor incalculable que parecían haber resistido a las llamas. En la entrada del palacio, el meteorito Bendegó, uno de los mayores del mundo, permanecía intacto, erigido ya en todo un símbolo de resistencia del museo. "Lo que tenemos que pensar ahora es en el futuro de la institución", decía Alexandre Kellner, director del museo. Hace poco había pedido a las autoridades un espacio extra para conservar mejor la colección que no estaba expuesta. Un ruego que, como tantos otros del Museo Nacional de Brasil, no llegó a tiempo.

Vía La Tercera.

Museo Nacional de Brasil pierde 200 años de patrimonio

Autor: Paula Valles M.

El Museo Nacional era uno de los más antiguos de Brasil y antes fue sede real.

El recinto que se incendió la tarde del domingo era uno de los más importantes de Latinoamérica y contenía más de 20 millones de piezas. Fundada en 1818, la institución era la más antigua de su país en esta disciplina y los costos de reconstrucción ascienden a 3 millones y medio de dólares.

Eran las siete y media de la tarde del domingo cuando comenzaron las llamas. A esa hora, los visitantes del Museo Nacional de Brasil, ubicado en Río de Janeiro, ya se habían retirado y el recinto tenía sus puertas cerradas. Al interior, solo quedaban cuatro vigilantes que afortunadamente no salieron heridos. El incendio, cuyas causas se están investigando por la Policía Federal, logró ser controlado durante la madrugada del lunes, y arrasó con 200 años de patrimonio brasileño.

De acuerdo a la información proporcionada por el subdirector del Museo Nacional de Brasil Luiz Duarte, el siniestro provocó la pérdida del 90 por ciento del acervo de la institución. En términos monetarios, los costos ascienden a 15 millones de reales, equivalentes a 3 millones 600 mil dólares.

Creado en 1818 por el Rey Juan VI de Portugal, cuando Brasil aún era una colonia, el museo comenzó en sus inicios a albergar especies botánicas y animales. Luego, durante el transcurso del siglo XIX abrió espacios a la arqueología, antropología y paleontología. Así, fue generando uno de los acervos más importantes del mundo. En sus 20 mil metros cuadrados, el recinto albergaba una colección de 20 millones de piezas, de las cuales solo un 1 por ciento habría estado expuesta al público.

En su interior, el Museo Nacional tenía organizadas sus exposiciones en diferentes secciones que abordaban la evolución de la tierra, la de la humanidad, culturas mediterráneas, Egipto, arqueología precolombina y brasileña, etnología indígena de Brasil, culturas del Pacífico, y zoología.

Dentro de esa amplia colección, destacaban piezas como Luzia, el cráneo más antiguo descubierto en América, que data de hace más de 11 mil años. En el ámbito geológico, el museo conservaba el meteorito de Bendegó, un hallazgo de 1874 catalogado como el segundo cuerpo celeste más grande del mundo. También destaca la gran colección de arqueología egipcia y precolombina, la más antigua de Latinoamérica. Según el sitio web del museo también se contaba con una momia hallada en Chile, en las cercanías de Calama. Sobre esa pieza, la Ministra de las Culturas Consuelo Valdés comenta: “Por ahora no tenemos información al respecto. Hace poco nuestro antropólogo de la Subdireccion de Museos del Servicio Nacional del patrimonio, estuvo ahí y no vio ni le comentaron de cuerpos humanos provenientes de Chile”. Además, el museo tiene uno de los más grandes acervos paleontológicos del continente, con una colección de fósiles que dan cuenta de un total de 56 mil ejemplares, entre ellos los huesos del gigantesco Maxakalisaurus.

Durante el último año, los recursos destinados al Museo Nacional de Brasil habían disminuido. Incluso este año, el museo estuvo cerrado por 10 días debido a una huelga de sus trabajadores a cargo de la limpieza, quienes reclamaban no recibo de sueldos.

El incendio de este recinto recuerda la tragedia de 1978, cuando otro incendio destruyó el 90 por ciento del acervo del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. Había obras de Picasso, Dalí, Miró y Paul Klee, entre otros.

Tras conocerse las devastadoras consecuencias del incendio, distintas personalidades alrededor del mundo han lamentado el suceso y puesto a disposición ayuda, con el objetivo de restaurar aquello que sea posible. Uno de ellos fue el presidente francés Emmanuel Macron, quién señaló en Twitter que “Francia pondrá a sus expertos al servicio del pueblo brasileño para ayudar en la reconstrucción”.

En la misma línea actuó la Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, quién conoce el museo “Me impresionó el conjunto que representaba esta institución, tanto por la variedad de sus colecciones como por el propio edificio que en sí mismo tiene un enorme valor patrimonial”, cuenta. La ministra se contactó a primera hora con el Embajador de Brasil, para ofrecer el apoyo necesario. “Apenas ellos tengan un diagnóstico, acerca del estado de las colecciones, su documentación y archivo, podremos determinar qué tipo de ayuda prestar”, señaló.

2.4.14

EARTHQUAKE: A post-Biblical view (Terremoto, una mirada pos-bíblica), by Lebbeus Woods, 2010.

Vía Lebbeuswoods.net.



Earthquakes are the result of natural, tectonic changes in the solid crust of the earth and, as such, are not inherently catastrophic. Their bad reputation comes from the destruction to human settlements that accompanies them, when buildings collapse under the stress of forces produced by earthquakes. This destruction is not the ‘fault’ of earthquakes, but rather of the buildings, which, even in regions regularly visited by earthquakes, are not designed to work harmoniously with the violent forces periodically released. So buildings collapse, usually with considerable loss of life and injuries. The earthquakes are blamed, as though the purpose of these sublimely unself-conscious phenomena was to damage and destroy the human. “Earthquake Kills Thousands!” “Killer Quake Strikes!” “Earthquake Levels Town!” are typical aftermath headlines. What they should say is “Falling Buildings Kill Thousands!” “Killer Buildings Strike!” “Inadequately Designed Town Leveled!”

Such headlines will not, of course, appear. If they did, architects, town-planners, engineers, and the entire army of professionals responsible for the design, construction, and maintenance of the affected buildings would be called to account. If that were to happen, they would certainly implicate politicians, developers, banks and the entire army of private and public officials controlling what gets built and where, the financial/economic community that finds it more profitable to rebuild what has been destroyed than to commission the development of architectures that would work with earthquakes and thus survive them. If this profit-driven community was called to account by public outcry, it would almost certainly turn the blame back on the public itself. After all, corporations and government are under constant pressure to give the public what it wants, which today means the same products, the same lifestyles, the same buildings and types of buildings to be found anywhere on the planet, regardless of the planet’s extremely varied processes of transformation. If all these individuals and social institutions were held responsible for the destruction caused by earthquakes, then the public in earthquake regions would have no choice but to demand radical changes of them. But this would be an expensive revolution, one that all the interests involved could afford only at great cost to their reputations, knowledge and technical expertise, and to their present economic prosperity.

There is, however, a deeper structure of resistance to investing in the invention of new architectures of and for earthquake, and this is formed by the most venerable beliefs about the relationship between the human and natural worlds, considered to be essentially hostile. The ‘Man versus Nature’ attitude begins in the founding stories of some of the world’s dominant religions. Christianity, Judaism and Islam share the Biblical account of the expulsion of Adam and Eve from the Garden of Eden, which came as a result of their desire for self-knowledge and, thereby, for independence from the rest of the unselfaware, wholly interdependent world. Many philosophers over the past epochs have rationalized this belief, but it was Rene Descartes who best codified it for the modern era. His philosophy postulates an essential duality of the world, comprised of the human and the Divine, which cannot be bridged, at least by the human. Not coincidentally, he also invented a mathematical systemóanalytical geometry--that organized the spatial and temporal properties of the human domain with great efficacy. Cartesian logic and geometry offer a pragmatic usefulness that shows no signs of diminishing, more than three hundred years after their inception, and in spite of immense cultural and technological changes to the society they serve. But, while Cartesian thought and method succeeded in freeing science, and therefore technology, from the grip of religion per se, it maintained the adversarial Biblical relationship between the domain of the human and the realm of ‘Divine’ nature. Nowhere is its fragility in this regard more clearly demonstrated than in earthquake regions. There, not only has the idea of the Cartesian ‘grid’ as a symbol of rational efficiency and stability been overturned (literally) by the nature of earthquake forces, but the civilizational cornerstone of human independence from Nature (a conceit, however transparent, that has propelled the notion of human progress) has been broken to bits. In light of the consistent failure of leading societies such as the United States and Japan to build effectively against earthquake, it is reasonable to reconsider the dominant philosophies, techniques and goals of building and urban design in earthquake regions.

At this writing, such a reconsideration by architects and planners has hardly begun. What is needed now are new ideas and approaches that go beyond the defensive reinforcement of existing conceptual and physical structures, and open up genuinely new possibilities for architecture in relation to the earth's continuing process of transformation. My own efforts in this direction have been sporadic and sketchy, resulting in two sets of highly speculative projects, which were published in my book of 1997, Radical Reconstruction. The San Francisco ‘houses’ of 1995, completed after research at the Berkeley Engineering Library, propose architectures extending the forces of earthquake into the dynamics of private life and social change. The ‘terrain’ projects of 1999, summarized in this book and completed after the cycle of disastrous earthquakes that struck around the world last autumn, propose that architecture be considered as an integral part of landscapes undergoing regular seismic upheavals. Both sets of projects look forward to a post-Biblical reconciliation of the human and the natural, through the conceptual and tectonic reformation of architecture itself.

16 April 2000
New York City

25.2.14

El arte y el patrimonio en zonas de conflicto: Afganistán, Malí, Egipto e Irak

El periódico El País ha publicado una serie de noticias sobre el estado del patrimonio en diversos paises que están en conflicto y que están situados en África, Oriente Próximo y Asia. Son bueno ejemplos de como la ignorancia y la intolerancia pueden arrasar con la memoria de una cultura.


Proyecto para el Museo de Afganistán, arquitectos AV62.

Las llaves que protegieron el milenario oro de Bactria
Por Ángeles Espinosa

Cuando visité el Museo de Kabul en abril de 2001, encontré un edificio destartalado, cerrado al público y sin apenas objetos que admirar. Tres semanas antes, los talibanes habían destruido los Budas gigantes de Bamiyán y, menos conocido, cientos, tal vez miles, de estatuillas preislámicas a las que también había afectado la fetua del jeque Omar contra los iconos. No había ni rastro del oro de Bactria, una valiosa colección de ornamentos de oro y plata de dos milenios de antigüedad.
El misterio y los rumores rodeaban al destino de lo que hasta la retirada soviética de Afganistán en 1989 había sido una de las mejores colecciones de arte centroasiático. El abandono y pillaje, cuando no el intento organizado de borrar el pasado preislámico del país, ya habían empezado durante la guerra civil que precedió al régimen talibán. De los 100.000 objetos que se exhibían en 1979, apenas quedaban un tercio a mediados de los años noventa.
Según arqueólogos extranjeros, la fetua había sido una simple tapadera para ocultar un lucrativo negocio de venta de piezas arqueológicas y de manipulación de precios en los mercados internacionales. Una versión más optimista hablaba de una cámara secreta en la que se habrían salvado los tesoros afganos. Cinco llaves, custodiadas cada una de ellas por una persona distinta, garantizaban su inviolabilidad.
Era un cuento demasiado bonito para ser cierto y, sin embargo, dos años más tarde, durante el verano de 2003, el presidente Hamid Karzai pudo acceder al tesoro guardado en seis cajas fuertes en los sótanos del Banco Central. Allí se encontraban cerca de 22.000 piezas de oro y plata, además de manuscritos y otras antigüedades, testimonio del glorioso pasado del reino de Bactria que dos milenios antes había ocupado el norte de Afganistán. El último presidente comunista del país, Najibullah, ordenó salvaguardar ese patrimonio en 1989. Nadie había vuelto a verlo.
Con gran discreción y peligro para sus vidas, cinco hombres, entre ellos el actual director del museo, Omar Khan Massoudi, habían guardado el secreto de las llaves sin cuya combinación no podía abrirse la cámara. Al final hizo falta la concurrencia de varios cerrajeros. Pero la alegría por la recuperación de ese acervo histórico quedó pronto eclipsada por la constatación de que ni las instalaciones del Museo Nacional ni la situación de seguridad del país permitían exhibirlo para disfrute de los afganos.
Parte de la colección ha viajado durante los últimos años a los más importantes museos del mundo desde el Guimet de Paris hasta el de Melbourne, pasando por el de Antigüedades de Turín, el Nuevo Kerk de Amsterdam o la Galería Nacional de Washington.

© Tombouctoumanuscripts.

Los daños irreparables de Tombuctú
Por José Naranjo.

Todo empezó el 30 de junio de 2012. Armados con picos y mazas, miembros del grupo islamista radical Ansar Dine (Defensores de la Fe) se dirigieron al mausoleo de Sidi Mahmud, considerado un santo por los habitantes de Tombuctú (norte de Malí), y, en unas pocas horas, lo dejaron reducido a una montaña de escombros. Poco después le tocó el turno a los monumentos levantados en memoria de Sidi Moctar y Alpha Moya. Igual furia destructiva, idéntico resultado. Nadie osó detenerlos. Los integristas, que ocupaban la ciudad desde principios de abril, iban armados con kaláshnikov y tenían toda la determinación de borrar de la faz de la tierra cualquier tumba “que fuera más alta que la del Profeta”, en una interpretación rigurosa del islam. En solo tres días, siete mausoleos y la puerta del Fin del Mundo de la mezquita Sidi Yahya fueron totalmente destruidos.
Los radicales actuaron a las órdenes de Sanda Ould Boumama, brazo derecho del líder de Ansar Dine, y en clara y provocadora respuesta a la inclusión de Tombuctú en la lista de Patrimonio Mundial en peligro que llevó a cabo la Unesco solo dos días antes, el 28 de junio. Sin embargo, los ataques de los radicales no acabaron aquí. En diciembre de 2012, justo después de que la ONU aprobara una resolución autorizando una intervención militar en el norte de Malí, los miembros de Ansar Dine la emprendieron a picos con otros nueve mausoleos. Antes de ser expulsados de la ciudad por el Ejército francés en enero de 2013, aún tuvieron tiempo de reunir varios miles de antiguos manuscritos en el enorme vestíbulo del centro Ahmed Baba, construido con financiación sudafricana para proteger este impresionante legado, y pegarles fuego.
En junio de 2013 un grupo de expertos de la Unesco visitó Tombuctú y pudo constatar el alcance real de los daños: 16 mausoleos arrasados, la citada Puerta del Fin del Mundo totalmente destruida y 4.203 manuscritos quemados de los aproximadamente 300.000 que alberga esta ciudad en distintas bibliotecas privadas. Algunos habían sido ya digitalizados, pero no todos. Una parte de la historia de esta ciudad, que entre los siglos XV y XVI fue centro del saber y la cultura en África, había sido eliminada para siempre. La directora general de la Unesco, Irina Bokova, aseguró que los mausoleos, lugares de peregrinaje para los habitantes de la región, serán reconstruidos. Aunque en Tombuctú todos saben que ya nada será igual, que las nuevas piedras no podrán nunca sustituir el valor de las antiguas. Terminada la guerra, los desplazados han decidido volver. Pero algunos daños son irreparables.


Destrozos ocasionados por una bomba en el Museo de Arte Islámico. © Getty Images.

Egipto, yacimiento en bancarrota
Por Ricard González.

La ola de violencia e inestabilidad que afecta Egipto desde la revolución del 2011 no solo se ha cobrado un elevado precio en forma de víctimas mortales, sino también de daños a su patrimonio cultural. El último damnificado ha sido el Museo de Arte Islámico de El Cairo, que ha visto cómo su estructura y parte de sus obras expuestas sufrían serios desperfectos a causa de un potente explosivo. El artefacto, que estalló el pasado 24 de enero, tenía como objetivo la Dirección de Seguridad de El Cairo, colindante con el edificio del museo.
En total, 165 obras sufrieron desperfectos, y de estas, 64 fueron completamente destruidas. “Estas son piezas de cerámica, y será imposible restaurarlas. Una gran perdida”, comenta Abdelrahim Hanafy, unos de los responsables de la institución. El museo, uno de los más importantes del mundo en su especialidad, ha sido clausurado de forma indefinida, a la espera de una restauración que podría llegar a costar cerca de 10 millones de euros. El Gobierno egipcio ya ha empezado a recabar fondos de instituciones internacionales, entre ellas las Naciones Unidas.
Peor suerte corrió el Museo de Malawi, una localidad situada en la sureña provincia de Minia. Este recinto fue desvalijado y parcialmente destruido a mediados del pasado mes de agosto, en plena ebullición posgolpe de Estado. Una turba de vándalos y ladrones se apropió de cerca de 1.250 piezas. Una buena parte de la colección son obras del Antiguo Egipto. Sin embargo, las autoridades han podido ya recuperar unas 900.
Los efectos de la violencia política se suman a los problemas derivados de la falta de financiación provocada por la caída de ingresos durante los últimos tres años. Después de la revolución que destronó al exdictador Hosni Mubarak, el número de turistas nunca ha llegado a recuperar su pujanza de antaño. “Una parte de las entradas que pagan los turistas va directamente a las arcas de los museos. Así pues, además de un problema de seguridad, desde la revolución tenemos un problema financiero”, comenta Hanafy.
Ya antes de la revolución el estado de algunos museos se resentía por la falta de recursos suficientes. Este es el caso, por ejemplo, de la joya del panorama museístico del país: el Museo Egipcio de El Cairo, que atesora una impresionante colección de más de 120.000 obras del Antiguo Egipto. El museo está situado en uno de los márgenes de la plaza de Tahrir, epicentro de las protestas periódicas que ha experimentado la capital egipcia durante el tumultuoso periodo de transición. A pesar de que ha mantenido abiertas sus puertas incluso en momentos de gran tensión, los turistas brillan por su ausencia.
“Ni tan siquiera tenemos dinero para comprar material de oficina, como bolígrafos, o sufragar el coste del mantenimiento de los ordenadores”, lamentaba Yasmin el Shazly, responsable del Departamento de Documentación, en una entrevista para Reuters. “Siempre ha sido difícil porque el dinero generado por el museo va al Gobierno y raramente vuelve a nosotros. Pero ahora, sin dinero viniendo del turismo, es peor que nunca”, agrega.
El museo tiene un sistema deficiente de almacenamiento y control de todas sus piezas, y se sospecha que algunas de las que se encuentran almacenadas han sido sustraídas y sustituidas por réplicas. Asimismo, la ordenación, señalización y las explicaciones de las obras expuestas no está a la altura del valor de su patrimonio. En cambio, esto no sucede con otros de los principales museos del país, como el moderno Museo Copto, situado en el viejo Cairo, o el precioso Museo Nubio de Asuán, construido con la ayuda de la Unesco. Al grupo se espera que se sume a partir de 2015 el Gran Museo Egipcio, que estará situado cerca de las pirámides. Dedicado al Antiguo Egipto, está destinado a convertirse en uno de los mayores centros culturales de restos arqueológicos del mundo.


Visitantes en el Museo Nacional de Irak observan algunas de las piezas que sobrevivieron al saqueo de 2003. © Reuters.

El arte renace de entre las bombas
Por Ángeles Espinosa.

La guía se para solemne ante el rostro impávido de la Dama de Warka. “Aunque fue robada tras la invasión estadounidense, se recuperó y ha sido restaurada”, explica. La llamada “Mona Lisa sumeria” es una de las joyas del Museo Nacional de Irak que, según sus responsables, está a punto de reabrir al público. Se trata del segundo intento en cinco años. Después de tres décadas de guerras, Irak quiere recuperar un pasado más glorioso sobre el que enraizar su futuro.
“Vamos a fortificar el alma nacional de los iraquíes porque aquí se guarda la historia y la civilización de Irak”, asegura a EL PAÍS Qais Husein Rashid, un especialista en arqueología islámica que ha sido nombrado director hace apenas un mes. “Es un paso muy importante, también para los estudiosos y los turistas que nos visitan”.
Pero esos buenos deseos despiertan suspicacias en un año electoral. Las instalaciones parecen haber cambiado poco desde la última visita de esta corresponsal en 2009, justo en vísperas de su reapertura a bombo y platillo por el primer ministro, Nuri al Maliki. Como entonces, solo dos salas cuentan con un sistema de iluminación moderno, paneles divisorios y carteles informativos. Las demás mantienen el mismo aspecto de abandono que el resto del país, a pesar de que los conservadores se afanan sobre algunas piezas. “Apenas abrió una semana”, admite el responsable sin entrar en detalles.
El temor a un nuevo robo o un atentado debido a la inseguridad del país llevó a limitar el acceso a visitantes extranjeros, diplomáticos o grupos escolares. La entonces directora, la arqueóloga Amira Edan al Dahab, revelaba con su escaso entusiasmo las dificultades que afrontaba el proyecto sin los fondos ni medios de seguridad necesarios. Sobre todo, debido a las interferencias políticas.
Al igual que Sadam Husein quiso utilizar el museo para arabizar la historia del país, algunos especialistas han acusado a los actuales dirigentes iraquíes de “seguir una agenda islámica radical en la preservación de las antigüedades”. El ministro de Turismo, Liwaa Semeism, de quien depende la Organización de Antigüedades, ha reducido el poder de esta y se ha mostrado reacio a la presencia de arqueólogos extranjeros en el país. Los islamistas recelan de la arqueología, el objeto del museo que se inauguró en 1926, a instancias de la exploradora británica Gertrude Bell, y que guarda el legado de los orígenes de la civilización, desde la invención de la escritura hasta las primeras ciudades.
El nuevo director evita entrar en polémicas y se declara “muy feliz” ante la próxima reapertura de la galería. “Será a mediados de este año, aunque no puedo darle una fecha exacta”, se disculpa. “En total van a abrirse 15 salas, ordenadas de forma cronológica de la prehistoria al periodo islámico”, avanza. En la visita posterior, este último pesa proporcionalmente más que los 4.000 años precedentes, en términos tanto de espacio como de presentación, pero de momento solo se puede acceder a siete salas.
Rashid subraya que las esculturas “están en buen estado de conservación” y que “se han recuperado la mayoría de las piezas que fueron robadas” a raíz de la invasión estadounidense y con anterioridad. “Vamos a dedicarles una sala especial”, anuncia.
Nunca ha llegado a saberse con exactitud el alcance de aquel saqueo. Se estima que se han rescatado 9.000 de las 15.000 piezas que los conservadores echaron en falta, pero algunas de las que inicialmente se dieron por robadas aparecieron más tarde en los sótanos, donde esos funcionarios intentaron salvaguardarlas. No obstante, la turba que asaltó el museo llegó a abrir el almacén principal, destrozó algunas figuras de 2.000 años de antigüedad y se llevó miles de sellos, tablillas y artefactos de valor simbólico como la citada Dama de Warka.
Esa cabeza de mujer esculpida en mármol hallada en 1938 en Warka, el lugar de la antigua Uruk, fue recuperada meses después en una granja por los soldados estadounidenses. Su devolución al museo se convirtió en emblema de los esfuerzos por cerrar la herida que causó el asalto ante la pasividad de las fuerzas ocupantes. Pero el expolio de antigüedades en Irak precede con mucho a la invasión y ha continuado después. En el sur del país, que fue el centro de la antigua Mesopotamia, ya venía produciéndose desde finales de los años noventa del siglo pasado y adquirió proporciones alarmantes entre 2004 y 2005.
“Las piezas más relevantes se han recuperado", insiste Rashid, quien agradece la ayuda de España para la devolución de nueve tablillas y varios collares de la III dinastía Ur, uno de los periodos más brillantes de la cultura sumeria. Las 22 piezas fueron robadas en 2003 en la localidad iraquí de Urusagrig y localizadas por la Brigada de Patrimonio Histórico en una casa de subastas madrileñas en 2011.

11.2.14

Sorpresivo respaldo del Congreso chileno a Pascua Lama



Vía PULSO.

Sorpresivo respaldo del Congreso a Pascua Lama.

Por Gustavo Orellana.

La comisión investigadora del proyecto aurífero emitió su informe final. El texto no sólo no pide, como se esperaba, la caducidad de los permisos, sino que se plantea no aplicar el Convenio 169 ni la norma de glaciares, además de proponer nuevas reglas para blindar la inversión privada.

Se esperaba un informe lapidario; que sugiriera la revocación de los permisos ambientales y solicitara sanciones ejemplares en contra de Pascua Lama.

Pero las conclusiones del trabajo que por siete meses desarrolló la comisión investigadora del Congreso sobre los efectos ambientales del proyecto fueron por una línea muy distinta.

El documento, que fue aprobado hace algunos días en la comisión respectiva por 10 votos a favor y dos en contra, y al que tuvo acceso PULSO, plantea que si bien el titular del proyecto ha incurrido en reiterados incumplimientos, éstos han sido abordados por los cauces administrativos correctos, como la Superintendencia de Medio Ambiente, que sancionó a Barrick con 10.000 UTM más la clausura temporal de la iniciativa.

"La comisión considera que en caso que con posterioridad a la implementación de las medidas que se le han impuesto por las autoridades competentes, la empresa reincida en incumplimientos manifiestos, procedería de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico ambiental la revocación de la Resolución de Calificación Ambiental", plantea el documento.

Además, se señala que no procede la aplicación de normas que fueron dictadas con posterioridad a la aprobación del estudio de impacto ambiental (EIA) de Pascua Lama, como el Convenio 169 de la OIT.

"En virtud del principio de irretroactividad de las normas, no pueden aplicarse al proyecto aquellas normas que no estaban en vigencia antes de que el desarrollo del proyecto fuera autorizado por el Estado de Chile, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo; el Inventario de Glaciares y la Política y la Estrategia Nacional de Glaciares; la modificación al Reglamento del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental referida a los glaciares y la modificación al Reglamento de Caudales Ecológicos de la Dirección General de Aguas", añade el documento.

Asimismo, la comisión concluyó que tanto en lo relativo a los incumplimientos como al proceso de tramitación completo se manifiestan debilidades normativas en distintos puntos, entre ellos, la participación ciudadana, que a juicio de los diputados no opera como se debe y abre espacios para que las comunidades se manifiesten posterior a la aprobación por la vía de la protesta o recursos judiciales.

Según la comisión, estas falencias deben ser abordadas para permitir que el principio preventivo de la ley ambiental pueda operar de manera eficiente, "evitando que la participación de la ciudadanía degenere en denuncias, protestas y disconformidad posteriores a la aprobación ambiental", se dice.

También se cuestionó las condiciones para la inversión que existen en el país y la necesidad de fortalecer la normativa. "La comisión ha constatado la necesidad de reforzar la certeza jurídica necesaria para el desarrollo de cualquier clase de proyecto productivo, especialmente de inversiones tan complejas como la minera", dice el documento.

VOTO DE MINORÍA

El informe final, que aún debe ser votado en la sala, contó con el rechazo del diputado Alberto Robles, quien criticó las conclusiones señalando que la comisión debe elaborar un reporte político y no un análisis jurídico. Por esa razón, expresó el parlamentario radical, lo que correspondía era imponer una sanción ejemplar que enfatice la responsabilidad de una empresa extranjera. "Barrick no debería recibir una segunda oportunidad luego de los graves incumplimientos en que incurrió", dijo Robles. Marcelo Schilling (PS) también rechazó el informe.

11.1.14

El Dakar ha destruido geoglifos y Camino del Inca.


El recorrido de la destrucción de América latina. © Dakar.

Vía Visión Nacional.

Una denuncia realizada por el Colegio de Arqueólogos sobre los graves daños que ha sufrido el patrimonio arqueológico en el norte de Chile nos hace reflexionar acerca de los reales beneficios que esta competencia se lleve a cabo en el país.

Según la vicepresidenta del organismo colegiado, Paola González, desde el punto de vista patrimonial y arqueológico el impacto de este certamen sería significativo, “el Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos, es como si nos destruyeran miles y miles de libros de historia prehispánica e histórica, que son irreconstruibles, porque no son renovables”, detalló la profesional con sentidas palabras, y continuó explicando, “la destrucción de un geoglifo no es como un bosque de canelo que tu lo destruyes y plantas otro en el cerro del lado, acá si un sitio arqueológico se destruye, no vuelves a saber nunca más que pasó, ni continuar con las investigaciones de antiguas sociedades en base a aquellos vestigios”.

Por este motivo desde el 2012 el Colegio de Arqueólogos está solicitando que este evento sea sometido a un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, para de este modo generar una línea de base, considerando que los sitios por donde se realiza esta competencia son monumentos nacionales y pertenecen al Estado, y en versiones anteriores han resultado dañados geoglifos y parte del Camino del Inca.

Sin embargo, para el gremio es incomprensible la postura que ha tomado el Estado, en el sentido de no resguardar el patrimonio histórico, además de aportar con recursos para que este evento se lleve a cabo en el país, determinación totalmente opuesta a la que tomó Ecuador, que rechazó tajantemente la solicitud de la empresa Amaury Sport Organisation (ASO) para que la competencia se realizara por ese país, luego de analizar la experiencia y los daños provocados por las caravanas de vehículos en Chile, Bolivia y Perú.

Asimismo, en las redes sociales, como facebook se pueden observar numerosos grupos “anti-Dakar”, donde sus participantes muestran fotos de los daños ambientales, ecológicos y a los animales de las zonas recorridas.

9.1.14

La Clínica Cumbres del Norte siembra una amenaza sobre la zona típica de las históricas casas de ferrocarril.



En julio de 2013 fueron declaradas Zona Típica las casas del siglo XIX que formaban parte de la antigua Fundición Playa Blanca y que con los años pasaron a manos de Ferrocarriles y fueron reemplazadas en un par de manzanas sobre Avenida Argentina.

Estas casas son algunas de las construcciones más antiguas de la ciudad de Antofagasta y juntas formaban un armónico barrio de madera con galerías.

A continuación el plano de límites emitidos por el Consejo de Monumentos Nacionales:



Hace algunas semanas se ha anunciado una amenaza sobre la zona típica de las históricas casas de ferrocarril, y más antiguas casas de la fundición Playa Blanca de la mina de Huanchaca.

Se trata de una nueva clínica cuyo proyecto de edificio destruye totalmente la armonía del conjunto, demoliendo algunas estructuras, reciclando otras e incrustando un edificio de gran volumen que usa las casas de madera como una especie de zócalo a sus pies. El nuevo diseño no respeta ninguna escala y no atiende en lo absoluto al lenguaje de las casas vecinas de la zona típica, no solo por su tamaño, sino por la falta de claridad en cuanto a la expresión formal que se quiere lograr.

Su "forma" es de una serie de cajitas de cristales que van y vienen cruzados vertical por largas columnas como si de un anticucho se tratara. El resultado es una arquitectura ambigua, cuya fachada de cristal queda hacia el interior de la manzana, que no considera a calle Maipú (en cuanto fachada), y que no representa ninguna contribución relevante en cuanto arquitectura contemporánea.

Una obra que se emplaza en vecindad con monumentos históricos debiera adecuar su proyecto para que contribuya a la valorización de su entorno y no a su destrucción. Hay casos notables, por ejemplo el proyecto del Museo de Artes Visuales en Santiago que para preservar la escala del barrio Lastarria y y de una casa de madera preexistente decidió hundirse y no superar la altura de la antigua casa de galerías.

A continuación una nota publicada en El Mercurio de Antofagasta, el día 21 de diciembre de 2013.

10.9.13

Tratan de evitar que la minera Radomiro Tomic destruya más de 190 sitios arqueológicos de la zona de Calama

Vía Lo Actual.

Corporación de Cultura y Turismo de Calama entrega informe sobre Proyecto RT Sulfuros

La dirección de Patrimonio ha estudiado los posibles daños que ocasionaría a la zona.

Hasta Antofagasta y en compañía del alcalde de comuna, Esteban Velásquez, la dirección de Patrimonio de la Corporación de Cultura y Turismo entregó al Servicio De Evaluación Ambiental (SEA) un expediente sobre El proyecto RT Sulfuros, el cual permitiría explotar las reservas de sulfuros de la División Radomiro Tomic pero que en la práctica destruiría más de 190 sitios arqueológicos de la zona.

Hasta este 9 de septiembre se recibirán informes respecto de este proceso de evaluación abierta, que según asegura el mismo director del área de Patrimonio de la Corporación de Cultura y Turismo René Huerta, preocupa además a otras instituciones ligadas al medio ambiente o al mismo patrimonio de Calama.

"Hay irregularidades respecto a la posibilidad de afectar a más de 190 sitios arqueológicos de la región, es por ello que creemos que se puede lograr diálogos sin que afecte o pase por nuestro patrimonio y evitar así un desastre que después tengamos que lamentar", puntualizó Huerta Quinsacara.

La principal intención de la CCTC a través de su dirección de patrimonio es poner este tema en conocimiento de la comunidad y principalmente de entes que puedan regular la concreción del proyecto, todo esto a través de la ley de Medio Ambiente o a través de la Ley de Protección a Monumentos Nacionales.

Una de las grandes innovaciones que presenta este proyecto es el uso de agua de mar desalada para varios de los procesos de operación, lo que permite no aumentar el consumo de agua fresca de la cordillera pero que podría afectar el mismo desierto en su recorrido.

12.12.12

El Rally Dakar pone en riesgo patrimonio arqueológico de países como Chile, Perú y Argentina

Vía Zona Franca Mx.

5 diciembre, 2012 Por: Mayela Macías

La espectacularidad del Rally Dakar es estudiado por el Patrimonio Mundial para América Latina y el Caribe de la Unesco.

Se acerca el Rally Dakar en una nueva edición y a casi un mes de su inicio, la Unesco expresó preocupación por los daños que la carrera causa en el patrimonio arqueológico de países como Chile, Perú y Argentina, ahí, donde se efectúa la competencia automovilística.

Nuria Sanz, jefa de Patrimonio Mundial para América Latina y el Caribe de la Unesco, dijo que ese asunto “preocupa profundamente” al organismo de Naciones Unidas.

Sanz, participó en la capital chilena en una reunión junto a representantes de treinta países de la región para elaborar un plan de acción para proteger y administrar durante los próximos años los sitios que forman parte de la lista de Patrimonio Mundial.

Durante el encuentro, aseguró Sanz, representantes de los tres países que recibirán el rally le expresaron su inquietud por el impacto que el paso de los vehículos puede generar en los restos arqueológicos indígenas que hay en esos sectores.

“Hay que advertir al Comité de Patrimonio Mundial que eso puede tener impactos muy negativos para todo ese potencial maravilloso de los territorios arqueológicos intactos en Chile, Perú, Argentina y otros sitios” , señaló la jefa de Patrimonio Mundial para la región.

El rally Dakar, que se celebrará entre el 5 y el 20 de enero de 2013, recorrerá la zona centro-sur de Perú, el norte de Argentina y algunos sectores del desierto de Atacama, en el norte de Chile, antes de finalizar en Santiago.

Los organizadores de la carrera han asegurado en varias ocasiones que el trazado del rally se ha elaborado conjuntamente con las autoridades de los países implicados para respetar las zonas donde se encuentran restos arqueológicos.

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En Perú caravana del Dakar destruyó fósiles de ballenas y delfines de alto valor arqueológico


Vía ABC.


Una asociación paleontológica de Perú pide responsabilidades por el paso del rally por el desierto de Ica

El rally Dakar, que atravesó este año el desierto del sur de Perú y culminó en Lima, dejó toneladas de basura y fósiles de ballena y delfines destruidos por la presencia de espectadores durante la ruta, ha denunciado el director de la Asociación Museo Paleontológico Meyer Hönninger, Klaus Hönninger.

Por primera vez, Perú fue parte de la popular carrera automovilística y el próximo 5 de enero será escenario de la salida de su 34ª edición, según anunciaron en Lima los organizadores y representantes del Gobierno peruano.

El desierto de Ica, por donde correrán nuevamente los participante, está considerado como uno de los yacimientos de fósiles más grandes del mundo, pues tiene más de mil esqueletos repartidos en él, explicó Hönninger. Sin embargo, a pesar de que planteó a los organizadores y a las autoridades del ministerio de Cultura una serie de recomendaciones para evitar daños en ese escenario, el rally causó "daños enormes, de los que nadie se hace responsable", indicó.

El experto dijo que, en primer lugar, los perjuicios fueron ecológicos por las "toneladas de basura" regadas en el desierto de la región Ica, compuestas por "neumáticos viejos de los coches que corrieron y piezas de motor".
«Los espectadores utilizaron vértebras de ballenas como bancos para sentarse»
Además, el hecho de que los espectadores hayan tenido acceso a distintos puntos de la ruta en una zona de desierto, donde hay restos arqueológicos y paleontológicos sin resguardo ni impedimento de acceso, es otro de los motivos de protesta de Hönninger.

El investigador denunció que el esqueleto de una ballena de unos 20 millones de años de antigüedad sufrió el retiro de sus vértebras para ser usadas como bancos por los espectadores para ver sentados el paso de los automóviles y motos. "Ese es un daño irreparable, han revuelto fósiles, o han pasado por encima con todoterrenos", señaló.
«Nadie asume la responsabilidad»

De igual forma, el estudioso registró la destrucción de fósiles de delfín y de otros restos de ballena hallados en las zonas de terreno sedimentario. "El Ministerio de Cultura sabe de los daños, pero se quieren quedar callados porque saben que tienen una responsabilidad", se quejó.

Hönninger dijo que los paleontólogos de Chile tienen la misma preocupación porque el rally pasará por el desierto de Atacama, La Serena y Copiapó, "donde tienen grandes fósiles vertebrados" pero que, a diferencia de Perú, sí tienen zonas intangibles.

En opinión del experto, "no se puede evitar el Dakar porque hay muchos intereses económicos, pero lo que estoy exigiendo es que el Estado diga qué institución es la responsable por los daños".

2.4.12

Monumentos de Antofagasta sepultados en el olvido, por El Mercurio de Antofagasta

Un interesante artículo sobre los monumentos de Antofagasta, y su desaparición de la escena urbana, estamos hablando del monumento a Juan Lopez hecho por Osvaldo Ventura y destruido el 2008 durante las obras de la Costanera Central por negligencia de la empresa constructora; del Niño de Bruselas, en una fuente en el Parque Brasil, frente a la actual Torre del Parque (solo queda la fuente convertida en jardinera); el Niño de la Espina, en la plazoleta Humberto Zighley en Orella con Av. Argentina; el Atleta Griego (aka El Pilucho) en una plazoleta de Av. Grecia con Manuel Verbal; el monumento a José Santos Ossa, en el parque Croacia, destruida el 2003; los Luchadores Griego, en la Plaza Centenario del Parque Brasil, atacada en 1981, y la transformación irreversible del Monumento de la Colonia Alemana.

Por Alejandro Araya Cubillos para El Mercurio de Antofagasta.




29.3.12

Inician campaña para salvar el Odeón Eslavo de la Plaza Colón de Antofagasta

Vía El Mercurio de Antofagasta.


Inician campaña para salvar odeón de la plaza
iniciativa. El reconocido arquitecto, Claudio Galeno, hizo un llamado de atención para cuidar nuestro patrimonio.

El odeón regalado por la comunidad yugoslava (o eslava o ahora croata) a la ciudad de Antofagasta hace cien años, para el centenario, se está derrumbando o por lo menos está sufriendo la caída de sus cornisas.

El hecho que se arrastra desde diciembre de 2009, sólo se ha agravado, ya que aparte de enrejar el sector, se han empezado a agrietar más áreas, lo que convoca a una urgente intervención para evaluar y evitar su nivel de deterioro, que es de esperar sea solo a nivel de revestimientos.

problema

Para el reconocido arquitecto Claudio Galeno, la situación del odeón pasa por una cuestión de voluntad y por supuesto recursos. "Este espacio que se encuentra en la Plaza Colón es muy significativo para todos los habitantes de Antofagasta, tanto por la historia que conlleva, como por el significado que repercute en el imaginario colectivo. Debemos tener claro que esta responsabilidad debe pasar por alguna institución que en estos caso me parece que es el municipio.

Monumentos Nacionales no tiene los fondos para remodelar este tipo de problemas, es por eso que tengo mis dudas sobre quién es el responsable de arreglar y pronto esta retreta.

¿Qué se podría hacer desde el punto de vista arquitectónico ?

-Creo que lamentablemente los fierros que sostienen esta estructura están completamente oxidados, hemos analizados y sabemos que existe una fatiga de material que puede costar muy caro. También existe madera que no está en las mejores condiciones, su poco uso y la mala mantención provocaron un daño mucho mayor que se va extendiendo mientras no se haga nada al respecto.

¿Existe la esperanza para poder rescatar este monumento?

- Primero debe existir la voluntad de hacer las cosas. Los primeros atisbos de un derrumbe de su fachada fueron allá por el 2009. Los recortes de prensa están y los juramentos de una intervención también. Lo preocupante es que mientras se decide quién debe arreglar esto, el odeón sigue destruyéndose en el corazón del centro.

mal presagio

Curiosamente de los pocos remanentes de estos regalos hechos por las agrupaciones de colonos extranjeros y privados a la ciudad de Antofagasta, como lo son el monumento español, el reloj británico y el odeón yugoslavo, pareciera que la ciudad les ha otorgado un fecha de caducidad. El monumento de los españoles el año pasado se mutiló con la desaparición del cóndor, y ahora el odeón inicia su derrumbe, sin duda por escasa mantención y falta de responsabilidad.

7.1.12

El mito de Pruitt Igoe: una historia urbana

Vía The Pruitt-Igoe Myth.
Gracias a Jorge Wittwer.



It began as a housing marvel. Two decades later, it ended in rubble. But what happened to those caught in between? The Pruitt-Igoe Myth tells the story of the transformation of the American city in the decades after World War II, through the lens of the infamous Pruitt-Igoe housing development and the St. Louis residents who called it home. At the film’s historical center is an analysis of the massive impact of the national urban renewal program of the 1950s and 1960s, which prompted the process of mass suburbanization and emptied American cities of their residents, businesses, and industries. Those left behind in the city faced a destitute, rapidly de-industrializing St. Louis , parceled out to downtown interests and increasingly segregated by class and race. The residents of Pruitt-Igoe were among the hardest hit. Their gripping stories of survival, adaptation, and success are at the emotional heart of the film. The domestic turmoil wrought by punitive public welfare policies; the frustrating interactions with a paternalistic and cash-strapped Housing Authority; and the downward spiral of vacancy, vandalism and crime led to resident protest and action during the 1969 Rent Strike, the first in the history of public housing. And yet, despite this complex history, Pruitt-Igoe has often been stereotyped. The world-famous image of its implosion has helped to perpetuate a myth of failure, a failure that has been used to critique Modernist architecture, attack public assistance programs, and stigmatize public housing residents. The Pruitt-Igoe Myth seeks to set the historical record straight. To examine the interests involved in Pruitt-Igoe’s creation. To re-evaluate the rumors and the stigma. To implode the myth.

25.5.11

Mantengan a la Patagonia chilena salvaje, editorial New York Times


Ver Sin título en un mapa más grande

Vía The New York Times

Editorial
Keep Chilean Patagonia Wild
Published: May 23, 2011

An environmental review commission in the Aysén region of southern Chile has made a potentially disastrous decision, voting to approve the construction of five hydroelectric dams, two on the Baker River and three on the Pascua. The damage these dams would do to the environment is tremendous, and their construction — in a largely unspoiled natural haven — would open the way for further development, including more dams.

The Baker and Pascua Rivers flow into the wild fiords that thread their way along the southern Chilean coast. The dams would partially flood a national park as well as portions of a landscape that Chile had been hoping to have named a Unesco World Heritage Site.

The vote follows an environmental review that looked only at the immediate consequences of construction and not the long-term effects on the ecology of these watersheds or the downstream risks of damming short, violent, glacial rivers that are subject to abrupt outburst floods from the lakes above them. To deliver the power they would generate — some 2.75 gigawatts — Chile would have to build a 1,400-mile corridor of power lines to the north, creating the longest clear-cut on the planet.

There is no disputing Chile’s energy needs or the fact that it pays much more for electricity than any of its neighbors. But major studies have made it clear that Chile has extraordinary renewable energy sources, including solar, geothermal and wind power that could be developed with far less impact on the environment.

This is an early skirmish in a lengthy, hard-fought battle. A separate environmental review must be completed and approved for the transmission corridor. We hope it takes a more comprehensive look at the damage this project would cause. Perhaps then the Chilean government, which supports the dam project, will come to understand what many Chileans already know: that sacrificing Patagonia for power would be an irreparable mistake.

A version of this editorial appeared in print on May 24, 2011, on page A28 of the New York edition with the headline: Keep Chilean Patagonia Wild.

16.2.11

Parque Hotel en Nova Friburgo, la destrucción de la modernidad regionalista de Lucio Costa

© Archivo Claudio Galeno

Las lluvias que causaron una destrucción sin precedentes en Brasil a mediados de enero del 2011, arrastraron en su camino también obras patrimoniales. Es el caso de la ciudad de Nova Friburgo, que fue una de las más afectadas, y entre las obras definitivamente destruidas estuvo el destacado Park Hotel proyectado por el arquitecto Lucio Costa y construida entre 1940 y 1944.

Esa obra promovió una orientación regionalista para a arquitectura. Aunque sabemos que en Brasil, la modernidad adquirió un matiz propio y se volvió acalorada, "moderno y brasileiro" decían sus promotores, esta obra del hotel de Costa ahondaba en temas nuevos, como por ejemplo la definición de una espacialidad moderna con materiales y recursos propios de su contexto y no la internacionalización del hormigón y acero. Justamente esta materialidad regionalista con escasa mantención finalmente sucumbió a las lluvias torrenciales y los aludes de barro de enero.

© Archivo Claudio Galeno

A continuación traduzco la parte final del escrito, "À deriva do tempo" en Itaú Cultural escrito por Mariana Lacerda(en el link pueden leerlo completo en portugués) que explica el proceso de abandono progresivo del Hotel previo a la destrucción de enero de 2011.

"Muy rápidamente, el Park Hotel se convirtió en algo más que detenerse. Se volvió un rincón para que los fluminenses pudiesen pasar feriados y fines de semana. También fue muy solicitado por los recién casados, en particular por la misma María Elisa Costa. Recibió personalidades políticas y artísticas: Carlos Manga, Di Cavalcanti, Arthur Moreira Lima, Paulo Ronai. Todo ellos algún día se hospedaron en el hotel, que se insertaba en uno de los circuitos turísticos más encantadores de Río de Janeiro: la Sierra Fluminense, que incluye, además de Friburgo, la ciudad de Teresópolis y Petrópolis.

Después del primer concesionario, el suizo Edmond Chevret, el Park Hotel quedó a cargo del italiano Giovanni Facchetti, cuya administración se prolongó hasta la década de 1960. Desde 1963, Irene Peterdi, de origen húngaro, se hizo cargo del hotel. "Se trajo consigo la gastronomía del país de nacimiento, que compuso con una cocina convencional que agradaba a todos los gustos. Además de un pastel tan bueno como el de Viena", dice María Elena. En ese momento, el Park Hotel recibia huespedes no sólo de Río, sino también de Brasilia, Vitoria, Belo Horizonte y toda la Región Sureste.

Doña Irene estaba en el mando del Park Hotel hasta 1999. En ese momento, el turismo en Friburgo ya no estaba en primer lugar en Río de Janeiro. El hotel, que hasta entonces se mantenñia gracias a la cocina de la concesionaria, tuvo su primer gran golpe cuando ella renunció a la administración. César Guinle murió en 1989. Sin él, que siempre había apoyado el mantenimiento del hotel, y sin la cocina de doña Irene, lo que siguió fueron frustrados intentos de mantener funcionando el establecimiento.

En 2002, la pareja Nivea y Stefan Schmidt arrendaron el hotel e incluso dieron un pequeño respiro al lugar. Pero los dos funcionaban salvando los problemas de infraestructura, especialmente la precaria situación de la cubierta. En 2003, María Elisa Costa asumió la presidencia del Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico (Iphan) y, una vez allí, pudo luchar para tener destinar recursos para la recuperación de la propiedad, que, con el Parque Guinle fueron declarados patrimonio histórico.

Pero en la historia no es inusual que se hagan curvas torcidas. Incluso con la hija de uno de los más grandes arquitectos Brasil defendiendo con uñas y dientes el legado de su padre (dejado para el país), el dinero para restaurar el hotel demoro en ser liberado, siempre atrapado en la burocracia gubernamental. Cuando se liberan los fondos destinados únicamente para la recuperación de la cubierta a finales de 2003, la pareja Nivea y Stefan habían perdido el entusiasmo. El Park Hotel cerró sus puertas. Ese año las lluvias fueron fuertes. El techo fue reemplazado bajo el agua, que maltrataba a la escalera del piso y de madera, los muebles diseñados por Costa y todo lo que estaba por debajo del techo.

Ahora, los herederos de César Guinle luchan para obtener recursos para la recuperación del Park Hotel, que requiere la restauración de la cubierta, quitar termitas, la renovación de los sistemas eléctricos e hidráulicos, la revisión de la estructura, la restauración de suelos de madera, marcos de ventanas, ventanas y techo. En un segundo paso, la restauración implica la formación de los jóvenes a Friburgo con la supervisión del diseñador Arnold Danemberg, para dar nueva vida a los muebles diseñados por Costa. Junto con el proyecto de recuperación, se estudia un nuevo uso de la propiedad, como una escuela de cocina o incluso un lugar para oficinas de arquitectura.

Estas son las ideas para el futuro. Pero recordar el pasado de este hotel es como ver una retrospectiva de la arquitectura moderna brasileña. Pues el proyecto que tocó mucho el corazón de Lucio Costa continúa deleitando a los estudiantes de arquitectura y todos aquellos que, a menudo procedentes de lugares distantes, visitan el lugar."