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Por Claudio Galeno-Ibaceta sobre la interacción del arte con la arquitectura, desde Antofagasta y el Norte Grande de Chile. By Claudio Galeno-Ibaceta about the interaction between art and architecture, from Antofagasta and the Large North of Chile.
La Seremi de las Culturas, las Artes y Patrimonio de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, Carolina Herrera Toro y Boris Cvitanic Díaz, responsable del proyecto FONDART Nacional 701688, invitan al Quinto ciclo de conferencias de urbanismo y territorio “Aeropuertos extremos: Arquitectura y modernidad en Chile (1953-1973)”, iniciativa financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes. FONDART Nacional, convocatoria 2024.
Esta actividad se llevará a cabo
el día Jueves 24 de abril, a las 17:40 hrs., en el auditorio CADI-UMAG
(Avenida Los Flamencos 01364).
Ponentes:
Dr. Claudio Galeno Ibaceta. Escuela de Arquitectura, Universidad Católica del Norte.
Dr. Boris Cvitanic Díaz. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.
Mg. Pilar Fernández Hechenleitner. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.
Dr. Daniel Matus Carrasco. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.
Vía La Estrella.
En los últimos 15 años al menos cinco obras urbanas tradicionales fueron destruidas o estropeadas.
Por Cristian Castro.
En los últimos 15 años, al menos cinco grandes esculturas y murales que decoraban los espacios públicos de Antofagasta han desaparecido o se han estropeado por efecto del desgaste o la directa acción humana.
Por ejemplo, el monumento al minero y el pescador del escultor Avelino Sanhueza que se ubicaba en un bandejón frente al balneario municipal. Esta escultura inaugurada en 1979 desapareció súbitamente de su base en diciembre de 2012.
También está la destrucción del monumento al bombero de avenida Brasil, el cual cedió por efecto de la fatiga de material en octubre de 2016. Hoy, solo se mantiene su pedestal.
A fines de 2019, en el contexto de las movilizaciones se arrancó de cuajo una estatua que representaba a la figura del monseñor Luis Silva Lezaeta, instalada en plena Plaza Colón.
Al igual que la estatua del bombero, solo le sobrevive la base.
Los murales han sufrido suerte similar. Dos obras urbanas del fallecido artista plástico Juan Salva fueron sobrepintadas. La primera fue un trabajo hecho en el frontis de la Feria Modelo que fue tapado con pintura en agosto de 2019, y el segundo fue un relieve apostado en la cara sur del Puerto de Antofagasta, que fue recubierto con pintura azul y gris en 2021.
HISTÓRICOS
Pero hay al menos una decena más de estas creaciones que se perdieron de las postales urbanas en el remoto pasado.
Al respecto el arquitecto y académico de la Universidad Católica del Norte, Claudio Galeno Ibaceta, explica que "una de las que más lamento su pérdida es la escultura monumental de Juan López, que estaba frente al Hotel Antofagasta, obra de Osvaldo Ventura. Era una pieza moderna muy estilizada que representaba a López sobre su bote el Halcón. Otras que eran muy interesantes, era el Monumento de la Colonia Alemana, que estaba en la Plaza Sotomayor, y que fue regalada por esa colonia en el Centenario de la República".
También agrega que "otra pieza muy interesante era la escultura de los Gladiadores regalado por la Colonia Griega, también en el Centenario, y que fue puesta en la Plaza Centenario, el primer módulo del Parque Brasil. Hoy en día solo la base sobrevive y fue reubicada a un costado del parque en la reciente remodelación".
DESTINO
Galeno cuenta que muchas de estas esculturas lisa y llanamente se perdieron para siempre.
"La mayoría terminaron destruidos. El de Juan López del Hotel, cuando hicieron las obras de ampliación de la avenida, lo estaban trasladando de mala manera, y a la grúa que lo cargaba se le cayó y se quebró. El monumento alemán, en vez de ser preservado y restaurado, cuando se hizo la remodelación de la plaza por el año 2001, fue demolido y solo se recuperó una figura que ahora está sobre una columna de cobre en la plaza", explica.
No obstante, el arquitecto no pierde esperanzas "Creo que se podría buscar donde fue a parar el de los Gladiadores de los griegos, que puede que la colonia lo tenga guardado. Asimismo los murales del aeropuerto del pintor Ronald Clunes, deberían ser recuperados. O los tienen los del MOP o los ele la aeronáutica".
Vía El Desconcierto.
Por: Claudio Galeno y Luis Alegría | 06.02.2025.

Postal de la Plaza Colón enviada el 17 de abril de 1906 / Archivo de Postales de Claudio Galeno
La Plaza Colón en Antofagasta, al igual que muchas plazas fundacionales de Chile e Hispanoamérica, ha sido reconocida como un sitio patrimonial, no solo por los edificios y monumentos que la rodean, sino también por los eventos que ha presenciado. Y, aunque forma parte de una Zona de Conservación Histórica, su regulación patrimonial ha sido mínima.
Vía El Diario de América.
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| Postal de la Plaza Colón enviada el 12 de enero de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-003. |
Desde su origen en 1869, la Plaza Colón ha sido un punto central en la vida urbana de Antofagasta. Más allá de sus monumentos y edificaciones, este espacio encarna dimensiones patrimoniales que abarcan desde la memoria de la ciudad hasta episodios trágicos.
La Plaza Colón de Antofagasta es más que un hito arquitectónico: es un espacio cargado de memoria histórica, donde convergen la vida cotidiana y la tragedia. Desde su trazado inicial este lugar ha sido un sitio de memoria y testimonio del devenir histórico de Antofagasta. Su valor arquitectónico, poético y social la convierten en un espacio donde convergen pasado y presente, consolidándola como un símbolo del patrimonio urbano.
Las plazas fundacionales han sido tradicionalmente consideradas espacios patrimoniales por la arquitectura y monumentos que las rodean, pero su valor trasciende lo material.
Claudio Galeno-Ibaceta, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte e Investigador Principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, destaca que “las plazas son un excelente paradigma, pues han sido escenarios fundamentales tanto de la vida cotidiana como de diversos eventos y manifestaciones urbanas”.
En este sentido, la Plaza Colón de Antofagasta no solo es un lugar de encuentro y esparcimiento, sino también un escenario de memoria. Luis Alegría, subdirector de Investigación del Servicio Nacional del Patrimonio e investigador principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, resalta que “las plazas han sido testigos de acontecimientos que recordamos, otros que olvidamos y algunos que han sido ocultados porque resultan incómodos, exigiéndonos madurez, responsabilidad y respeto por la diversidad de habitantes, minorías y pueblos originarios”.
La historia de la Plaza Colón está marcada por la bonanza salitrera, el desarrollo urbano y la violencia social. Mientras en los primeros años del siglo XX la ciudad se modernizaba, el conflicto laboral crecía. La huelga de febrero de 1906, originada por la demanda de mejores condiciones laborales, culminó en una brutal represión cuando el gobierno ordenó el desembarco de tropas y el uso de la fuerza contra los trabajadores reunidos en la plaza.
“El 6 de febrero de 1906, en ese frágil contexto y frente a las protestas de una huelga multitudinaria, se llevó a cabo una represión planificada contra los huelguistas, resultando en una masacre con muchas víctimas fatales”, explica Galeno-Ibaceta. La tragedia fue reportada por el diario El Industrial, que tituló “Los sangrientos sucesos de la semana pasada” y describió “la espantosa magnitud de la matanza del martes”
A pesar de la censura de la época, la memoria de la masacre ha sido rescatada por distintas generaciones.
Desde el radioteatro Una plaza para la muerte en 1971, hasta la instalación de un memorial en 2016 y su posterior refuerzo en 2019, la reivindicación de este episodio ha crecido. “Estos esfuerzos han conectado con generaciones previas, como el artista Marko Franasovic y la poetisa Nelly Lemus”, señala Alegría, resaltando la continuidad de la memoria social.
Pero la plaza no solo ha sido un espacio de tragedia, sino también de expresión cultural. En 1929, el poeta Andrés Sabella realizó una performance poética lanzando su hojaliteraria Carcaj desde un avión sobre la multitud que salía de misa. Este gesto, según algunos investigadores, forma parte del patrimonio inmaterial de la plaza.
Galeno-Ibaceta concluye que la Plaza Colón es “un sitio patrimonial y de memoria con múltiples dimensiones: histórica, poética, arquitectónica, inmaterial, y sin duda, trágica y reivindicativa”. Su legado no solo se expresa en sus monumentos, sino en la memoria de quienes la han habitado y resignificado a lo largo del tiempo.
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| Postal de la Plaza Colón enviada el 17 de abril de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-001. |
Typologies and Incremental Density: Transformations of the Urban Project of the Gran Vía Housing Complex in Antofagasta
En Antofagasta, norte de Chile, entre 1955 y 1978, se desarrolló la construcción del extenso conjunto habitacional Gran Vía, que fue evolucionado, incorporando nuevas tipologías modernas que fueron incrementando radicalmente su densidad. En general, los problemas de la vivienda en Chile, impulsaron necesarias reflexiones y políticas estatales, las cuales adquirieron un particular énfasis desde mediados del siglo XX, elaborando estrategias que permitieran paliar el déficit mediante construcciones a gran escala. Un resultado de esas acciones, fue la creación de las sociedades EMPART, entre las cuales la número 5, estuvo a cargo de obras en el norte de Chile. El estudio aborda las tipologías, sus particularidades y virtudes, las densidades y como se alineaban con los debates de época, para poder comprender cuales fueron los desafíos y ambiciones que promovieron la densificación en la costa del desierto de Atacama.
Palabras clave: proyecto urbano, tipologías modernas, densidad incremental, Antofagasta
Vía Timeline.
La obra escultórica fue parte de los proyectos que conmemoran el bicentenario del país. Sin embargo, a un mes de que se inaugurara, falló la bomba de agua y con el tiempo presentó más problemas. El último gran mantenimiento ocurrió en el 2014, desde entonces, las placas de cobre han sido robadas y el monumento en el que se invirtieron casi $180 millones permanece sin cuidado.
El Hilo de Agua es una obra escultórica que fue construida en el 2010 en pleno corazón de Antofagasta como parte de los proyectos que conmemoraron el bicentenario de la independencia chilena. Levantada como un legado para futuras generaciones, las dos torres de 25 metros de alto junto a un hilo de agua de unos 80 metros permanecen en completo abandono. Las placas de cobre que luce la estructura son objeto de constantes robos y dejan al descubierto la madera que reviste el hormigón de la estructura, una que nunca logró transformarse en un punto turístico de referencia integrado al sector del Barrio Histórico. En este contexto, actores locales consideran que, si el monumento ya está emplazado en la ciudad, solo queda hacerse cargo de él.
La escultura es un “Hito Bicentenario” de Antofagasta y fue seleccionada en el Concurso Internacional de Proyectos del 2009, por un jurado compuesto por autoridades locales y representantes del mundo patrimonial. A través de la Ley de Donaciones Culturales, la compañía Altonorte entregó $150 millones para su construcción, la que se desarrolló en el bandejón central de la costanera en el centro de la comuna. Su entrega ocurrió en junio del 2010, cuando los trabajos todavía no habían finalizado, pero ya estaban en pie las dos torres de hormigón armado de 25 metros de alto, revestidas de cobre y que se emplazan dentro de una pileta por donde corre un canal de agua.
Sin embargo, un mes después de que la obra finalizara, la bomba que debía ejecutar la circulación de agua e impulsar la pileta, acción que supuestamente tenía que apreciarse mejor durante las noches, presentó problemas y desde entonces el concepto completo quedó en abandono.
En el 2014 se realizó la primera y última gran intervención para tratar de rescatar el “Hilo de Agua”, luego de cuatro años sin mantenimiento. Ese año, la Municipalidad de Antofagasta informó que la misma empresa facilitó otros $25 millones para reparaciones y que cuando finalizaran, estaría a cargo de su cuidado. Aquello contempló el revestimiento de la cerámica y cobre, la renovación de más de 1.300 palmetas y también la instalación eléctrica para el cambio de reloj, un nuevo cableado, reposición de focos y el remplazo de lámparas en mal estado. Además, se estableció la reparación de la bomba para que el agua circulara en la parte superior de la pileta.
Pero con el tiempo la suciedad apareció en las placas de cobre, nuevas fallas ocurrieron y el agua quedó estancada, el sector pasó a ser utilizado por necesidad de personas en situación de calle y comenzó la sustracción de las láminas de metal rojo, dejando al aire la madera de la estructura.
El arquitecto y académico de la Universidad Católica del Norte, Claudio Galeno, cree que el monumento se hizo de una forma improvisada. “De hecho, cuando se estuvo construyendo las terminaciones eran bastante malas. Recuerdo perfectamente el proceso, son dos placas de hormigón y estaban llenas de nidos y después las revistieron en madera, luego en cobre y nunca funcionó muy bien. En general, en ese momento se notó un poco esta improvisación, porque además fue simultáneo con la instalación de la bandera. Fue un poco impuesto, hecho a la rápida y mal hecho, porque recuerdo que nunca vi el tema del agua funcionando perfectamente”, aseguró.
Sobre si debe salvarse este hito, Galeno señaló que “ya está ahí”. En ese sentido, indicó que debería rediseñarse parte del monumento en sus terminaciones, ya que el revestimiento en cobre siempre será un problema al momento de su preservación. “Puede buscarse alguna solución constructiva que no se vea constantemente afectada por estos robos (de cobre)”, afirmó.
Desde su especialidad, el arquitecto sostuvo que siempre le incomodó el monumento, porque de pronto que aparecieron dos piezas en altura, una frente a la otra, la bandera y el hilo. “Creo que era uno u otro, pero no ambos elementos juntos. He visto monumentos que funcionan con los dos hitos verticales juntos y si están bien terminados, tienen interés, pero este revestimiento de cobre no estuvo bien. No soy muy fanático del presidente Carlos Ibáñez, pero su monumento en Arica también tiene dos elementos verticales y sí está bien hecho. Las terminaciones son impecables y a pesar de que no es una idea nueva, todo tiene que ver con cómo está ejecutada”, apuntó.
Paula Celis, consejera regional del Partido de la Gente, recordó que cuando inauguraron la obra se planteó como un legado para las futuras generaciones. Por eso es partidaria de que ese compromiso se mantenga con la ciudad y darle la atención necesaria para que realmente sea un monumento que le dé valor a Antofagasta. “Para detener los robos de las planchas quizás se podría poner algún tipo de vigilancia o un cerco que no afecte a la obra escultórica”, dijo.
El consejero regional UDI, Dagoberto Tillería, lamentó que la parte de abajo del hito ya no tiene láminas de cobre y que las sustracciones ya avanzaron hacia los elementos en altura. Tillería era concejal en la época que fue construido el hilo y manifestó que era un buen proyecto simbólico para el bicentenario, pero que “la gente no lo relacionó con hito importante de la ciudad, no estuvo iluminado y no corría una gota de agua, que era lo principal, el espíritu del proyecto”.
La idea, continuó, era que la estructura, frente al Muelle Histórico, se transformara en un punto de atracción turístico junto a la bandera, pero desde el inicio quedó abandonado y nadie asumió su mantenimiento de forma sostenida.
“Creo que no se cumplió el objetivo porque la comunidad no se identifica con el Hilo de Agua porque nunca sintieron que estuviera terminado, el sistema de agua nunca funcionó. En ese sector lo más importante es el Muelle Histórico, el resto no. Era una obra para el Bicentenario en un lugar donde se buscaba reflejar ese hito, pero no funcionó como la ciudad lo esperaba”, advirtió el consejero regional. Y explicó que quien tenga su cuidado a cargo puede postular un proyecto de mejoramiento a fondos del Gobierno Regional, ya que ese sector completo de la ciudad debe ponerse en valor.
Pablo Toloza, exintendente de Antofagasta, coincidió
que el monumento debe ser restaurado y conservado, agreando que no no
solo hay que el Hilo de Agua, sino todos los monumentos que de la
región.
“Lo que ocurre con el Hilo de Agua es una muestra palpable de cómo está nuestra ciudad y región, en un total abandono. Es
lamentable que existiendo recursos, las autoridades no puedan trabajar
en conjunto para mejorar la calidad de vida de las personas que vivimos
en Antofagasta. La ciudadanía pide y exige mejor calidad de
vida, más áreas verdes, paseos y lo que veo es solo peleas y nada de
gestión. Hago un llamado a las autoridades, déjense de pelear y póngase a
trabajar”, emplazó.
Eslayne Portilla, exconsejero regional, tiene una opinión diferente y sostuvo que el tema tiene dos aristas. La primera es por qué el proyecto nunca funcionó como se había planteado y si ello tuvo algún responsable. El otro aspecto es el vandalismo que sufre con el robo de las placas de cobre, hecho en el que las autoridades actuales tienen que determinar la manera de resguardar la obra.
“Pudo ser una buena idea, pero no puede dejarse públicamente porque se destruye. Se habló mucho del tema del cobre, de estas láminas que cubrían el monumento, del agua, pero la comunidad nunca lo entendió, no lo hizo parte suya tampoco. Y hoy esto pasa por una realidad social, insistir en eso es perder plata, tenemos otras necesidades más urgentes, como la seguridad”, remarcó.
Vía El Mercurio de Antofagasta, 14 de septiembre de 2021.
Dr. Arq. Claudio Galeno-Ibaceta
Director del Programa de Magíster Arquitectura en Zonas Áridas, UCN.
Desde hace algunos años que el destino de los terrenos de las empresas petroleras al están en el debate público. A propósito de sus mejores destinos, muchas ciudades industriales, han trabajado sobre dos ideas: continuidad urbana, reconversión y memoria industrial.
Si bien, esos terrenos con fines industriales, datan de fines de los años 20 (siglo XX), con la primera empresa instalada en el sector, la Shell Mex Chile, vinculada el ferrocarril que salía por el patio norte hacia Mejillones, y que dispuso desvíos hacía estos terrenos (de ahí su extraña forma de polígonos irregulares), esas áreas industriales siguieron expandiéndose hacia el norte y formaron una barrera urbana, por las grandes dimensiones de esos predios.
Luego, o en paralelo, se planificó hacia el oriente, o hacia el cerro, la población que fue denominada como Barrio Norte, una gran extensión de manzanas rectangulares. La ciudad siguió expandiéndose bajo ese patrón, una franja industrial por el borde y las viviendas hacia el oriente, de modo que la vida urbana quedó aprisionada entre paños industriales y las montañas.
En aquellos años, el borde mar, no era visto como un posible espacio público, como lo reclamamos hoy en día, sino que, para una ciudad industrial, era la forma de comunicarse con las embarcaciones que llevaban y traían las cargas.
Pero hoy, tenemos una conciencia distinta, las personas no solo deben trabajar y dormir, sino también descansar, tener el derecho al ocio. Por otro lado, sabemos que las ciudades más amables, son aquellas que permiten caminar y disfrutar de un sistema de espacios públicos, ir de uno a otro en pocos minutos. Eso en esa área no ocurre, y las personas se merecen disfrutar de uno de los mejores regalos que tiene Antofagasta, el mar.
Toda esa franja debiera ser reconvertida hacia nuevos usos mixtos, que, por supuesto incluyan espacios públicos, de forma que los ciudadanos puedan transitar hacia el borde costero. Esos grandes paños debieran ser fragmentados, para crear continuidad con nuevas calles y paseos, otorgando la posibilidad de desplazarse a pie en pocos minutos entre la vivienda y lugares públicos.
Esos predios enormes son una oportunidad de hacer una ciudad saludable, amable y actual. Algunos de los enormes estanques, que ya son parte de la imagen urbana, podían mantenerse y reciclarse, como se ha hecho con las grúas del puerto, de modo a reconocer nuestra historia urbana inevitablemente conectada con la industria. Hay positivas experiencias de preservación de estos legados industriales, sostenidos en chimeneas, galpones, estanque, grúas, viaductos, u otro tipo de piezas ingenieriles, incluso reconvertidas, como es el caso de estanques y silos.
La calidad de vida, la renovación urbana y la memoria, deben ir de la mano. Continuidad, reconversión y memoria pueden ser la punta de lanza de una ejemplar Antofagasta.
Vía El Mercurio de Antofagasta, 2021/04/02
CIUDAD. Expertos concuerdan que este fenómeno debe ser abordado por el Estado con más ayudas sociales y un plan a largo plazo.
El catastro de campamentos realizado por TechoChile y la Fundación Vivienda arrojó cifras alarmantes. Desde el 2019 hasta febrero de este año, la cantidad de asentamientos aumentó a 89 a nivel regional, lo que significó un incremento del 12,7%
De la cifra anterior, se desprende que 60 campamentos están en la comuna de Antofagasta, con 5.184 hogares, las cifra más altas de toda la región.
Según el estudio, de las más de siete mil familias que viven en estas condiciones en la región, el 66,7% corresponden a inmigrantes.
SOLUCIONES
Pero más allá de los datos, ¿existen soluciones para combatir este fenómeno y ayudar a las familias?
El arquitecto y urbanista Claudio Galeno, director del Magíster de Arquitectura en Zonas Áridas de la U. Católica del Norte (UCN), enfatiza que "es una pregunta complicada". Y agrega que lo primero que se podría afirmar, es que "debería ser el Estado el que tendría que establecer un plan para paliar este asunto".
"El problema no es solo la precariedad de la vivienda y que se asientan en lugares peligrosos (como las quebradas o en sectores de peligro de aluviones), sino que también hay temas sanitarios. Y todo está agravado por esta crisis económica que viene detrás de la pandemia", argumenta.
El académico de la UCN recalca que "el privado no va a invertir. Invierten en otro tipo de construcciones. El Estado lamentablemente tiene que hacerse cargo".
"Una solución que hemos estado viendo acá en la Escuela de Arquitectura, con estudiantes de título, es sanear las zonas donde se están construyendo estas viviendas: reubicar a la gente, levantar construcciones más sólidas, densificar un poco más", explica Galeno.
Sin embargo, Galeno advierte que "es un fenómeno que no va a parar. Chile es uno de los países atractivos dentro de Latinoamérica. Y Antofagasta es un mercado llamativo por la minería. Si es que hay un plan para erradicar los campamentos, luego habrán otros y después otros más".
Por esto, el académico sugiere que debe existir un plan a largo plazo. "La única forma es generando nuevas densificaciones, que incluyan espacios públicos, buena accesibilidad. Hay que pensar que esta ciudad es súper joven. Va a seguir creciendo".
El arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido, sostiene que existen dos caminos para ayudar a las familias de los campamentos.
"Uno es conocido como la relocalización con arraigo, que implica resolver en el lugar donde ellos viven las condiciones del habitar", explica el expresidente del Colegio de Arquitectos. Pero enfatiza que antes de esta acción, es necesario en primer lugar resolver la exposición de peligro constante en la que viven estos barrios.
"Muchas de estas ocupaciones irregulares ocupan quebradas, zonas inundables, zonas de riesgo de derrumbe. Esto se debe resolver primero. No es posible mantener condiciones de riesgo con tal de mantener viviendas preexistentes", argumenta.
El otro camino, afirma Texido, es edificar viviendas de integración social en zonas céntricas, seguras y con servicios básicos y transporte a la mano. El arquitecto agrega que también se debe apoyar a los habitantes con subsidios de arriendo.
Además, el académico enfatizó en la necesidad de usar suelos públicos (incluyendo los sectores que sean de propiedad del Ejército), para poder construir estos inmuebles.
"(Con estas medidas) se puede ir resolviendo esta urgencia de campamentos que han ido creciendo, que una parte demuestra los efectos de la crisis actual, pero también la necesidad de y potenciar la manera en que el Estado resuelve el problema de la vivienda", concluye.
MINVU
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Julio Santander, explica que "los nuevos datos no son positivos", pero argumenta que el fenómeno que hoy acompleja a la región es el repoblamiento y llegada a campamentos ya existentes, "lo que complica aún más el trabajo, pues es población no catastrada".
Sobre la dificultad de erradicar estos sectores, Santander asegura que "se cree erradamente que es solo un problema de vivienda, y que lo debe atender el Minvu. Cuando es un problema de Estado (...) ¿Cómo lo enfrentamos? Con una mirada más integradora, desde la planificación del suelo. Debemos incorporar enfoques multisectoriales en este tema, no es solo una temática del Minvu. Es un tema de importancia social país y que muchos siguen mirando de lejos".
El seremi agrega: "hay un enfoque que estamos trabajando, que es analizar todo el borde cerro de Antofagasta, y resolver en toda la extensión el problema (...). Debemos trabajar en barrios colindantes (del sector norte de la capital regional), dotarlos de inversión y aumentar las densidades, para ir resolviendo sector por sector".
Vía El Mercurio de Antofagasta.
SOCIEDAD. Las viviendas con espacios para el teletrabajo, más digitalización de trámites, mejores espacios públicos y el predominio de las bicicletas son parte de las tendencias que deberían consolidarse.
Por Franco Bruna Ortiz
El coronavirus ha dejado numerosos efectos en el estilo y la calidad de vida a nivel mundial, y la región de Antofagasta no es la excepción. Ad portas de cumplir un año de pandemia, y sin claridad de cuándo se superará, ya se puede afirmar que nuestras vidas no volverán a ser las mismas en muchos aspectos.
Un ejemplo se da en el ámbito urbano. La aparición de conceptos como el teletrabajo y el distanciamiento han alterado la manera en la cual los arquitectos conciben la estructuración de edificios y espacios públicos. De igual forma, la distribución de la calle para medios de transporte o la realización de trámites pueden tener un drástico cambio ya en marcha.
A continuación, expertos dan su visión acerca de cuatro áreas que pueden sufrir modificaciones permanentes y cambiarían la forma en que las ciudades funcionan.
1. TRANSPORTE: LA BICICLETA GANA ESPACIO
El auge de la bicicleta como medio de transporte es un fenómeno que se ha ido dando progresivamente a lo largo de los últimos años. La ciudad de Antofagasta ha sido un ejemplo de esto, al tener una ciclovía que se ha ido alargando poco a poco y que para este año, apunta a comenzar su tercera fase de construcción, consistente en 10 kilómetros y que busca unir las zonas norte y sur.
Esta intervención llega también en un momento donde estos vehículos de dos ruedas son altamente recomendados, tanto por la nula contaminación que provocan, así como por su contribución a la prevención de contagios de Covid-19, lo que provoca la expectativa de un aumento en su uso.
"La bicicleta es un factor clave dentro de la transformación urbana. Lo que hace la pandemia es quela ciclovía sea percibida y recomendada por entidades como la OMS como el modo de transporte más seguro para no contagiarse", explicó el socio fundador de la consultora UyT, Hernán Silva.
Pese a lo anterior, este ingeniero civil, quien también está detrás de la implementación de la tercera etapa de la ciclovía en la ciudad, considera que aún falta para que esta tendencia sea considerada como definitiva: "Para sentir que hay un cambio estructural, se debería pensar que el 10% de los viajes en la ciudad se hagan en bicicleta. Antofagasta va en esa vía y eso puede tomar unos cinco años, dependiendo de cómo avancen las obras".
2. VIVIENDAS ADAPTADAS AL TELETRABAJO
La vida íntima y familiar ha sido uno de los aspectos más tocados por la actual crisis sanitaria. El hecho de pasar gran parte del día frente a una pantalla y confinado junto a la familia en un espacio cerrado ha cambiado las necesidades de la gente en torno a lo que se busca en un hogar ideal.
"En este último tiempo ha habido tendencias que han modificado las expectativas de las personas, dónde quieren vivir y bajo qué condiciones. Todas esas cosas se han ido condicionando y adaptando, lo que ha generado nuevas propuestas desde el punto de vista arquitectónico", expuso el director de la zona norte de la Cámara Chilena de la Construcción, Andrew Trench.
Una de esas propuestas es la de ubicar espacios tipo oficinas en departamentos y casas, especialmente acondicionados para el teletrabajo, evitando una interrupción mayor de la armonía de la vida en familia en el mismo espacio.
"Son los proyectos de uso mixto, donde se integran lugares de trabajo, vivienda y equipamiento comercial en propuestas muy urbanas que aspiran a subir el nivel de calidad de vida. Con la pandemia se abrió una ventana en la que, si bien existía anteriormente, ahora se probó que funcionaba en la práctica", concluyó
3. MÁS ESPACIOS PÚBLICOS
Ante el encierro permanente que implica estar en cuarentena, la consecuencia es la disminución de la asistencia a plazas o parques, lo cual altera la identidad urbana que se le suele atribuir a la ciudad.
"Por un lado, la distancia social ha ampliado el espacio personal, a tal punto que, si alguien se acerca mucho, nos sentimos invadidos o afectados. Por otro, la regulación de desplazamientos ha cambiado el fenómeno de ser permanentes viajeros, por lo que el mundo personal se ha restringido a lo familiar", explicó el profesor de la Escuela de Arquitectura de la UCN, Claudio Galeno.
Para remediar esto, Andrew Trench propone generar proyectos de integración que vayan a la par con estos cambios de conducta: "Las nuevas generaciones prefieren estar integradas en lugares más consolidados, donde no requieran transportarse mucho en vehículos, y donde haya un núcleo urbano donde puedan interactuar. En base a eso, hay que identificar en que zonas hay oportunidades para aplicar una regeneración urbana".
Por su parte, Galeno no cree que estos lugares sean los más afectados post pandemia, ya que "son espacios abiertos, ventilados naturalmente. Creo que mucha actividad que se producía en interiores, ahora deberá ser en exteriores, así que se requerirán de espacios abiertos donde realizarlos, y por supuesto con sombras y espacios intermedios para una ciudad del desierto".
4. GOBIERNO DIGITAL
Según el académico del Centro de Investigación en Ciberseguridad de la Universidad Mayor, Patricio Huichalaf, "el gobierno digital es una lógica para empezar a desarrollar de forma más eficiente una labor administrativa propia del poder ejecutivo. En este caso, es a través de la incorporación de tecnologías para digitalizar los procesos y hacerlos más continuos y vinculados con la ciudadanía.
Este concepto está lejos de ser nuevo en nuestro país. De hecho, se le considera como un líder en Latinoamérica dentro del área. Según el último reporte de E-Government sacado por la ONU en julio del 2020, Chile es una de las cuatro naciones de la zona con más rápido progreso en el tema, junto a Argentina, Brasil y Costa Rica.
En pandemia, plataformas como la Clave Única o la Comisaría Virtual se han transformado en sitios que se visitan diariamente para trámites públicos, y todo indica que este cambio será permanente en el futuro. Pelo Huichalaf advierte que hay que seguir la pista de países que se han comprometido de lleno con este mecanismo, como Estonia.
"No tan solo están digitalizando el gobierno, sino que lo integran con otros sistemas productivos como la banca o el retail. Incluso le agrega una faceta que aún es difusa en Chile como la ciberseguridad. Nuestro país debería mirar no tan solo al hecho de incluir trámites sin papel, sino que también cómo se relacionan con otros servicios", concluyó el académico.
Vía El Nortero: 09 Diciembre 2020
Por Claudio Galeno Ibaceta, arquitecto y urbanista.
Fotograma de Housing in Chile.
Desde inicios del siglo XX, una serie de obras realizadas bajo las ideas de lo que se conoce como arquitectura del Movimiento Moderno, fueron levantados en la región de Antofagasta, evidenciando los crecientes intereses de los Estados Unidos por Chile.
En enero de 1912, los hermanos Guggenheim (eran once hermanos) crearon en New Jersey la Chilean Exploration Company, que se hizo cargo de la explotación de Chuquicamata, después de comprar una infinidad de pertenencias mineras. Daniel Guggehenim fue el hermano que se hizo cargo de las operaciones de explotación y de construcción de los campamentos. Como paradoja, unos meses después, en abril, uno de sus hermanos, Benjamín Guggenheim, murió en el histórico accidente del Titanic.
Los Guggenheim vendieron Chuquicamata progresivamente desde 1929 hasta 1940 a la Anaconda Company. Mientras tanto invertían en el salitre, construyendo Pedro de Valdivia y María Elena. La fortuna de los Guggenheim, sería invertida en arte de vanguardia, como lo hizo uno de los hermanos, Solomon, creando el famoso Museo Guggenheim. Mientras que la hija del fallecido Benjamín, Peggy creó una colección de arte de las más influyentes desde la Segunda Guerra.
1932
En 1932, el connotado arquitecto Andrés Garafulic Yanconvic (titulado en 1928 en la Universidad Católica), parte de la firma Costabal & Garafulic, publicó una novela crítica a la presencia imperialista de los Guggenheim y de las compañías mineras estadounidenses: “Carnalavaca, novela de tierras rojas”, la singular novela recreaba la vida de Chuquicamata y las reivindicaciones obreras.
Los Estados Unidos desde 1933 habían establecido la Política del Buen Vecino, que buscaba mejorar las dañadas relaciones de USA con los países latinoamericanos. Mediante una serie de acciones, algunas declaradas y otras más indirectas, se realizaron acciones para consolidar esa buena vecindad
Por otra lado, gracias a la llegada de Pedro Aguirre Cerda a la presidencia de Chile, en 1939, el arquitecto Luciano Kulczewski, nombrado administrador de la Caja de Seguro Obrero, decidió construir bloques habitacionales para obreros en cuatro ciudades del norte de Chile (Arica, Iquique, Tocopilla y Antofagasta), que serían conocidos como los Colectivos Obreros. Quien estuvo a cargo fue Aquiles Zentilli, quien era el arquitecto jefe de la Caja, bajo la dirección de Kulczewski. Los edificios demoraron en finalizar su construcción debido a la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo los de Antofagasta (Conjunto Anibal Pinto) recién se terminó en 1942.
Entretanto, el adorado y errático actor Errol Flyn pasó por Antofagasta en junio de 1940 y fue a pescar a Tocopilla, como parte de su gira para recoger antecedentes sobre Simón Bolívar, que sería su próxima película (la que finalmente no fue realizada).
WALT DISNEY
En octubre de 1941, pasó por el puerto de Antofagasta, Walt Disney y su equipo, como parte de su tour para recopilar antecedentes para una serie de animaciones sobre Latinoamérica. Se dice que este viaje estuvo dentro de las políticas de acercamiento.
USA dentro de su Política del Buen Vecino, había encargado al documentalista Julien Bryan [Zuanic, lo hubiese amado] una serie de documentales sobre países latinoamericanos. Antofagasta aparece en “Housing in Chile” (Vivienda en Chile), que en 1943 explicaba el programa de vivienda social en Chile, y que termina con filmaciones de los Colectivos Obreros de Antofagasta recién terminados. Pero además Bryan, hizo un documental encargado por la Anaconda Company, se llamó “The Atacama Desert”, también fue producido al igual que el anterior en 1942.
Fotograma de Housing in Chile.
Además los Colectivos Obreros fueron incluidos en un libro de Francis Violich, en 1944. Violich era un especialista estadounidense en vivienda y urbanismo latinoamericanos. Dijo, que en su viaje a Chile, esos bloques eran lo más moderno que había visto en viviendas, coincidiendo con la inclusión de Bryan.
A principios del año 1943, a través de un acuerdo entre los gobiernos de Chile y Estados Unidos, se firmó el convenio de cooperación, representados por el Director General de Sanidad Dr. Eugenio Suárez y por el Dr. George C. Dunham, presidente del Instituto de Asuntos Interamericanos. En abril de ese año, el vicepresidente de USA, Henry Wallace estuvo dos días visitando las explotaciones salitreras de Antofagasta.
COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Gracias a la cooperación internacional, patrocinados por el Instituto y la Fundación Rockefeller, se creó la versión chilena del Departamento Cooperativo Interamericano de Obras de Salubridad (DCIOS), y se pudieron llevar a cabo las primeras edificaciones y organización de las Unidades Sanitarias de Quinta Normal, Antofagasta, Cerro Barón y Temuco.
Eso llevó a que en 1944 fuese proyectado el edificio de la Unidad Sanitaria y Jefatura Provincial de Antofagasta, inaugurado en 1945, siendo una de las cuatro primeras obras de ese tipo ejecutadas en Chile por el Departamento Cooperativo, y una de las primeras obras definitivamente modernas de Antofagasta. En la actualidad el edificio, en calle Bolívar con Latorre, es utilizado como las dependencias administrativas del Servicio de Salud de Antofagasta.
En 1943, la periodista de viajes Erna Ferguson, amiga de Gabriela Mistral, publicó “Chile”, luego de un viaje de reconocimiento por nuestro país. Un capítulo está dedicado a “Antofagasta and the Yanqui state”. El escrito tiene mucha vigencia, porque se refiere al libro de Ricardo Latcham, “Chuquicamata, estado yanqui”, donde Erna menciona que Latcham hizo una crítica a la invasión económica de los Guggenheim y sus representantes. Muy bien informada, decía que el primer yankee fue un señor William Burrage de Boston, que se había enterado del cerro de cobre de Chuquicamata. Dijo:
“Al espectador yanqui le parece que todas estas objeciones se podrían resolver pagando al chileno el mismo salario por el mismo trabajo. Si no puede hacer el trabajo, muy bien. ¡Pero qué espléndido gesto patriótico podrían hacer las grandes empresas poniendo en pie de igualdad a chilenos y yanquis! Más que todos nuestros diplomáticos y representantes de buena voluntad, nuestros hombres de negocios hacen que las relaciones internacionales sean buenas o malas.”
En Chuquicamata se levantaron obras modernas muy relevantes, como el Teatro Chile y el Auditorio Sindical Obrero, los Colectivos Obreros se han convertido en un paradigma de las acciones estatales sobre vivienda en Chile, y la Unidad Sanitaria refleja una productiva política sanitaria internacional, que buscaba modernizar la salud pública. Si bien, el imperialismo reinó en los inicios del siglo XX, este mutó hacia estrategias sanitarias que buscaron la salubridad de la sociedad chilena y latinoamericana.
Vía EMA.
OPINIONES. Desde un subcentro, barrios y hasta un lugar para grandes eventos y congresos, entre las propuestas. Con el eventual traslado de los estanques pertenecientes a ENEX del sector Las Petroleras en Antofagasta, se abre un nuevo debate: ¿Qué se podría hacer con ese espacio?
A| ser una amplia zona la que ocupa esta empresa en la actualidad en este sector, algunos consideran que podría ser beneficioso fraccionar esta macromanzana de 900 metros, según explica el arquitecto y magíster en Diseño Urbano de la Universidad Politécnica de Cataluña, Larry Games.
El también académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) comenta que este espacio puede ayudar a definir un modelo descentralizado en la ciudad. "No sé debería convertir estos grandes paños de terreno urbano en grandes parques o grandes superficies, como mall o grandes supermercados. Se debe considerar la oportunidad de crear barrios equilibrados".
Games añade que la situación del traslado de los estanques "se presenta como una gran oportunidad. Así como lo es en otras partes de la ciudad con otras grandes superficies. Se podrían entregar para muchas pequeñas y medianas oportunidades de habitar de forma equilibrada y ayudar a aminorar la escasez de vivienda social bien ubicada y el establecimiento de pequeños equipamientos, que en esta pandemia nos han ayudado a todos a entender que uno puede conseguir muchas cosas alrededor de sus propios hogares".
DESARROLLO URBANO
El arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido, dice que "hay una posibilidad de desarrollo urbano dentro de la ciudad consolidada, con buena accesibilidad, con una cercanía y equipamiento y servicios. Hay un gran potencial de desarrollo en un sector centro-norte de la ciudad que podría colaborar a que Antofagasta logre desarrollar otro subcentro, para dejar de ser una ciudad monocéntrica, que es uno de los problemas que tiene, donde los servicios están todos concentrados".
Sin embargo, Texido recalca que el desafío ahora es descontaminar el suelo para su uso urbano. "En la experiencia internacional hay muchas experiencias de contaminación por hidrocarburos, que antes de su uso urbano usan sistema de bacterias y de vegetación que limpian el suelo".
Finalmente, el arquitecto y director del Magister en Arquitectura en Zonas Áridas de la UCN, Claudio Galeno, plantea que una de las primeras acciones que se podrian determinar es darle más continuidad a las calles que bajan de cerro a mar y se ven interrumpidas por la infraestructura empresarial.
"Antofagasta no tiene un espacio digno para los eventos. Cualquier cosa que se haga, debiese ser con programas que activaran la vida pública del sector y ojalá no se privatizara, ojalá no pasen a manos de inmobiliarias para construir conjuntos de viviendas que finalmente lo único que hacen es cerrar espacios", añade Galeno.




