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20.4.25

SEMINARIO AEROPUERTOS EXTREMOS: ARQUITECTURA Y MODERNIDAD EN CHILE (1953-1973), Jueves 24 de abril, 17:40 hrs., auditorio CADI-Universidad de Magallanes

 


La Seremi de las Culturas, las Artes y Patrimonio de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, Carolina Herrera Toro y Boris Cvitanic Díaz, responsable del proyecto FONDART Nacional 701688, invitan al Quinto ciclo de conferencias de urbanismo y territorio “Aeropuertos extremos: Arquitectura y modernidad en Chile (1953-1973)”, iniciativa financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes. FONDART Nacional, convocatoria 2024.


Esta actividad se llevará a cabo el día Jueves 24 de abril, a las 17:40 hrs., en el auditorio CADI-UMAG (Avenida Los Flamencos 01364).


Ponentes:


Dr. Claudio Galeno Ibaceta. Escuela de Arquitectura, Universidad Católica del Norte.

Dr. Boris Cvitanic Díaz. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.

Mg. Pilar Fernández Hechenleitner. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.

Dr. Daniel Matus Carrasco. Departamento de Arquitectura, Universidad de Magallanes.

30.3.25

Los murales y estatuas que se han perdido en Antofagasta, La Estrella, 29 de marzo de 2025

Vía La Estrella.

En los últimos 15 años al menos cinco obras urbanas tradicionales fueron destruidas o estropeadas.

Por Cristian Castro.

En los últimos 15 años, al menos cinco grandes esculturas y murales que decoraban los espacios públicos de Antofagasta han desaparecido o se han estropeado por efecto del desgaste o la directa acción humana.
Por ejemplo, el monumento al minero y el pescador del escultor Avelino Sanhueza que se ubicaba en un bandejón frente al balneario municipal. Esta escultura inaugurada en 1979 desapareció súbitamente de su base en diciembre de 2012.

También está la destrucción del monumento al bombero de avenida Brasil, el cual cedió por efecto de la fatiga de material en octubre de 2016. Hoy, solo se mantiene su pedestal.

A fines de 2019, en el contexto de las movilizaciones se arrancó de cuajo una estatua que representaba a la figura del monseñor Luis Silva Lezaeta, instalada en plena Plaza Colón.

Al igual que la estatua del bombero, solo le sobrevive la base.

Los murales han sufrido suerte similar. Dos obras urbanas del fallecido artista plástico Juan Salva fueron sobrepintadas. La primera fue un trabajo hecho en el frontis de la Feria Modelo que fue tapado con pintura en agosto de 2019, y el segundo fue un relieve apostado en la cara sur del Puerto de Antofagasta, que fue recubierto con pintura azul y gris en 2021.

HISTÓRICOS

Pero hay al menos una decena más de estas creaciones que se perdieron de las postales urbanas en el remoto pasado.

Al respecto el arquitecto y académico de la Universidad Católica del Norte, Claudio Galeno Ibaceta, explica que "una de las que más lamento su pérdida es la escultura monumental de Juan López, que estaba frente al Hotel Antofagasta, obra de Osvaldo Ventura. Era una pieza moderna muy estilizada que representaba a López sobre su bote el Halcón. Otras que eran muy interesantes, era el Monumento de la Colonia Alemana, que estaba en la Plaza Sotomayor, y que fue regalada por esa colonia en el Centenario de la República".

También agrega que "otra pieza muy interesante era la escultura de los Gladiadores regalado por la Colonia Griega, también en el Centenario, y que fue puesta en la Plaza Centenario, el primer módulo del Parque Brasil. Hoy en día solo la base sobrevive y fue reubicada a un costado del parque en la reciente remodelación".

DESTINO

Galeno cuenta que muchas de estas esculturas lisa y llanamente se perdieron para siempre. 

"La mayoría terminaron destruidos. El de Juan López del Hotel, cuando hicieron las obras de ampliación de la avenida, lo estaban trasladando de mala manera, y a la grúa que lo cargaba se le cayó y se quebró. El monumento alemán, en vez de ser preservado y restaurado, cuando se hizo la remodelación de la plaza por el año 2001, fue demolido y solo se recuperó una figura que ahora está sobre una columna de cobre en la plaza", explica.

No obstante, el arquitecto no pierde esperanzas "Creo que se podría buscar donde fue a parar el de los Gladiadores de los griegos, que puede que la colonia lo tenga guardado. Asimismo los murales del aeropuerto del pintor Ronald Clunes, deberían ser recuperados. O los tienen los del MOP o los ele la aeronáutica".

16.2.25

Plaza Colón de Antofagasta: Patrimonio y memoria de la matanza obrera del 6 de febrero del 1906

Vía El Desconcierto.

Por: Claudio Galeno y Luis Alegría | 06.02.2025.

 

Postal de la Plaza Colón enviada el 17 de abril de 1906 / Archivo de Postales de Claudio Galeno

 La Plaza Colón en Antofagasta, al igual que muchas plazas fundacionales de Chile e Hispanoamérica, ha sido reconocida como un sitio patrimonial, no solo por los edificios y monumentos que la rodean, sino también por los eventos que ha presenciado. Y, aunque forma parte de una Zona de Conservación Histórica, su regulación patrimonial ha sido mínima.

Hoy en día la noción de patrimonio ha trascendido lo material, incorporando lo intangible. Las plazas, como escenarios fundamentales de la vida urbana, ejemplifican esta evolución, pues en ellas se han desarrollado desde actividades cotidianas hasta grandes manifestaciones.

En la plaza ocurre la vida pública: se pasea, se conversa y se observa el devenir urbano, envuelto en una sinfonía de sonidos que incluyen el aleteo de palomas, las campanadas del reloj y la música del odeón.

Desde su origen, en 1869, la Plaza Colón fue concebida como el corazón de la ciudad emergente. En sus inicios, era un gran espacio vacío, atravesado por una vía férrea en 1873. En 1892, el suministro de agua la transformó con la instalación de una fuente central. Para 1903, su diseño radial la dividía en ocho secciones, rodeadas por frondosos jardines y bordeadas por el tranvía.

A principios del siglo XX, Antofagasta vivía entre el esplendor y el conflicto. Mientras se embellecían sus calles tras el Tratado de 1904 y se preparaban los festejos del Centenario, también estallaban crisis, como la epidemia de peste bubónica y la brutal represión de la huelga obrera del 6 de febrero de 1906.

Ese día, en un contexto de tensiones laborales, cientos de obreros se congregaron en la plaza exigiendo mejores condiciones de trabajo. La respuesta gubernamental fue el desembarco de marinos del Blanco Encalada y la formación de una guardia armada con ciudadanos de diversas nacionalidades. El enfrentamiento estalló cuando los huelguistas intentaron desarmar a la guardia, desatando un tiroteo caótico. La balacera duró tres minutos, dejando decenas de muertos y heridos.

El periódico El Industrial describió la tragedia como "la espantosa magnitud de la matanza del martes". Aunque la cifra exacta de víctimas es incierta, se habla de entre 29 y 48 fallecidos, con estimaciones que sugieren un número mayor. La plaza fue cercada por tropas, se declaró estado de sitio y se censuraron las comunicaciones.

La memoria de la masacre ha sido reivindicada a lo largo del tiempo. En 1971, el poeta y periodista Manuel Durán Díaz escribió "Una plaza para la muerte", un radioteatro transmitido en el primer 1º de mayo de la Unidad Popular.

Más recientemente, agrupaciones como la Coordinadora 6 de Febrero y Pampa Negra han resaltado la memoria de estos hechos con la instalación de un memorial junto al reloj británico. Su primera versión en 2016 fue reemplazada en 2018 por otra más resistente, que en 2019 fue reforzada. La presencia de este memorial desafía la hegemonía del monumento británico en la plaza.

El sociólogo Camilo Araya reeditó en 2019 la obra de Durán, destacando cómo estos esfuerzos han conectado con generaciones previas, incluyendo al artista Marko Franasovic y la poetisa Nelly Lemus. El memorial también ha sido punto de encuentro para expresiones culturales, como las intervenciones del Teatro Demoler.

Pero la plaza no solo es un espacio de memoria trágica, sino también de gestos poéticos. En 1929, con solo 17 años, el poeta Andrés Sabella realizó una performance aérea, lanzando su hoja literaria Carcaj desde un avión sobre la plaza y la multitud que salía de misa, según relató María Canihuante.

Oreste Plath recogió este episodio en Poetas y poesía de Chile (1941). Este acto, más que una simple anécdota, consolidó la plaza como un escenario de experimentación poética y memoria urbana. Sabella tampoco ignoró la dimensión trágica de la plaza. En su novela Norte Grande (1944), escribió:

"La Plaza Colón de Antofagasta creció encima de sangre obrera. (…) Y las balas, en 1906, enseñaron a sus escasos pájaros un idioma que ninguno se atrevió a repetir: 3.000 obreros en huelga se hallaron con que la mejor palabra no crepitaba en los códigos, sino que en la carabina".

Así, la Plaza Colón no es solo un sitio patrimonial por su arquitectura o su historia oficial, sino también por su papel en la memoria colectiva. Su dimensión trágica y reivindicativa sigue viva, honrando a quienes cayeron el 6 de febrero de 1906 y manteniéndose como un espacio de resistencia y expresión cultural.

5.2.25

Conmemorando: Plaza Colón: historia y memoria en el corazón de Antofagasta

Vía El Diario de América.

Postal de la Plaza Colón enviada el 12 de enero de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-003.


Desde su origen en 1869, la Plaza Colón ha sido un punto central en la vida urbana de Antofagasta. Más allá de sus monumentos y edificaciones, este espacio encarna dimensiones patrimoniales que abarcan desde la memoria de la ciudad hasta episodios trágicos.

La Plaza Colón de Antofagasta es más que un hito arquitectónico: es un espacio cargado de memoria histórica, donde convergen la vida cotidiana y la tragedia. Desde su trazado inicial este lugar ha sido un sitio de memoria y testimonio del devenir histórico de Antofagasta. Su valor arquitectónico, poético y social la convierten en un espacio donde convergen pasado y presente, consolidándola como un símbolo del patrimonio urbano.

Las plazas fundacionales han sido tradicionalmente consideradas espacios patrimoniales por la arquitectura y monumentos que las rodean, pero su valor trasciende lo material.
Claudio Galeno-Ibaceta, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte e Investigador Principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, destaca que “las plazas son un excelente paradigma, pues han sido escenarios fundamentales tanto de la vida cotidiana como de diversos eventos y manifestaciones urbanas”.

En este sentido, la Plaza Colón de Antofagasta no solo es un lugar de encuentro y esparcimiento, sino también un escenario de memoria. Luis Alegría, subdirector de Investigación del Servicio Nacional del Patrimonio e investigador principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, resalta que “las plazas han sido testigos de acontecimientos que recordamos, otros que olvidamos y algunos que han sido ocultados porque resultan incómodos, exigiéndonos madurez, responsabilidad y respeto por la diversidad de habitantes, minorías y pueblos originarios”.

La historia de la Plaza Colón está marcada por la bonanza salitrera, el desarrollo urbano y la violencia social. Mientras en los primeros años del siglo XX la ciudad se modernizaba, el conflicto laboral crecía. La huelga de febrero de 1906, originada por la demanda de mejores condiciones laborales, culminó en una brutal represión cuando el gobierno ordenó el desembarco de tropas y el uso de la fuerza contra los trabajadores reunidos en la plaza.

“El 6 de febrero de 1906, en ese frágil contexto y frente a las protestas de una huelga multitudinaria, se llevó a cabo una represión planificada contra los huelguistas, resultando en una masacre con muchas víctimas fatales”, explica Galeno-Ibaceta. La tragedia fue reportada por el diario El Industrial, que tituló “Los sangrientos sucesos de la semana pasada” y describió “la espantosa magnitud de la matanza del martes”

A pesar de la censura de la época, la memoria de la masacre ha sido rescatada por distintas generaciones.

Desde el radioteatro Una plaza para la muerte en 1971, hasta la instalación de un memorial en 2016 y su posterior refuerzo en 2019, la reivindicación de este episodio ha crecido. “Estos esfuerzos han conectado con generaciones previas, como el artista Marko Franasovic y la poetisa Nelly Lemus”, señala Alegría, resaltando la continuidad de la memoria social.

Pero la plaza no solo ha sido un espacio de tragedia, sino también de expresión cultural. En 1929, el poeta Andrés Sabella realizó una performance poética lanzando su hojaliteraria Carcaj desde un avión sobre la multitud que salía de misa. Este gesto, según algunos investigadores, forma parte del patrimonio inmaterial de la plaza.

Galeno-Ibaceta concluye que la Plaza Colón es “un sitio patrimonial y de memoria con múltiples dimensiones: histórica, poética, arquitectónica, inmaterial, y sin duda, trágica y reivindicativa”. Su legado no solo se expresa en sus monumentos, sino en la memoria de quienes la han habitado y resignificado a lo largo del tiempo.

Postal de la Plaza Colón enviada el 17 de abril de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-001.

21.6.23

Tipologías y densidad incremental: transformaciones del proyecto urbano del conjunto habitacional Gran Vía en Antofagasta, por Claudio Galeno-Ibaceta / Revista Registros

Typologies and Incremental Density: Transformations of the Urban Project of the Gran Vía Housing Complex in Antofagasta 


 

 

 

 

 

 

 

 

En Antofagasta, norte de Chile, entre 1955 y 1978, se desarrolló la construcción del extenso conjunto habitacional Gran Vía, que fue evolucionado, incorporando nuevas tipologías modernas que fueron incrementando radicalmente su densidad. En general, los problemas de la vivienda en Chile, impulsaron necesarias reflexiones y políticas estatales, las cuales adquirieron un particular énfasis desde mediados del siglo XX, elaborando estrategias que permitieran paliar el déficit mediante construcciones a gran escala. Un resultado de esas acciones, fue la creación de las sociedades EMPART, entre las cuales la número 5, estuvo a cargo de obras en el norte de Chile. El estudio aborda las tipologías, sus particularidades y virtudes, las densidades y como se alineaban con los debates de época, para poder comprender cuales fueron los desafíos y ambiciones que promovieron la densificación en la costa del desierto de Atacama.

Palabras clave: proyecto urbano, tipologías modernas, densidad incremental, Antofagasta 

Ver artículo completo en Registros, revista de investigación histórica (FAUD, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina)

2.10.22

Debate sobre el futuro del Hilo de Agua: el monumento abandonado en pleno corazón de Antofagasta

Vía Timeline.

La obra escultórica fue parte de los proyectos que conmemoran el bicentenario del país. Sin embargo, a un mes de que se inaugurara, falló la bomba de agua y con el tiempo presentó más problemas. El último gran mantenimiento ocurrió en el 2014, desde entonces, las placas de cobre han sido robadas y el monumento en el que se invirtieron casi $180 millones permanece sin cuidado.

14.9.21

Continuidad urbana, reconversión y memoria. Por Claudio Galeno-Ibaceta. El Mercurio de Antofagasta, Columna, 14 de septiembre de 2021


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vía El Mercurio de Antofagasta, 14 de septiembre de 2021.

 

Dr. Arq. Claudio Galeno-Ibaceta

Director del Programa de Magíster Arquitectura en Zonas Áridas, UCN.

 

Desde hace algunos años que el destino de los terrenos de las empresas petroleras al están en el debate público. A propósito de sus mejores destinos, muchas ciudades industriales, han trabajado sobre dos ideas: continuidad urbana, reconversión y memoria industrial.

 

Si bien, esos terrenos con fines industriales, datan de fines de los años 20 (siglo XX), con la primera empresa instalada en el sector, la Shell Mex Chile, vinculada el ferrocarril que salía por el patio norte hacia Mejillones, y que dispuso desvíos hacía estos terrenos (de ahí su extraña forma de polígonos irregulares), esas áreas industriales siguieron expandiéndose hacia el norte y formaron una barrera urbana, por las grandes dimensiones de esos predios.

 

Luego, o en paralelo, se planificó hacia el oriente, o hacia el cerro, la población que fue denominada como Barrio Norte, una gran extensión de manzanas rectangulares. La ciudad siguió expandiéndose bajo ese patrón, una franja industrial por el borde y las viviendas hacia el oriente, de modo que la vida urbana quedó aprisionada entre paños industriales y las montañas.

 

En aquellos años, el borde mar, no era visto como un posible espacio público, como lo reclamamos hoy en día, sino que, para una ciudad industrial, era la forma de comunicarse con las embarcaciones que llevaban y traían las cargas.

 

Pero hoy, tenemos una conciencia distinta, las personas no solo deben trabajar y dormir, sino también descansar, tener el derecho al ocio. Por otro lado, sabemos que las ciudades más amables, son aquellas que permiten caminar y disfrutar de un sistema de espacios públicos, ir de uno a otro en pocos minutos. Eso en esa área no ocurre, y las personas se merecen disfrutar de uno de los mejores regalos que tiene Antofagasta, el mar.

 

Toda esa franja debiera ser reconvertida hacia nuevos usos mixtos, que, por supuesto incluyan espacios públicos, de forma que los ciudadanos puedan transitar hacia el borde costero. Esos grandes paños debieran ser fragmentados, para crear continuidad con nuevas calles y paseos, otorgando la posibilidad de desplazarse a pie en pocos minutos entre la vivienda y lugares públicos.

 

Esos predios enormes son una oportunidad de hacer una ciudad saludable, amable y actual. Algunos de los enormes estanques, que ya son parte de la imagen urbana, podían mantenerse y reciclarse, como se ha hecho con las grúas del puerto, de modo a reconocer nuestra historia urbana inevitablemente conectada con la industria. Hay positivas experiencias de preservación de estos legados industriales, sostenidos en chimeneas, galpones, estanque, grúas, viaductos, u otro tipo de piezas ingenieriles, incluso reconvertidas, como es el caso de estanques y silos.

 

La calidad de vida, la renovación urbana y la memoria, deben ir de la mano. Continuidad, reconversión y memoria pueden ser la punta de lanza de una ejemplar Antofagasta.

 


 

 

3.4.21

Especialistas explican distintas medidas para enfrentar proliferación de campamentos

 Vía El Mercurio de Antofagasta, 2021/04/02


CIUDAD. Expertos concuerdan que este fenómeno debe ser abordado por el Estado con más ayudas sociales y un plan a largo plazo.

El catastro de campamentos realizado por TechoChile y la Fundación Vivienda arrojó cifras alarmantes. Desde el 2019 hasta febrero de este año, la cantidad de asentamientos aumentó a 89 a nivel regional, lo que significó un incremento del 12,7%

De la cifra anterior, se desprende que 60 campamentos están en la comuna de Antofagasta, con 5.184 hogares, las cifra más altas de toda la región.

Según el estudio, de las más de siete mil familias que viven en estas condiciones en la región, el 66,7% corresponden a inmigrantes.

SOLUCIONES

Pero más allá de los datos, ¿existen soluciones para combatir este fenómeno y ayudar a las familias?

El arquitecto y urbanista Claudio Galeno, director del Magíster de Arquitectura en Zonas Áridas de la U. Católica del Norte (UCN), enfatiza que "es una pregunta complicada". Y agrega que lo primero que se podría afirmar, es que "debería ser el Estado el que tendría que establecer un plan para paliar este asunto".

"El problema no es solo la precariedad de la vivienda y que se asientan en lugares peligrosos (como las quebradas o en sectores de peligro de aluviones), sino que también hay temas sanitarios. Y todo está agravado por esta crisis económica que viene detrás de la pandemia", argumenta.

El académico de la UCN recalca que "el privado no va a invertir. Invierten en otro tipo de construcciones. El Estado lamentablemente tiene que hacerse cargo".

"Una solución que hemos estado viendo acá en la Escuela de Arquitectura, con estudiantes de título, es sanear las zonas donde se están construyendo estas viviendas: reubicar a la gente, levantar construcciones más sólidas, densificar un poco más", explica Galeno.

Sin embargo, Galeno advierte que "es un fenómeno que no va a parar. Chile es uno de los países atractivos dentro de Latinoamérica. Y Antofagasta es un mercado llamativo por la minería. Si es que hay un plan para erradicar los campamentos, luego habrán otros y después otros más".

Por esto, el académico sugiere que debe existir un plan a largo plazo. "La única forma es generando nuevas densificaciones, que incluyan espacios públicos, buena accesibilidad. Hay que pensar que esta ciudad es súper joven. Va a seguir creciendo".

El arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido, sostiene que existen dos caminos para ayudar a las familias de los campamentos.

"Uno es conocido como la relocalización con arraigo, que implica resolver en el lugar donde ellos viven las condiciones del habitar", explica el expresidente del Colegio de Arquitectos. Pero enfatiza que antes de esta acción, es necesario en primer lugar resolver la exposición de peligro constante en la que viven estos barrios.

"Muchas de estas ocupaciones irregulares ocupan quebradas, zonas inundables, zonas de riesgo de derrumbe. Esto se debe resolver primero. No es posible mantener condiciones de riesgo con tal de mantener viviendas preexistentes", argumenta.

El otro camino, afirma Texido, es edificar viviendas de integración social en zonas céntricas, seguras y con servicios básicos y transporte a la mano. El arquitecto agrega que también se debe apoyar a los habitantes con subsidios de arriendo.

Además, el académico enfatizó en la necesidad de usar suelos públicos (incluyendo los sectores que sean de propiedad del Ejército), para poder construir estos inmuebles.

"(Con estas medidas) se puede ir resolviendo esta urgencia de campamentos que han ido creciendo, que una parte demuestra los efectos de la crisis actual, pero también la necesidad de y potenciar la manera en que el Estado resuelve el problema de la vivienda", concluye.

MINVU 

El seremi de Vivienda y Urbanismo, Julio Santander, explica que "los nuevos datos no son positivos", pero argumenta que el fenómeno que hoy acompleja a la región es el repoblamiento y llegada a campamentos ya existentes, "lo que complica aún más el trabajo, pues es población no catastrada".

Sobre la dificultad de erradicar estos sectores, Santander asegura que "se cree erradamente que es solo un problema de vivienda, y que lo debe atender el Minvu. Cuando es un problema de Estado (...) ¿Cómo lo enfrentamos? Con una mirada más integradora, desde la planificación del suelo. Debemos incorporar enfoques multisectoriales en este tema, no es solo una temática del Minvu. Es un tema de importancia social país y que muchos siguen mirando de lejos". 

El seremi agrega: "hay un enfoque que estamos trabajando, que es analizar todo el borde cerro de Antofagasta, y resolver en toda la extensión el problema (...). Debemos trabajar en barrios colindantes (del sector norte de la capital regional), dotarlos de inversión y aumentar las densidades, para ir resolviendo sector por sector".


 

28.2.21

Antofagasta: Los cuatro cambios permanentes que dejará la pandemia en las ciudades

Vía El Mercurio de Antofagasta.

SOCIEDAD. Las viviendas con espacios para el teletrabajo, más digitalización de trámites, mejores espacios públicos y el predominio de las bicicletas son parte de las tendencias que deberían consolidarse.

Por Franco Bruna Ortiz


 

El coronavirus ha dejado numerosos efectos en el estilo y la calidad de vida a nivel mundial, y la región de Antofagasta no es la excepción. Ad portas de cumplir un año de pandemia, y sin claridad de cuándo se superará, ya se puede afirmar que nuestras vidas no volverán a ser las mismas en muchos aspectos.

Un ejemplo se da en el ámbito urbano. La aparición de conceptos como el teletrabajo y el distanciamiento han alterado la manera en la cual los arquitectos conciben la estructuración de edificios y espacios públicos. De igual forma, la distribución de la calle para medios de transporte o la realización de trámites pueden tener un drástico cambio ya en marcha.

A continuación, expertos dan su visión acerca de cuatro áreas que pueden sufrir modificaciones permanentes y cambiarían la forma en que las ciudades funcionan.

1. TRANSPORTE: LA BICICLETA GANA ESPACIO

El auge de la bicicleta como medio de transporte es un fenómeno que se ha ido dando progresivamente a lo largo de los últimos años. La ciudad de Antofagasta ha sido un ejemplo de esto, al tener una ciclovía que se ha ido alargando poco a poco y que para este año, apunta a comenzar su tercera fase de construcción, consistente en 10 kilómetros y que busca unir las zonas norte y sur.

Esta intervención llega también en un momento donde estos vehículos de dos ruedas son altamente recomendados, tanto por la nula contaminación que provocan, así como por su contribución a la prevención de contagios de Covid-19, lo que provoca la expectativa de un aumento en su uso.

"La bicicleta es un factor clave dentro de la transformación urbana. Lo que hace la pandemia es quela ciclovía sea percibida y recomendada por entidades como la OMS como el modo de transporte más seguro para no contagiarse", explicó el socio fundador de la consultora UyT, Hernán Silva.

Pese a lo anterior, este ingeniero civil, quien también está detrás de la implementación de la tercera etapa de la ciclovía en la ciudad, considera que aún falta para que esta tendencia sea considerada como definitiva: "Para sentir que hay un cambio estructural, se debería pensar que el 10% de los viajes en la ciudad se hagan en bicicleta. Antofagasta va en esa vía y eso puede tomar unos cinco años, dependiendo de cómo avancen las obras".

2. VIVIENDAS ADAPTADAS AL TELETRABAJO

La vida íntima y familiar ha sido uno de los aspectos más tocados por la actual crisis sanitaria. El hecho de pasar gran parte del día frente a una pantalla y confinado junto a la familia en un espacio cerrado ha cambiado las necesidades de la gente en torno a lo que se busca en un hogar ideal.

"En este último tiempo ha habido tendencias que han modificado las expectativas de las personas, dónde quieren vivir y bajo qué condiciones. Todas esas cosas se han ido condicionando y adaptando, lo que ha generado nuevas propuestas desde el punto de vista arquitectónico", expuso el director de la zona norte de la Cámara Chilena de la Construcción, Andrew Trench.

Una de esas propuestas es la de ubicar espacios tipo oficinas en departamentos y casas, especialmente acondicionados para el teletrabajo, evitando una interrupción mayor de la armonía de la vida en familia en el mismo espacio.

"Son los proyectos de uso mixto, donde se integran lugares de trabajo, vivienda y equipamiento comercial en propuestas muy urbanas que aspiran a subir el nivel de calidad de vida. Con la pandemia se abrió una ventana en la que, si bien existía anteriormente, ahora se probó que funcionaba en la práctica", concluyó

3. MÁS ESPACIOS PÚBLICOS

Ante el encierro permanente que implica estar en cuarentena, la consecuencia es la disminución de la asistencia a plazas o parques, lo cual altera la identidad urbana que se le suele atribuir a la ciudad.

"Por un lado, la distancia social ha ampliado el espacio personal, a tal punto que, si alguien se acerca mucho, nos sentimos invadidos o afectados. Por otro, la regulación de desplazamientos ha cambiado el fenómeno de ser permanentes viajeros, por lo que el mundo personal se ha restringido a lo familiar", explicó el profesor de la Escuela de Arquitectura de la UCN, Claudio Galeno.

Para remediar esto, Andrew Trench propone generar proyectos de integración que vayan a la par con estos cambios de conducta: "Las nuevas generaciones prefieren estar integradas en lugares más consolidados, donde no requieran transportarse mucho en vehículos, y donde haya un núcleo urbano donde puedan interactuar. En base a eso, hay que identificar en que zonas hay oportunidades para aplicar una regeneración urbana".

Por su parte, Galeno no cree que estos lugares sean los más afectados post pandemia, ya que "son espacios abiertos, ventilados naturalmente. Creo que mucha actividad que se producía en interiores, ahora deberá ser en exteriores, así que se requerirán de espacios abiertos donde realizarlos, y por supuesto con sombras y espacios intermedios para una ciudad del desierto".

4. GOBIERNO DIGITAL

Según el académico del Centro de Investigación en Ciberseguridad de la Universidad Mayor, Patricio Huichalaf, "el gobierno digital es una lógica para empezar a desarrollar de forma más eficiente una labor administrativa propia del poder ejecutivo. En este caso, es a través de la incorporación de tecnologías para digitalizar los procesos y hacerlos más continuos y vinculados con la ciudadanía.

Este concepto está lejos de ser nuevo en nuestro país. De hecho, se le considera como un líder en Latinoamérica dentro del área. Según el último reporte de E-Government sacado por la ONU en julio del 2020, Chile es una de las cuatro naciones de la zona con más rápido progreso en el tema, junto a Argentina, Brasil y Costa Rica.

En pandemia, plataformas como la Clave Única o la Comisaría Virtual se han transformado en sitios que se visitan diariamente para trámites públicos, y todo indica que este cambio será permanente en el futuro. Pelo Huichalaf advierte que hay que seguir la pista de países que se han comprometido de lleno con este mecanismo, como Estonia.

"No tan solo están digitalizando el gobierno, sino que lo integran con otros sistemas productivos como la banca o el retail. Incluso le agrega una faceta que aún es difusa en Chile como la ciberseguridad. Nuestro país debería mirar no tan solo al hecho de incluir trámites sin papel, sino que también cómo se relacionan con otros servicios", concluyó el académico.

 

26.12.20

Antofagasta/USA: imperialismo, el buen vecino y la arquitectura moderna. El Nortero

Vía El Nortero: 09 Diciembre 2020

Por Claudio Galeno Ibaceta, arquitecto y urbanista. 

Fotograma del documental Housing in Chile de Julien Bryan


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotograma de Housing in Chile. 

Desde inicios del siglo XX, una serie de obras realizadas bajo las ideas de lo que se conoce como arquitectura del Movimiento Moderno, fueron levantados en la región de Antofagasta, evidenciando los crecientes intereses de los Estados Unidos por Chile.

En enero de 1912, los hermanos Guggenheim (eran once hermanos) crearon en New Jersey la Chilean Exploration Company, que se hizo cargo de la explotación de Chuquicamata, después de comprar una infinidad de pertenencias mineras. Daniel Guggehenim fue el hermano que se hizo cargo de las operaciones de explotación y de construcción de los campamentos. Como paradoja, unos meses después, en abril, uno de sus hermanos, Benjamín Guggenheim, murió en el histórico accidente del Titanic. 

Los Guggenheim vendieron Chuquicamata progresivamente desde 1929 hasta 1940 a la Anaconda Company. Mientras tanto invertían en el salitre, construyendo Pedro de Valdivia y María Elena. La fortuna de los Guggenheim, sería invertida en arte de vanguardia, como lo hizo uno de los hermanos, Solomon, creando el famoso Museo Guggenheim. Mientras que la hija del fallecido Benjamín, Peggy creó una colección de arte de las más influyentes desde la Segunda Guerra.

1932

En 1932, el connotado arquitecto Andrés Garafulic Yanconvic (titulado en 1928 en la Universidad Católica), parte de la firma Costabal & Garafulic, publicó una novela crítica a la presencia imperialista de los Guggenheim y de las compañías mineras estadounidenses: “Carnalavaca, novela de tierras rojas”, la singular novela recreaba la vida de Chuquicamata y las reivindicaciones obreras.

Los Estados Unidos desde 1933 habían establecido la Política del Buen Vecino, que buscaba mejorar las dañadas relaciones de USA con los países latinoamericanos. Mediante una serie de acciones, algunas declaradas y otras más indirectas, se realizaron acciones para consolidar esa buena vecindad

Por otra lado, gracias a la llegada de Pedro Aguirre Cerda a la presidencia de Chile, en 1939, el arquitecto Luciano Kulczewski, nombrado administrador de la Caja de Seguro Obrero, decidió construir bloques habitacionales para obreros en cuatro ciudades del norte de Chile (Arica, Iquique, Tocopilla y Antofagasta), que serían conocidos como los Colectivos Obreros. Quien estuvo a cargo fue Aquiles Zentilli, quien era el arquitecto jefe de la Caja, bajo la dirección de Kulczewski. Los edificios demoraron en finalizar su construcción debido a la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo los de Antofagasta (Conjunto Anibal Pinto) recién se terminó en 1942.

Entretanto, el adorado y errático actor Errol Flyn pasó por Antofagasta en junio de 1940 y fue a pescar a Tocopilla, como parte de su gira para recoger antecedentes sobre Simón Bolívar, que sería su próxima película (la que finalmente no fue realizada).

WALT DISNEY

En octubre de 1941, pasó por el puerto de Antofagasta, Walt Disney y su equipo, como parte de su tour para recopilar antecedentes para una serie de animaciones sobre Latinoamérica. Se dice que este viaje estuvo dentro de las políticas de acercamiento.

USA dentro de su Política del Buen Vecino, había encargado al documentalista Julien Bryan [Zuanic, lo hubiese amado] una serie de documentales sobre países latinoamericanos. Antofagasta aparece en “Housing in Chile” (Vivienda en Chile), que en 1943 explicaba el programa de vivienda social en Chile, y que termina con filmaciones de los Colectivos Obreros de Antofagasta recién terminados. Pero además Bryan, hizo un documental encargado por la Anaconda Company, se llamó “The Atacama Desert”, también fue producido al igual que el anterior en 1942.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotograma de Housing in Chile.  

Además los Colectivos Obreros fueron incluidos en un libro de Francis Violich, en 1944. Violich era un especialista estadounidense en vivienda y urbanismo latinoamericanos. Dijo, que en su viaje a Chile, esos bloques eran lo más moderno que había visto en viviendas, coincidiendo con la inclusión de Bryan.

A principios del año 1943, a través de un acuerdo entre los gobiernos de Chile y Estados Unidos, se firmó el convenio de cooperación, representados por el Director General de Sanidad Dr. Eugenio Suárez y por el Dr. George C. Dunham, presidente del Instituto de Asuntos Interamericanos. En abril de ese año, el vicepresidente de USA, Henry Wallace estuvo dos días visitando las explotaciones salitreras de Antofagasta.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

Gracias a la cooperación internacional, patrocinados por el Instituto y la Fundación Rockefeller, se creó la versión chilena del Departamento Cooperativo Interamericano de Obras de Salubridad (DCIOS), y se pudieron llevar a cabo las primeras edificaciones y organización de las Unidades Sanitarias de Quinta Normal, Antofagasta, Cerro Barón y Temuco.

Eso llevó a que en 1944 fuese proyectado el edificio de la Unidad Sanitaria y Jefatura Provincial de Antofagasta, inaugurado en 1945, siendo una de las cuatro primeras obras de ese tipo ejecutadas en Chile por el Departamento Cooperativo, y una de las primeras obras definitivamente modernas de Antofagasta. En la actualidad el edificio, en calle Bolívar con Latorre, es utilizado como las dependencias administrativas del Servicio de Salud de Antofagasta.

En 1943, la periodista de viajes Erna Ferguson, amiga de Gabriela Mistral, publicó “Chile”, luego de un viaje de reconocimiento por nuestro país. Un capítulo está dedicado a “Antofagasta and the Yanqui state”. El escrito tiene mucha vigencia, porque se refiere al libro de Ricardo Latcham, “Chuquicamata, estado yanqui”, donde Erna menciona que Latcham hizo una crítica a la invasión económica de los Guggenheim y sus representantes. Muy bien informada, decía que el primer yankee fue un señor William Burrage de Boston, que se había enterado del cerro de cobre de Chuquicamata. Dijo:

“Al espectador yanqui le parece que todas estas objeciones se podrían resolver pagando al chileno el mismo salario por el mismo trabajo. Si no puede hacer el trabajo, muy bien. ¡Pero qué espléndido gesto patriótico podrían hacer las grandes empresas poniendo en pie de igualdad a chilenos y yanquis! Más que todos nuestros diplomáticos y representantes de buena voluntad, nuestros hombres de negocios hacen que las relaciones internacionales sean buenas o malas.”

En Chuquicamata se levantaron obras modernas muy relevantes, como el Teatro Chile y el Auditorio Sindical Obrero, los Colectivos Obreros se han convertido en un paradigma de las acciones estatales sobre vivienda en Chile, y la Unidad Sanitaria refleja una productiva política sanitaria internacional, que buscaba modernizar la salud pública. Si bien, el imperialismo reinó en los inicios del siglo XX, este mutó hacia estrategias sanitarias que buscaron la salubridad de la sociedad chilena y latinoamericana.

9.9.20

Expertos plantean proyectos que podrían instalarse en el sector de Las Petroleras

Vía EMA.


 

OPINIONES. Desde un subcentro, barrios y hasta un lugar para grandes eventos y congresos, entre las propuestas. Con el eventual traslado de los estanques pertenecientes a ENEX del sector Las Petroleras en Antofagasta, se abre un nuevo debate: ¿Qué se podría hacer con ese espacio? 

A| ser una amplia zona la que ocupa esta empresa en la actualidad en este sector, algunos consideran que podría ser beneficioso fraccionar esta macromanzana de 900 metros, según explica el arquitecto y magíster en Diseño Urbano de la Universidad Politécnica de Cataluña, Larry Games. 

 El también académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) comenta que este espacio puede ayudar a definir un modelo descentralizado en la ciudad. "No sé debería convertir estos grandes paños de terreno urbano en grandes parques o grandes superficies, como mall o grandes supermercados. Se debe considerar la oportunidad de crear barrios equilibrados". 

Games añade que la situación del traslado de los estanques "se presenta como una gran oportunidad. Así como lo es en otras partes de la ciudad con otras grandes superficies. Se podrían entregar para muchas pequeñas y medianas oportunidades de habitar de forma equilibrada y ayudar a aminorar la escasez de vivienda social bien ubicada y el establecimiento de pequeños equipamientos, que en esta pandemia nos han ayudado a todos a entender que uno puede conseguir muchas cosas alrededor de sus propios hogares". 

DESARROLLO URBANO 

El arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido, dice que "hay una posibilidad de desarrollo urbano dentro de la ciudad consolidada, con buena accesibilidad, con una cercanía y equipamiento y servicios. Hay un gran potencial de desarrollo en un sector centro-norte de la ciudad que podría colaborar a que Antofagasta logre desarrollar otro subcentro, para dejar de ser una ciudad monocéntrica, que es uno de los problemas que tiene, donde los servicios están todos concentrados". 

Sin embargo, Texido recalca que el desafío ahora es descontaminar el suelo para su uso urbano. "En la experiencia internacional hay muchas experiencias de contaminación por hidrocarburos, que antes de su uso urbano usan sistema de bacterias y de vegetación que limpian el suelo". 

 Finalmente, el arquitecto y director del Magister en Arquitectura en Zonas Áridas de la UCN, Claudio Galeno, plantea que una de las primeras acciones que se podrian determinar es darle más continuidad a las calles que bajan de cerro a mar y se ven interrumpidas por la infraestructura empresarial. 

"Antofagasta no tiene un espacio digno para los eventos. Cualquier cosa que se haga, debiese ser con programas que activaran la vida pública del sector y ojalá no se privatizara, ojalá no pasen a manos de inmobiliarias para construir conjuntos de viviendas que finalmente lo único que hacen es cerrar espacios", añade Galeno.

1.5.20

Antofagasta, cambios y progreso en tres décadas de democracia. Por Cristian Castro Orozco

Vía El Mercurio de Antofagasta, 11 de marzo 2020.



Entre 1990 y 2020 la población aumentó en casi doscientos mil habitantes, mejoraron las cifras macroeconómicas, creció la inmigración y la región se volvió una ventana para la exploración del cosmos.

El domingo ll de marzo de 1990, hace exactos 30 años, Augusto Pinochet entregaba el mando del país al entonces electo Presidente Patricio Aylwin Azócar, iniciando así el esperado retorno de la democracia, hito que marcó un antes y un después en la historia de Chile.

Pero la Segunda Región también marcaba su antes y después ese mismo año. En agosto comenzó a operar Minera Escondida (si bien fue fundada en 1988, en 1990 inicia sus faenas), agregándose como otro de los grandes yacimientos presentes.

Seis años más tarde se inauguraba el observatorio del Cerro Paranal, que a la postre incentivó otros proyectos científicos y la llegada de nucvos complejos, como ALMA en San Pedro de Atacama y el mayor telescopio de la tierra, el E-ELT, que a fines del 2019 se comenzó a ensamblar en la cima del cerro Armazones, a poca distancia de Paranal.

SOCIEDAD

La región misma aumentó su población en casi doscientos mil habitantes. Según el censo del año 1992 en la zona habían 410.724 personas, y al 2017 ya eran 607.534.

También subió el PIB per cápita en Chile y la esperanza de vida de los habitantes.

Asimismo la presencia de extranjera vio un exponencial crecimiento en la región, pasando de ser el 3,1% de la población en 2005 a en 2018.

Cabe resaltar que este 10,3% incluso puede quedarse corto ante el real alcance de la inmigración local dado que algunos extranjeros se encuentran sin formalizar su situación.

También la arquitectura misma de la comuna se vio alterada. Si hubiese sobrevolado la Antofagasta de 1990, distinguiría con facilidad apenas cuatro torres de altura entre una planicie uniforme de viviendas (torre Pérez Zujovic, edificio Centenario y torres de Codelco). Al sobrevolar la ciudad hoy se observa un bosque uniforme de edificios que, salvo la zona centro, copan los altos, sur y norte.

El académico y urbanista de la Universidad Católica de Norte, Claudio Galeno Ibaceta explica cuál fue el cambio en el carácter de la ciudad en estas tres décadas de democracia.

"La ciudad ha fortalecido su vida e imagen urbana. Por un lado, la calidad de las arquitecturas de la transición fue mejorando al nivel que hoy se construyen obras cada vez más interesantes y exitosas. Eso se ha combinado con un progresivo reconocimiento y conciencia de nuestro patrimonio", cuenta el urbanista.

Asimismo, agrega que se ha potenciado y madurado la discusión sobre el espacio público y el medio ambiente, y ha sido puesta en práctica con la construcción y mejoras de muchos sitios de la ciudad, desde playas artificiales, hasta transformaciones de zonas industriales y espacios residuales entre poblaciones.

INVERSIÓN

El director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, Christian Rodríguez, explica que el desarrollo que experimentó la comuna no se supedita al boom de la minería, sino que también responde a otros factores presentes en aquel tiempo.

"Desde 1990 hasta el fin del súper ciclo se juntó una combinación de factores positivos. Por un lado hubo un boom de los precios. La minería que llega a Antofagasta invierte miles de millones de dólares en la construcción de nuevos yacimientos, lo que empujó el desarrollo de la infraestructura, por ejemplo los puertos y los barrios industriales", argumentó.

En esa misma línea expuso la importancia del sector público en ese entonces. "Este sector jugó un papel fundamental en materia de infraestructura social y educación, ampliando y levantando nuevos establecimientos. No podríamos hablar de calidad en la educación si no existiese la infraestructura adecuada. Además se renovó la red de salud, como los tres hospitales más importantes: Calama, Antofagasta y Tocopilla, y en el ámbito de las carreteras privadas hubo iniciativas impulsadas por el sector público".

Pero hay matices. La gestora cultural, María Canihuante, dijo que si bien el ámbito de la cultura se vio muy favorecido por el apoyo a los emprendedores de esta área, gran parte de la inversión generada por la región es absorbida por las arcas centrales.

Por su parte, el investigador Isidro Morales explicó que "sin dudas y, especialmente Antofagasta, ha crecido y modernizado, sin embargo, se ha acentuado la segmentación con el desarrollo de grupos habitacionales en los extremos de la ciudad, en el caso de la capital regional, en contraste con la proliferación de precarios asentamientos marginales".

Con todas sus luces y sombra, Antofagasta nunca antes vio tanto crecimiento en tan acotado tiempo.

18.4.20

De la vista más bonita a las exigencias sanitarias: establecimientos hoteleros, medios y salud pública en la modernización de la vida urbana de Antofagasta



Leer artículo publicado en el número 12 (2019) de la revista Taltalia del Museo Augusto Capdeville de Taltal.

Por Claudio Galeno-Ibaceta, José Antonio González y Marcelo Lufin Varas / Universidad Católica del Norte (Antofagasta)

Resumen
Los establecimientos de hotelería para Antofagasta, un asentamiento creado en la adversidad del desierto costero de Atacama, fueron fundamentales para acoger a inmigrantes y viajeros de negocios que llegaron impulsados por el éxito de la minería. Junto a la oferta de los servicios hoteleros, estaban los medios de la Revolución Industrial, la prensa escrita, las guías, revistas y postales, de modo que los establecimientos hoteleros utilizaron la publicidad como forma de conectarse con los futuros huéspedes. De los medios locales, los servicios pasaron a recomendarse o anunciar en guías internacionales, adscribiéndose a las formas globales de anunciar las ofertas de hotelería. Esos anuncios, en la actualidad, permiten identificar una serie de datos, como propietarios en el tiempo, localizaciones, capacidades, y otros.
La vida en los hoteles era entre extraños, de modo que la salubridad fue un tema muy relevante. En Chile, en el periodo de entreguerras, la legislación sobre los aspectos sanitarios de la vida pública fue muy relevante, de modo que fueron creadas leyes y decretos que trataron de normar sobre la salud pública, incluidos los hoteles. El aspecto sanitario de los establecimientos fue un problema recurrente desde el siglo XIX, al principio por la ausencia de los servicios básicos, y más tarde por las pandemias, derivadas del comercio marítimo y de la inmigración.

Abstract
Hotel establishments for Antofagasta, a settlement that emerged in the adversity of the Atacama coastal desert, were necessary spaces to accommodate immigrants and business travelers who were driven by the success of mining. Along with the offer of hotel services, there were the means of the Industrial Revolution, the written press, the guides, journals and postcards, so that the hotel establishments used advertising as a way to connect with future guests. From local media, services began to be recommended or advertised in international guides, ascribing to the global ways of announcing hotel offers. These advertisements, at present, allow to identify a series of data, such as the different owners, locations, capacities, and others.
Hotel life was among strangers, so that health was a very relevant issue. In Chile, during the interwar period, the legislation on the sanitary aspects of public life was very relevant, so laws and decrees were created that tried to regulate public health, including hotels. The sanitary aspect of the establishments has been a recurring problem since its nineteenth century, initially due to the absence of basic services, and later due to pandemics, derived from maritime trade and immigration.

8.4.20

"(Hay) valentía de habitar en un paraje adverso" ANTOFAGASTINIDAD. Claudio Galeno Ibaceta, arquitecto y urbanista.

Vía El Mercurio de Antofagasta.



El académico Claudio Galeno sostiene que hay características muy especiales en la historia arquitectónica y urbana de las ciudades del desierto. Se trata -dice- de piezas únicas en cuanto resistencia frente a la adversidad. "Realmente el enfrentarse a estos parajes inhóspitos ha producido obras inéditas tanto de arquitectura, como de ingeniería y de urbanismo. Para mí es un campo de exploración en el cual he podido desarrollar mi especialidad (Teoría e Historia de la Arquitectura) y contribuir a la consolidación de la memoria y al arraigo de sus habitantes. Por otro lado, cuanto más investigo sobre el norte, más he podido comprender la historia de mi familia y su presencia en el norte chileno”, detalló.

¿De dónde °quién le inspiró para dedicarse a su profesión?

-La verdad es que no vengo de una familia de arquitectos, ni de historiadores, más bien de una familia dedicada a la salud. Mi padre Raúl Galeno, veterinario, mi madre Alicia Ibaceta, odontóloga, mi abuelo Raúl Ibaceta Kühl, pediatra (además de fotógrafo y cineasta amateur). Creo que por eso me llamaron Claudio Galeno, como el médico griego (aclaración: las farmacias y el edificio no son de mi familia). Bueno, pero tanto mi padre, como mi madre siempre tuvieron inquietudes por las artes, tanto que de niño asistía a escuelitas de arte.

Al final entré a estudiar arquitectura (los primeras años en Brasil, porque vivimos allí varios años), y luego me trasladé a la UCN. Pero como son las parábolas de la vida, uno de los temas que más me interesó, fue la relación del cuerpo humano y arquitectura, y luego me fui a hacer un master y un doctorado, donde estudié, las relaciones entre medicina y arquitectura, y ahora dirijo una investigación sobre la historia de las establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta.

¿Tiene de momento un proyecto o idea en el cual quiera trabajar?

-Muchas ideas, muchos proyectos. En este exacto momento estoy en una investigación Fondecyt sobre la historia de los establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta, entre 1880 y 1967. Eso significa que he estado publicando artículos sobre diversos aspectos del tema, en Brasil, en México, en Chile, y luego en Argentina. Estamos trabajando en una página web con información de estas construcciones que hemos estado investigando, y a propósito de las epidemias, los lazaretos, las estaciones sanitarias, las unidades sanitarias, hospitales, policlínicos, por citar algunos. Como proyecto, tengo varios, obviamente de difusión sobre la historia urbana y arquitectónica del norte chileno, con énfasis en Antofagasta, que aunque sea la más joven (cumplirá solo 154 años) tiene procesos únicos y de los más modernos de todo Chile.

¿Cuáles son los sectores de la ciudad que más le agradan?

-Bueno, algunos están conectados con mis recuerdos de infancia, pero son también parte de la memoria colectiva de muchos ciudadanos de Antofagasta. Por un lado, el Parque Brasil y su entorno, ya que mis abuelos maternos y algunas tías vivían por ahí. Los juegos, el aroma a eucalipto, el aroma marino que llegaba desde la costa. Otro sitio, la Gran Vía, impresionante, con el Curvo, un edificio imponente, modernísimo y luminoso. El Balneario, porque cuando te acercabas por el Parque Japones, de nuevo llegaba ese olor a mar que inundaba todo. La Plaza Colón y su entorno de edificios modernos y anti-guos, con el sonido de las campanadas del reloj de la plaza, con sus palomas, cercano al desaparecida cine Imperio, donde íbamos a ver películas con mis primos.

Elija un lugar de la región que recomendaría visitar, y por qué..

-Bueno, en la región hay muchos sitios espectaculares. Debo elegir dos, por un lado San Pedro de Atacama con sus aillos y su paisaje mágico, y por otro el observatorio VLT de Paranal, porque reúne tecnología de punta, buena arquitectura (La Residencia) y una experiencia profunda con el desierto.

¿Cuáles son las cualidades que destacaría de los nortinos?

-Su valentía de habitar en un paraje adverso y contrario a toda norma de lo habitable. Por otro lado su compromiso por contribuir a tener mejores ciudades. Su tolerancia por el otro, porque si bien somos una sociedad derivada de distintos procesos migratorios, en general ha existido respeto. Además de su melancolía (como lo observó muy bien Raúl Ruiz una vez que estuvo aquí traído por Adriana Zuanic), una característica que habla de la condición del inmigrante, pera también de la vida en el desierto.

¿Qué estructura (construida por el humano) cree que es la más representativa de Antofagasta?

-Aquí compiten dos: los vestigios industriales de las Ruinas de Huanchaca de la Fundición Playa Blanca, una pieza única a nivel nacional, ya que está dentro de la estructura urbana; y el edificio Curvo, cuyo nombre original es Huanchaca, y cuyo diseño (del notable y visionario arquitecto Ricardo Pulgar) rinde un homenaje evidente a las Ruinas de Huanchaca pero en clave de arquitectura moderna, y una de las mejores obras chilenas de la segunda mitad del siglo XX.


12.8.19

Un desarrollo para la Historia: Patrimonio arquitectónico de Antofagasta. El Mercurio de Antofagasta, 16 de agosto de 1984

Vía El Mercurio de Antofagasta (Archivo Claudio Galeno).

Hoy escribe: Juan Enrique Pimentel Bunting, arquitecto



Como todos sabemos, nuestra ciudad es muy joven, sus orígenes son modestos, y su vocación muy definida y especializada. Lo que mejor expresa esta apreciación es su arquitectura, o más bien, su patrimonio arquitectónico, que nos habla del pionerismo, de la improvisación y espontaneidad con que Antofagasta nació y creció, a partir de un día desconocido en 1866, con esa pujanza que no conocía barreras, y que caracterizaba toda acción que emprendían nuestros antepasados industriosos y aventureros.

Quien busque en nuestra ciudad viejos y nobles sillares de granito, dinteles coloniales de roble tallado, o espacios que evoquen gestas heroicas, sólo encontrará la decepción de una arquitectura pragmática, sin otra pretensión que servir al trabajo, a las obsesiones y riquezas esquivas de la minería y, en el mejor de los casos, a la nostalgia de remotos lugares queridos.

Sus autores, en una aplastante mayoría, hoy son anónimos, hombres nacidos en el Valle de Copiapó, las islas de Dalmacia, en el país de Gales, la Baja Sajonia. Muchos, jamás siquiera soñaron que un día vararían para siempre en estas playas desconocidas.

Y este variado conjunto de condiciones, necesidades, ambiciones y sueños, fue dando forma al carácter de Antofagasta, a aquello que llaman identidad, al pasado que reconocemos como nuestro y que constituye el apoyo que nos permite aceptar el futuro.

Pasados los primeros años de este siglo, y cuando la ciudad se consolida como emporio minero, la arquitectura ligada a estilos definidos y propios de la época, inicia sus primeros pasos. Arquitectos e ingenieros con inquietudes estilísticas, como Abd-el-Kader, nos legan obras como el Mercado Municipal y la actual Casa Consistorial, y esforzados curas alemanes, chilenos y españoles levantan "a ñeque" las iglesias de San Francisco, la Catedral, y, la del Corazón de María.

Sin embargo, durante la primera mitad de este siglo perdura con fuerza, al menos para los legos, el anonimato de los autores de obras de gran presencia como la Casa Gibbs, el Banco Alemán [Anglo Sudamericano] (hoy Banco del Estado), el Banco Español, la Cooperativa del F.C.A.B. (hoy Gobernación Provincial), y tantas otras. Y a fines de esta época, registramos a los colegas Campusano y Tarbuskovic como arquitectos afincados en la ciudad, trazando todo un estilo qué emparienta algunos de nuestros barrios, a través de la arquitectura, con aquellos sector de Ñuñoa que se desarrollaron por esa misma época.

Al acercarse Antofagasta a su Centenario, su población crece fuertemente, atrayendo a muchos profesionales de la construcción; la Universidad del Norte crea la carrera de Construcción Civil, y poco a poco la presencia de los arquitectos se va haciendo más visible. Instituciones públicas contratan sus servicios permanentes en la zona, o bien se instalan por largo tiempo, o definitivamente, para ejercer libremente, arquitectos como Ricardo Pulgar, Mario Reyes, María Schurmann, U!ises Vergara, Patricio Diaz. Muchos terminarán sus carreras aquí como Carlos Contreras, Romilio Concha y, últimamente, Luis Hernán Valdivieso.

Con ellos, Antofagasta comienza a buscar algo más en la arquitectura, se intenta ir más allá de lo práctico, superar las grandes limitaciones impuestas por la falta de materiales regionales y la escasez de recursos financieros, que ya no fluyen como antaño, a la par de las riquezas de la pampa que llegan a los puertos.

La arquitectura en la Región se masifica, apareciendo los grandes conjuntos habitacionales planificados, y en nuestra ciudad se levantan varios edificios que superan los cinco pisos de altura, dejando de ser los ascensores aquellos aparatos que maravillan a los niños en los Almacenes Giménez y la Compañía Cervecerías Unidas.

El número de profesionales que trabaja en la Región, hace necesaria la constitución de una Delegación Provincial del Colegio de Arquitectos, la que es reconocida oficialmente al ser considerada su participación en organismos y eventos de trascendencia, y su opinión es oída al decidir la ejecución de proyectos importantes para la comunidad.

Hoy, cuando los arquitectos conmemoramos el 42º aniversario de la creación del Colegio de Arquitectos de Chile, y nuestro quehacer ha recorrido este camino modesto, limitado y provinciano, pero nuestro, la situación de la Arquitectura en Antofagasta parece enfrentar cambios trascendentes en su trayectoria. Este aniversario sorprende a 35 arquitectos residiendo en la Región y a 200 alumnos que bregan con cartones, papeles, terminología y teoría en una Escuela de Arquitectura en esta ciudad.

La sola presencia de la Escuela promete actitudes más críticas, la búsqueda de caminos para encontrar el lazo armónico que una a lo heredado con lo por hacer, para identificar lo válidamente regional en el diseño arquitectónico local. La Escuela puede aportar la fuerza que necesita la comunidad de los arquitectos para rescatar y preservar todo aquello que reconocemos como valioso en nuestras ciudades; a su vez, el gremio tiene también la posibilidad de aportar a las nuevas generaciones profesionales lo que se ha aprendido en el camino, y que no se aprendió en las Escuelas de Arquitectura del centro del país.

Estamos ciertos, entonces, que este aniversario gremial se conmemora en ese espíritu especial que rodea el inicio de toda nueva etapa, espíritu que hemos querido transmitir a la comunidad que servimos, a través de estas lineas en "El Mercurio" de Antofagasta y Calama con el pretencioso objetivo, además, de interesarla en todo aquello que forma parte de esa vivencia colectiva, de esa experiencia común a todos los habitantes de una ciudad, que se llama Arquitectura.

11.8.19

Antofagastinos relatan orígenes de sus familias como migrantes

Vía El Mercurio de Antofagasta.

SOCIEDAD. A principios de 1900, cerca del 16% de la población en la ciudad era de origen extranjero.

11% de la población que habita en la Región de Antofagasta corresponde a inmigrantes, según el censo.



"Detrás de todo migrante hay un dolor, porque dejas tu tierra, tus raíces, dejas tu pueblo y ahí hay un acto de dolor que después mitigas y conviertes en nostalgia, porque empiezas a ser chileno, pero son vidas durísimas y nunca dejas de recordar lo que eres".

Las palabras corresponden al sociólogo antofagastino César Trabucco Swaneck, descendiente de inmigrantes de Sudáfrica e Italia y de destacada trayectoria académica en la Universidad de Antofagasta.

"El primer migrante que llega es el que hace el sacrificio, la segunda generación se forma y ya se consolida. Pero yo por lo que escuché en mi familia, nunca hubo una mala percepción de nuestros orígenes, nunca hubo rechazo. De hecho, siempre fueron acogidos", relata el sociólogo.

A pesar de que la ciudad tiene gran parte de sus orígenes en la población migrante, en 2019 y con el auge de la llegada de extranjeros latinos, la migración presenta cierto rechazo en algunos grupos.

Según el Censo del 2017, hoy la región tiene una población de más de 600 mil habitantes y el 11% corresponde a extranjeros. A parcir del 2018, comenzó también a llegar un flujo importan te de venezolanos a la zona.

Esta semana el gobierno decidió no autorizar una marcha contra la inmigración que debía desarrollarse hoy.

En este escenario, antofagastinos hijos y nietos de inmigrantes, explican el aporte de sus antepasados, enfatizando que si bien es necesario una regulación a la ley de migración (que data de 1975), esto no justifica tal nivel de xenofobia.

DIFERENCIAS

Stjepan Ostoíc Papic, realizador cinematográfico y descendiente de croatas, comenta que existe una marcada diferenciación entre los inmigrantes europeos con los inmigrantes latinos.

"Esta situación es preocupante, yo no creo que la inmigración no deba ser regulada, pero es complicado que existan discursos de odio y migración de primera y segunda clase. ¿Por qué debe haber una diferencia entre un alemán y un colombiano?" dice.

Por su parte Claudio Galeno, académico de Arquitectura en la Universidad Católica del Norte, en cuanto a pu1ismos, dice que "en Antofagasta, como surgió de la nada, hasta los chilenos somos inmigrantes, aquí no existe nativos , solo podrían serlos los descendientes de changos o camanchacos, quienes eran los que deambulaban por aquí de antes de que existiese Antofagasta".

Grecia
Juan Castro Bekios, fiscal: "Mi abuelo materno Juan Bekios Pepas llegó desde Grecia en barco a Chile en 1928. Aquí ya estaban sus hermanos Evángelos y Anastasio Bekios. quienes habían peleado en la I Guerra Mundial. La historia de nuestro país se construyó con el aporte de inmigrantes de todas partes del mundo. desde quienes fueron los padres de nuestra independencia"'.

Croacia
Stjepan Ostoic, realizador: "Mi abuelo materno llegó de Croacia y mi abuela era hija de croata en Antofagasta. Por la rama paterna, mi abuela era descendiente croata. Mi abuelo llegó hacia fines de los años 20 a trabajar a la panadería de un tío, y después se independizó y abrió su propia panadería, 'La Selecta', que estuvo por muchos años y donde compraba Antonio Rendic".

China
Aixin Liu Wu, traductora: "De parte de mi padre, mi bisabuelo llegó los años 20 y vivió en Chacabuco y Pampa Unión. mi madre llegó en 1987. Hasta donde sé, mi bisabuelo fue de los primeros chinos al llegar en barco a esta ciudad. Los chilenos olvidan sus orígenes, su historia. Todos son mestizos y con lo conservador que son los chilenos, les choca que llegue una cultura distinta".

Sudáfrica e Italia
César Trabucco, sociólogo: "El primero en llegar a Antofagasta por el lado paterno es mi abuelo Vittorio Trabucco, italiano genovés. Eso hacia principios del siglo XX. Por parte de mi madre mis abuelos llegaron en 1903. venían desde Sudáfrica. De los primeros, algunos se quedaron en la ciudad y otros partieron al sur, del segundo grupo. todos se quedaron en Antofagasta".

Alemania e Italia
Claudio Galeno, arquitecto: "Mi abuelo materno era nieto de un alemán. era pediatra. Raúl lbaceta Kuhl. Fue el pediatra de Antofagasta a principio del siglo XX; mi abuela Ana Fernández vino de Valparaíso de niña, los Galeno venimos del sur. pero llegaron desde España, y antes desde Italia. En Antofagasta, como surgió de la nada. hasta los chilenos somos inmigrantes".

Bolivia
Cristian Puebla, periodista: "Mis abuelos por parte de mi madre son bolivianos. ellos llegaron muy jóvenes a trabajar a Chile por el tema del cobre, cuando Codelco llevaba sus primeros años. Las perspectivas económicas acá eran mucho mejores. Ellos llegaron de Cochabamba y se quedaron acá porque la calidad de vida en Chile y en Chuqui específicamente, fueron las ideales".