Vía BioBioChile.
Publicado por María Graciela López
A raíz de la declaratoria del Barrio Suárez Mujica como Zona Típica, el destacado arquitecto Miguel Lawner ha difundido algunas reflexiones sobre el Barrio Suárez Mujica, “una zona que vimos desarrollarse desde que iniciamos nuestros estudios de arquitectura”, señala en la misiva, de la que te presentamos un extracto a continuación.
Por Miguel Lawner.
El barrio Suárez Mujica debe ser la última gran reserva patrimonial de Chile, representativa del movimiento moderno en arquitectura. La Zona Típica aprobada días atrás por el Consejo de Monumentos Nacionales, protege el territorio comprendido entre las calles Lo Encala y Pedro de Valdivia de Poniente a Oriente, y entre José Domingo Cañas y la Avenida Grecia, de Norte a Sur.
Se trata de una zona espacialmente homogénea, concebida desde sus orígenes según el modelo de ciudad jardín, es decir con viviendas aisladas de uno o dos pisos y amplios antejardines. Sus calles cuentan con aceras anchas, que han permitido el crecimiento de de una rica variedad de árboles. Caminar por estas vías durante el verano es un placer, cobijados bajo un fresco túnel verde.
El desarrollo del barrio se intensificó a comienzos de los años cuarenta del Siglo pasado, como consecuencia de las importantes obras viales efectuadas a raíz de la construcción del Estadio Nacional, que dieron vida a la Avenida Campos de Deportes y a la Avenida Grecia. Estas arterias mejoraron notablemente la accesibilidad del sector, incentivando el asentamiento de familias de clase media, en aumento durante esos años, gracias al mayor desarrollo económico del país.
A fines del 50 el barrio ya estaba consolidado, por lo cual adquirió una fisonomía de gran homogeneidad, conservada hasta ahora, gracias a las escasas intervenciones mayores, salvo las efectuadas a lo largo de José Domingo Cañas.
Conviven en armonía diversos estilos: algunas viviendas Art Decó, otras de la Belle Epoque, unas pocas eclécticas y la mayoría claramente modernistas. Predominan las fachadas estucadas, pero varias exhiben sus muros con ladrillo artesanal a la vista. Abundan los techos planos y los hay con pendiente, en su mayoría con cubierta de tejas de arcilla. De vez en cuando una torrecilla romántica corona alguna caja de escala.
Suárez Mujica tuvo un desarrollo casi simultáneo con el barrio El Golf, donde se establecieron preferentemente las familias más acaudaladas del país, quienes, ansiosos por exhibir su riqueza, impusieron una arquitectura de estilo: casas inglesas o francesas, con columnas abrigando los porch de acceso y abundancia de balaustres.
Dada la xenofobia característica de la aristocracia chilena, abundaron señales para ahuyentar el asentamiento de familias de origen árabe en El Golf, que fueron acogidas sin discriminación en el barrio Suárez Mujica. De hecho, desde sus orígenes, éste fue un territorio de integración étnica, donde también se asentaron familias de origen judío, huyendo de los pogrom y el desgobierno generado en Ucrania y otros territorios de Rusia, a la caída del imperio zarista.
El barrio Suárez Mujica conoció la intervención de varios arquitectos extranjeros que encontraron refugio en Chile tras las persecuciones antisemitas desatadas por el nazismo en Europa. Tal es el caso de José Dvoresky, Tibor Weiner y Vadim Fedorov, cultores relevantes de la arquitectura moderna. A ellos se suman otros colegas chilenos, como Simón Perelman, Jaime Bendersky y Viterbo Castro, quién construyó para su familia una casa situada en la acera oriente de Campos de Deportes, próximo a Avenida Grecia.
Un arquitecto poco conocido, autor de muchas obras meritorias en Ñuñoa y Providencia, es Juan Tapia Chuaqui, quién falleció en 1981. Formado en la Escuela de Arquitectura de la U. de Chile, tuvo como su maestro y guía al profesor Roberto Dávila. Ejerció la profesión asociado al arquitecto Francisco Aedo Carrasco, quién figura en la ominosa lista de personas detenidas y desaparecidas en Chile.
A Juan Tapia le debemos algunos proyectos de arquitectura notables como la vivienda ubicada en José Luis Araneda Nº 90, a pasos de Irarrázabal, que aún se conserva, característica por el uso de pilares en la planta baja y ventanas corridas, al mejor estilo corbusiano.
También se conserva la vivienda ubicada en Campos de Deportes Nº 468, no tan bien mantenida como la anterior.
Su obra más relevante es sin duda, la mansión ubicada en Providencia, calle Los Leones 927, construida para su tío Basim Chaqui a fin de alojar a su familia compuesta por su mujer y siete hijos.
Es una edificación en tres pisos de altura, caracterizada por la existencia de una escalera en forma de una amplia espiral, iluminada por bloques de vidrio a lo largo de todo su recorrido.
Junto a su hermano Ricardo, también arquitecto, Juan Tapia proyectó los dos edificios de departamentos de clara línea moderna, ubicados en las esquinas Nor-oriente y Sur-oriente de Pedro de Valdivia con Irarrázabal, este último demolido recientemente, para dar paso a las instalaciones de la línea 6 del Metro.
El barrio también ha sido lugar preferido para vivir y trabajar de varios artistas y escritores. En Eduardo Castillo Velasco Nº 1743, levantó su casa el escritor costarricense Joaquín Gutiérrez, avecindado en Chile desde los años 40, quién casó con Nena Nascimento, hija de Carlos Nascimento, formador de la Imprenta y que lleva su nombre, empresa pionera del campo editorial en nuestro país.
Declaratoria de Zona Típica
La declaratoria de Zona Típica, incrementará las fortalezas espaciales del barrio Suárez Mujica. Incentivará la instalación en el barrio de pequeñas oficinas de profesionales o emprendedores, que restauran las casas sin alterar la fisonomía del barrio en un sano proceso de reciclaje de las edificaciones originales.
La objeción levantada por los opositores a la declaratoria de zona típica, argumentando que los inmuebles pierden su valor carece de todo fundamento. Se trata de cómplices de las grandes inmobiliarias interesadas en impulsar el modelo aplicado en Estación Central, ofreciendo precios especulativos por la adquisición de 3 o 4 viviendas, a fin de levantar una torre sin consideración a los impactos ambientales catastróficos generados por dicha intervención.
Igualmente mal intencionada es la objeción que los vecinos no podrán ejecutar obra alguna de mantenimiento, sin la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales. La declaratoria de Zona Típica se complementa con la elaboración de un protocolo que regula las intervenciones a efectuarse en los inmuebles, documento que se elabora en conjunto con las Juntas de Vecinos del sector y que no representa diferencia alguna con los permisos de Obra Menor solicitados a las Direcciones de Obras Municipales.
Debemos admitir que dada la ausencia o debilidad de los Instrumentos de Planificación Territorial, el Consejo de Monumentos Nacionales se ha constituido en la única entidad defensora de los intereses del ciudadano común, frente a la acción depredadora de los grandes intereses inmobiliarios que socavan cada día el derecho a la ciudad que nos asiste a cada uno de los residentes en las áreas urbanas de Chile.
Por Claudio Galeno-Ibaceta sobre la interacción del arte con la arquitectura, desde Antofagasta y el Norte Grande de Chile. By Claudio Galeno-Ibaceta about the interaction between art and architecture, from Antofagasta and the Large North of Chile.
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2.2.18
Arquitecto Miguel Lawner analiza declaratoria de Barrio Suárez Mujica como Zona Típica
14.11.17
International Meeting Modern Heritage and Best Practices / Encuentro Internacional Patrimonio Moderno y Buenas Prácticas, Santiago de Chile, 21-24 marzo 2018
International Meeting Modern Heritage and Best Practices: Sustainability, Conservation, Management and Architectural Design
Encuentro Internacional Patrimonio Moderno y Buenas Prácticas: Sustentabilidad, Conservación, Gestión, y Proyecto
Chile, 21-24 Marzo, 2018

Docomomo Chile, Docomomo International y la Facultad de Arquitectura Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, promueven la realización de un encuentro en torno a las buenas prácticas sobre el patrimonio moderno.
La idea de buenas prácticas sobre el patrimonio moderno, refiere al conjunto de procedimientos, guías, orientaciones éticas, principios y marcos de acción que –reconocidos a través de casos ejemplares- pueden configurar el más apto, prudente y eficiente curso de acción para la sustentabilidad, la conservación, la mejor gestión y el buen diseño de la relación entre patrimonio y nueva arquitectura.
La preservación de la arquitectura del siglo XX, en todos sus niveles, tanto en el de los edificios y conjuntos, como en el urbano y del paisaje, cambia y se expande, reconociendo cada vez más complejidad, moviendo sus límites más allá de cualquier ortodoxia que pueda establecerse definitivamente. En un panorama cada vez más diverso, se hace necesario el reconocimiento del valor de los casos como ejemplos que pueden orientar las acciones de conservación y re-uso y enfrentar los desafíos que las situaciones diversas proponen.
¿Como será conservado y gestionado el patrimonio moderno? ¿Cuáles son las buenas prácticas que se pueden promover en ese campo? ¿Cuáles pueden constituir un manejo sustentable del patrimonio? ¿Cuáles pueden ser las estrategias de sustentabilidad del patrimonio? ¿Qué rol le cabe a la comunidad y la ciudadanía en esas prácticas de conservación y gestión? ¿Cuál el rol de los expertos? ¿Cuál el rol de los organismos públicos y de las agencias de financiamiento? ¿Cuáles prácticas merecen ser promovidas? ¿Qué rol cabe a las posibles intervenciones de nueva arquitectura que adecúen el patrimonio a exigencias actuales? Estas son algunas de las preguntas que este Encuentro Internacional pretende instalar en la agenda pública.
El encuentro se propone debatir y conceptualizar acerca de las buenas prácticas sobre el patrimonio moderno, en los campos de la sustentabilidad, la gestión, la gestión y la relación con la nueva arquitectura. El encuentro se ofrece como un marco para posibilitar la interacción entre los expertos internacionales y nacionales con los gestores patrimoniales y la comunidad.
Asimismo, se propone posicionar la consideración del patrimonio moderno en la ciudadanía, en las políticas públicas y en el desarrollo de la arquitectura, a través de una serie de actividades que pongan en contexto nacional e internacional la relevancia del patrimonio local y de las experiencias que se están llevando a cabo, así como de las posibilidades de conservación, gestión y proyecto en el marco de la sustentabilidad.
El encuentro aspira a la presentación de una serie amplia de casos y propuestas que puedan configurar buenas prácticas integrando temas como:
- Participación social, sostenibilidad económica, eficiencia energética tecnologías innovadoras, guías estándares y requerimientos de adaptación.
- Conservación, materialidad, integridad, soluciones técnicas, valores agregados, metodologías analíticas, casos paradigmáticos
- Gestión, políticas públicas, condiciones legales y regulaciones, educación, interés público, reconocimiento público, activismo, casos ejemplares.
- Proyecto y diseño arquitectónico, adaptación, transformaciones espaciales y funcionales, métodos y herramientas de diseño, estrategias hibridas, intervenciones paradigmáticas.
Algunas fechas relevantes:
Recepción de resúmenes hasta el 8 de diciembre de 2017
Notificación de aceptación el 5 de enero de 2018
Registro adelantado hasta el 31 de enero de 2017
Registro normal hasta el 10 de marzo de 2018
Encuentro desde el 21 al 24 de marzo de 2018
Mayor información en web site Docomomo Best Practices
Encuentro Internacional Patrimonio Moderno y Buenas Prácticas: Sustentabilidad, Conservación, Gestión, y Proyecto
Chile, 21-24 Marzo, 2018

Docomomo Chile, Docomomo International y la Facultad de Arquitectura Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, promueven la realización de un encuentro en torno a las buenas prácticas sobre el patrimonio moderno.
La idea de buenas prácticas sobre el patrimonio moderno, refiere al conjunto de procedimientos, guías, orientaciones éticas, principios y marcos de acción que –reconocidos a través de casos ejemplares- pueden configurar el más apto, prudente y eficiente curso de acción para la sustentabilidad, la conservación, la mejor gestión y el buen diseño de la relación entre patrimonio y nueva arquitectura.
La preservación de la arquitectura del siglo XX, en todos sus niveles, tanto en el de los edificios y conjuntos, como en el urbano y del paisaje, cambia y se expande, reconociendo cada vez más complejidad, moviendo sus límites más allá de cualquier ortodoxia que pueda establecerse definitivamente. En un panorama cada vez más diverso, se hace necesario el reconocimiento del valor de los casos como ejemplos que pueden orientar las acciones de conservación y re-uso y enfrentar los desafíos que las situaciones diversas proponen.
¿Como será conservado y gestionado el patrimonio moderno? ¿Cuáles son las buenas prácticas que se pueden promover en ese campo? ¿Cuáles pueden constituir un manejo sustentable del patrimonio? ¿Cuáles pueden ser las estrategias de sustentabilidad del patrimonio? ¿Qué rol le cabe a la comunidad y la ciudadanía en esas prácticas de conservación y gestión? ¿Cuál el rol de los expertos? ¿Cuál el rol de los organismos públicos y de las agencias de financiamiento? ¿Cuáles prácticas merecen ser promovidas? ¿Qué rol cabe a las posibles intervenciones de nueva arquitectura que adecúen el patrimonio a exigencias actuales? Estas son algunas de las preguntas que este Encuentro Internacional pretende instalar en la agenda pública.
El encuentro se propone debatir y conceptualizar acerca de las buenas prácticas sobre el patrimonio moderno, en los campos de la sustentabilidad, la gestión, la gestión y la relación con la nueva arquitectura. El encuentro se ofrece como un marco para posibilitar la interacción entre los expertos internacionales y nacionales con los gestores patrimoniales y la comunidad.
Asimismo, se propone posicionar la consideración del patrimonio moderno en la ciudadanía, en las políticas públicas y en el desarrollo de la arquitectura, a través de una serie de actividades que pongan en contexto nacional e internacional la relevancia del patrimonio local y de las experiencias que se están llevando a cabo, así como de las posibilidades de conservación, gestión y proyecto en el marco de la sustentabilidad.
El encuentro aspira a la presentación de una serie amplia de casos y propuestas que puedan configurar buenas prácticas integrando temas como:
- Participación social, sostenibilidad económica, eficiencia energética tecnologías innovadoras, guías estándares y requerimientos de adaptación.
- Conservación, materialidad, integridad, soluciones técnicas, valores agregados, metodologías analíticas, casos paradigmáticos
- Gestión, políticas públicas, condiciones legales y regulaciones, educación, interés público, reconocimiento público, activismo, casos ejemplares.
- Proyecto y diseño arquitectónico, adaptación, transformaciones espaciales y funcionales, métodos y herramientas de diseño, estrategias hibridas, intervenciones paradigmáticas.
Algunas fechas relevantes:
Recepción de resúmenes hasta el 8 de diciembre de 2017
Notificación de aceptación el 5 de enero de 2018
Registro adelantado hasta el 31 de enero de 2017
Registro normal hasta el 10 de marzo de 2018
Encuentro desde el 21 al 24 de marzo de 2018
Mayor información en web site Docomomo Best Practices
20.6.15
Invitan a recorrer el patrimonio local a través de la fotografía. La Estrella de Antofagasta.
19.6.15
El otro patrimonio. Por Jorge Muñoz

© Foto Pamela Canales Navarrete.
El otro patrimonio. Por Jorge Muñoz
En la semana del Patrimonio en Antofagasta se realizaron paseos por las calles de la ciudad, los cuales tuvieron como objetivo conocer edificios, construcciones y ambiciosos proyectos habitacionales que desde el siglo XIX hasta finales de los setenta forman parte de la acelerada historia arquitectónica antofagastina, materia olvidada por la retina de sus habitantes más jóvenes y de los que van y vienen, perdiéndose en la idea de que lo patrimonial sólo son las céntricas casonas antiguas pertenecientes al periodo salitrero, ignorando que colosos levantados en los cerros hace cercanos cincuenta años son una parte poderosa del patrimonio, de la arquitectura de la ciudad y del norte chileno.
En el centro de la población Gran Vía, ubicada al sur de Antofagasta, está la plaza Luis Silva Lezaeta, conocida por la mayoría de la gente del barrio como “Las Vegas”. Ahí estaba Claudio Galeno, un prestigioso académico y arquitecto de la UCN, parado en el medio de un grupo de interesados que acudían a la ruta patrimonial guiada por él, donde examinarían a fondo la historia y los estilos presentes en la Gran vía, pero principalmente las inquietudes que tuvieron los arquitectos que le dieron vida a sus sueños más modernistas y visionarios en la ausencia hostil del desierto costero.
Galeno, habló de los departamentos que rodean la plaza Las Vegas, llamados también “El Curvito”, en alusión al coloso complejo de departamentos el Curvo, emplazados como telón de fondo de toda la población y su plaza. Comentó que pertenecen al periodo de proyección moderna y empuje progresista que tuvo Antofagasta desde la década del 50 y 60, donde se buscaba una nueva arquitectura, que materializara el desarrollo en una ciudad de reconocida modernidad e idealizada con un futuro perfecto.
Además, mientras Claudio apuntando a los departamentos, relató a sus oyentes acerca del patrón que tomaron los arquitectos locales a la hora de construir el nuevo Antofagasta del sur, el que venía de la mano del pensamiento de uno de los teóricos de arquitectura moderna más grande del último siglo, el suizo nacionalizado francés, Le Corbusier. El arquitecto en sus ensayos plantea el concepto de “Machina à habiter” en español “Maquina para habitar”, el cual proponía que la belleza de las construcciones se basara en el racionalismo, es decir en la practicidad y funcionalidad, convencido de que el avance de la industrialización puede ser el vehículo para satisfacer gran parte de las necesidades del hombre moderno.
Para el guía de la ruta patrimonial, los pensamientos de Le Corbusier fueron plasmados en los planos del arquitecto nacional Ricardo Pulgar, responsable del diseño y edificación de la Gran Vía en 1955, El Curvo y la Torre Pérez Zujovic o “Torre Coca-Cola”, todos emblemas de una corriente que venía desde las ciudades más industrializadas de Europa, con formas como el monobloque, departamentos Unité d'Habitation -Unidad de habitación en castellano- y las terrazas habitables, elementos residentes en la filosofía de belleza funcional perteneciente al filósofo y arquitecto suizo-francés y que se pueden observar fácilmente en estructuras como El Caliche y el Hospital Regional de Antofagasta.
El recorrido que realizaba Claudio Galeno avanzaba entre las calles del barrio y las explicaciones acerca de la trascendencia que tuvo Ricardo Pulgar a la hora de darle forma al lado sur de la ciudad. El complejo habitacional de cuatro bloques departamentales ubicado entre las calles Augusto D´halmar y Gabriela Mistral, justo detrás del Curvito, era otro punto donde el guía se detenía para señalar una premisa importante en la época de proyección modernista en Antofagasta, que era mostrar la fortaleza del hombre frente al terreno, por esa razón, el diseño y posterior construcción de estos bloques departamentales de seis pisos se realizaron acoplándose a las pendientes rocosas que caracterizan a la superficie de una cordillera de la costa virgen.
Otro aspecto importante que Galeno no pasaba por alto cuando le hablaba a los participantes de la ruta patrimonial acerca del brutalismo o la Escuela Bauhaus, presentes en los diseños lineales de Pulgar, era el contexto histórico en el cual se elevaron obras como estas u otras tan significativas como el Curvo, donde el eje principal son la importancia de la vivienda social y el fomento de espacios comunitarios y de encuentro que proporcionó el gobierno socialista .Estos espacios hoy son registros mudos de épocas e ideales pasados, permaneciendo grafiteados y mal utilizados por las nuevas generaciones que pernoctan en los deteriorados departamentos.
Para terminar el recorrido por el patrimonio arquitectónico de la Gran Vía, Galeno y los asistentes contemplaron desde su planta baja a la torre Edmundo Pérez Zujovic, coronación de fuerte influencia “Machina à habiter” para el ambicioso proyecto de modernización que Ricardo Pulgar soñó en 1955 para la ciudad. El edificio de 24 pisos ubicado cerca del final de Avenida Argentina, comenzó a construirse en 1972 y se terminó pocos años antes de la llegada de los ochenta. La “Torre Coca-Cola”, que ostentó alguna vez el registro del edificio más alto de Chile y dueño del paisaje más elevado del lado sur de Antofagasta, hoy se pierde junto con sus hermanos como una vieja postal en la sombra abrumadora de los departamentos formato “Almagro”, que crecen como maleza en una ciudad que desde sus inicios no deja de tener como norte la modernización.
PS: La ruta y visita fue co-diseñada y co-organizada con Pablo López (Vhau)
3.2.14
Claudio Galeno: sobre el X Docomomo Brasil y el patrimonio del norte de Chile. Revista Espacio Hogar de El Mercurio de Antofagasta, enero 2014

Claudio Galeno, jefe de carrera de la la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte.
Tras su participación en octubre de 2013 en el X Seminario Docomomo (ONG de Documentación y Conservación de edificios, sitios y barrios del Movimiento Moderno), en Brasil, titulado "Arquitectura Moderna e Internacional: Conexiones Brutalistas (1955-1975)", Claudia Galeno lbaceta, Doctor en Teoría e Historia de la Arquitectura, accedió a entregar sus impresiones sobre el encuentro y sus visiones sobre el rescate del patrimonio arquitectónico local.
1. ¿Cuál fue la mayor sorpresa tras su ponencia "Arica, Junta de Adelanto y las convergencias del brutalismo", en el X Seminario Docomomo en Brasil?
Cuando mostré algunos edificios de Arica, quedaron sorprendidos con la variedad y amplitud de obras dentro del periodo moderno, de una ciudad que es relativamente pequeña, si uno la compara con las de Brasil. Obras de interés y obras de arquitectos importantes. Uno está acostumbrado a ver las ciudades nortinas con esta arquitectura y la verdad es que, en el contexto de lo que significa la modernidad, concentran una gran variedad de obras de calidad.
2 . ¿Existe alguna relación entre la arquitectura contemporánea y la desarrollada en lo que se ha denominado el modernismo en la zona norte del país?
Sí, es cierto que la arquitectura contemporánea chilena se ve muy influenciada por lo que se hizo en los años modernos. De hecho hay arquitectos importantes, como Mathias Klotz, que le dan una continuidad al proceso de la modernidad y que quedó interrumpido en el proceso de la dictadura.
Pero me gustaría hacer una diferencia, ya que el brutalismo, en sí, corresponde al periodo de los años modernos, que es del 1955 hasta el 1975, porque fue entonces cuando hubo debates, publicaciones en revistas y teóricos que hablaron del tema. Hay varios libros publicados sobre el tema, de Reyner Banham y, también, de Alisan y Peter Smithson, por nombrar algunos.
3- Pasando a otro plano, ¿qué opinión le merece la carencia de acciones de conservación de edificios patrimoniales?
Antofagasta es una ciudad compleja porque es una ciudad joven que está creciendo a pasos agigantados. Existieron algunas iniciativas de preservación como el edificio de Correos, el antiguo Hotel Belmont (actual Centro Cultural Estación Antofagasta), el mismo barrio histórico e incluso hay una serie de edificios importantes, de distintas épocas, que se han mantenido.
Pero considero que hay muy pocos edificios declarados monumentos históricos. Son casi los mismos que había antes de los años ochenta. Últimamente se han declarado muy pocos y creo que hace falta un rigor mayor en torno a incluir a más edificios. La ciudad se merece que vayan quedando algunas de esas viejas casonas, a pesar de que se rodee de edificios, pero que se mantengan algunas de estas "huellas de la memoria".
4- ¿Cómo se puede concientizar a la población sobre la importancia del cuidado y conservación de nuestros edificios históricos?
Son procesos lentos. Hay que hacer bastante difusión. Tenemos mucha responsabilidad los investigadores, de estar enseñando lo que estamos haciendo, porque solamente de esa forma la gente se va concientizando. A mí me sorprende que, cuando volví de estudiar en 2002, mucha gente no tenía idea, pero hoy me encuentro con gente que me habla sobre arquitectura moderna, sobre los colectivos de la Caja de Seguro Obrero, etc. Todo el mundo sabe sobre la historia de los colectivos y hay una especie de concientización general, de saber quiénes son los arquitectos. A la gente le gusta y se va instruyendo al respecto, pero necesita información. Como siempre he dicho "no se puede querer aquello que no se conoce", o sea, que recién mediante la difusión y el conocimiento de las historias de esos edificios va a existir una especie de pertenencia de ese patrimonio.

Ver la versión completa de la revista en ISSUU.
12.11.11
Alertan por desprotección de patrimonio arquitectónico nacional construido en el siglo pasado

Vía La Segunda.
Entre las obras más emblemáticas están la Escuela de Derecho de la “U”, la Escuela Militar y el edificio “barco”, que podrían ser intervenidos sin que la autoridad pudiera hacer algo. El Consejo de Monumentos Nacionales prepara una lista para protegerlos por ley.
por: Martín Romero, La Segunda
martes, 08 de noviembre de 2011
Son obras que integran el patrimonio arquitectónico nacional, construcciones emblemáticas pertenecientes al movimiento modernista chileno, es decir aquellas que se levantaron después de la década del ’30 y hasta fines del siglo XX; ligados a próceres de la arquitectura chilena como Emile Duhart, Sergio Larraín García Moreno, Juan Martínez Gutiérrez o Fernando Castillo Velasco.
Sin embargo, se encuentran desprotegidas por la institucionalidad cultural del país. Es decir, podrían ser intervenidas por sus ocupantes o dueños sin que nadie pueda oponerse.
Así lo reconoce el secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales —CMN—, Emilio de la Cerda , para quien la desprotección en que se encuentran estas obras se debe a que “seguimos viendo el patrimonio de manera historicista, asociándolo a ciertas nociones coloniales”.
La lista impresiona y configura una auténtica ruta que se extiende por todo Santiago: la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile; la Escuela Militar; las Torres de Tajamar; el barrio Lastarria; la Villa Portales; la Usach; la Villa Olímpica; el Edificio Barco frente al cerro Santa Lucía, y el Oberpaur (el primero de carácter comercial de Santiago ubicado en la esquina de Huérfanos con Estado).
Pero el conteo no sólo se centra en la capital. También está, la Escuela Naval en Playa Ancha, el edificio Copelec en Chillán o el Instituto de Biología Marina de la Universidad de Chile en Viña del Mar.
“Se puede generar un tremendo daño”
De la Cerda da un dato que no deja de ser revelador. De los más de 1.000 monumentos históricos que existen en el país, sólo 6 corresponden a arquitectura moderna, entre ellos el Templo Votivo de Maipú y el Monasterio de Los Benedictinos en Las Condes.
Y es que la mayoría de las declaratorias están ligadas a las iglesias coloniales; vestigios españoles; la arquitectura neoclásica (barrio París-Londres por ejemplo); los pueblos típicos de la zona central o al patrimonio industrial (como las salitreras).
“Estimamos que más o menos unos 80 años de historia chilena están siendo invisibilizados por una especie de dureza cultural en base de lo que hoy entendemos como patrimonio. Por esto ha llegado el momento, incluso a nivel de Estado, de reconocer que esos bienes de patrimonio moderno desde el año 30 hasta ahora sí son parte del patrimonio nacional y es una deuda que claramente hay que saldar”, explica.
Por esto es que el CMN iniciará un trabajo con Docomomo Chile —parte de una organización internacional con sede en Holanda que protege la arquitectura del movimiento moderno— para armar un “listado corto” de obras más representativas a incluir dentro de listado de Monumentos Nacionales protegidos por ley.
De la Cerda explica que este trabajo no se trata de un “juego numérico” para incluir obras de un determinado movimiento cultural, sino que es “abrir el campo cultural y conceptual de lo que el país entiende como parte de su patrimonio. Es decir, que se deje de ligar el patrimonio a una visión basada al siglo XIX o a un período que te resulta ajeno”.
Y advierte que hay que actuar rápido ya que si bien la mayoría de estas construcciones están al amparo de grandes instituciones, “la necesidad de ampliarse, cambiar programas o incorporar tecnologías nuevas genera cambios que a veces se hacen de maneras no muy conscientes del bien sobre el que se está trabajando y eso puede generar un tremendo daño, que hay que evitar”.
29.4.11
Unidad Vecinal Villa Portales. Arquitectura, Identidad y Patrimonio 1955 – 2010’. De Rosanna Forray, Francisca Márquez y Camila Sepúlveda.

Fue presentado el jueves 28 de abril en el Auditorio FADEU el libro ‘Unidad Vecinal Villa Portales. Arquitectura, Identidad y Patrimonio 1955 – 2010’. De Rosanna Forray, Francisca Márquez y Camila Sepúlveda.
En la presentación se contó con la presencia de los arquitectos Carlos García Huidobro, Héctor Valdés y Fernando Castillo Velasco.
El libro ya había sido presentado anteriormente el 11 de enero de 2011.
A seguir la nota de esa presentación vía la página del Colegio de Arquitectos de Chile:

Presentación libro “Unidad Vecinal Portales. Arquitectura, identidad y patrimonio, 1955-2010” – 11 enero 2011
Se trata del libro “Unidad Vecinal Portales. Arquitectura, identidad y patrimonio, 1955-2010”, documento que forma parte de la cartera de proyectos que ejecuta la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región Metropolitana a través de la Línea de Desarrollo de Barrios.
El texto reconstruye la historia oficial del proyecto y su realización, a partir del diálogo de diversas voces que dan cuenta de la experiencia cotidiana de los vecinos de Villa Portales. Así, con los últimos 50 años de la historia de nuestro país como telón de fondo, el documento se organiza en cuatro partes que abordan desde los “Tiempos fundacionales” hasta los “Tiempos de identidades imaginadas”, que da cuenta de los proyectos de intervención social y arquitectónica que se llevan a cabo en la Villa Portales como parte del Programa de Recuperación de Barrios del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Marisol Rojas, Seremi Metropolitana de Vivienda y Urbanismo, destaca que “este libro nos invita a abrir nuestra mirada a dialogar con nuestra historia, conociendo las expectativas y los deseos de los habitantes de nuestra ciudad, y en ese nuevo escenario, entender que la vocación del Estado moderno es hacer más integradora y participativa la política barrial”.
“La publicación de este libro se inscribe en el contexto de una serie de publicaciones similares que hemos desarrollado en conjunto con distintos barrios de Santiago, en los que los propios vecinos cuentan sus experiencias. Esa es nuestra apuesta: conversar sobre los sueños que nos motivan a mejorar nuestro entorno”, señala la arquitecta.
Un proyecto emblemático
Villa Portales es un sector emblemático para la arquitectura y el urbanismo moderno en Chile. El modernismo apela a la racionalidad, la eficacia, el funcionalismo, la planificación, la automatización y el maquinismo en la concepción urbanística y arquitectónica de las unidades vecinales de la posguerra. Manifiesto al que Le Corbusier dio forma en su “Carta de Atenas“, de 1943.
Para los modernistas, este paradigma debía producir el nuevo espacio del hombre moderno, la “unidad vecinal”, según el urbanista inglés Ebenezer Howard, era un modelo de habitar que combinaba las ventajas del campo con las oportunidades de la ciudad, es decir, una zona residencial autosuficiente delimitada por unas calles principales con locales comerciales en las intersecciones, y un espacio abierto o parque de uso colectivo. Los residentes debían poder llegar a pie a los equipamientos, el comercio y los servicios, con no más de 800 metros de distancia salvables a pie por sendas peatonales, separadas de las vías para el tránsito de vehículos.
En los años 50, Chile se encontraba en pleno proceso de modernización nacional. En 1954, cuando la Caja de Previsión de Empleados Particulares buscaba terrenos en donde construir viviendas para sus afiliados, la Universidad de Chile decidió transferir la propiedad que ocupaba la Facultad de Ciencias Veterinarias y Agronomía. Tras la compra del terreno, el 13 de abril de 1955, la Caja encargó el proyecto a tres sociedades constructoras de viviendas económicas Empart. Al año siguiente, se otorgó el permiso de edificación. En 1958, dichas sociedades empezaron a construir la primera etapa del proyecto. Dos de estas sociedades, constituidas por las empresas constructoras Valdivieso, Vergara y Cía. y Guillermo Ledermann, encargaron a la oficina de arquitectura Bresciani, Valdés, Castillo Velasco y Huidobro (BVCH), el estudio de un proyecto habitacional para los dos paños de terreno que estaban bajo su responsabilidad, luego se sumaría el terreno completo.
La propuesta que la oficina BVCH presentó a la Caja de Empleados Particulares era un oasis de experimentación arquitectónica, un laboratorio que daría origen a un paradigmático proyecto tanto para Chile como para el resto de América Latina.
Dignidad y perseverancia
La elaboración del texto contó con la participación de Rosanna Forray, Francisca Márquez y Camila Sepúlveda como autoras, a través de un convenio suscrito entre la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región Metropolitana y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica.
El texto –que será presentado el martes 11 de enero en la propia Villa Portales- fue prologado por el arquitecto Fernando Castillo Velasco, socio de la oficina a cargo de la edificación, quien sostiene que “el libro es la expresión espontánea y libre de centenares de vecinos que juzgan su lugar de vida como un espacio casi idílico para la convivencia, la solidaridad y la amistad. Ellos son un ejemplo de dignidad y perseverancia que los distingue de la sociedad en su conjunto”.
16.2.11
Parque Hotel en Nova Friburgo, la destrucción de la modernidad regionalista de Lucio Costa
© Archivo Claudio GalenoLas lluvias que causaron una destrucción sin precedentes en Brasil a mediados de enero del 2011, arrastraron en su camino también obras patrimoniales. Es el caso de la ciudad de Nova Friburgo, que fue una de las más afectadas, y entre las obras definitivamente destruidas estuvo el destacado Park Hotel proyectado por el arquitecto Lucio Costa y construida entre 1940 y 1944.
Esa obra promovió una orientación regionalista para a arquitectura. Aunque sabemos que en Brasil, la modernidad adquirió un matiz propio y se volvió acalorada, "moderno y brasileiro" decían sus promotores, esta obra del hotel de Costa ahondaba en temas nuevos, como por ejemplo la definición de una espacialidad moderna con materiales y recursos propios de su contexto y no la internacionalización del hormigón y acero. Justamente esta materialidad regionalista con escasa mantención finalmente sucumbió a las lluvias torrenciales y los aludes de barro de enero.
© Archivo Claudio GalenoA continuación traduzco la parte final del escrito, "À deriva do tempo" en Itaú Cultural escrito por Mariana Lacerda(en el link pueden leerlo completo en portugués) que explica el proceso de abandono progresivo del Hotel previo a la destrucción de enero de 2011.
"Muy rápidamente, el Park Hotel se convirtió en algo más que detenerse. Se volvió un rincón para que los fluminenses pudiesen pasar feriados y fines de semana. También fue muy solicitado por los recién casados, en particular por la misma María Elisa Costa. Recibió personalidades políticas y artísticas: Carlos Manga, Di Cavalcanti, Arthur Moreira Lima, Paulo Ronai. Todo ellos algún día se hospedaron en el hotel, que se insertaba en uno de los circuitos turísticos más encantadores de Río de Janeiro: la Sierra Fluminense, que incluye, además de Friburgo, la ciudad de Teresópolis y Petrópolis.
Después del primer concesionario, el suizo Edmond Chevret, el Park Hotel quedó a cargo del italiano Giovanni Facchetti, cuya administración se prolongó hasta la década de 1960. Desde 1963, Irene Peterdi, de origen húngaro, se hizo cargo del hotel. "Se trajo consigo la gastronomía del país de nacimiento, que compuso con una cocina convencional que agradaba a todos los gustos. Además de un pastel tan bueno como el de Viena", dice María Elena. En ese momento, el Park Hotel recibia huespedes no sólo de Río, sino también de Brasilia, Vitoria, Belo Horizonte y toda la Región Sureste.
Doña Irene estaba en el mando del Park Hotel hasta 1999. En ese momento, el turismo en Friburgo ya no estaba en primer lugar en Río de Janeiro. El hotel, que hasta entonces se mantenñia gracias a la cocina de la concesionaria, tuvo su primer gran golpe cuando ella renunció a la administración. César Guinle murió en 1989. Sin él, que siempre había apoyado el mantenimiento del hotel, y sin la cocina de doña Irene, lo que siguió fueron frustrados intentos de mantener funcionando el establecimiento.
En 2002, la pareja Nivea y Stefan Schmidt arrendaron el hotel e incluso dieron un pequeño respiro al lugar. Pero los dos funcionaban salvando los problemas de infraestructura, especialmente la precaria situación de la cubierta. En 2003, María Elisa Costa asumió la presidencia del Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico (Iphan) y, una vez allí, pudo luchar para tener destinar recursos para la recuperación de la propiedad, que, con el Parque Guinle fueron declarados patrimonio histórico.
Pero en la historia no es inusual que se hagan curvas torcidas. Incluso con la hija de uno de los más grandes arquitectos Brasil defendiendo con uñas y dientes el legado de su padre (dejado para el país), el dinero para restaurar el hotel demoro en ser liberado, siempre atrapado en la burocracia gubernamental. Cuando se liberan los fondos destinados únicamente para la recuperación de la cubierta a finales de 2003, la pareja Nivea y Stefan habían perdido el entusiasmo. El Park Hotel cerró sus puertas. Ese año las lluvias fueron fuertes. El techo fue reemplazado bajo el agua, que maltrataba a la escalera del piso y de madera, los muebles diseñados por Costa y todo lo que estaba por debajo del techo.
Ahora, los herederos de César Guinle luchan para obtener recursos para la recuperación del Park Hotel, que requiere la restauración de la cubierta, quitar termitas, la renovación de los sistemas eléctricos e hidráulicos, la revisión de la estructura, la restauración de suelos de madera, marcos de ventanas, ventanas y techo. En un segundo paso, la restauración implica la formación de los jóvenes a Friburgo con la supervisión del diseñador Arnold Danemberg, para dar nueva vida a los muebles diseñados por Costa. Junto con el proyecto de recuperación, se estudia un nuevo uso de la propiedad, como una escuela de cocina o incluso un lugar para oficinas de arquitectura.
Estas son las ideas para el futuro. Pero recordar el pasado de este hotel es como ver una retrospectiva de la arquitectura moderna brasileña. Pues el proyecto que tocó mucho el corazón de Lucio Costa continúa deleitando a los estudiantes de arquitectura y todos aquellos que, a menudo procedentes de lugares distantes, visitan el lugar."
16.10.10
La memoria de la arquitectura modernista del Estadio Carlos Dittborn de Arica
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"La Junta de Adelanto de Arica y la Comisión Coordinadora del Gobierno hicieron el milagro ariqueño", decía en mayo de 1962 un artículo de la relevante revista chilena En Viaje publicada por Ferrocarriles del Estado.
Chile había logrado ser designado como Sede del Campeonato Mundial de Fútbol, en 1956, designando un Comité Ejecutivo del Campeonato, lo que empezó a consolidarse al dictarse "una ley especial que concedía fondos para la construcción o ampliación de los estadios que serían necesarios para el mejor desarrollo del campeonato", fondos que se empezaron a reunir desde enero de 1957, mientras que la Dirección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas inició los estudios y proyectos. El plan inicial de sedes para el Mundial no incluía el Norte Grande de Chile, sino que la preselección incluía Santiago, Viña del Mar, Concepción, La Serena, Rancagua, Talca y Temuco.
Sin embargo, para el mundial de fútbol de ese año, que se realizaría en Chile, Antofagasta y Arica pretendían ser sedes regionales del campeonato que se celebró en Chile. Mientras en Antofagasta el proyecto fue un proyecto de la oficina de Mario Recordón, con los arquitectos A. Gomez y L. Lira, desarrollado a partir de 1959, el proyecto para Arica se inició en 1957, encargado a la destacada oficina chilena Bresciani Valdés Castillo Huidobro (BVCH) por la Sociedad Modernizadora de Arica (que al año siguiente se consolidó como la Junta de Adelanto de Arica).
"Cuando Chile solicitó la sede del Campeonato Mundial, Arica virtualmente no era tomada en cuenta para ser subsede. Sin estadio, con una población muy reducida, y son haber efectuado grandes espectáculos deportivos, muy pocos soñaban siquiera con 7 encuentros del campeonato del mundo. Recién cuando en 1960 los sismos destruyeron gran parte del sur del país, surgió la posibilidad efectiva.
El estadio de Antofagasta emplazado en los terrenos del Club Hípico, se diseñó para albergar entre 25000 a 28000 personas, y quedó muy bien resuelto, integrando la característica pendiente topográfica de la ciudad, pero sus obras no estuvieron finalizadas para el evento, inaugurándose recién en 1964.
Por otro lado, el estadio Carlos Dittborn de Arica para 25000 personas, acogió con orgullo una serie de partidos de fútbol, siendo una de las únicas tres ciudades que acogieron partidos además de Santiago. La oficina de arquitectura BVCH tiene además varias otras obras significativas en Arica, entre las cuales está la Población Chinchorro y el Casino. Los arquitectos, para el Estadio, crearon un diseño de gran singularidad, con una obra que a pesar de su gran capacidad, es amable en cuanto a dimensiones en el paisaje. Además configura un entorno de vías elevadas laterales, definiendo una experiencia espacial de fuerte connotación brutalista, acentuada por sus estructuras diagonales y la repetición invertida de la textura de las graderías convertidas en fachada.
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Así la designación de Arica como sede, se debió al hecho de concretar las instalaciones necesarias, que incluían camarines apropiados y dos canchas de entrenamiento. Uno de los principales problemas con que se enfrentaron los ariqueños fue el pasto ya que los terrenos eran salitrosos, lo que hace muy dificil el cultivo de especies vegetales. El tema se solucionó mediante el uso de una semilla especial traída de Alemania y el lavado de la tierra, por recomendación de agrónomos. Así se obtuvo un césped apropiado tanto en el estadio como en las canchas de entrenamiento.
Pero, teniendo el espacio y la arquitectura para el espectáculo, otro aspecto relevante constituía albergar tanto a jugadores como a los espectadores que llegarían a apreciar los partidos. Afortunadamente gracias al afán modernizador de Arica, para el evento la ciudad contaba con una infraestructura moderna. De esa forma los equipos de Uruguay, Colombia, Unión Sovietica y Yugoslavia, se alojaron en los hoteles El Paso (HONSA), El Morro, Valle de Azapa y la Hostería de Arica (HONSA), este último un proyecto, posiblemente del arquitecto Martín Lira, quien también construyó un edificio de viviendas para la Caja de Periodistas en el centro de la ciudad. Los turistas ocuparían los otros hoteles y casas particulares que se ofrecerían como alternativa de hospedaje.
El tercer aspecto de fundamental relevancia constituyó las radiocomunicaciones, resueltas en este caso gracias a la ayuda de la Corporación de Fomento (CORFO). Mediante los trabajos que se realizaron, en 1962, se contaba con la capacidad para que varias emisoras pudieran transmitir simultánamente, y se habían mejora las comunicaciones con Santiago. A esta mejora tecnológica se sumó el traslado, mediante un avión militar a reacción, del registro fotográfico de los partidos hasta Santiago solo 4 horas después de terminado cada partido.
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"La ardua labor en Arica", para lograr ser sede, es un motivo más para resguardar la memoria de la modernidad promovida por la Junta de Adelanto, que no solo logró concretar un imaginario modernista de mucho interés, con arquitectos de remombre y arquitecturas adecuadas, sino que integró a su vida urbana la relevancia de un evento deportivo. La actitud progresista de Arica queda muy bien expresada en las palabras de Valentin Granatkin, vicepresidente de la FIFA y jefe de fútbol de la Unión Soviética, publicada en ese número especial para el campeonato mundial de la revista En Viaje:
"Cuando vi el desierto desde la ventanilla del avión, durante más de 2 horas, me sobrecogí y pensé que no podría ser cierto que en estos parajes se efectúen encuentros del campeonato mundial. Pero una vez en tierra comprobé lo que puede la labor del hombre, cuando se esfuerza por cumplir"
A pesar de la memoria modernista contenida en la magnífica obra ariqueña, el estadio se incluyó en un plan de remodelación de estadios a nivel nacional que debieran haber estado terminados para el Bicentenario, entre los cuales también estaba el de Antofagasta.
En Arica las obras se iniciaron este año 2010. El proyecto es una transformación radical por no decir aberrante de la singularidad estética moderna del diseño de BVCH. Totalmente recubierto de pieles, sin duda el estilo de publicitados estadios internacionales pero que destruye un patrimonio nacional que forma parte de la memoria reciente de Chile y del ímpetu de la Junta de Adelanto. Sin duda la memoria es frágil, y si bien estas remodelaciones fueron iniciativas del Gobierno, los mismo ariqueños, al apoyar proyectos de transformación tan agresivos, desconocen el legado de su contundente patrimonio modernista. Siempre pienso ¿porque siempre construimos sobre lo anterior? ¿Porque no hacer algo nuevo en otro sitio? ¿no se puede mejorar sin alterar o hacer tabula rasa? ¿tenemos una obsesión por lo nuevo?
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4.10.10
¿Demoler, el arte de no hacerse cargo? El desmantelamiento y demolición de la caseta ferroviaria de control de cambios de Valparaíso.
| De ARTE Y ARQUITECTURA (ART AND ARCHITECTURE) |
Via Plataforma Urbana
Escrito por Atilio Caosi Riveros*
El desmantelamiento y la demolición a medias de la caseta ferroviaria de control de cambios, de reconocido estilo Bauhaus de fines de los años treinta, perteneciente a la empresa Merval en Valparaíso frente al pasaje Ross, es un claro ejemplo del problema que reviste la disyuntiva de hacerse cargo de inmuebles de alto valor patrimonial, pero que se presenta en desuso, o no posee protección oficial, o bien carece de financiamiento para su mantenimiento y preservación en el tiempo.
Si bien existe una protección oficial para aquellos inmuebles de valor histórico, no es posible otorgar el grado de Monumento Nacional a absolutamente todas aquellas que sean de propiedad privada o estatal que enfrenten la desidia de sus propietarios, los cuales en cierto momento se le presenta la disyuntiva de demoler o hacerse cargo de sus activos de manera responsable.
Frente a esta problemática, pero considerando la situación que ha sufrido el país, tras unos de los sismos más grandes de la historia, pero siendo también una nación en vías de desarrollo, me pregunto ¿es justificado restar edificaciones, demoler y desvincularse definitivamente no solo de nuestra historia, sino de una capacidad instalada, de construcciones que no sólo son el legado de nuestros antepasados, sino de superficies que de una u otra forma pueden albergar una actividad económica, cultural, habitacional, o por último de bodegaje?
Este compromiso histórico presenta una problemática política y social mayor, ya que el país no se encuentra en condiciones de perder un edificio con el riesgo de generar un sitio eriazo o vacío por generaciones. Esto hace necesario de la urgente reconsideración de parte de empresarios, políticos y los propios ciudadanos, en materias de cuidado y apreciación del valor que estos bienes revisten.
Apelamos a una verdadera responsabilidad social, empresarial y política que se haga cargo de esa capacidad instalada. Que al no ser aprovechada, deprime sus entornos inmediatos y retrasa el desarrollo económico y cultural del país.
*ATILIO CAORSI RIVEROS
Arquitecto, se tituló en la Pontificia Universidad Católica de Chile, con un proyecto sobre la recuperación de espacios residuales en viviendas económicas de Valparaíso, que fue distinguido como el mejor proyecto de título de su promoción. Ha tenido a su cargo proyectos de rehabilitación de viviendas patrimoniales de dicha ciudad-puerto, además de ampliaciones, reparaciones y diseño de proyectos de obras nuevas en la región. Desde 2007 trabaja en el Consejo de Monumentos Nacionales, como Coordinador de la Comisión Asesora de Monumentos Nacionales de la Región de Valparaíso, debiendo en terreno apoyar la labor de supervisión y tuición de dichos bienes, incluido el Sitio del Patrimonio Mundial de Valparaíso. El Sr. Caorsi es además experto tasador de inmuebles y se ha especializado en Derecho Inmobiliario.
21.6.10
11th INTERNATIONAL DOCOMOMO CONFERENCE 2010, LIVING IN THE URBAN MODERNITY, MEXICO CITY 19-27 AUGUST 2010

During the first part of the 20th Century the city became the favored environment for Modern Architecture. The advancement of technology and the introduction of new materials that brought about a new form of expression were not the only triggers for transformation. Concerns of wellbeing such as hygiene, education, health and the right to work and recreation were also fundamental in shaping the new architectural design. As a response to these novel conditions, new architectural genres emerged within the framework of a diverse urban structure. The analysis of the elements that transformed the city and its architecture, evolve from this starting point, and the proposed program will include several sessions:
1. Modern Living
2. Civic and Social Infrastructure
3. The Modern City
4. Technology for a Modern Habitat
5. The University City
15.11.09
TOCOPILLA A DOS AÑOS DE SU TERREMOTO (14.11.2007-14.11.2009), respuestas a entrevista de Rodrigo Ramos.
© Archivo Claudio Galeno1. -¿Qué opinión te merece el proceso de demoliciones de edificios históricos en Tocopilla?
La demolición de los edificios: Municipalidad, Escuela Vocacional y Hospital, deben ser visto como un brutal agresión a la memoria de una de las ciudades con más historia de la región, fue fundada en 1843. La culpa no solo se debe a la prisa con que se prometen soluciones a la población por parte del Estado, sino también por una completa ignoracia nuestra del valor de ciudades como Tocopilla. Al final aqui volvemos a repetir el modelo de centralismo que detestamos, e ignoramos a asentamientos con muchisima tradición como Calama y Tocopilla. Recordemos que Antofagasta es la ciudad más joven de toda la región, el primer asentamiento data de 1866.
Los edificios que menciono, tienen valor en dos ámbitos, el hospital por ser uno de los primeros edificios radicalmente modernistas de la región, su proyecto es de 1937. En él se habían aplicado todos los avances científico arquitectónico conocidos para delinear una construcción racional y eficiente, lo que se conoce como una "máquina de curación". Los otros dos, Municipalidad 1931, y Escuela Vocacional, 1932, representan una voluntad de diseño de realizar una "arquitectura nacional" cuyos ornamentos muy simplificados que también lo incluyen en el art decó, eran de inspiración indígena o precolombina (puedes ver esto un poco más ampliado en mi blog, en el post http://cgaleno.blogspot.com/2009/07/edificio-consistorial-municipalidad-de.html). Este tema lo tiene muy claro Damir Galaz, de hecho él lo va a presentar en el 3er Seminario Docomomo Chile, la próxima semana en Valparaíso (http://cgaleno.blogspot.com/2009/11/3er-seminario-docomomo-chile-valparaiso.html).
De esa forma no hay políticas de conservación por parte del Estado, ni reacciones masivas de la comunidad frente al imaginario visual de su ciudad. Un punto importante es instruir a la comunidad. "No se puede querer lo que no se conoce".
2-¿Hasta que grado Richter estarían preparadas para resistir las construcciones en Antofagasta?
En Chile las normativas que exigen que las construcciones soporte los sismos datan de principios del siglo XX, la primera iniciativa es de 1906, a raíz del terremoto de Valparaíso, es cuando se difunde un reglamento italiano de construcción y reconstrucción (recordemos que Italia es igualmente sísmica), diseñado para Calabria que el año anterior había sido afectada también por un gran terremoto. Pero la primera ordenanza chilena es de 1928, hecha a propósito del terremoto de Talca, ley 4563, "estableciendo normas que evitaran la caída de edificios, la propagación de incendios y riesgos provocados por los terremotos". En 1939, esta se mejora y se impulsa con mayor rigor su aplicabilidad, debido al terremoto de Chillan.
En ese sentido las referencias para el calculo y diseño de los edificios, son Chillán con 7,8 grados Richter y Valdivia (1960), con 9,5 grados, el más intenso de la historia contemporánea de la humanidad. O sea que se supone que si se han seguido con rigor el diseño , el cálculo, y la calidad constructiva debiera aguantar, algo como lo de Valdivia, el problema ahí ya no es la arquitectura sino que el paisaje se transforma y a la naturaleza no podemos doblarle la mano.
3.-¿Qué características debe tener una construcción antisísmica?
Siempre se recomienda simetría y regularidad en la distribución de cargas, para evitar torsiones, y siempre pensando que la energía sísmica puede venir de forma vertical u horizontal. La actual Ordenanza de Urbanismo y Construcción, dice:
Artículo 5.4.5. En los cálculos de estabilidad de toda construcción se tomará en cuenta la acción sísmica de acuerdo a las normas oficiales y se establecerán las solicitaciones y fatigas que ella produce en sus diversos elementos. Estas solicitaciones, sumadas a las provenientes del peso propio y de la mitad de la sobrecarga más la mitad de la acción de la temperatura, no deben sobrepasar los límites admisibles oficiales para los diversos materiales que se establezcan en las normas. El cálculo de estabilidad de las construcciones y de sus fundaciones podrá hacerse considerándolas como un conjunto resistente.
6.7.09
EDIFICIO CONSISTORIAL (MUNICIPALIDAD) DE TOCOPILLA, 1931-2009, DEMOLICIÓN.
© AGRUPACION TOCOPILLA 100% PATRIMONIO
Sobre la importancia de cierta arquitectura tocopillana realizada entre 1930 y 1932, ha escrito el historiador Damir Galaz Fernández en su libro Tocopilla: entre la miseria y el apogeo (ver blog http://tocopillaysuhistoria.blogspot.com/). Dice Galaz: "En ese tiempo se presenta un fenómeno digno de destacar... la ciudad crece en medio de la crisis...". De esa forma, el auge arquitectónico incluye una serie de obras que corresponden a una experiencia de lo que podemos denominar como un art deco americano, o sea, el principio de una arquitectura modernista, pero que incluye pocas decoraciones geometrizadas, y que en este caso se pregunta por motivos ornamentales originados en los motivos indigenas y precolombinos, desde la cerámica hasta los tejidos, para conformar una arquitectura nacional. Según el arquitecto Max Aguirre (ver tesis doctoral: LA ARQUITECTURA MODERNA EN CHILE. El cambio de la arquitectura en la primera mitad del siglo XX. El rol de la organización gremial de los arquitectos (1907 - 1942) y el papel de las revistas de arquitectura (1913 - 1941)), ese panorama se configura a partir de una serie de publicaciones, donde cumple un rol fundamental la revista Arquitectura y Arte Decorativo publicada hasta 1931 y el libro “Dibujos Indígenas de Chile” del arquitecto Abel Gutiérrez, publicado en 1929.
Según Aguirre: "Ya en 1928 circuló en las revistas la idea de la modernidad asociada a la valoración del “arte primitivo” de culturas ajenas a la evolución del arte occidental."
En ese sentido la obra que marcó esa tendencia fue el Pabellón chileno en la Expo Sevilla de 1929, diseñado por Juan Martínez Gutierrez. No deja de ser sorprendente que en Tocopilla se hayan realizado obras impreganadas de tal espíritu, ya que no son comunes en el norte chileno, de hecho se podría decir que son las únicas en todo el norte de Chile. En ese grupo se situan (o situaban): el Edificio Consistorial, la Escuela Vocacional, el Club Croata, el Estadio Municipal. Con esto no le quiero restar valor a otras obras de ese periodo, sino valorar aquellas que son únicas, de vanguardia y son parte de la memoria de la sociedad tocopillana.
© AGRUPACION TOCOPILLA 100% PATRIMONIO
© AGRUPACION TOCOPILLA 100% PATRIMONIO
© AGRUPACION TOCOPILLA 100% PATRIMONIO
8.6.09
23.5.08
"Antofagasta, arquitectura patrimonial ecléctica y racionalista", viernes 30 de mayo, 18:00 horas, Biblioteca Municipal (Teatro Municipal).
Hubo cambios (corte de luz) durante la conferencia y esta fue trasladada al proximo viernes 30 a la misma hora y lugar.

A proposito del dia del patrimonio de Antofagasta. Uno de los descubrimientos más relevantes es que la modernidad que en Antofagasta tuvo una consolidación reconocida internacionalmente se potencia por que incorporó como ciudad industrial la presencia de arquitectura historicista producto de la reproductibilidad de los estilos. Una modernidad con los procesos naturales de desarrollo de la arquitectura racionalista pero con personajes especiales que le dieron un fuerte carácter a esta área desertica.
La imagen de portada es por supuesto para provocar, mostrando en espejo el edificio incendiado de la Intendencia de Antofagasta, diseñado por el italiano titulado arquitecto en Chile Leonello Bottacci Borgheresi, inaugurado alrededor de 1910 para los eventos del centenario de la República. El reverso es de 1958, diseñado por el premio nacional de arquitectura Edwin Weil, autor de numeroso edificios públicos en Chile.

A proposito del dia del patrimonio de Antofagasta. Uno de los descubrimientos más relevantes es que la modernidad que en Antofagasta tuvo una consolidación reconocida internacionalmente se potencia por que incorporó como ciudad industrial la presencia de arquitectura historicista producto de la reproductibilidad de los estilos. Una modernidad con los procesos naturales de desarrollo de la arquitectura racionalista pero con personajes especiales que le dieron un fuerte carácter a esta área desertica.
La imagen de portada es por supuesto para provocar, mostrando en espejo el edificio incendiado de la Intendencia de Antofagasta, diseñado por el italiano titulado arquitecto en Chile Leonello Bottacci Borgheresi, inaugurado alrededor de 1910 para los eventos del centenario de la República. El reverso es de 1958, diseñado por el premio nacional de arquitectura Edwin Weil, autor de numeroso edificios públicos en Chile.
14.8.07
DEMOLICIÓN GOBERNACIÓN MARÍTIMA DE IQUIQUE


Que terrible y equívoca son estas destrucciones y substituciones de estas nobles arquitecturas por una absurda arquitectura posmoderna (de pésima calidad) y que trata de convertir la ciudad en un parque temático, una escenografía chovinista del real patrimonio salitrero.
Gracias Mauricio Galeno y Rodrigo Fuentealba por informarme de estas ignorantes acciones sobre el patrimonio iquiqueño.
Para mayor información visiten el link de "Iquique Urbano" asociado al titulo de este post.
28.6.07
HOSPITAL REGIONAL DE ANTOFAGASTA, SOCIEDAD CONSTRUCTORA DE ESTABLECIMIENTOS HOSPITALARIOS
El Hospital Regional de Antofagsta, es una de las obras mas interesantes realizadas por el Departamento de Arquitectura del Servicio Nacional de Salud y la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales. Ambas entidades diseñaron un edificio que arquitectónicamente representa una forma de curación. Tiene una magnifica influencia de la arquitectura tropical brasileña, y a diferencia de otras obras hechas en Chile, es de una transparencia y ligereza que lo relaciona al clima especial de Antofagasta. El edificio fue inaugurado en 1966 como parte del centenario de la ciudad de Antofagasta.
Casa del Doctor Castro Toro, demolida el 19.05.2007 para no hacer nada?
La Casa del Dr. Gonzalo Castro Toro fue demolida el 19 de Mayo del 2007, uno puede tratar de entender que por razones del progreso inconciente del ciudad algunas obras emblemáticas de la arquitectura moderna de Antofagasta, como el chalet de Castro Toro, paguen el precio máximo y sean demolidas en un cierre de ojos, casi como si hubiesen sido abducidas, pero ha pasado un mes y medio y en la escena del crimen no ha ocurrido nada, absolutamente nada, ni un cartel, ni un cierre que anuncie una pronta construccion fruto de la especulación inmobiliaria, solo el sitio vacio, herido, desnudado de una magnifica obra de arquitectura que dificilmente será superada en calidad y valor patrimonial por lo que se haga en el sitio, si es que se hace algo. La suerte esta hechada, y al parecer todos perdemos.
18.6.07
El Patrimonio Desconocido De Antofagasta El diagnóstico del académico de arquitectura, Claudio Galeno, Mercurio de Antofagasta, Dom 3 de junio de 2007
14.6.07
PAISAJE DE GRUAS, CRANESCAPE, ANTOFAGASTA COMO CIUDAD INDUSTRIAL Y MODERNA, POR CLAUDIO GALENO
Esta imagen (detalle), extraida del libro Antofagasta la ciudad heroica, de Agullo Bastias, muestra Antofagasta en 1979, o sea cien años desde la Guerra del Pacifico. Se puede apreciar claramente la vitalidad del puerto artificial, por la gran cantidad de gruas, creando un paisaje de gruas, que entregan un caracter marcadamente industrial a ese nuevo frontis moderno de la ciudad, además en los terrenos ganados al mar, que he denominado barrio noble, se condensan una serie de obras de arquitectura de la modernidad, definiendo la ciudad moderna. Se superponen, los colectivos obreros de la Caja de Seguro Obrero Obligatorio, los Edificios para la Caja de EE. PP., del arquitecto Ricardo Pulgar (Empresa Constructora Edmundo perez Zujovic), y la Bomba de bencina Copec, con su edificio de cielo plegado.
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