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25.5.17

En enero parte construcción del edificio que albergará el telescopio más grande del mundo


The Cerro Amazones mountain in the Chilean desert, near ESO's Paranal Observatory, will be the site for the Extremely Large Telescope (ELT), which, with its 39-metre diameter mirror, will be the world’s biggest eye on the sky. Here, an artist's rendering shows how the telescope's Adaptive Optics system will look in action in 2024.

Crédito: ESO/L. Calçada

Vía La Tercera.

Autor: Cristina Espinoza

ESO anunció el inicio de los trabajos de la cúpula del E-ELT, que se ubicará en Antofagasta. Paralelamente ya se construyen los instrumentos y el espejo. Mañana Bachelet pondrá la primera piedra.

Para cuando esté totalmente construido, en 2024, el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) será el instrumento óptico más grande del mundo. Preparándose para ese momento es que la construcción de sus partes ya comenzó en varios lugares de Europa, pero la primera piedra, que supone el comienzo de la construcción del edificio y la estructura que los sostendrá, se pondrá mañana, en una ceremonia que contará con la presencia de la presidenta de la República.

La construcción de las bases como tal, en tanto, debería comenzar entre enero y febrero de 2018, señala Roberto Tamai, director de Programa del E-ELT. “Ahora estamos empezando las preparaciones, el campamento está instalado desde febrero”, cuenta. Los principales contratos (para la óptica y la cúpula), ya están firmados y representan el 85% de todo su presupuesto.

Instalado en la cumbre aplanada del cerro Armazones, Región de Antofagasta, a 3.046 metros de altitud, su espejo medirá 39 metros de diámetro y será capaz de reunir por sí solo más luz que la suma de todos los grandes telescopios existentes en el planeta, unas 100 millones de veces más luz que el ojo humano.

Fernando Comerón, director del Observatorio Astronómico Austral en Chile (ESO) -dueños del telescopio-, explica que poder captar más luz permitirá ver objetos más débiles, y su óptica adaptativa avanzada (que corrige la distorsión provocada por la atmósfera, en tiempo real), ayuda a ver más nítido, y conseguir una resolución angular mayor que los otros telescopios. “Entre los objetivos científicos actuales del E-ELT, tenemos el estudio de la formación de las primeras estructuras en el Universo, cosa que actualmente podemos empezar a vislumbrar con los telescopio actuales, pero que no podemos ver prácticamente ningún detalle”, dice.

“Va a ser el primer telescopio que pueda ayudar a identificar vida más allá del Sistema Solar. Revolucionará la manera en que vamos a percibir el Universo, lo mismo que hizo Galileo cuando apuntó su telescopio hacia arriba hace 400 años”, agrega Tamai.

Eso, porque permitirá tomar imágenes directas de los planetas (ahora se detectan por los efectos que tienen en su estrella), y analizar su atmósfera. “Abrirá ventanas donde hoy sabemos tan poco, y empujará a los científicos a buscar más, a preguntar más. Contestará a preguntas fundamentales de la astronomía, como la aceleración del Universo y nuevas leyes de la física”, dice.
Megaconstrucción

El edificio que contendrá el espejo del E-ELT es tan grande que debe ser construido al mismo tiempo que la estructura del telescopio. “Debido al tamaño y la complejidad de los sistemas, la estructura principal del telescopio y el edificio son parte del mismo contrato. No se puede hacer primero el edificio y poner el telescopio dentro. El edificio, como componente del telescopio, tiene que funcionar de manera sincronizada”, dice Comerón. Eso es lo que comenzará a construirse en los próximos meses.

Hoy, ya están en marcha tres contratos para construcción de instrumentos y algunos sistemas más complejos. Hace unos días se completó en Alemania el bloque de vidrio del espejo secundario, que deberá ser pulido para producrir el espejo acabado.

Hacia 2024 estará todo instalado en Armazones, pero la búsqueda por actualizar el instrumento y mejorarlo seguirá y “en rigor, nunca terminará”, dice Comerón.

Por ahora, la mayoría de las empresas que construirán el telescopio son europeas, aunque subcontratan servicios a empresas locales por un total de 100 millones de euros.

En instrumentos, la puerta a los locales también está abierta, pues hasta ahora hay sólo dos equipos con contrato y las instituciones chilenas podrían postular a posteriores llamados.

8.5.15

Observatorio de Montezuma del Instituto Smithsonian en Calama, Chile


© Smithsonian Institution Archives.
Observer's quarters, foreground, and observatory at top of peak at the Smithsonian Astrophysical Observatory Solar Observing Station, Mt. Montezuma, Chile

Vía La Tercera.

La historia del antiguo observatorio abandonado en el norte

La Estación Solar de Montezuma, cerca de Calama, fue un importante centro de observación del siglo pasado, acallado por el impacto de Chuquicamata. Sesenta años más tarde, el lugar fue redescubierto por científicos de la U. de Chile.

Por Cristina Espinoza.

Muy lejos, en el borde del desierto de nitrato de Chile a 9.000 pies de altura (2.743 metros), donde la lluvia es casi desconocida y se puede montar por millas sin una cosa viva, animal, ave, reptil, insecto o incluso vegetación, está ubicado un solitario puesto de avanzada del Observatorio Astrofísico Smithsonian (SAO)”.

Así describen los archivos del Instituto Smithsonian -a cargo de una serie de museos y centros de investigación en EE.UU.- el lugar donde estuvo instalado uno de sus observatorios durante la primera mitad del siglo XX: la Estación Solar Montezuma, en el cerro del mismo nombre, cerca de Calama.

El observatorio, que funcionó entre agosto de 1920 y julio de 1955, se dedicó a estudiar las variaciones de la radiación solar y su relación con el tiempo atmosférico. Su hipótesis era que la radiación producía los cambios en el clima. No pudieron probarla.

Roberto Rondanelli, climatólogo del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), y su equipo de la U. de Chile, llegaron a las ruinas del antiguo observatorio el año pasado, mientras realizaban una investigación sobre radiación solar.

Sabían de la existencia del lugar y que algunos astrónomos lo habían buscado sin suerte. “Llegamos por curiosidad, eso es lo que nos mueve. No sólo la curiosidad científica, sino por lo que hicieron otros antes, confirmar que el lugar existe, porque permitiría tener posibilidad de instalar instrumentos ahí y comparar mediciones actuales con antiguas”, dice el investigador.

Las observaciones realizadas entre 1920 y 1926 en la estación permitieron desarrollar nuevos métodos para los registros de la actividad solar, dice un antiguo trabajo de Charles Abbot, astrónomo del Smithsonian y uno de los impulsores del observatorio.


© Smithsonian Archives website.
At the Smithsonian Astrophysical Observatory at Mt. Montezuma, Chile, cave observatory and solar observation instruments are used in the study of the sun. A man using a solar observation instrument stands outside the cave

Datos siguen en uso

Aún hoy, sus datos son usados en investigaciones. Georg Feulner, investigador del Instituto para la Investigación del Impacto del Clima de Potsdam (PIK), Alemania, publicó una revisión de los datos de distintos observatorios que el Smithsonian tuvo durante la primera mitad del siglo XX y no encontró evidencia del efecto de la actividad solar sobre la insolación en tierra.

“Las mediciones de la radiación solar del SAO son ciertamente interesantes y pueden ser útiles para la investigación aún hoy en día, a condición de que se analicen con mucho cuidado”, dice Feulner a La Tercera. El problema de la medición de la radiación solar desde tierra en lugar de hacerlo desde satélites, como se hace hoy, es que hay que lidiar con todo tipo de fenómenos que afectan la transmisión atmosférica, desde la contaminación local a los aerosoles de erupciones volcánicas, dice el investigador. De ahí que el observatorio de Montezuma haya sido cerrado por el efecto que Chuquicamata tuvo en las cercanías.

“No resulta fácil hablar hoy de importancia científica, con la transformación que ha sufrido la heliofísica a partir del advenimiento de los observatorios solares en órbita y el crecimiento del conocimiento físico de la interrelación entre la radiación solar y la atmósfera terrestre. Aquellos intentos primarios de fijar esos parámetros se han desvalorizado hasta llegar a constituir hoy sólo algo anecdótico”, dice Edgardo Minniti, historiador del Observatorio de Córdoba, Argentina, quien también investigó sobre el tema.

Minniti sostiene, sin embargo, que el esfuerzo por recuperar su historia se centra en destacar para las nuevas generaciones aquellos ejemplos “que aportaron mucho para hacer realidad la era del espacio”. Charles Abbot, el astrónomo que impulsó el proyecto, diseñó y construyó instrumentos para medir la radiación solar y pasó temporadas en el desierto chileno tratando de relacionar la radiación con el clima. “En una humanidad que pugnaba por superar los egoísmos sectoriales, es un sacrificio personal que puede calificarse de heroico, si consideramos las condiciones y la realidad ambiental de los lugares de su accionar”, dice el historiador.

Para Rondanelli su interés va más allá de lo que significó para la historia. Las mediciones que se realizaron desde allí son únicas y escasas para otras partes del mundo, por lo que podrían compararse con mediciones actuales. “El interés futuro es tratar de instrumentar mejor cerro Montezuma y tratar de recuperarlo como patrimonio histórico de la ciencia que se hizo en el lugar. Ese era el más importante del mundo en observación del Sol durante la primera mitad del siglo XX, estaba en Chile y nadie sabía y todavía está”.

8.1.12

Los arquitectos finlandeses Kouvor & Partanen firman contrato por el hotel residencial de ALMA.

ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), Kouvo&Partanen.

Vía ALMA-ESO.

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) pronto tendrá su propio hotel para recibir a los astrónomos, ingenieros y demás trabajadores que desempeñan sus funciones en el observatorio. El Observatorio Europeo Austral (ESO, por su sigla en inglés) socio europeo de ALMA que está a cargo de proporcionar alojamiento en el proyecto, acaba de firmar un contrato con los arquitectos finlandeses Kouvo & Partanen por el diseño detallado de las nuevas instalaciones.

El hotel residencial se construirá a 2.900 metros sobre el nivel del mar, donde se encuentra el Centro de Operaciones de ALMA (OSF, en su sigla en inglés), en pleno desierto de Atacama y en las faldas de la cordillera de los Andes. La etapa de diseño debería durar seis meses, tras lo cual se dará inicio a la adquisición de material para la construcción, que debería concluir en 2014.

El edificio tendrá un diseño arquitectónico en armonía con el paisaje, gracias al uso de materiales locales como piedras, cobre y roca volcánica. Las fachadas y estructuras tendrán los mismos colores y tonalidades del entorno con el fin de preservar tanto como sea posible el paisaje natural. El diseño también contempla la eficiencia energética: se aprovechará la luz natural y se usará la energía solar para calentar el agua y las habitaciones. La intensa radiación solar también ha influenciado el diseño en otros aspectos: las entradas y vías de acceso tendrán cobertizos hechos con materiales locales y piedras para proporcionar protección contra las fuertes radiaciones ultravioletas que hay a estas grandes altitudes.

© ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), Kouvo&Partanen.

Los dormitorios estarán separados en módulos con dos grupos de diez habitaciones cada uno y balcones individuales. Estos módulos estarán acoplados a un edificio central donde habrá numerosos espacios comunes, tales como una sala de estar, un comedor y una terraza al aire libre para hacer asados y contemplar la puesta de sol en el Salar de Atacama. El hotel residencial será un verdadero oasis en el inhóspito entorno de uno de los lugares más áridos de la Tierra, y constituirá un ambiente relajante y estimulante a la vez, ideal para un equipo que trabaja día y noche en el observatorio astronómico terrestre más complejo del mundo.

Entretanto, la azotea permitirá tener una vista única del espectacular paisaje: el Salar de Atacama que se extiende justo abajo, el extinto volcán Licancabur ubicado a unos 35 kilómetros hacia el norte, y el activo volcán Lascar, a unos 50 kilómetros al sur. También habrá un punto de observación para contemplar las estrellas con un telescopio de aficionado.

La planta baja del hotel, con sus 120 habitaciones, más el edificio principal tendrán una superficie total de unos 5.900 metros cuadrados. Los arquitectos a cargo del proyecto en Kouvo & Partanen son Arch Safa, Erkki Partanen y Sinikka Kouvo.

El Centro de Operaciones de ALMA, donde se construirá el hotel, se encuentra cerca de San Pedro de Atacama, en el norte de Chile, y a 28 kilómetros del llano de Chajnantor, destino final de las antenas, a 5.000 metros de altitud. Cuando esté listo, el observatorio tendrá 66 antenas de radio de alta precisión con diámetros de 7 y 12 metros, que operarán en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. El observatorio comenzó las observaciones científicas a fines de septiembre de 2011 con parte de las antenas. ALMA estudiará la formación de estrellas, sistemas planetarios, galaxias y de la vida misma, lo que permitirá a los astrónomos buscar respuestas a algunos de los más grandes misterios de nuestros orígenes cósmicos.

Más información de Kouvo & Partanen Architects.

13.11.11

Paranal-Armazones: cómo será el parque astronómico más grande del mundo

© La Tercera-ESO.

Vía La Tercera.

Complejo de 1.270 km2 se ubicará cerca de Antofagasta e incluirá el Observatorio Paranal y el E-ELT: el mayor telescopio óptico de la historia

por Francisco Rodríguez I.

"Ahí están las llaves del reino", dice Massimo Tarengui, mientras mira cómo Fernando Luco agita un humilde llavero blanco en sus manos.

Luco abre la barrera con candado y Tarengui enfila su todoterreno por una estrecha y empinada huella. Avanza unos metros y levanta su mano apuntando a la cumbre: "Hemos llegado a cerro Armazones", dice con un inconfundible acento italiano.

Es el cerro más alto de la zona, con 3.060 metros, y el futuro hogar del Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT), que con su espejo de casi 40 metros de diámetro será el más grande y moderno de su tipo.

El Estado chileno hace un mes donó al Observatorio Europeo Austral, dueño del proyecto, 189 km2 que pertenecen al mismo cerro, más un área de 362 km2 alrededor de él, entregada en concesión, de protección minera y lumínica. Esto se sumará a los 719 km2 del Observatorio Paranal, distante en línea recta a 20 km de Armazones y hogar del telescopio VLT. Juntos darán vida al parque científico más grande de su tipo: una verdadera ciudadela astronómica en la mitad del Desierto de Atacama, bautizada como complejo Paranal-Armazones, de 1.270 km2.

Tarengui, como director de la ESO en Chile, y Luco, como jefe de construcción de Paranal, cuentan a La Tercera los cambios que se producirán en esta zona y cómo en 10 años más se convertirá en el epicentro de la astronomía mundial.

Camino

El viaje hasta Armazones podría calificar para el rally Dakar. La huella de tierra y piedras es capaz de rebanar fácilmente neumáticos, a lo que se suman profundos y áridos precipicios.

Por eso, una de las primeras obras del complejo será reemplazar el actual camino que une a Paranal con Armazones, que comienza en el paso Vicuña Mackenna y que luego se desvía hasta el cerro en un trayecto de 40 km. "Construiremos un camino pavimentado lo más directo posible, de unos 20 km, que nos permitirá cruzar en 20 minutos de telescopio a telescopio", dice Tarengui. Eso facilitará el traslado de las piezas del E-ELT hasta la cumbre del cerro, como el traslado más rápido de científicos y técnicos entre telescopios: 20 minutos menos que en la actualidad.

Otra de las primeras obras será formar la plataforma que va a contener las instalaciones del E-ELT. "Eso significará cortar el cerro Armazones en aproximadamente 19 metros", es decir, rebanar y emparejar la cumbre para contener el telescopio de más de mil metros cuadrados. Esto debe partir el próximo año.

Luego vendrán las obras civiles, dice Luco. En otras palabras, la excavación para la base del E-ELT y los cimientos del edificio y la cúpula. "Paralelamente, van a estar fabricando todo lo que es la estructura, partes y piezas del telescopio", dice Luco.


Ver Observatorios Paranal Armazones en un mapa más grande

Crece la residencia

El Observatorio Paranal también crecerá. La idea es que este lugar absorba todos los servicios que se generarán por la construcción del E-ELT en Armazones. Este último tendrá el menor número de instalaciones y personal posible. La única construcción anexa que se instalaría en Armazones sería una planta aluminizadora, que es el lugar donde se limpiarán los más de mil segmentos que conformarán el espejo de 40 metros del E-ELT. Esta limpieza debe hacerse cada dos años y tener la planta cerca evitará traslados y riesgos.

Sin embargo, el alojamiento, las oficinas, el casino y todas las demás prestaciones a las que accederán los nuevos científicos que llegarán al nuevo parque estarán en Paranal. "Actualmente, tenemos una residencia con 108 habitaciones, y por otro lado tenemos un campamento de contratistas. Juntos suman 150 personas. El campamento, que puede albergar hasta 170 personas, no crecerá, pero la residencia aumentará su capacidad en 50 habitaciones", explica Luco.

Energía y agua

Este aumento llevará, inevitablemente, a que se consuman más recursos. En el caso del agua, se mantendrán los 800 metros cúbicos que actualmente tienen en su estanque propio y que les permite contar con el vital líquido sin contratiempos. La cantidad permite sumar a 50 personas más, pero obliga a asegurar tener el estanque lleno cada semana, lo que va a significar que deberán viajar 10 o más camiones aljibe cada semana de Antofagasta al complejo, en vez de nueve. "En el año 90 se hicieron sondajes para ver la posibilidad de tener agua de napas subterráneas. Las excavaciones llegaron a 114 m y ni siquiera salió humedad", cuenta Luco.

La energía es otro tema. Actualmente, en el Observatorio Paranal hay un consumo de dos a tres megawatts (MW) diarios, los que son producidos por una turbina a gas, con un sistema de respaldo diésel que pertenece al observatorio. Con Armazones andando, esto debería crecer a 10 MW. Para generarlos, lo ideal sería conectar el complejo astronómico a la red de energía, "pero si tuvieras que elegir un punto justo entre el Sistema Eléctrico del Norte Grande y el Sistema Interconectado de la zona central, ese punto sería Paranal", explica Gabriel Rodríguez, director de la Dirección de Energía, Ciencia y Tecnología e Innovación del Ministerio de Relaciones Exteriores. Por eso, aún es un tema pendiente. Mientras tanto, ESO ya realizó un estudio para colocar una planta de energía solar que sirva de respaldo al actual sistema energético del lugar, el cual, en su mayoría es ocupada para refrigerar los telescopios durante el día.

Esperando el vamos

La idea es partir con los trabajos durante el primer trimestre de 2012. Pero aún falta parte de la inversión para dar el damos a las obras. La ESO ya tiene dos tercios del presupuesto de 1.000 millones de euros que cuesta el E-ELT y la construcción del parque. (El arribo de Brasil significó la llegada de 250 millones de euros cuando entró en diciembre de 2010 a la organización). Faltan 300. Un aporte adicional que Tim de Zeeuw ya pidió a los 15 estados miembros de la ESO. Si el dinero no surge de allí, dada la crisis en Europa, otra alternativa es sumar miembros a la ESO. La versión electrónica de Nature especula con Rusia, Polonia y Canadá. En diciembre habrá un consejo general de la organización donde los países recibirán todos los detalles del proyecto y se definirá cómo financiar lo que falta. Sin embargo, lo más probable es que la decisión final sea tomada en marzo de 2012. Luco y Tarengui están confiados en que todo resultará como debe ser para que se cumplan los plazos de la construcción. Ellos lo esperan con ansias. El mundo científico también.

28.7.11

ALMA se alista para sus primeras observaciones científicas

© ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), S. Rossi (ESO)

Vía ALMA Observatory

La antena número 16 del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) alcanzó las alturas del Llano de Chajnantor, al ser transportada hasta el sitio de operaciones del conjunto de antenas del observatorio radioastronómico. La antena, de 12 metros de diámetro y fabricada en Europa, arribó a los 5.000 metros sobre el nivel del mar, reuniéndose así con el resto de las antenas de los socios de ALMA, de Norteamérica y Asia del Este. Aunque parezca solo una más, 16 es el número de antenas establecido por ALMA para comenzar sus primeras observaciones científicas, por tanto, se trata de un importante hito para el proyecto. Pronto, los astrónomos comenzarán nuevas investigaciones científicas con ALMA.

Las observaciones de Ciencia Inicial con ALMA están planificadas para comenzar en los próximos meses. Si bien ALMA continuará con su construcción, el conjunto de 16 antenas ya supera a los otros telescopios de su tipo. Los astrónomos de todo el mundo enviaron cerca de mil propuestas de observaciones para Ciencia Inicial. Un nivel de demanda que es nueve veces superior a las observaciones que se espera realizar durante esta primera fase, lo que demuestra el entusiasmo que existe por empezar a usar ALMA.

Cuando se haya completado la construcción de ALMA, este contará con un total de 66 antenas de vanguardia, que trabajarán juntas como un solo y poderoso telescopio que observará a longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. ALMA ayudará a los astrónomos a estudiar los orígenes de los planetas, estrellas, galaxias e incluso del Universo mismo, al observar las moléculas frías de gas y polvo presentes en la Vía Láctea y más allá, así como los vestigios de la radiación generada por la Gran Explosión o Big Bang.

ALMA es un observatorio astronómico internacional, una colaboración entre Europa, Norteamérica y Asia del Este en cooperación con la República de Chile.

Mira aquí la ubicación precisa de las antenas: Download kmz file (Google Earth)

30.4.10

ESOcast 1: James Bond at Paranal / La Residencia de Paranal, Auer+Weber arquitectos asociados

Un programa sobre James Bond en La Residencia de Paranal, que cuenta los detalles de las filmaciones y características del edificio de los alemanes Auer+Weber.

24 Hours In The Life Of An Astronomer / 24 horas en la vida de un astrónomo y La Residencia de Paranal de los arquitectos Auer+Weber

Este documental sobre la vida diaria de un astrónomo en el observatorio ESO de Paranal, permite conocer como se usa el edificio donde viven, denominado como "La Residencia", este importante exponente de una arquitectura adecuada para el clima desértico fue diseñada por la enorme oficina alemana de arquitectura Auer+Weber+Assoziierte, después de un concurso internacional, y construido entre 1998 y 2002. Debo agregar que La Residencia sirvió de locaciones para la película de James Bond, Quantum of Solace, que figuraba con el sofisticado cobil del malo de la historia, llamado el Hotel Perla del Desierto. Deben saber que si bien varias escenas se filmaron en Paranal, la productora reprodujo en sus estudios en Inglaterra una copia de parte del edificio, donde se realizaron todas las partes más destructivas, por que obviamente James Bond una vez destruye la sede de los villanos con grandes explosiones y escapes de último minuto...

9.2.10

Chile presenta su candidatura al telescopio gigante europeo. Periodico El País,

© El País.

España no ha concluido su propuesta, que depende del Gobierno central y del de Canarias

EFE / EL PAÍS - Santiago de Chile / Madrid - 09/02/2010

Chile ha presentado su propuesta para que el Observatorio Europeo Austral (ESO) instale en su territorio el futuro telescopio gigante E-ELT, al que también opta España para colocarlo en Canarias, en la isla de La Palma. La entrega oficial de la propuesta chilena, hecha pública el lunes en Santiago de Chile, será realizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país antes de 15 de febrero ante el ESO, que tomará una decisión al respecto a principios de marzo. Mientras tanto España, el otro único candidato que opta a alojar esta gran instalación científica, no tiene lista todavía su propuesta. El telescopio gigante tendrá un espejo de 42 metros de diámetro y su coste ronda los 700 millones de euros.

Chile ofrece para el E-ELT el terreno del cerro Armazones, al norte del país, y la creación de un área protegida que abarcaría no sólo la zona en que se construiría el nuevo telescopio sino también el observatorio de Paranal, donde está el conjunto VLT de cuatro telescopios de ocho metros de diámetro cada uno. Con esta medida, el Gobierno chileno quiere garantizar que no se realizarán en la zona proyectos mineros que puedan alterar la calidad del aire. Cerro Armazones está a unos 40 kilómetros de Cerro Paranal. Chile también aloja otro observatorio del ESO, en La Silla, y el nuevo gran radiotelescopio Alma, que está en construcción en Chajnantor, cerca de San Pedro de Atacama.

Mientras tanto,en España, el presidente del gobierno canario, Paulino Rivero, ha advertido de que se agota el tiempo para que España presente una propuesta de apoyo para que el E-ELT se instale en La Palma, y expresa sus dudas respecto a que tenga intención de presentarla.

Ciencia e Innovación, por su parte, reitera el total compromiso de la Administración central con la candidatura española para el proyecto, pero la portavoz del ministerio recalcó que se trata de un proyecto conjunto de las dos administraciones (central y autonómica) y que hace falta las aportaciones de ambas para poder presentar la candidatura. "Al día de hoy, el Gobierno de Canarias todavía no ha concretado su propuesta, todavía no sabemos cual es su compromiso", declaró a EL PAÍS.

Rivero, en Santa Cruz de Tenerife, advierte que para que el observatorio de El Roque de Los Muchachos (en La Palma) entre en la valoración que tiene que hacer el ESO, es necesario que España presente una oferta económica de la que, añadió, no hay constancia. Acerca de este punto concreto, también Ciencia e Innovación se remitió al necesario compromiso canario aún no manifestado. La propuesta española, dijo la portavoz, tiene que ser competitiva económicamente para hacer frente a la chilena y rondaría los 300 millones de euros.