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5.4.16

Poesía + Fotografía: Salar de Ernesto Murillo Costa



Publicaciones como los libros de poesía han sido una buena excusa para ofrecer obras de arte, tal es el caso del libro de poesía de Ernesto Murillo Costa, publicado en 1967 y que integra imágenes de diversos fotógrafos activos en la región de Antofagasta por esos años.

La edición fue realizada por el Instituto de Literatura Nortina y por Extensión Universitaria de la Universidad de Chile sede Antofagasta. Lleva el sello del Frente de Escritores Nortinos. La impresión se llevó a cabo en los talleres gráficos del Liceo de Hombres de Antofagasta, bajo la dirección técnica de Luis Rose Deffargee. El prólogo fue escrito por Mario Bahamonde.

La fotografía de la portada, de un desierto con sombras de cruces, se titula "Los olvidados" y es de Carlos Tapia Cortés. En el interior de la obra, otras imágenes van acompañando las poesías. Algunas son de Federico Waelder, como la de Pampa Unión (que posteamos aquí), otras de Emile de Bruyne, del mismo poeta Ernesto Murillo, y de Sofia Sayago.

Podríamos concluir, que justo cuando Guillermo Deisler se integraba a la escena nortina (1966-1967), ya habían artistas en la escena antofagastina desarrollando libros de arte integrado, y muy coherentemente con la fotografía, una de las más formas de expresión más enraizada en la tradición industrial antofagastina.


21.9.14

La concurrida inauguración del Hotel Turismo de Antofagasta, sábado 14 de noviembre de 1953


Hotel aún en obras en 1953. © Archivo Antieditores.

El Hotel diseñado por el arquitecto Martín Lira Guevara y decorado por Thomas Roessner fue inaugurado en sábado 14 de noviembre de 1953 a pesar de que las obras del área sur aún no estaban concluidas. La Guía del Veraneante de 1954 (publicada por la Empresa de Ferrocarriles del Estado a fines de 1953) indicaba que el Hotel estaba parcialmente en servicio ofreciendo 110 piezas con 110 baños.

La inauguración fue dirigida por el administrador Ernesto Caniggia, El Mercurio de Antofagasta lo publicó en primera página con el titular: “Auténtica fiesta social constituyó la apertura del Hotel “Antofagasta”. Al evento concurrieron personas que habían viajado desde el interior de la región y de los países vecinos, junto con una multitud de representantes de la sociedad antofagastina.

A la concurrida cena asistieron alrededor de 250 personas, los que “pudieron apreciar directamente la esmerada atención que ofrece el establecimiento, la solicitud y cultura de los garzones”. El menú, que tenía un costo de 180 pesos más 10 por ciento de propina, fue: crema San Germaine, congrio a la americana, roast beef Bouquetiere, peach melba y café.

La fiesta en la cena y en la boite estuvo orquestada por el destacado pianista y fotógrafo alemán Federico Waelder, su baterista Elias Valenzuela Rengifo y su lady crooner Elly Morgan.

El Hotel se repletó de huéspedes, incluso debieron habilitar camas extras para algunas familias que se hospedaron. Los primeros registrados fueron: desde Chuquicamata, Anthony Rossi y familia, Guillermo Rojas y señora, Jorge Alvear Urrutia y Dragomir Tomic Romero; desde Iquique, Oscar Solari y Salomón W. Daud y señora; de Valparaíso, Oscar Péndola F.; de Santiago, Francisco Riba, Luis Carmona, Gustavo Cid Hernández, Orlando García, Ernesto Beltrant Quevedo, Carlos Manterola Olivos, Jean Zalaquett Hachani y Cecilia Rodríguez; de Coquimbo, Juan R. Concha Cerda; de Tacna, Fernando González del Riego; de Arica, René Guzmán Parada, André Arnaboldi Belair, Jorge López Iñiguez, Fernando Leiva Carrasco, Willy Gueling Gardner y señora, y Gustavo Trigo Guzmán; de Lima, Stan Dawidowicz; de La Paz, James Taylor y señora; de Cochabamba, Walter Steiner y familia.

A partir de su apertura el monumental edificio pasó a albergar a la ciudad en sus diversos sucesos, contingencias y eventos, constituyéndose en un soporte de la vida pública de la ciudad.