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2.8.12

Vidas modernas: campus Universidade Federal de Santa María, Rio Grande do Sul

© Archivo Claudio Galeno.

A fines de los años 70, nuestra familia se trasladó a vivir a Santa María en el centro del estado de Río Grande do Sul, en el extremo sur de Brasil. Nos instalamos en la ciudad universitaria de la Universidade Federal de Santa Maria (UFSM), que estaba a 10 kilómetros de Santa María, en Camobi un área que en esa época era rural, y que actualmente está muy urbanizada, como he podido comprobar mediante Google Maps.

Era un extenso campus universitario, cuyo plan maestro fue diseñado por los arquitectos Oscar Valdetaro y Roberto Nadalutti, con propuestas realizadas entre 1961 y 1962, sin embargo los edificios se fueron construyendo desde ese momento por etapas y por ejemplo el planetario recién se terminó en 1971. Era una urbanización que fundaba un asentamiento en medio de la naturaleza, en medio del campo.

Dentro del conjunto habían un área residencial con bloques racionalista, algunos eran para estudiantes de posgrado, así llegamos a vivir a un departamento de esos edificios, ya que mi padre Raúl era estudiante de Master en la escuela de Medicina Veterinaria, y mi madre Alicia que es dentista empezó y terminó cursó un especialización en la ciudad de Santa María, por lo que le tocaba viajar constantemente hacia el núcleo urbano, que también tenía mucha arquitectura del movimiento moderno.

© Archivo Claudio Galeno.

Muchos de los bloques residenciales estaban a medio construir, eran unas obras gruesas abandonadas, unas ruinas de la modernidad o unos enormes elefantes blancos. Con mis hermanos Raúl y Mauricio, que eran muy pequeños, y otros amigos, nos inventábamos juegos en ese enorme paisaje, con mucho vacío entre los edificios del campus. El entorno de los bloques residenciales era nuestro campo de juego, pero la aventura más osada eran las excursiones a los bloques abandonados. Los interiores de esos edificios estaban invadidos por agua de las lluvias, lleno de charcos, y en ese espacio sombrío crecían helechos y todo era extremadamente húmedo, un ambiente perfecto para sus principales habitantes los murciélagos, estaba lleno de ellos, y volaban por los patios interiores, y sin duda salían por la noche detrás de ese gran volumen de insectos que volaban por la noche.

Si los murciélagos eran fascinantes, por otro lado la noche en el campus era una experiencia muy exótica, en los extensos espacios entre los edificios, que estaban cubiertos de vegetación baja, volaban nubes de luciérnagas, y cazarlas era parte de nuestras hazañas. Por supuesto una luciérnaga encerrada en un frasco perdía toda la magia que producía su titileo aéreo y multitudinario sobre la vastedad de la oscuridad nocturna.

Como el campus era monumental, las avenidas y calles secundarias, estaba iluminadas pero no abundantemente. Frente a nuestro bloque habían cerca de tres postes con luces que sin duda eran insuficientes y predominaba la noche. Esas luminarias puntuales eran focos de atracción de una variedad enorme de insectos nocturnos. Volaban en círculos alrededor de la luz de todo tipo y tamaño de bichos, zancudos, mariposas de muchos tamaños, algunos inclasificables, escarabajos aterradores pero inofensivos, algunos de ellos, que eran negro brillante y gigantescos, tenían unas enormes tenazas. La mayoría de ellos chocaban con la pantalla de los focos y caían al suelo, así bajo la luz había un campos de insectos vivos y muertos que formaban un paisaje que podría recordar un paisaje del Bosco. Los que más sufrían eran los escarabajos, ya que debido a su estructura se volcaban con facilidad, y luego de espaldas no podían volver a poner las patas en el suelo. Su fin era la muerte. Por las mañana, las hormigas llegaban a hacer limpieza.

© Archivo Claudio Galeno.

Todo el campus estaba organizado entorno a un gran eje monumental, usualmente lo caminaba de vuelta de clases, el eje empezaba por la avenida Roraima, luego venia un gran arco que marcaba el acceso al campus, seguían una serie de edificios a ambos costados del eje: el hospital, los servicio, y una biblioteca muy singular e interior, donde tuve la oportunidad de ir muchas veces y donde mi padre pasaba mucho tiempo. Luego venia un extenso puente que cruzaba un pequeño valle que no tenía agua, más bien parecía un lecho seco. Siempre fue muy intrigante el puente que cruzaba ese espacio seco, en esa época no sabíamos que significaba eso, no había río, ni había agua, solo ese paisaje hundido y un poco salvaje que dividía virtualmente el campus en dos áreas y el puente que unía y que acentuaba esa topografía. Con el tiempo luego de estudiar el proyecto de Valdetaro y Nadalutti, entendí que el proyecto del campus incluía una laguna artificial que nunca se inundó, pero que el puente revelaba de forma enigmática.

A lo largo de ese valle transversal al gran eje, venia alineados bloques organizados como peineta. Los edificios se encajaban en la pendiente y albergaban una serie de facultades por un lado, con bosques de eucalipto en los vacíos entre ellos. En uno de esos bloques estaba la escuela de arte donde hacían cursos para los niños de la universidad durante las vacaciones. Tuve la fortuna de participar, y esa notable experiencia la he considerado mi primera incursión artística. La profesora nos enseñaba en los talleres donde habían mil técnicas que podíamos ejercitar, allí aprendí el grabado, o más bien a imprimir texturas sobre papel bajo una prensa, una experiencia alucinante y reveladora.

Al otro lado del puente se posicionaba el restaurante universitario y los bloques residenciales. Era amigo y compañero en la escuela de la hija de la concesionaria de ese restaurante. A diario, cuando volvía de la escuela me tocaba pasar por ese edificio a recoger una vianda con la comida que almorzábamos, ya que por la mañana todos estábamos fuera de casa. Era un sitio ruidoso y multitudinario, ya que prácticamente todo el campus acudía allí a alimentarse. Pasaba por el área de las bandejas, donde los estudiantes hacía fila para recoger sus raciones de comida, siempre acompañadas de arroz blanco y porotos negros. Me dejaban pasara a recoger la vianda a la cocina y luego salía por el área de servicio. La cocina era enorme con una ollas industriales, y una de ellas siempre estaba repleta de porotos. El personal eran prácticamente puras mujeres y eran muy amables. A veces me tocaba esperar y lo hacía juntando calas de las botellas de bebidas que venían con imágenes de los jugadores del mundial de fútbol de 1978. Recuerdo el fuerte olor a bebida y plástico que desprendían esas tapitas de metal, que tenían por el interior una especie de goma donde estaba impresa la imagen del jugador.

En otros momentos en nuestras expediciones de niños llegábamos a sitios reservados, como la escuela de medicina que quedaba en los bloques frente a al proyecto de laguna. Allí tenían una suerte de gabinete anatómico donde habían frascos con fetos y miembros humanos en formol. No se que hacíamos allí, llegábamos de intrusos a explorar.

© Archivo Claudio Galeno.

El eje monumental terminaba en un espacio amplio y en la distancia, en una parte más elevada, el prisma de varios pisos que ocupaba la rectoría, y por detrás de ese edificio un extenso bosque de pinos, verde oscuro y denso. Ese espacio que antecedía la rectoría, estaba rodeados de vías que partían lateralmente del gran eje y rodeaban todo ese espacio territorial. En ese campo verde quedaba un edificio singular el planetario, una cúpula achatada de hormigón que con su forma revelaba su contenido. Sin duda era un edificio aeroespacial como forma, y cuando ingresaba a asistir una presentación, además nos recostábamos a mirar esas proyecciones de diapositivas y de láser.

© Archivo Claudio Galeno.

Con los años he aprendido a apreciar la experiencia de vivir en un conjunto urbano proyectado bajo los principios de la modernidad. Los edificios eran singulares, y las distancias entre los edificios entregaban una gran sensación de libertad. Por otro lado era difícil controlar todo ese espacio natural, creo que no había suficiente personal para poder dominar esa naturaleza que siempre se hacía presente de una u otra forma. En invierno con las lluvias aparecían las ranas, y por las noches el croar permanente era un compañero de nuestra vida universitaria. Además estaban las densas neblinas, propias de esa zona del sur de Brasil, y en algunas épocas las escarchas. De una u otra forma la naturaleza tenía su espacio en la ruralidad urbanizada de esa ciudad universitaria. De allí la familia se mudó a Londrina, otra ciudad moderna, y la vida moderna continuó acomapañada de las obras de Vilanova Artigas.

12.7.12

IV Seminario Docomomo Chile: Trayectorias de la ciudad moderna, Concepción, 21-23 de noviembre de 2012.

Edificio Tucapel en Concepción, arquitecto P. Schoeufeld, 1941. © Claudio Galeno.

Vía Docomomo Chile.

Convocatoria

El IV Seminario Docomomo Chile se realizará en la ciudad de Concepción y estará enfocado al análisis y debates sobre las diversas experienccias urbano­-arquitectónicas que se manifestaron en el país y la región durante el siglo XX y sus alternativas de preservación.

Bajo el tema central "Trayectorias de la Ciudad Moderna", esta cuarta versión del seminario Docomomo Chile tiene como propósito continuar el análisis sobre arquitectura y urbanismo modernos que se llevaron a cabo en los anteriores seminarios, realizados en las ciudades de Santiago (2005), Antofagasta (2007) y Valparaíso (2009).

Concepción y otras ciudades de la región del Bío Bío –como Chillán, Lota, Los Ángeles y Talcahuano– poseen un valioso patrimonio moderno que se expresa en edificios individuales, conjuntos, barrios y en los paisajes urbanos más característicos. Parte importante del patrimonio moderno fue resultado de las acciones de reconstrucción de las ciudades que fueron arrasadas por los terremotos de 1939 y 1960. Ambos desastres derivaron en cambios de normativas y procesos de planificacción urbana que reorientaron el rumbo de la arquitectura y el urbanismo en Chile.

El terremoto del 27 de febrero de 2010, que afectó a varias ciudades del centro y sur del país que contaban con un importante patrimonio histórico moderno, enfocó el debate urbano hacia los aspectos relacionados con la reconstrucción, la planificación urbana y la conservaciónn patrimonial.

En este contexto, el IV Seminario Docomomo Chile constituye una instanccia de reflexión sobre diferentes aspectos teóricos y proyectuales vinculados a las Trayectorias de la Ciudad Moderna.

Con el objetivo de estructurar el debate, se han definido los siguientes ejes temáticos:

1. Circunstancias históricas y culturales de la ciudad durante el siglo XX.

2. La planificación de las ciudades, cambios y desarrollos; el rol de las instituciones en la construcción de la ciudad moderna.

3. Conjuntos urbanos emblemáticos y arquitecturas modernas relevantes.

4. Los desastres naturales del siglo XX y la reconstrucción urbana; el patrimonio moderno en el contexto del terremoto del 2010.

5. Situación actual del patrimonio moderno, valoración y perspectivas.

La Comisión Organizadora del IV Seminario DOCOMOMO Chile y el Comité Científico invitan a profesionales en ejercicio, estudiantes de postgrado e investigadores en arquitectura y urbanismo, así como de disciplinas relacionadas, a presentar investigaciones, estudios, proyectos y análisis críticos relacionados con algunos de los ejes temáticos señalados.

Considerando que el tema central "Trayectorias de la ciudad moderna" es amplio y abierto a diferentes miradas, las presentaciones se pueden enfocar hacia: aspectos teóricos e históricos del patrimonio moderno y los procesos urbanos; análisis de edificios, barrios o conjuntos modernos; valoración del patrimonio moderno; evaluación de cómo la arquitectura moderna respondió a los requerimientos frente al sismo; vías de conservación en el contexto de la reconstrucción.

Fecha y lugar del evento

El IV Seminario DOCOMOMO Chile se desarrollará los días 21, 22 y 23 de noviembre de 2012, en el Campus de la Universidad de Concepción. Parte de las actividades se realizarán en las sedes de las otras instituciones organizadoras: Universidad del Bío-Bío, Universidad del Desarrollo - sede Concepción, Universidad San Sebastián - sede Concepción.

Más información en las direcciones siguientes:

seminario2012@docomomo.cl
docomomoconcepcion@gmail.com
Se recibirán, en las mismas direcciones, los resúmenes para ser evaluados por el Comité Científico hasta el día 10 de agosto de 2012.

El documento de la convocatoria en formato PDF se puede descargar aquí.

7.4.10

Lanzan libro sobre la historia de la arquitectura del campus de la UCN, El Mercurio de Antofagasta, Miércoles 7 de abril de 2010

11:09 horas.- Una publicación que describe el desarrollo de la Universidad del Norte en los años 1961 a 1976 fue presentado a la comunidad en una ceremonia que contó con la asistencia de autoridades universitarias, invitados, académicos y alumnos.

El libro del autor Claudio Galeno Ibaceta, se titula “Campus Moderno, Universidad del Norte: Planificación y arquitectura fundacional, 1961-1976, Antofagasta, Chile”, y reconstruye históricamente las diversas acciones y edificaciones que condujeron a consolidar obras de arquitectura moderna y planteamientos urbanos para el campus ubicado en avenida Angamos.

Gino Pérez Lancellotti, secretario académico de la Escuela de Arquitectura, destacó que la nueva publicación es el fruto de una interesante investigación desarrollada por el académico, financiada por la Facultad Ciencias de Ingeniería y Construcción y del Proyecto de Productividad 2005 “En el camino de la historia”, realizada por el Sello Ediciones Universitarias de la UCN.

La presentación del libro estuvo a cargo del arquitecto Sergio Puebla Leeson quien recordó los inicios de la UCN en su actual campus de Avenida Angamos, en una época en que sólo se encontraban en el sector las poblaciones Playa Blanca y Gran Vía. Resaltó el valor histórico del trabajo realizado por el autor que además está en consonancia con el desarrollo de la ciudad desde 1961 a 1976.

“La investigación enmarcada en esos años corresponde a un período clave de la consolidación de la Universidad”.

Posteriormente, Claudio Galeno, agradeció el apoyo recibido para la publicación e hizo una reseña de las construcciones más importantes de la época y cómo se fueron sucediendo las obras al interior de la UCN con la participación de conocidos profesionales.

En su libro da a conocer detalles de gran importancia respecto a la historia de la Universidad del Norte, creada en 1956, pero recién en 1961 recibió oficialmente un vasto terreno donde ha desarrollado un "campus".

El periodo de la investigación se enmarca entre 1961, cuando se inauguran los primeros pabellones modernos proyectado por el arquitecto Sergio Puebla, pasando por el plan de Francisco Lira Valencia, hasta principios de los 70’, cuando se inicia la construcción del Gimnasio Bisquertt, proyecto de Juan Baixas.

A modo de marco teórico, se reflexiona sobre el desarrollo del concepto, políticas y planificaciones de campus en la modernidad, hasta alcanzar la idea del edificio tapiz, como referente importante para el plan maestro de Lira Valencia. Asimismo, se exponen casos relevantes chilenos y la evolución de la arquitectura de educación profesional en Antofagasta, desde 1918. Además, se indican las preexistencias y el arraigo a retomar en la planificación del campus.

18.3.10

Lanzamiento del libro: Campus Moderno, Universidad del Norte: Planificación y arquitectura fundacional, 1961-1976, Antofagasta, de Claudio Galeno

Lanzamiento martes 06 de abril de 2010, 11:30 horas, sala K121C, UCN, presenta el libro el arquitecto Sergio Puebla Leeson.

Portada Campus Moderno, Universidad del Norte: Planificación y arquitectura fundacional, 1961-1976, Antofagasta, Chile, con una fotografía de Federico Waelder, diseño de Carla Monforte Kapstein.

Este libro reconstruye históricamente las diversas acciones y construcciones que condujeron a consolidar obras de arquitectura moderna y planteamientos urbanos para el campus de la Universidad del Norte. Estas medidas fueron perfilando una organización urbana que sintetizó experiencias y teorías de la modernidad, desde el racionalismo y monumentalidad hasta las geometrías reticulares. La Universidad del Norte se creó en 1956, e inició sus clases en 1957, pero recién en 1961 recibió oficialmente un vasto terreno donde ha desarrollado un "campus". El periodo de la investigación se enmarca entre 1961, cuando se inauguran los primeros pabellones modernos proyectado por el arquitecto Sergio Puebla, pasando por el plan de Francisco Lira Valencia, hasta principios de los 70’, cuando se inicia la construcción del Gimnasio Bisquertt, proyecto de Juan Baixas. A modo de marco teórico se reflexiona sobre el desarrollo del concepto, políticas y planificaciones de campus en la modernidad, hasta alcanzar la idea del edificio tapiz, como referente importante para el plan maestro de Lira Valencia. Asimismo se exponen casos relevantes chilenos y la evolución de la arquitectura de educación profesional en Antofagasta, desde 1918. Por último se indican las preexistencias y el arraigo a retomar en la planificación del campus. Texto introductorio del doctor arquitecto Max Aguirre González. 100 páginas. Ediciones Universitarias Universidad Católica del Norte. ISBN 978-956-287-281-2.

19.1.07

Campus Moderno, 1960-1970. La Universidad del Norte, Antofagasta, Chile.


ⓒfoto: archivo El Mercurio de Antofagasta

El año 1956, no solo es la fecha de la fundación de la Universidad del Norte, sino también el año del CIAM X ,(...) con las nuevas ideas propuestas por el Team X. Las fechas en que se desarrollan las propuestas iniciales del campus de la Universidad del Norte, los años 60’, tanto en el caso de las obras fundacionales del arquitecto Sergio Puebla, como la evolución planteada por el arquitecto Francisco Lira, más bien reúnen la herencia de una tercera modernidad, más vinculado a los postulados de ese décimo congreso, el cual también fue de alguna forma un critica al primer racionalismo planteado por los primeros Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna, plasmado en la Carta de Atenas. Esta transformación y difusión de la mirada moderna sobre el urbanismo de la ciudades, más orientado a las escalas y al grano, coincide con el desarrollo de los planes de desarrollo físico para la Ciudad Universitaria de la Universidad del Norte.(...) El plan maestro planteado por Lira, incluye una acertada urbanización en etapas que acude a una idea de organización evolutiva producto de la presencia de focos de tensión. En el desarrollo de las demás estructuras del campus hacia el pie de montaña al este, la arquitectura se organiza orientada por un explicitada trama ortogonal modulada a seis metros, una retícula heredera de la nueva conceptualización urbana reinante gracias al Team X, ideas que serian la clave de la consolidación del futuro campus, detectable en la disposición de los edificios aislados de Oscar del Pozo, así como en las estructuras modulares de Puebla, y el las salas de clases entorno a patios del pabellón “R”. Hubo una necesidad de crear arraigo en lo inhóspito del territorio desértico, bajo la definición de focos de tensión por un lado, y la definición de patios interiores que mediatizan lo rudo del desierto. (extracto de las conclusiones de la investigación: Campus Moderno, 1960-1970. La Universidad del Norte, Antofagasta, Chile.)