Por Claudio Galeno-Ibaceta sobre la interacción del arte con la arquitectura, desde Antofagasta y el Norte Grande de Chile. By Claudio Galeno-Ibaceta about the interaction between art and architecture, from Antofagasta and the Large North of Chile.
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1.2.15
El retorno de la serpiente: Mathias Goeritz y la invención de la arquitectura emocional. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 12 noviembre, 2014 - 13 abril, 2015 / Edificio Sabatini, Planta 3
El retorno de la serpiente: Mathias Goeritz y la invención de la arquitectura emocional
12 noviembre, 2014 - 13 abril, 2015 / Edificio Sabatini, Planta 3
La exposición constituye una aproximación al trabajo de Mathias Goeritz (Danzig, 1915 – México DF, 1990) realizado desde su instalación en México, en 1949. A lo largo de cuatro décadas, en su producción tanto teórica como práctica converge la utopía racional con el neoprimitivismo, factores que derivan de su propia biografía: el periplo por distintas ciudades de Europa y del norte de África (1948), su estancia en España y su participación en los prolegómenos de la Primera Semana de Arte en Santillana del Mar (septiembre de 1949), así como el contacto con la cultura mexicana.
La muestra toma el principio de la “arquitectura emocional” como el asunto sobre el que se construye y articula el discurso expositivo. Formulado por Mathias Goeritz en 1954, este principio se convierte en el eje dinamizador y fundamento teórico y estético de su trabajo. Con él apelaba a la necesidad de idear espacios, obras y objetos que causen al hombre moderno una máxima emoción, frente al funcionalismo, el esteticismo y la autoria individual. En este sentido, las nociones de colaboración, la libertad de creación y la recuperación de las funciones sociales del diseño se reconocen en todos los trabajos alentados y realizados por Goeritz en esos años.
Planteada como un recorrido por los trabajos emblemáticos de Goeritz, la exposición pone de manifiesto cómo el conjunto de su obra y actividad surge de la asunción del arte como proyecto meta-artístico (extendiéndose al ámbito de lo social, lo político y lo público), donde una forma primigenia –las líneas en arista que conforman el cuerpo de una serpiente (La serpiente de El Eco, 1953)– deviene módulo formal y conceptual de todo su trabajo, desarrollado en un contexto de guerra fría. A su vez, términos como maqueta y monumento aparecen como las categorías entre las que transita su obra, evidenciando una voluntad de subvertir la noción de proporción.
Para ilustrar estas cuestiones y problemáticas referidas a la concepción y realización de los distintos proyectos e ideas, la exposición se compone de una selección de más de doscientas obras. La naturaleza de las mismas –dibujos, bocetos, maquetas, fotografías, esculturas y cuadros sobre tabla– revela el carácter experimental, analítico e incluso lúdico de la producción de Goeritz, la cual queda vertebrada por la persistencia de un tema y motivo.
Organización:
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Comisariado:
Francisco Reyes Palma
Ver artículo en El País: Tan contemporáneo como un rascacielos, por María Minera.
27.3.11
Museo El Eco en Ciudad de México, arquitecto Mathias Goeritz, pabellón temporal de MMX
Una interesante noticia acerca de una intervención contemporánea hecha por los arquitectos MMX en el Museo El Eco, obra de alemán radicado en México, el escultor Mathias Goeritz, amigo y colaborador de arquitecto Luis Barragán, con el cual diseñaron la emblemática Torres de Ciudad Satélite, un ícono de la modernidad mexicana, y el altar de la capilla del convento de Las Capuchinas. Juntos Barragán y Goeritz lograrón una de las grandes metas de la modernidad: la síntesis de las artes.
© MMX
Vía Arquitectura Viva
25/03/2011
México DF: pabellón temporal para el Museo El Eco
Construido por el artista mexicano Mathias Goeritz en 1953, por encargo del empresario y mecenas Daniel Mont, el Museo Experimental El Eco fue concebido como un lugar de encuentro para las artes en el centro de Ciudad de México. Tras una agitada trayectoria —fue restaurante, centro nocturno, teatro y cabaret—, en 2005 fue adquirido por la Universidad Autónoma de México y restaurado, volviendo a su estado original y recuperando su vocación inicial de espacio de reunión cultural y artística. Con el fin de mantener ese espíritu integrador de las artes, por segundo año consecutivo se ha celebrado un concurso, al que fueron invitados cinco jóvenes equipos de arquitectos, para diseñar un pabellón temporal que entre en diálogo con el edificio original y que, durante cuatro meses, permita ampliar la programación de encuentros artísticos, convirtiendo el patio del museo en un área de uso flexible capaz de acoger representaciones múltiples. En esta segunda edición del Pabellón Eco, el ganador ha sido el estudio MMX —Jorge Arvizu, Ignacio del Río, Emmanuel Ramírez y Diego Ricalde—, con un proyecto que juega con el espacio a través de dos sistemas de planos formados por cuerdas que logran espacios semitransparentes mediante tramas de mayor o menor densidad. La intervención de los mexicanos crea un nuevo espacio flexible, dinámico y accesible desde distintos puntos, que invita al espectador a participar en el movimiento que generan sus luces y sombras.
© MMXVía Arquitectura Viva
25/03/2011
México DF: pabellón temporal para el Museo El Eco
Construido por el artista mexicano Mathias Goeritz en 1953, por encargo del empresario y mecenas Daniel Mont, el Museo Experimental El Eco fue concebido como un lugar de encuentro para las artes en el centro de Ciudad de México. Tras una agitada trayectoria —fue restaurante, centro nocturno, teatro y cabaret—, en 2005 fue adquirido por la Universidad Autónoma de México y restaurado, volviendo a su estado original y recuperando su vocación inicial de espacio de reunión cultural y artística. Con el fin de mantener ese espíritu integrador de las artes, por segundo año consecutivo se ha celebrado un concurso, al que fueron invitados cinco jóvenes equipos de arquitectos, para diseñar un pabellón temporal que entre en diálogo con el edificio original y que, durante cuatro meses, permita ampliar la programación de encuentros artísticos, convirtiendo el patio del museo en un área de uso flexible capaz de acoger representaciones múltiples. En esta segunda edición del Pabellón Eco, el ganador ha sido el estudio MMX —Jorge Arvizu, Ignacio del Río, Emmanuel Ramírez y Diego Ricalde—, con un proyecto que juega con el espacio a través de dos sistemas de planos formados por cuerdas que logran espacios semitransparentes mediante tramas de mayor o menor densidad. La intervención de los mexicanos crea un nuevo espacio flexible, dinámico y accesible desde distintos puntos, que invita al espectador a participar en el movimiento que generan sus luces y sombras.
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