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7.6.25

ANF: RUTA POSTAL 2025 / un mapa interactivo creado para una historia y narrativa urbana a partir de una selección de tarjetas postales históricas

 

 

Un circuito urbano por Antofagasta, por medio de una breve selección de tarjetas postales ilustradas que representan registros emblemáticos de la imagen e historia urbana por las calles Manuel Matta, desde la Plaza del Mercado. y por calle Arturo Prat, hasta la Plaza Colón. Creado y dirigido por Claudio Galeno-Ibaceta (investigador principal NupatS), organizado por la Escuela de Arquitectura (EARQ) de la Universidad Católica del Norte UCN) y por el Núcleo Milenio Patrimonios NupatS. 

Este mapa interactivo fue creado en el contexto de los Dias de los Patrimonios 2025. 

Agradecimientos especiales a la Knight Lab de la Northwestern University por la "storytelling tool" de código abierto "StoryMapsJS".

5.2.25

Conmemorando: Plaza Colón: historia y memoria en el corazón de Antofagasta

Vía El Diario de América.

Postal de la Plaza Colón enviada el 12 de enero de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-003.


Desde su origen en 1869, la Plaza Colón ha sido un punto central en la vida urbana de Antofagasta. Más allá de sus monumentos y edificaciones, este espacio encarna dimensiones patrimoniales que abarcan desde la memoria de la ciudad hasta episodios trágicos.

La Plaza Colón de Antofagasta es más que un hito arquitectónico: es un espacio cargado de memoria histórica, donde convergen la vida cotidiana y la tragedia. Desde su trazado inicial este lugar ha sido un sitio de memoria y testimonio del devenir histórico de Antofagasta. Su valor arquitectónico, poético y social la convierten en un espacio donde convergen pasado y presente, consolidándola como un símbolo del patrimonio urbano.

Las plazas fundacionales han sido tradicionalmente consideradas espacios patrimoniales por la arquitectura y monumentos que las rodean, pero su valor trasciende lo material.
Claudio Galeno-Ibaceta, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte e Investigador Principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, destaca que “las plazas son un excelente paradigma, pues han sido escenarios fundamentales tanto de la vida cotidiana como de diversos eventos y manifestaciones urbanas”.

En este sentido, la Plaza Colón de Antofagasta no solo es un lugar de encuentro y esparcimiento, sino también un escenario de memoria. Luis Alegría, subdirector de Investigación del Servicio Nacional del Patrimonio e investigador principal del Núcleo Milenio Patrimonios NupatS, resalta que “las plazas han sido testigos de acontecimientos que recordamos, otros que olvidamos y algunos que han sido ocultados porque resultan incómodos, exigiéndonos madurez, responsabilidad y respeto por la diversidad de habitantes, minorías y pueblos originarios”.

La historia de la Plaza Colón está marcada por la bonanza salitrera, el desarrollo urbano y la violencia social. Mientras en los primeros años del siglo XX la ciudad se modernizaba, el conflicto laboral crecía. La huelga de febrero de 1906, originada por la demanda de mejores condiciones laborales, culminó en una brutal represión cuando el gobierno ordenó el desembarco de tropas y el uso de la fuerza contra los trabajadores reunidos en la plaza.

“El 6 de febrero de 1906, en ese frágil contexto y frente a las protestas de una huelga multitudinaria, se llevó a cabo una represión planificada contra los huelguistas, resultando en una masacre con muchas víctimas fatales”, explica Galeno-Ibaceta. La tragedia fue reportada por el diario El Industrial, que tituló “Los sangrientos sucesos de la semana pasada” y describió “la espantosa magnitud de la matanza del martes”

A pesar de la censura de la época, la memoria de la masacre ha sido rescatada por distintas generaciones.

Desde el radioteatro Una plaza para la muerte en 1971, hasta la instalación de un memorial en 2016 y su posterior refuerzo en 2019, la reivindicación de este episodio ha crecido. “Estos esfuerzos han conectado con generaciones previas, como el artista Marko Franasovic y la poetisa Nelly Lemus”, señala Alegría, resaltando la continuidad de la memoria social.

Pero la plaza no solo ha sido un espacio de tragedia, sino también de expresión cultural. En 1929, el poeta Andrés Sabella realizó una performance poética lanzando su hojaliteraria Carcaj desde un avión sobre la multitud que salía de misa. Este gesto, según algunos investigadores, forma parte del patrimonio inmaterial de la plaza.

Galeno-Ibaceta concluye que la Plaza Colón es “un sitio patrimonial y de memoria con múltiples dimensiones: histórica, poética, arquitectónica, inmaterial, y sin duda, trágica y reivindicativa”. Su legado no solo se expresa en sus monumentos, sino en la memoria de quienes la han habitado y resignificado a lo largo del tiempo.

Postal de la Plaza Colón enviada el 17 de abril de 1906. Archivo de Postales de Claudio Galeno, CLANT02-001.

11.4.20

Breve historia de la arquitectura de Antofagasta, por Claudio Galeno



Vía Rutas patrimoniales, CREO Antofagasta.

El desierto costero donde se formó la ciudad de Antofagasta fue poblada a partir de 1866 por los exploradores Juan López y luego por José Santos Ossa. En 1868, fue fundada oficialmente por el gobierno boliviano desde Cobija. El primer plano urbano que se conoce es de 1869, se trata de una planificación de una ciudad que se está trazando. El asentamiento solo pudo conformarse gracias a los avances técnicos de la Revolución Industrial, ya que debido a la ausencia absoluta de fuentes de agua dulce fueron fundamentales las máquinas condensadoras de agua de mar, así como el ferrocarril fue clave para colonizar el interior de la región.

En su imagen urbana se pueden distinguir periodos arquitectónicos: A. un primer periodo de construcciones historicistas levantadas madera, y en muchos casos con revestimientos de caña y barro; B. una segunda etapa de obras eclécticas construidas en hormigón y acero, aunque muchas seguían utilizando madera; C. una tercera etapa de arquitectura modernista (que empieza con algunas obras art déco) con construcciones en su mayoría de hormigón armado, aunque también se utilizó mucho bloque, estructuras de acero, y en autoconstrucción el palo ahogado.

Del historicismo fundacional destacan: la Casa de Chile o Edificio de la Intervención Chilena (actual Museo Regional), edificio prefabricado que primero fue montada en Mejillones en 1868 y trasladada a Antofagasta en 1888; el Muelle de la Compañía de Salitres de 1880; la Escuela de Niñas (actual Teatro Pedro de la Barra) de 1884; las casas de la Fundición Playa Blanca reinstaladas sobre Av. Argentina; la antigua Estación de Trenes de calle Bolívar (actuales oficinas de FCAB) de 1888; y el Hospital inglés (luego Colegio Antofagasta) de 1904- 1907.

La etapa ecléctica se potencia por la Firma de Tratado de Límites con Bolivia, que es cuando Antofagasta pasa oficialmente a ser chilena, y se empezaron a realizar fuertes inversiones en edificaciones a mayor escala, lo que se cruza con las celebraciones del Centenario de la República, y con la bonanza del salitre. En ese espectro podemos mencionar el Cuartel de Bomberos de calle Sucre de 1904-1914; el Templo de San José (actual Catedral) de 1907-1917; el Resguardo Marítimo y la Gobernación Marítima de 1910; el Odeón Eslavo de 1911; la Torre del Reloj Británico de 1911; construcciones de tipo comercial y residencia como los Abarrotes Bakovic de 1912; la Municipalidad (actual Casa Consistorial) de 1912-1914; el Monumento a la Madre Patria (colonia española) de 1913; el Hotel Belmont (actual Centro Cultural Estación) y el Banco Mercantil de Bolivia (actual PDI) de 1913; la Casa Gibbs de 1914; la Nueva Estación en calle Valdivia de 1915-1916; el Banco Español (actual Santander) de 1916-1917; el Mercado Modelo de 1917-1920; los Servicios Públicos y Correo (actual Biblioteca Regional) de 1921- 1930; la Casa Jiménez de 1923-1924; y el Banco Anglo Sudamericano (actual Banco Estado) de 1924-1925.

Sigue un momento de articulación hacia el modernismo con algunas obras art déco como el Teatro Nacional de calle Sucre, la Sociedad Croata, o la nueva Gobernación Marítima frente al puerto artificial. El extenso periodo de arquitectura moderna emerge en el apaciguamiento de la crisis del salitre y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. De esa forma se levantan construcciones que se inician bajo una voluntad de modernización social, como los Colectivos de la Caja de Seguro Obrero, de 1939-1942; el Liceo de Niñas de 1940-1955; el Colegio San Luis de 1945 y su ampliación de 1963; el Hotel Turismo (actual Hotel Antofagasta) de 1949-1953; el edificio de oficinas de la Caja de Empleados Particulares (EE.PP.) (actual INP) de 1955; el edificio Colón de 1955-1960; la Intendencia Regional de 1957-1963; y el primer rascacielos de la ciudad, el edificio Centenario de 1966 y 1968.

Las diversas etapas revelan la intensidad con la que se ha desarrollado Antofagasta, atrayendo muchísimos inmigrantes europeos y latinoamericanos, así como inversionistas extranjeros. Las arquitecturas que perduran han definido una potente y ecléctica imagen urbana, y que evidencian el perfil de la sociedad, los intereses y los anhelos, componiendo un amplio espectro de edificio patrimoniales.

8.4.20

"(Hay) valentía de habitar en un paraje adverso" ANTOFAGASTINIDAD. Claudio Galeno Ibaceta, arquitecto y urbanista.

Vía El Mercurio de Antofagasta.



El académico Claudio Galeno sostiene que hay características muy especiales en la historia arquitectónica y urbana de las ciudades del desierto. Se trata -dice- de piezas únicas en cuanto resistencia frente a la adversidad. "Realmente el enfrentarse a estos parajes inhóspitos ha producido obras inéditas tanto de arquitectura, como de ingeniería y de urbanismo. Para mí es un campo de exploración en el cual he podido desarrollar mi especialidad (Teoría e Historia de la Arquitectura) y contribuir a la consolidación de la memoria y al arraigo de sus habitantes. Por otro lado, cuanto más investigo sobre el norte, más he podido comprender la historia de mi familia y su presencia en el norte chileno”, detalló.

¿De dónde °quién le inspiró para dedicarse a su profesión?

-La verdad es que no vengo de una familia de arquitectos, ni de historiadores, más bien de una familia dedicada a la salud. Mi padre Raúl Galeno, veterinario, mi madre Alicia Ibaceta, odontóloga, mi abuelo Raúl Ibaceta Kühl, pediatra (además de fotógrafo y cineasta amateur). Creo que por eso me llamaron Claudio Galeno, como el médico griego (aclaración: las farmacias y el edificio no son de mi familia). Bueno, pero tanto mi padre, como mi madre siempre tuvieron inquietudes por las artes, tanto que de niño asistía a escuelitas de arte.

Al final entré a estudiar arquitectura (los primeras años en Brasil, porque vivimos allí varios años), y luego me trasladé a la UCN. Pero como son las parábolas de la vida, uno de los temas que más me interesó, fue la relación del cuerpo humano y arquitectura, y luego me fui a hacer un master y un doctorado, donde estudié, las relaciones entre medicina y arquitectura, y ahora dirijo una investigación sobre la historia de las establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta.

¿Tiene de momento un proyecto o idea en el cual quiera trabajar?

-Muchas ideas, muchos proyectos. En este exacto momento estoy en una investigación Fondecyt sobre la historia de los establecimientos de salud de Arica, Iquique y Antofagasta, entre 1880 y 1967. Eso significa que he estado publicando artículos sobre diversos aspectos del tema, en Brasil, en México, en Chile, y luego en Argentina. Estamos trabajando en una página web con información de estas construcciones que hemos estado investigando, y a propósito de las epidemias, los lazaretos, las estaciones sanitarias, las unidades sanitarias, hospitales, policlínicos, por citar algunos. Como proyecto, tengo varios, obviamente de difusión sobre la historia urbana y arquitectónica del norte chileno, con énfasis en Antofagasta, que aunque sea la más joven (cumplirá solo 154 años) tiene procesos únicos y de los más modernos de todo Chile.

¿Cuáles son los sectores de la ciudad que más le agradan?

-Bueno, algunos están conectados con mis recuerdos de infancia, pero son también parte de la memoria colectiva de muchos ciudadanos de Antofagasta. Por un lado, el Parque Brasil y su entorno, ya que mis abuelos maternos y algunas tías vivían por ahí. Los juegos, el aroma a eucalipto, el aroma marino que llegaba desde la costa. Otro sitio, la Gran Vía, impresionante, con el Curvo, un edificio imponente, modernísimo y luminoso. El Balneario, porque cuando te acercabas por el Parque Japones, de nuevo llegaba ese olor a mar que inundaba todo. La Plaza Colón y su entorno de edificios modernos y anti-guos, con el sonido de las campanadas del reloj de la plaza, con sus palomas, cercano al desaparecida cine Imperio, donde íbamos a ver películas con mis primos.

Elija un lugar de la región que recomendaría visitar, y por qué..

-Bueno, en la región hay muchos sitios espectaculares. Debo elegir dos, por un lado San Pedro de Atacama con sus aillos y su paisaje mágico, y por otro el observatorio VLT de Paranal, porque reúne tecnología de punta, buena arquitectura (La Residencia) y una experiencia profunda con el desierto.

¿Cuáles son las cualidades que destacaría de los nortinos?

-Su valentía de habitar en un paraje adverso y contrario a toda norma de lo habitable. Por otro lado su compromiso por contribuir a tener mejores ciudades. Su tolerancia por el otro, porque si bien somos una sociedad derivada de distintos procesos migratorios, en general ha existido respeto. Además de su melancolía (como lo observó muy bien Raúl Ruiz una vez que estuvo aquí traído por Adriana Zuanic), una característica que habla de la condición del inmigrante, pera también de la vida en el desierto.

¿Qué estructura (construida por el humano) cree que es la más representativa de Antofagasta?

-Aquí compiten dos: los vestigios industriales de las Ruinas de Huanchaca de la Fundición Playa Blanca, una pieza única a nivel nacional, ya que está dentro de la estructura urbana; y el edificio Curvo, cuyo nombre original es Huanchaca, y cuyo diseño (del notable y visionario arquitecto Ricardo Pulgar) rinde un homenaje evidente a las Ruinas de Huanchaca pero en clave de arquitectura moderna, y una de las mejores obras chilenas de la segunda mitad del siglo XX.


11.8.19

Antofagastinos relatan orígenes de sus familias como migrantes

Vía El Mercurio de Antofagasta.

SOCIEDAD. A principios de 1900, cerca del 16% de la población en la ciudad era de origen extranjero.

11% de la población que habita en la Región de Antofagasta corresponde a inmigrantes, según el censo.



"Detrás de todo migrante hay un dolor, porque dejas tu tierra, tus raíces, dejas tu pueblo y ahí hay un acto de dolor que después mitigas y conviertes en nostalgia, porque empiezas a ser chileno, pero son vidas durísimas y nunca dejas de recordar lo que eres".

Las palabras corresponden al sociólogo antofagastino César Trabucco Swaneck, descendiente de inmigrantes de Sudáfrica e Italia y de destacada trayectoria académica en la Universidad de Antofagasta.

"El primer migrante que llega es el que hace el sacrificio, la segunda generación se forma y ya se consolida. Pero yo por lo que escuché en mi familia, nunca hubo una mala percepción de nuestros orígenes, nunca hubo rechazo. De hecho, siempre fueron acogidos", relata el sociólogo.

A pesar de que la ciudad tiene gran parte de sus orígenes en la población migrante, en 2019 y con el auge de la llegada de extranjeros latinos, la migración presenta cierto rechazo en algunos grupos.

Según el Censo del 2017, hoy la región tiene una población de más de 600 mil habitantes y el 11% corresponde a extranjeros. A parcir del 2018, comenzó también a llegar un flujo importan te de venezolanos a la zona.

Esta semana el gobierno decidió no autorizar una marcha contra la inmigración que debía desarrollarse hoy.

En este escenario, antofagastinos hijos y nietos de inmigrantes, explican el aporte de sus antepasados, enfatizando que si bien es necesario una regulación a la ley de migración (que data de 1975), esto no justifica tal nivel de xenofobia.

DIFERENCIAS

Stjepan Ostoíc Papic, realizador cinematográfico y descendiente de croatas, comenta que existe una marcada diferenciación entre los inmigrantes europeos con los inmigrantes latinos.

"Esta situación es preocupante, yo no creo que la inmigración no deba ser regulada, pero es complicado que existan discursos de odio y migración de primera y segunda clase. ¿Por qué debe haber una diferencia entre un alemán y un colombiano?" dice.

Por su parte Claudio Galeno, académico de Arquitectura en la Universidad Católica del Norte, en cuanto a pu1ismos, dice que "en Antofagasta, como surgió de la nada, hasta los chilenos somos inmigrantes, aquí no existe nativos , solo podrían serlos los descendientes de changos o camanchacos, quienes eran los que deambulaban por aquí de antes de que existiese Antofagasta".

Grecia
Juan Castro Bekios, fiscal: "Mi abuelo materno Juan Bekios Pepas llegó desde Grecia en barco a Chile en 1928. Aquí ya estaban sus hermanos Evángelos y Anastasio Bekios. quienes habían peleado en la I Guerra Mundial. La historia de nuestro país se construyó con el aporte de inmigrantes de todas partes del mundo. desde quienes fueron los padres de nuestra independencia"'.

Croacia
Stjepan Ostoic, realizador: "Mi abuelo materno llegó de Croacia y mi abuela era hija de croata en Antofagasta. Por la rama paterna, mi abuela era descendiente croata. Mi abuelo llegó hacia fines de los años 20 a trabajar a la panadería de un tío, y después se independizó y abrió su propia panadería, 'La Selecta', que estuvo por muchos años y donde compraba Antonio Rendic".

China
Aixin Liu Wu, traductora: "De parte de mi padre, mi bisabuelo llegó los años 20 y vivió en Chacabuco y Pampa Unión. mi madre llegó en 1987. Hasta donde sé, mi bisabuelo fue de los primeros chinos al llegar en barco a esta ciudad. Los chilenos olvidan sus orígenes, su historia. Todos son mestizos y con lo conservador que son los chilenos, les choca que llegue una cultura distinta".

Sudáfrica e Italia
César Trabucco, sociólogo: "El primero en llegar a Antofagasta por el lado paterno es mi abuelo Vittorio Trabucco, italiano genovés. Eso hacia principios del siglo XX. Por parte de mi madre mis abuelos llegaron en 1903. venían desde Sudáfrica. De los primeros, algunos se quedaron en la ciudad y otros partieron al sur, del segundo grupo. todos se quedaron en Antofagasta".

Alemania e Italia
Claudio Galeno, arquitecto: "Mi abuelo materno era nieto de un alemán. era pediatra. Raúl lbaceta Kuhl. Fue el pediatra de Antofagasta a principio del siglo XX; mi abuela Ana Fernández vino de Valparaíso de niña, los Galeno venimos del sur. pero llegaron desde España, y antes desde Italia. En Antofagasta, como surgió de la nada. hasta los chilenos somos inmigrantes".

Bolivia
Cristian Puebla, periodista: "Mis abuelos por parte de mi madre son bolivianos. ellos llegaron muy jóvenes a trabajar a Chile por el tema del cobre, cuando Codelco llevaba sus primeros años. Las perspectivas económicas acá eran mucho mejores. Ellos llegaron de Cochabamba y se quedaron acá porque la calidad de vida en Chile y en Chuqui específicamente, fueron las ideales".

30.7.18

Experiencias historiográficas en Latinoamérica. Un viaje al desierto. La energía solar industrial, confrontando pasado, presente y futuro. Por Antoni Roca-Rosell

Quaderns d’Història de l’Enginyeria, volum XVI, 2018, p.299-307.

Aquí se postean algunos extractos del artículo de Antoni Roca-Rosell. Ver escrito completo en UPCCommons.



"En agosto de 2017, tuve la oportunidad de visitar el desierto de Atacama en busca de algunos ejemplos de la historia del uso industrial de la energía solar. Sin embargo, como veremos, pudimos comprobar que la historia no solo es pasado; ese pasado puede estar ¡en plena actividad!

El viaje a Atacama estaba incluido en la invitación de mi colega y amigo Nelson Arellano-Escudero en el marco del proyecto post-doctoral que ganó: Proyecto Fondecyt 3160197 de Historia de las tecnologías de la energía solar en la industria del Salitre (1907-1981), patrocinado por el profesor Sergio González, premio nacional de Historia en 2014. La investigación que está realizando es prolongación de su tesis doctoral de historia de la técnica, defendida en mayo 2015 en el marco del programa de Sostenibilidad de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). El interés de su investigación y las aportaciones realizadas a los orígenes del uso industrial de la energía solar fueron reconocidos en el proyecto postdoctoral que le permite ir más allá de su estudio inicial y analizar el recorrido internacional de la energía solar en el siglo XX, principalmente en Chile."

(...)

"En Antofagasta sostuvimos un encuentro con los académicos Claudio Galeno Ibaceta y el director de la escuela de Arquitectura, Carlos Miranda Zuleta, y el investigador y coleccionista Patricio Espejo Leupin, que ha aprovechado su trabajo como geólogo para tener un conocimiento profundo y extenso del desierto, incluidos los aspectos antropológicos y culturales. La discusión (¡la conversación!) estuvo centrada en el desierto y su patrimonio industrial, principalmente las instalaciones solares.

La reunión tuvo una continuación al día siguiente: el profesor Galeno nos guió por la ciudad histórica y moderna, una muestra singular de puerto y ciudad industrial del norte de Chile, una de las puertas (de entrada y salida) del desierto, en la que permanece la influencia de la república de Bolivia a la que perteneció hasta fines del siglo XIX, y de la cultura peruana, también muy cercana. A mediodía, tomamos el avión de vuelta a Santiago de Chile, viendo otra vez el paisaje del Desierto con la cordillera de los Andes al fondo."

(...)