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24.3.17

Las esculturas olvidadas por el tiempo que esperan su renacer [en Antofagasta]

Vía La Estrella de Antofagasta.





El vandalismo es el punto negro en la historia de las esculturas antofagastinas, ocasionado en el mayor de los casos que estas estructuras hoy sean sólo parte del recuerdo.

En septiembre de 2014 se anunció con bombos y platillos la reinauguración del "Atleta Griego", una de las esculturas emblemáticas de Antofagasta y que es conocida popularmente como "El Pilucho".

El monumento tuvo que esperar durante 14 años para volver a su pedestal en el sector de Avenida Grecia, gracias a las gestiones de la Sociedad Helénica y el municipio.

Un caso similar ocurrió en diciembre de ese mismo año cuando fue reinaugurada la escultura dedicada a Juan López, frente al Museo Regional de Antofagasta, la que fue destruida en 2008 cuando se efectuaban los trabajos de reparación del sector costanera central.

Pero hay otras estatuas que hoy no corren con la misma suerte, incluso permanecen olvidadas en el tiempo, reviviendo algunas veces y sólo en la memoria de los nacidos y criados en esta tierra nortina.

Tal es el caso del Niño de Bruselas o el Niño de la Espina. La primera se ubicaba en el Parque Valparaíso de la Avenida Brasil, mientras que el segundo monumento era el atractivo principal de la plazoleta Humberto Zhigley.

Ambas, donadas por colectividades extranjeras en la década de los 60's, "eran el orgullo de los parques antofagastinos", relata el periodista Juan Antonio Marrodán.

El profesional explica que Zhigley fue un funcionario municipal que se desempeñaba como director de parques y jardines, quien trabajó en forestar la ciudad y cuando falleció "no hubo igual preocupación en los parques antofagastinos".
Esculturas

Lamentablemente (y esa es una de las causas que se repetirán a lo largo de esta nota), ambas esculturas sufrieron los azotes del vandalismo.

Según informó el diario El Mercurio de Antofagasta en 1975, en aquella época se encontraban "casi completamente destruidas". Hoy, sólo permanecen el recuerdo.

Mismo es el caso de "Los Luchadores", una escultura que fue donada en 1910 a Antofagasta por la colectividad griega, en la celebración del Centenario de Chile.

Ubicada durante muchos años en la Avenida Brasil, la obra igualmente fue afectada por vándalos, pero no sólo eso, ya que curiosamente también sufrió por la acción de los más conservadores. Las autoridades la retiraron de su lugar en 1973.

El historiador y encargado Investigación Histórico Patrimonial y Extensión Cultural del Museo Regional de Antofagasta, Héctor Ardiles, dice que "la escultura era muy provocativa para una sociedad algo pacata, 1910,1920 y los años 30's que vino en Antofagasta un periodo muy religioso y entonces, la gente lo veía como una situación obscena y la destrucción fue por gente culta... Empezaron los vándalos a lanzar piedras, rayarla, tirarle pintura. Fue un paulatino proceso de degradación de pintura. No se veía como una obra de arte, sino que algo más escandaloso".

Se suman también a la lista de estas obras, otras como el monumento a José Santos Ossa, que en los años 80's custodiaba el Parque Croacia .

Lamentablemente también sufrió por acciones vandálicas, con daños graves en su estructura, quedando descabezada, lo que motivó su retiro.

"Más que falta de compromiso con el patrimonio, yo diría que es más bien con el bien común...no sólo las esculturas, son más cosas como las bancas, las veredas...Las variables pueden ser muchas, pero tenemos una sociedad un poco más 'primitiva' en eso, en saber cómo usar nuestro espacio público y hacerlo mejor y entender que las ciudades se configuran por espacios simbólicos", dice el arquitecto Claudio Galeno al explicar que muchas de las esculturas históricas han sido dañadas por la acción de vándalos.

El también secretario académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte, afirma que esta acción contra las estatuas, más bien es algo que "pasa por ignorancia, por personas que no conocen la historia del lugar, falta de cariño y estima por eso. Reitero lo del espacio público, no puedo comportarme como si estuviese en mi propia casa, como si esto fuera mío, sino que tengo que ver que es de todos. Los monumentos son algo compartido y tenemos que aprender a respetar los espacios del otro".
Revolución de las Estatuas

El listado no se detiene. En la memoria de los antofagastinos permanece aquel pescador y minero que miraban el caminar de los transeúntes que pasaban por el Balneario Municipal o el Parque Japonés.

"El Hombre Chileno de la Pampa y Mar" del escultor Avelino Sanhueza, fue levantada en 1979 por la Universidad Católica del Norte.

A fines de 2012 el monumento desapareció, aparentemente por un presunto accidente de tránsito. Su base fue retirada y hoy sigue esperando su regreso.

A la lista se agrega un caso reciente, aunque esta vez no por terceros, sino que más bien por causas materiales.

Ubicado en Avenida O'Higgins, el sector sur del Parque Brasil, se encontraba el Monumento al Bombero. Su base de fierros y cemento no soportó el paso del tiempo y la exposición al agua del constante riego del lugar, por lo que en octubre del año pasado el material no aguantó más y se desplomó.

Héctor Ardiles añade que "en Antofagasta hay una deuda con el patrimonio de los monumentos. Hoy las autoridades están preocupadas de hermosear esta ciudad, pero hay que restituir mucho de lo que se ha perdido y colocar, sobre todo, estándar de lo que son los monumentos históricos y bienes culturales públicos, con un nivel que sea acorde a la calidad de ciudad que tenemos".

Actualmente, el municipio trabaja en los proyectos de mejoramiento del Parque Brasil y el Parque Croacia. Desde la casa consistorial, adelantaron que la conservación y restauración de los monumentos de ambos lugares, están consideradas dentro del programa.

Pero mientras se espera el retorno de estas esculturas, el proyecto "La Revolución de las Estatuas" se ha encargado de traerlas de vuelta al recuerdo antofagastino.

La idea es originaria del joven Jorge Torres, conocido por ser el puma de la barra de Deportes Antofagasta. Si bien se le ocurrió la idea hace varios años, poco a poco se fue sumando más gente a su iniciativa.

Hoy cuenta con apoyo del maquillador Jonnhy Johnn y un equipo de profesionales, que a través del maquillaje y la caracterización, hacen posible que las estatuas olvidadas y que esperan su oportunidad de regresar, cobren vida y por un momento se ubiquen en el mismo lugar que en las décadas pasadas."Esta idea se me ocurre porque yo soy antofagastino y me acuerdo que en mi infancia era súper importante todas las estatuas de antes. En esa época de mi niñez, esas estatuas (nombra Los Luchadores, el Atleta Griego, entre otras), marcaban el tiempo de la Antofagasta gloriosa, ordenada, de los grandes inmigrantes que llegaron. Por eso traté de retroceder y volver a recuperar estos monumentos", comenta.

Torres agrega que para efectuar esta iniciativa y antes de llevar a cabo la representación como tal, primero se encarga de recoger toda la información posible de la escultura. Y añade que la idea es tratar de recuperar la importancia del patrimonio, que nos define como hijos de la Perla del Norte.

2.4.12

Monumentos de Antofagasta sepultados en el olvido, por El Mercurio de Antofagasta

Un interesante artículo sobre los monumentos de Antofagasta, y su desaparición de la escena urbana, estamos hablando del monumento a Juan Lopez hecho por Osvaldo Ventura y destruido el 2008 durante las obras de la Costanera Central por negligencia de la empresa constructora; del Niño de Bruselas, en una fuente en el Parque Brasil, frente a la actual Torre del Parque (solo queda la fuente convertida en jardinera); el Niño de la Espina, en la plazoleta Humberto Zighley en Orella con Av. Argentina; el Atleta Griego (aka El Pilucho) en una plazoleta de Av. Grecia con Manuel Verbal; el monumento a José Santos Ossa, en el parque Croacia, destruida el 2003; los Luchadores Griego, en la Plaza Centenario del Parque Brasil, atacada en 1981, y la transformación irreversible del Monumento de la Colonia Alemana.

Por Alejandro Araya Cubillos para El Mercurio de Antofagasta.




26.4.11

25 monumentos yugoslavos abandonados que miran su futuro



Vía Crack Two

25 Abandoned Yugoslavia Monuments that look like they're from the Future
Crack Two on Friday, April 15, 2011

These structures were commissioned by former Yugoslavian president Josip Broz Tito in the 1960s and 70s to commemorate sites where WWII battles took place (like Tjentište, Kozara and Kadinjača), or where concentration camps stood (like Jasenovac and Niš). They were designed by different sculptors (Dušan Džamonja, Vojin Bakić, Miodrag Živković, Jordan and Iskra Grabul, to name a few) and architects (Bogdan Bogdanović, Gradimir Medaković...), conveying powerful visual impact to show the confidence and strength of the Socialist Republic. In the 1980s, these monuments attracted millions of visitors per year, especially young pioneers for their "patriotic education." After the Republic dissolved in early 1990s, they were completely abandoned, and their symbolic meanings were forever lost.

From 2006 to 2009, Kempenaers toured around the ex-Yugoslavia region (now Croatia, Serbia, Slovenia, Bosnia and Herzegovina, etc.) with the help of a 1975 map of memorials, bringing before our eyes a series of melancholy yet striking images. His photos raise a question: can these former monuments continue to exist as pure sculptures? On one hand, their physical dilapidated condition and institutional neglect reflect a more general social historical fracturing. And on the other hand, they are still of stunning beauty without any symbolic significances.





Para ver más...

23.2.11

En marzo inician las obras de la nueva Biblioteca Regional de Antofagasta que recuperará el edificio de Correos

© Archivo Claudio Galeno

20 mil libros tendrá nueva biblioteca administrada por la DIBAM. La remodelación está financiada por el Banco Interamericamo de Deasarrollo y su programa de Puesta en Valor del Patrimonio administrado por el MOP, para lo cual hubo que declarar el edificio monumento histórico el año 2009.

El edificio de los Servicios Públicos de Antofagasta, más conocido como Correos y Telégrafos, es un magnífico ejemplo del eclecticismo. Su diseño pasó por varias etapas, los planos iniciales fueron proyectados en Antofagasta por el arquitecto Leonello Bottacci, y revisados por el arquitecto Doyère. Pero ese diseño nunca se ejecutó, siendo finalmente proyectado por los arquitectos Carlos Alcalde Cruz y Julio Arancibia, iniciando su construcción en 1921, para ser inaugurado en 1930. La fiscalización de sus obras estuvo a cargo del arquitecto Homero Lois Fraga, y las esculturas y estucos fueron encargados al escultor Higinio Bernales. El edificio estuvo diseñado para albergar una complejidad de programas: Correos y Telégrafos, Primer y Segundo Juzgados, Archivo General y Judicial, Delegación Fiscal de Salitreras, Oficina de Impuestos Internos y viviendas para dos jueces y para el Jefe de Correos y Telégrafos.

A continuación un artículo publicado en El Mercurio de Antofagasta, escrito por Pablo Codd respecto de la Biblioteca:

14.9.10

EL MONUMENTO A LA PATRIA, LA TRANSFORMACIÓN SIMBÓLICA DE UN DISEÑO DEL ARQUITECTO JORGE TARBUSKOVIC DULCIC

En el área de acceso del puerto artificial de Antofagasta se inauguró en el año 1941 un monumento que homenajeaba la patria chilena.



La obra venía a configurar, junto con la Gobernación Marítima (1933), la plazoleta del puerto, el reloj art deco del acceso, un barrio de recebimiento del tripulaciones y viajeros que arribaban en barco a la ciudad. Es así como, simultaneamente se edificó el Pabellón de Turismo, que tardó muchísimo en ser terminado, hasta 1949 para ser más exacto, que luego coincidiría con la inauguración del edificio Mar, el primer edificio de departamentos promovido por un particular. Luego se edificó el primer edificio del Sindicato de Estibadores Marítimos (actualmente ocupado por la Empresa Portuaria de Antofagasta).



Finalmente se definió un barrio orientado a la actividad portuaria y de transportes (pasajeros), con un perfil definitivamente al trabajo y ocio moderno. Habría que agregar que progresivamente el viaje en barcos fue dando paso al avión, y a los buses, que incidió en una cambio más bien exclusivo hacia la carga. No debo dejar de mencionar, el magnífico pabellón metálico que ocupa Aduanas de Chile, que colinda el acceso al puerto y que definitivamente es heredero de las estructuras prefabricada del francés Jean Prouvé.

© El Mercurio de Antofagasta

El monumento a la patria fue un proyecto que databa de 1941, promovido por un Comité Pro Monumento a la Patria, con el proyecto de Tarbuskovic, en base a fondos recaudados en toda la provincia. La obra fue construida por el afamado constructor de mausoleos Antonio Carvajal. En el Comite participaban el General Jorge Escudero Otárola y el Coronel de Carabineros Fortunato Larenas. las leyendas del monumento fueron fundidas en la Fundición Orchard-IFMIA en colaboración con la Escuela de Minas. Se definió que los conscriptos prestarían juramento frente a ese monumento en vez de hacerlo en el antiguo Club Hípico. De hecho la prensa (El Mercurio de Antofagasta) del año 1942 indicaba que la obra en cuestión había sido erigida por "subscripción popular".

Con este post puesto en el mes de la Patria chilena, la idea es reivindicar el origen social del monumento frente a la transformación de su sentido original, y sin duda rescatar la cultura de Tarbuskovic que en gracias a su perspectiva revelaba su cultura respecto de la arquitectura expresionista europea.

7.4.10

MONUMENTO BICENTENARIO, EL HILO DEL AGUA COMO UN CABALLO DE TROYA

© Claudio Galeno

Bueno, ya no debería sorprendernos, pero el Monumento del Bicentenario, fue inaugurado unos días antes que el ex Intendente Crístian Rodríguez dejara el cargo, ¿pero en que estado? ¿terminado? No! en obras. Con una estructura hecha a la rápida, y un diseño de terminaciones para colocar un precario revestimiento en cobre, que deja muchas dudas, como por ejemplo que pasará con la madera terciada con que se ha revestido el hormigón lleno de imperfecciones y sobre el cual se puede fijar con facilidad las delgadas laminas de cobre, cuando el Hilo del Agua esté con agua? Este regalo del Bicentenario es un Caballo de Troya, o mejor, un monumento al populismo. ¿Que dicen de esta parodia del bicentenario los señores que han financiado parte de esta próxima ruina, Xstrata Copper?

16.8.09

DECLARA MONUMENTO NACIONAL EDIFICIO DE LOS SERVICIOS PúBLICOS DE ANTOFAGASTA Y EL EX TEATRO ALHAMBRA DE TALTAL

Ministerio de Educación

DECLARA MONUMENTO NACIONAL EN LA CATEGORÍA DE MONUMENTO HISTÓRICO EL EDIFICIO DE LOS SERVICIOS PúBLICOS DE ANTOFAGASTA Y EL EX TEATRO ALHAMBRA DE TALTAL, AMBOS DE LA PROVINCIA DE ANTOFAGASTA, II REGIÓN DE ANTOFAGASTA

Núm. 79.- Santiago, 13 de marzo de 2009.- Considerando:

Que, el Edificio de los Servicios Públicos de Antofagasta y el Ex Teatro Alhambra de Taltal, de la comuna de Antofagasta y de la comuna de Taltal, ambos de la provincia y Región de Antofagasta, son reconocidos por sus respectivas comunidades como un registro material de su pasado y por su presencia en sus comunas, cuyas dimensiones y características arquitectónicas ameritan su protección, y teniendo en consideración, además, las especiales características que en cada caso se destacan:

© Claudio Galeno

Edificio de los Servicios Públicos de Antofagasta:

Este Edificio está emplazado en el centro de la ciudad de Antofagasta, en la esquina norte de la intersección de las calles Prat y Washington en la Plaza Colón.
La construcción del Edificio original estuvo destinada a Correos y Telégrafos, Primer y Segundo Juzgados, Archivo General y Judicial, Delegación Fiscal de Salitreras, Oficina de Impuestos Internos y viviendas para dos jueces y para el Jefe de Correos y Telégrafos.
La primera intención de construir este Edificio nace del senador Augusto Bruna en el año 1918, quien consigue que el Senado apruebe los fondos en el año 1921, momento en el cual se inician las obras con la demolición del edificio emplazado en el mismo predio, donde funcionaban las oficinas del Telégrafo, la Delegación Fiscal Salitrera y el Segundo Juzgado.
La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas encarga su diseño a los arquitectos Julio Arancibia y Carlos Alcalde Cruz. La inspección de obra estuvo a cargo de Homero Lois Fraga y los ornamentos y estucos fueron obra del artista y escultor Higinio Bernales.
Diversas demoras en su ejecución hicieron que el Edificio fuese inaugurado después de nueve años de iniciadas las obras en 1930. A pesar de los problemas económicos que atrasaron las obras, el edificio de los Servicios Públicos constituye en conjunto con el Puerto Fiscal y el Mercado Municipal de la Región una expresión del desarrollo tecnológico de la construcción de gran envergadura y del momento económico y social de la época.
El Edificio cuenta con una estructura de hormigón armado y estucos. Sus puertas y ventanas, escaleras, barandas y pasamanos son de madera.
En el transcurso del tiempo los distintos usos que tuvo el Edificio y la necesidad de adecuarlo al uso de nuevas tecnologías, provocaron modificaciones importantes de la especialidad interior y en su imagen exterior. Actualmente, alberga cuatro Juzgados de Letras, la Asociación de Municipalidades, el Consejo Regional de la Cultura y las Artes y Correos de Chile. Aproximadamente, la mitad de la superficie del Edificio se encuentra en desuso.

© Claudio Galeno

Ex Teatro Alhambra de Taltal:

Se ubica frente a la Plaza Arturo Prat, en la calle Torreblanca, en el centro de la ciudad de Taltal.
La ciudad, que contaba con un ferrocarril para el traslado del mineral, llegó a constituir el tercer puerto del salitre en el norte del país. La instalación de importantes oficinas salitreras a fines del siglo XIX hizo de Taltal una ciudad que superaba los 20 mil habitantes. En este contexto, el Teatro constituyó la expresión del desarrollo económico, cultural y social de Taltal.
Este Edificio fue construido en el año 1921 por encargo de la familia Perucci, quienes tenían su vivienda en el recinto y se hizo cargo de la gestión de las actividades que se realizaban en el Teatro y de la administración de la confitería.
La mayor parte de las actividades de carácter cultural y social de la ciudad tenían lugar en este espacio. En él, principalmente, se presentaban obras de teatro y proyecciones de cine, a las que asistía la sociedad taltalina en conjunto.
La estructura del teatro es de pino oregón. En el interior cuenta con pavimentos de cemento y mármol, incorporado con las últimas mejoras. Su deterioro evidente obligó a cerrar sus puertas en el año 1980. El año 2003, por iniciativa de la Municipalidad de Taltal en conjunto con el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y con el apoyo de la comunidad, se lleva a cabo la primera iniciativa de restauración del Edificio.
La presencia urbana del Edificio, dada por el emplazamiento, la volumetría, y el reconocimiento que tiene la comunidad del edificio como registro material de su pasado le confieren al ex Teatro Alhambra un valor histórico e identitario por parte de los taltalinos y es patrimonio fundamental de la ciudad.

Que, la solicitud de declaración de Monumento Histórico para los inmuebles señalados en el presente decreto ha sido presentada por la Directora Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y es parte del Programa "Puesta en Valor del Patrimonio", actualmente en ejecución en virtud de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo, que lleva adelante la Subsecretaría de Desarrollo Regional y la Dirección Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, (...)

Link en el título.

7.8.09

Monumentos símbolos del olvido. El Mercurio de Antofagasta, viernes 17 de junio de 2005.

© Aliwenco/Flickr


Están ahí a duras penas o simplemente ya desaparecieron. Son los emblemas históricos de la ciudad, ésos que están tapizados con rayados y que ya nadie se acuerda de ellos

Por Alexis Molina Tapia

Hace dos años y siete meses la estatua de José Santos Ossa, ubicada en el Parque Croacia, fue violentamente atacada. Le volaron la cabeza y sus brazos fueron destrozados. El Monumento Público fue retirado y hoy está desaparecido. No hubo recuperación.

Algo parecido ocurrió con la escultura “Los luchadores”, donada por la colectividad griega en 1910 con motivo del Centenario de Chile, que fue atracción durante mucho tiempo en el Parque Centenario de la avenida Brasil. La obra fue blanco de arteros atentados y, cuando ya había perdido todo su esplendor, fue retirada en 1973. Nunca fue restaurada.

Ni hablar del monumento del “Atleta Griego”, popularmente conocido como “El Pilucho”, que corrió igual suerte. Hace cinco años que se deteriora en una bodega del Vivero Municipal, luego de un ataque que lo botó de su base, en la Plaza Grecia.

Estos son sólo tres casos de una mala costumbre de la ciudad y que se repite sistemáticamente, casi como macabra tradición: no cuidar obras que en algún momento fueron levantadas para conmemorar una fecha importante o simplemente para hermosear la ciudad, hasta echarlas al olvido.

MONUMENTOS

Si no es así, cómo se explica la desaparición a finales de los años setenta de "El niño de la Espina", estatua ubicada en la plazoleta Humberto Zhigley (Orella con avenida Argentina), o la irremediable pérdida de "El niño de Bruselas" del Parque Valparaíso, en la avenida Brasil.

El visitador del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), Branko Marinov, afirma que este abandono tiene carácter de daño patrimonial, puesto que estatuas, piletas y bustos son monumentos públicos protegidos por ley.

Según la ley 12.288 sobre Monumentos Nacionales, tienen esta característica “las estatuas, columnas, fuentes, pirámides, placas, coronas, inscripciones y, en general, todos los objetos que estuvieren colocados o se colocaren para perpetuar memoria en campos, calles, plazas y paseos o lugares públicos”, aunque se excluyen figuras religiosas y bienes ornamentales con fines decorativos.

“Hay abandonos históricos, como el caso de ‘Los luchadores’ griegos, que yo lo nombro una y otra vez y ya parece majadería, pero lamentablemente cuando persiste el problema uno tiene que ser persistente”, expone el académico.

Los famosos luchadores pancraciastas estaban ubicados en el primer parque de la avenida Brasil y hoy sólo queda la pileta que los albergó y una leyenda en griego, que da cuenta del fabuloso regalo a Chile.

“Esa pileta está como testigo y nos acusa a nosotros y a nuestras autoridades de descuido, porque nunca fue repuesto”, asegura.

SABLE DE CHOLGUAN

¿Hay más abandonos? Marinov tiene una lista larga y casi como una anécdota, un mal chiste, destaca el sable de Simón Bolívar. “Le quitaron el sable a Bolívar hace mucho tiempo y nunca se lo han repuesto”, acusa.

La estatua, construida en 1959 por la Sociedad Bolivariana de Antofagasta, está ubicada en una plazoleta levantada en el sector de los edificios Colectivos. Allí, el mítico héroe perdió su espada a manos de antisociales. Todavía no la recupera.

“Yo he visto que a veces, con ocasión de su natalicio, ahí se hace una ceremonia y se le pone un sable de cholguán o de plumavit. Es inaudito”, sentencia el visitador especial, quien reitera que muchas veces se pierde la noción del real valor de estas obras.

“De repente se levantan nuevos, pero resulta que no se ha hecho nada por recuperar aquellos que están dañados o simplemente desaparecidos”, precisa.

El caso de la estatua a la Libertad es distinto, aunque no por ello menos llamativo. El monumento cambió completamente junto con los trabajos de remodelación de la Plaza Sotomayor, a tal punto que hoy sólo la mujer con una antorcha es lo único que se mantiene de la obra donada en 1910 por la Colonia Alemana. La planta cuadrada y figuras de bronce desaparecieron para dar paso a una gran columna revestida en cobre, sobre la cual se posa la dama en cuestión.

RUINAS

Otro ejemplo de abandono es lo que pasa con las Ruinas de la Fundación de Metales de Huanchaca, monumento histórico desde enero de 1974, que mira con desaliento el paso de los años sin que ese proyecto salvador anunciado tantas veces se concrete.

“Las Ruinas de Huanchaca son el peor ejemplo de cómo no se ha hecho nada respecto de un monumento, pese a que durante mucho tiempo la ciudad ha usufructuado su imagen”, acusa Marinov, lamentando que esa preocupación por poner a la construcción en afiches o páginas web turísticas no traspase el límite de las buenas intenciones.

“Ahí los lolos y no muy lolos se van a ‘volar’, ahí se suicidan, se hace caca, pichí, se raya y no se lo han robado porque las rocas son muy grandes, no más”, enumera con frustración.

El último intento por salvar las famosas ruinas es uno que impulsan varios organismos, como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, la Universidad Católica del Norte (a cargo de su administración y cuidado) y la Corporación Proa, y consiste en el aseguramiento de su estructura para evitar derrumbes, implementación de rutas de acceso, luminarias y un recordatorio del valor histórico que significó la fundación de plata para la zona. Por ahora, sólo es un proyecto.

En este funesto recuento también se incluye el kiosko donado por la Fundición Orchard para el Centenario (ubicado en el primer parque de la avenida Brasil), que en algún momento se “acondicionó”. Claro que no se tomó en cuenta ninguna norma estética y se le puso una reja que no tenía nada que ver con la original, que era mucho más elaborada y refinada.

“No se respetó nada. La reja que se le puso es ordinaria. No hay una conciencia clara del valor que tienen el patrimonio dentro de nuestra vida como sociedad y persona”, analiza Marino.

El vandalismo llega a límites impensados. La estatua de Arturo Prat es una de las pocas recuperadas en Antofagasta.

RESPONSABILIDADES

Quiénes son los culpables de esta situación. Acá las responsabilidades son variadas y compartidas. El Artículo 20 de la ley 17.288 establece que “los municipios serán responsables de la mantención de los Monumentos Públicos situados dentro de sus respectivas comunas”.

También señala que “los intendentes y gobernadores velarán por el buen estado de conservación de los Monumentos Públicos situados en las provincias y departamentos de su jurisdicción, y deberán dar cuenta al Consejo de Monumentos Nacionales de cualquier deterioro o alteración que se produzca en ellos”.

En el caso de los monumentos históricos, como las Ruinas de Huanchaca, el Muelle Histórico o la Torre Reloj de la Plaza Colón, será el propietario quien se preocupe de su debida conservación, con una serie de obligaciones hacia la obra o estructura.

“La mantención es deficiente”, dice Marinov de manera categórica. “Es muy ‘efemérica’, es decir, funciona sólo para fechas especiales y desfiles. A Arturo Prat lo pintamos el 21 de mayo y el 22 ya puede estar con fecas de palomas. Eso no puede ser”, agrega.

Aunque hay algunos rayos de luz. Según Jorge Machulás, presidente de la Colectividad Helénica en Antofagasta, el “Atleta Griego” volverá a lucir orgulloso en su lugar de siempre, aunque ahora en una gran columna, justo en el lugar donde hoy se ven rastros de sus pies. También se gestiona traer desde Grecia una copia de “Los luchadores”, lo ideal para marzo del 2006.

Pero Marinov insiste en que esto hechos son una suerte de “aspirinas”. “El mal mayor es no preocuparnos de ellos. Debemos incluir en la educación la enseñanza del significado e importancia de nuestros monumentos. La prevención y protección pasa por conocerlos más, sólo así los valoraremos en su real dimensión”.

“Hay desconocimiento del valor que tienen estos monumentos, cómo esos bienes aportan a la comunidad, cómo nos orientan y nos recuerdan lo que fuimos. Además, reafirman nuestra identidad, que hasta ahora ha demostrado ser muy pobre”, lamenta el visitador especial.