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13.11.17

Marcelo Vizcaíno presenta su investigación sobre antiguas salas de cine en seminario “Chile en proyección” y en muestra itinerante “Palacios Plebeyos”

Vía UNAB.



Marcelo Vizcaíno (académico UNAB) presenta avances de su investigación sobre antiguas salas de cine en seminario “Chile en proyección”

Escrito por Lorena Mancilla
12 noviembre, 2017

En el contexto de esta actividad, que forma parte de un FONDART, también se inaugurará la muestra itinerante “Palacios Plebeyos” en la que se podrá apreciar el estado e historia de estas obras arquitectónicas.

El próximo jueves 16 de noviembre en el Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello, se realizará el Seminario Internacional “Chile en proyección”. Actividad destinada a presentar los principales resultados del proyecto FONDART, a cargo del investigador de la UNAB Marcelo Vizcaino: “Chile en proyección: inventario y valoración de antiguas salas de cine”.

Esta investigación indagó sobre las antiguas salas de Chile, planteando una reflexión en torno a cómo reutilizarlas preservando su apariencia original a fin de devolverles sus fines comunitarios en los barrios donde se localizan y además contempló la confección de un inventario de ellas, el cual contiene material visual, fotografías, planimetría, fechas, arquitectos, etc.

A partir del contenido de este inventario, este seminario también contemplará la inauguración de la muestra itinerante “Palacios Plebeyos” en la que se podrá apreciar el estado e historia de estas obras arquitectónicas. Exhibición a la que se suma la proyección del documental “Aquellos palacios“, trabajo audiovisual sobre el apogeo de las proyecciones cinematográficas.

La actividad tendrá como invitada internacional a Monina Bonelli, gerente operativo del Centro Cultural 25 de Mayo, una de las 4 salas que la Ciudad de Buenos Aires recuperó oficialmente, quien relatará los procesos de recuperación de esta sala y el rol de los vecinos sobre este proceso, mediante su participación en los contenidos que se desarrollan.

Entre los invitados nacionales, este seminario contará con la presencia de Mariana Pfenniger, representante del ex Consejo de la cultura, quien relatará cómo son los procesos para detectar y catastrar antiguos edificios para posible reactivación cultural y Richard Grammelstorff Bravo, arquitecto miembro de la Asociación Teatro Odeón de Playa Ancha, quien describirá la conformación del grupo que pretende salvaguardar la memoria del barrio Playa Ancha.

Este seminario de presentación de resultados se realizará el jueves 16 de noviembre a las 18:00 horas en el Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello, ubicado en Ernesto Pinto Lagarrigue 230.

11.9.17

Investigador de la Universidad Andrés Bello cataloga antiguos cines de Chile para recuperarlos

Vía El Mercurio de Santiago, domingo, 10 de septiembre de 2017, Reportajes.

La investigación titulada "Chile en proyección: inventario y valoración de antiguas salas de cine" forma parte de un Fondart y contempla la confección de un inventario de las salas de cine más importantes del país, con el objetivo de dar a conocer, sensibilizar y plantear una reflexión sobre cómo reutilizarlas preservando su apariencia original.

A comienzos del siglo XX, Chile fue epicentro de la cultura. Los cines abundaban por las calles centrales de las principales regiones del país, llegando incluso a haber cuatro salas en una misma cuadra. Ese fue el caso de la calle Huérfanos en Santiago, donde el Rex, Astor, Ópera y Lido compartieron intensamente la bohemia de aquel entonces.

En regiones sucedió algo similar. En Antofagasta las localidades de María Elena, Pedro de Valdivia, Chuquicamata y Chacabuco también ostentaron cines emblemáticos, en su mayoría ligados a la producción salitrera y al entretenimiento de sus trabajadores y familias.

La mayoría de estos edificios fueron demolidos, otros alternaron algunos usos alternativos y muy pocos fueron declarados monumentos. Los nuevos formatos cinematográficos, las multisalas en los malls y la especulación inmobiliaria, fueron ganando esos espacios comunitarios en detrimento de las actividades sociales del pasado.

Espacios que, a pesar de la irrupción de los nuevos formatos de la industria y el mercado, han permanecido resguardados en la memoria colectiva urbana, razón por la cual pretenden ser redescubiertos a través de la investigación titulada "Chile en proyección: inventario y valoración de antiguas salas de cine".

Recuperación y ciudadanía

El proyecto de la Línea de Investigación de la Arquitectura (Fondart) es desarrollado por el destacado arquitecto del Campus Creativo de la U. Andrés Bello (UNAB), Marcelo Vizcaíno, quien intenta difundir el estado de la arquitectura del siglo XX y propone discutir sobre cómo reciclar o reutilizar dichos espacios. Ello, con el fin de devolver a estos grandes edificios sus fines comunitarios en los barrios donde se localizan.

"Actualmente, en otros países, fue la propia comunidad la que luchó y exigió la recuperación de estos cines, o bien lo hicieron los empresarios privados. Dicotomía que se revela en la ciudad de Buenos Aires a partir de la notable transformación del "Cine Splendid", hoy convertido en la librería "El Ateneo", ubicada en Avenida Santa Fe, o la recuperación del "Teatro 25 de mayo" en Villa Urquiza, ejemplo de adquisición municipal y articulación de contenidos con el entorno barrial", explicó Vizcaíno.

La investigación, cuyo trabajo de campo consiste en estudiar y valorizar distintas salas de cine en las regiones de Antofagasta, Santiago, Valparaíso, Concepción y Punta Arenas, contempla la elaboración de un inventario con fichas de los distintos edificios. Registro detallado que incluirá en su contenido: material visual, fotografías, planimetría, fechas y arquitectos, entre otros datos.

Sobre el actual estado de desarrollo del proyecto, Vizcaíno explica que se encuentran en la etapa de catalogación correspondiente. "La idea es ir trazando los códigos de implantación y traza del mundo del espectáculo cinematográfico, que fue muy importante durante más de cuatro décadas. Además, hacer hincapié en reconocer la posibilidad de ver formas de rescate de algunos de estos recintos que todavía están en pie y hoy se encuentran amenazados por la topadora inmobiliaria", sostiene el arquitecto.

Resultados

Respecto de los objetivos específicos, se espera que a fines de 2017 se realice un seminario multidisciplinario, junto a una muestra itinerante en la que se podrá apreciar el estado e historia de estas obras arquitectónicas. Actividades que, según comenta el investigador, buscan que sea la misma comunidad la que se entusiasme y se haga parte de esta causa que plantea poner sobre la mesa el tema de la protección y puesta en valor de espacios que conforman la memoria urbana.

Sobre la misión final de este registro, Vizcaíno agrega que a medida de que se ha realizado el estudio se han dado cuenta de que hay algunos que ya están recuperados y protegidos, y otros que siguen funcionando, aunque son los menos. "Hay otro grupo donde la misma comunidad está uniendo fuerzas para resguardarlos, pero no tienen las armas para hacerlo y, en este sentido, pienso que va a ser muy bueno este trabajo porque aportará sobre el valor de los inmuebles", puntualiza.

Cabe destacar que el trabajo del Dr. Vizcaíno se inició con un seminario sobre los cines santiaguinos con sus alumnos, iniciativa que desde un comienzo consideró las distintas formas de intervenir estos edificios, y que conformaron el primer eslabón de esta investigación.

ESENCIA DEL PROYECTO
"Se trata de poner sobre la mesa el tema de la protección y puesta en valor de los espacios que conforman la memoria urbana", destaca el arquitecto del Campus Creativo de la U. Andrés Bello (UNAB), Marcelo Vizcaíno.

31.7.17

La noble cruzada para salvar los cines patrimoniales de la región de Antofagasta

Vía La Estrella de Antofagasta.

El circuito de cines -o "teatros"- vinculados a la era del auge de las mineras durante el siglo pasado, ahora tiene a uno de sus íconos, como lo es el Teatro Nacional de Antofagasta, con un incierto futuro y la lógica preocupación por ello.

Andre Pierre Malebrán Tapia



Antofagasta, María Elena, Pedro de Valdivia, Chuquicamata y Chacabuco, localidades que compartieron tempranamente la ilusión y magia del séptimo arte entre sus vecinos, quienes con nostalgia recuerdan su paso por estas inolvidables salas de cine regionales.

Son esos queridos y recordados puntos de la geografía nortina los que han podido ser redescubiertos en una investigación desarrollada por el destacado arquitecto argentino, doctor Marcelo Vizcaíno, quien en compañía del arquitecto y director del Programa de Magíster en Arquitectura de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte (UCN), doctor Claudio Galeno Ibaceta, recorrieron estos históricos edificios buscando reencontrarse con su historia.

Si bien en el caso de las salitreras y campamentos mineros los cines han sido declarados monumentos nacionales, existen otros que esperan ese merecido reconocimiento patrimonial, como el caso de la obra ubicada en calle Sucre, entre las calles Matta y Ossa de Antofagasta, que espera todavía hoy conocer cuál será su destino.
Resguardos

El doctor Vizcaíno recorrió las localidades que cuentan con cines emblemáticas que estuvieron vinculadas a la producción minera, "su existencia en los campamentos era tan importante como la de los hospitales...", adelanta el académico trasandino que llegó a la región gracias al estudio Fondart.

La mayoría fueron declarados monumentos históricos, como el de Chuquicamata, y si bien en la actualidad no están en uso, sí son resguardados en términos de su declaratoria.



El profesor de arquitectura en la UCN, Claudio Galeno, menciona que "es importante poder declarar lo que hay y protegerlo. Por ejemplo, el ex Cine Nacional de Antofagasta, que puede ser declarado monumento histórico...".

"El edificio de calle Sucre comenzó su construcción en 1930, finalizando en 1936. Este el último exponente de esta cultura en nuestra ciudad, donde en la década de 1920 hubo una industria cinematográfica con varias empresas haciendo películas, pero al llegar el sonido en los filmes con una tecnología más sofisticada, se modifica el formato coincidiendo con el cambio del cine mudo al sonoro, y la crisis del salitre", agrega.
Recintos

El proyecto que realiza Vizcaíno comenzó trabajando con los cines en Santiago junto a sus alumnos memoristas.

La iniciativa considera plantear una reflexión sobre cómo reciclar o reutilizar los recintos, atendiendo a otras realidades latinoamericanas en las que este tipo de inmuebles hoy preservan su estructura cumpliendo otras funciones sociales.

"El [cine] de Pedro de Valdivia se llamaba Metro, porque estaba vinculado a los demás teatros que tenía la Metro Goldwyn Mayer (de Hollywood) y distribuían así las películas que hacían por todo el mundo (...) entonces la importancia no es solo arquitectónica, sino también un valor en términos de la memoria", explica Galeno.

El trabajo considera un inventario con fichas de los distintos edificios. De esta forma se contará con un registro con información de los edificios donde funcionaron los cines, incluyendo en su contenido el material visual, fotografías, planimetría, fechas y arquitectos, entre otros detalles.

Se espera que en noviembre o diciembre de este año se realice una muestra nacional en la que se podrá apreciar el estado e historia de estas obras arquitectónicas, con la idea de que sea la misma comunidad la que se sume a esta noble causa que plantea poner sobre la mesa el tema de la protección y puesta en valor de ellos.
Obras

En voz del doctor en arquitectura de Antofagasta, los cines de María Elena y Pedro de Valdivia destacan con un estilo art decó, considerando que el de María Elena cuenta con una gran bóveda circular, mientras que el segundo mantiene un estilo más clásico. El de Chuquicamata es quizás uno de los más enfocados en la función de proyecciones cinematográficas (biógrafo), contando con un formato de varios niveles interiores y pendientes bien elevadas, siendo así el más razonado para el desarrollo de cine, sobre todo en comparación al resto que más bien cumplen con la finalidad de teatro.

El de Chacabuco, sorprende con un estilo colonial; mientras que en los de Antofagasta, el Nacional es un art decó con una escala considerablemente más urbana que los demás, y el Colón es el más compacto y racionalista, siendo al mismo tiempo uno de los más innovadores en términos de distribución espacial, y si bien podía usarse como teatro, también su principal razón era la del cinema.

"Este trabajo está en desarrollo ahora y se supone que va a terminar en diciembre (...) vamos haciendo este registro y su correspondiente valoración. La idea es trazar un poco las reglas del mundo del espectáculo cinematográfico que fue muy importante durante muchos años, pero sobre todo la posibilidad de ver cómo vamos a rescatar algunos que todavía están en pie (...) a medida que he realizado el estudio me voy dando cuenta que hay algunos que ya están recuperados y protegidos. Hay otros que siguen funcionando, aunque son los mínimos. Después hay otros que la misma comunidad está intentando proteger pero no tienen las armas para hacerlo, y en este sentido pienso que va a ser muy bueno este trabajo porque nos vamos a poder ayudar", concluye Vizcaíno sobre la misión final de este registro realizado por lo menos en nuestra región con la ayuda de Galeno, quien lleva además un largo tiempo enfocado en esta materia.

Ahora solo queda tratar de encontrar la forma de salvaguardar edificios como el de calle Sucre, ¿y sabe por qué? Porque no van a volver a construirlos.