Mostrando las entradas con la etiqueta pritzker. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta pritzker. Mostrar todas las entradas

13.1.16

El arquitecto chileno Alejandro Aravena gana el Premio Pritzker 2016

Vía Pritzker.


UC Innovation Center – Anacleto Angelini (2014)

Alejandro Aravena of Chile receives the 2016 Pritzker Architecture Prize

He practices architecture as an artful endeavor in private commissions and in designs for the public realm and epitomizes the revival of a more socially engaged architect.

Chicago, IL (January 13, 2016) — Alejandro Aravena of Chile has been selected as the 2016 Pritzker Architecture Prize Laureate, Tom Pritzker announced today. Mr. Pritzker is Chairman and President of The Hyatt Foundation, which sponsors the prize. The formal award ceremony for what has come to be known internationally as architecture’s highest honor will be at United Nations Headquarters in New York on April 4, 2016.

The 48-year-old Aravena is an architect based in Santiago, Chile. He becomes the 41st laureate of the Pritzker Prize, the first Pritzker Laureate from Chile, and the fourth from Latin America, after Luis Barragán (1980), Oscar Niemeyer (1988), and Paulo Mendes da Rocha (2006).

Mr. Pritzker said, “The jury has selected an architect who deepens our understanding of what is truly great design. Alejandro Aravena has pioneered a collaborative practice that produces powerful works of architecture and also addresses key challenges of the 21st century. His built work gives economic opportunity to the less privileged, mitigates the effects of natural disasters, reduces energy consumption, and provides welcoming public space. Innovative and inspiring, he shows how architecture at its best can improve people’s lives.”

Aravena has completed remarkable buildings at the esteemed Universidad Católica de Chile in Santiago, including the UC Innovation Center – Anacleto Angelini (2014), the Siamese Towers (2005), Medical School (2004), School of Architecture (2004), and the Mathematics School (1999). These energy-efficient buildings respond to the local climate with innovative, efficient facades and floor plans and offer the users natural light and convivial meeting places. Currently under construction in Shanghai, China, is an office building for healthcare company Novartis, with office spaces designed to accommodate different modes of work — individual, collective, formal and informal. In the United States, Aravena has built St. Edward’s University Dorms (2008) in Austin, Texas.

Since 2001, Aravena has been executive director of the Santiago-based ELEMENTAL, a “Do Tank,” as opposed to a think tank, whose partners are Gonzalo Arteaga, Juan Cerda, Victor Oddó, and Diego Torres. ELEMENTAL focuses on projects of public interest and social impact, including housing, public space, infrastructure, and transportation. ELEMENTAL has designed more than 2,500 units of low-cost social housing. A hallmark of the firm is a participatory design process in which the architects work closely with the public and end users. ELEMENTAL is also known for designing social housing that they call “half of a good house,” in which the design leaves space for the residents to complete their houses themselves and thus raise themselves up to a middle-class standard of living. This innovative approach, called “incremental housing,” allows for social housing to be built on more expensive land closer to economic opportunity and gives residents a sense of accomplishment and personal investment.

In response to being named the 2016 Laureate of the Pritzker Architecture Prize, Mr. Aravena emailed: “Looking backwards, we feel deeply thankful. No achievement is individual. Architecture is a collective discipline. So we think, with gratitude, of all the people who contributed to give form to a huge diversity of forces at play. Looking into the future we anticipate Freedom! The prestige, the reach, the gravitas of the prize is such that we hope to use its momentum to explore new territories, face new challenges, and walk into new fields of action. After such a peak, the path is unwritten. So our plan is not to have a plan, face the uncertain, be open to the unexpected. Finally, looking at the present, we are just overwhelmed, ecstatic, happy. It's time to celebrate and share our joy with as many people as possible.”

11.3.15

El arquitecto alemán Frei Otto, Pritzker un día después de morir

© Pritzker, Photo © von Schlaich

Vía El País.

El comité del premio Pritzker, considerado el Nobel de la arquitectura, ha anunciado que el ganador de la edición de este año es el alemán Frei Otto, que falleció este lunes. El jurado, que destaca la sensibilidad de la obra de Otto, considerado un visionario creador de estructuras ligeras, falló el premio a principios de año y lo ha dado a conocer con dos semanas de antelación ante la "desgracia" de su muerte. "El tiempo que me quede lo emplearé en hacer lo que he estado haciendo, que es ayudar a la humanidad. He aquí un hombre feliz", dijo el arquitecto, que es el 40º galardonado con este premio y el segundo alemán, cuando recibió la visita del director ejecutivo del premio en su estudio en Warmbronn, cerca de la ciudad alemana de Stuttgart, poco después de que se decidiera premiarle.

"La noticia de su muerte es muy triste. No tiene precedentes en la historia del premio. Nos alegramos de que el jurado le premiara en vida", indica Tom Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt, con sede en Chicago (EE UU), que patrocina el premio. El arquitecto añadió al conocer la noticia que nunca hizo nada para ganarlo. "Mi ambición en arquitectura consistió en diseñar nuevos tipos de edificios para ayudar a la gente pobre, especialmente después de los desastres naturales y catástrofes, así que qué puede haber mejor para mí que ganar el Pritzker", recoge la nota.

Otto ha sido premiado por sus "visionarias ideas, su mente curiosa, su fe en el intercambio de conocimientos, su espíritu de cooperación y su preocupación en el uso cuidadoso de los recursos". Autor de una "obra ligera, abierta a la naturaleza, luminosa, low-cost, democrática y energéticamente eficiente", entre sus trabajos más representativos están la carpa-techo del Estadio Olímpico de Múnich (1972), el pabellón alemán para la Exposición Universal en Montreal (1967), la Iglesia de San Lucas en Bremen (1963); y el pabellón japonés para la Expo 2000 en Hannover en colaboración con Shigeru Ban.

El arquitecto, que estaba a punto de cumplir los 90 años, ha sido galardonado por sus ideas visionarias y su trabajo pionero en el campo de las estructuras ligeras adaptables con el uso de materiales ligeros como mallas, atraído por sus "valores económicos y ecológicos". En su comunicado, la fundación destaca que fue "un arquitecto utópico, ecologista, protector de los recursos naturales y un generoso colaborador con arquitectos, ingenieros, biólogos, filósofos e historiadores".

Distinguido profesor, estaba convencido de que "la arquitectura debe tener un impacto mínimo en el medio ambiente" y que "puede hacer un mundo mejor para todos". La organización subraya que la carrera de Otto "es un modelo para generaciones de arquitectos y su influencia se continuará sintiendo en el futuro".

Nacido el 31 de mayo de 1925, su madre decidió llamarle llamó Frei, que en alemán significa libre, después de asistir a una conferencia sobre la libertad. Estudió arquitectura en la Universidad Técnica de Berlín antes de enrolarse en la Luftwaffe (Wehrmacht) como piloto de guerra en los últimos años de la II Guerra Mundial. Pasó dos años en el campo de prisioneros de Chartres (Francia). La falta de materiales tras la guerra, la necesidad imperiosa de vivienda y su experiencia como ingeniero militar le marcaron de por vida. El MoMA le dedicó su primera gran retrospectiva en 1971.

En la ceremonia de entrega del premio, que se celebrará el 15 de mayo en Miami (EE UU) en el New World Center, se "celebrará su vida y su obra atemporal". Otto se suma a una exclusiva nómina en la que están el estadounidense Frank Gehry (1989), el brasileño Oscar Niemeyer (1988), el español Rafael Moneo (1996), el británico Norman Foster (1999) y, más recientemente, el japonés Shigeru Ban (2014).

Ver página del Pritzker Prize.

19.3.13

El arquitecto japonés Toyo Ito ha ganado el premio Pritzker 2013


Sendai Mediatheque Sendai-shi, Miyagi, Japan, 2000
Photo by Tomio Ohashi


Toyo Ito ha ganado el Pritzker. Asi lo anunciaron los mienbros del jurado: Lord Palumbo (Chairman), Alejandro Aravena, Stephen Breyer, Yung Ho Chang, Glenn Murcutt, Juhani Pallasmaa y Martha Thorne (Executive Director).

"A través de si carrera, Toyo Ito ha producido un cuerpo de trabajo que combina la inovación conceptual con edificios magníficamente ejecutados. Creando arquitectura excepcional por más de 40 años, él ha llevado a cabo exitosamente bibliotecas, viviendas, parques, teatros, tiendas, edificios de oficina y pabellones, cada vez buscando extender las posibilidades de la arquitectura. Un profesional con un talento único, se ha dedicado al proceso de descubrir las oportunidades que subyacen en cada encargo y en cada sitio."

Para ver el acta completa del jurado en inglés ir al sitio del Premio Pritzker.

14.9.12

Ningbo: en el bastión del Pritzker chino

Ningbo Excursion from Scott Melbourne on Vimeo.


Vía Arquitectura Viva - El País.

En el bastión del Pritzker chino.

Por: Zigor Aldama 14 SEP 2012 - 04:57 CET

Ningbo era una de esas horrorosas ciudades chinas en las que uno se detiene solo si no le queda más remedio. El puerto, quinto mayor del mundo, y los miles de fábricas de los alrededores son un potente imán económico, pero hasta 2008 no había razón para entrar al centro urbano. Aunque sus dirigentes se vanaglorian de la milenaria historia del lugar, lo cierto es que del casco antiguo no queda piedra sobre piedra. Por lo menos en su forma original. Porque, ahora, esta ciudad de la provincia oriental de Zhejiang ha reinventado su historia para crear su peculiar efecto Guggenheim.

El Museo de Ningbo atrae todas las miradas. Desde las amplias avenidas que lo rodean parece un búnker diseñado a hachazos. Es una mole asimétrica de 144 metros de largo, 65 de ancho y 24 de alto, cuyas paredes imposibles engañan a la vista y desafían a la lógica. Pero la obra maestra de Wang Shu, que este año se ha convertido en el primer chino galardonado con el Premio Pritzker de arquitectura, impresiona todavía más de cerca. Es entonces cuando la tradición en los materiales se mide con las líneas de las vanguardias. Sin duda una fachada de nítida modernidad nunca había escondido un corazón tan viejo.

Porque Wang Shu sí que aprecia la historia del gigante asiático. No en vano sus obras reinterpretan claves arquitectónicas de dinastías pretéritas sin caer nunca en la obviedad. “Para la construcción del museo, que se llevó a cabo teniendo en cuenta la sostenibilidad del proyecto, utilizó materiales reciclados de antiguos edificios derribados, como hizo también en el campus de la Academia de las Artes de China, en Hangzhou”, explica el director ejecutivo del museo, Qian Lu. “Es una técnica que se utilizó en el pasado, sobre todo después de catástrofes naturales, pero que ahora se va perdiendo”. No en vano a Wang se le concedió el Pritzker “por su ejemplarizante continuidad cultural y por el vigor con el que ha recuperado la tradición”. Y él mismo reconoce que quiere alejarse de “la profesionalizada arquitectura sin alma que tanto se estila actualmente”.

Con millones de tejas y ladrillos, 50 artesanos prepararon el conglomerado gris con salpicaduras naranjas que reviste las fachadas, en las que crea un impresionante collage que invita a buscar detalles escondidos. Como los viejos sellos de las empresas que fabricaron los materiales originales. “No son escombros”, asegura el arquitecto en una entrevista concedida a la televisión oficial CCTV, “es historia, tiempo y experiencias. Mucha gente ha tocado estos ladrillos”. Y lo seguirán haciendo.

“El edificio es tan poderoso que se debe considerar una obra maestra”, escribe Alejandro Aravena, uno de los miembros del jurado del premio. “Las paredes suponen una sobredosis de tiempo, y cada centímetro de la obra es diferente”. Así lo entiende también la mayoría de los visitantes, que se acercan hasta el museo no para disfrutar con las colecciones, sino para retratarse frente a las paredes grises e indagar en cada grieta. “Muchos incluso se sorprenden porque el hormigón desnudo tiene la forma del bambú, muestra de la importancia que el arquitecto concede a la naturaleza”, comenta Qian. “No busco la perfección en la construcción, sino en los sentimientos que provoca”, ha explicado Wang.

“Aunque en conjunto parece un escenario de película de ciencia ficción, nos hace pensar en las casas en las que vivimos de jóvenes”, comenta Chen Jiong, un anciano de 83 años que señala en las paredes de la terraza del edificio tejas que perfectamente podrían haber cubierto su vivienda. “Como la entrada es gratuita, suelo venir a mirar las paredes con mi nieto”, relata.

Brumoso horizonte

En opinión de Wang Shu, “la tradición no es algo que debe recluirse en un museo”. Y añade: “Yo trabajo con artesanos que pueden colaborar perfectamente en la construcción de edificios modernos. Eso quiere decir que la tradición está viva para siempre”. Pero desde lo alto del Museo de Ningbo es evidente que, desafortunadamente, su ejemplo no cunde. Un pesado gris industrial cubre la ciudad, cuyo brumoso horizonte está tomado por una sucesión de inanes torres de acero y cristal que perfectamente podrían ubicarse en cualquier ciudad china. “No creo en la estrategia de construir un edificio icónico para dar reputación a una ciudad. Hay que trabajar todo el conjunto”, dice.

El jurado del Pritzker añadió, a la hora de entregar el premio en Pekín, que con el galardón de este año se reconocía también “el rol que juega China en el desarrollo de ideales arquitectónicos”. Porque es evidente que Wang Shu no está solo. Aunque las ciudades chinas rechinan por su fealdad y por la homogeneidad que impide distinguirlas unas de otras, lo cierto es que el desarrollo del país ha provocado la aparición de grandes arquitectos locales que tienen una ardua tarea por delante en un país que prima lo comercial sobre lo vernáculo, y la velocidad sobre la calidad.

Lo resume Álvaro Guinea, profesor de proyectos, crítica y análisis de la arquitectura en la Universidad Europea de Madrid, que actualmente está realizando la tesis doctoral sobre los medios de producción de lo urbano y la urbanidad en China: “Wang Shu es una referencia de punto de fractura, marca un antes y un después en el panorama de la arquitectura en China. No tanto por su propia obra y la calidad de la misma, sino por lo que viene detrás de él: una creciente cantidad de arquitectos chinos de altísima calidad, formados a caballo entre Oriente y Occidente, y que están dando lugar a una creatividad original verdaderamente interesante”.

El Museo de Ningbo es solo uno de los primeros ejemplos.

27.2.12

El arquitecto chino Wang Shu ha obtenido el Pritzker Architecture Prize 2012

Ningbo History Museum, 2003-2008, Ningbo, China. Photo by Lv Hengzhong.

Thomas Pritzker, director de la Hyatt Foundation ha anunciado al arquitecto chino Wang Shu como el nuevo ganador del Pritzker Architecture Prize. El arquitecto de 48 años tiene su oficina en Hangzhou, China, y la ceremonia para entrega del premio se realizará en Beijing el 25 de mayo.

La decisión del jurado de reconocer a un arquitecto de China, representa un significativo paso en el reconocimiento de el rol que stá jugando China en el desarrollo contemporáneo de los ideales arquitectónicos, principalmente en torno al urbanismo.

El presidente del jurado, Lord Palumbo, mencionó que: "El tema de la adecuada relación entre presente y pasado está particularmente vigente, por lo tanto el reciente proceso de urbanización en China invita a debatir sobre si la arquitectura debe estar anclada en la tradición o debe mirar solo hacia el futuro. Como sucede con cualquier gran arquitectura, el trabajo de Wang Shu es capaz de trascender el debate, produciendo una arquitectura que es atemporal, que está profundamente arraigada en su contexto y que es universal."

Wang Shu se graduó en el Intituto Tecnológico de Nanjing en 1985, luego se recibió de Master en la misma institución. Recién graduado de arquitecto, él trabajó en la Academia de Bellas Artes de Zhejiang en Hangzhou, desarrollando una investigación sobre medio ambiente y arquitectura en relación a la renovación de edificios.

A continuación dejo una nota del periódico El País:

El chino Wang Shu gana el premio Pritzker de Arquitectura
EFE Los Ángeles 27 FEB 2012 - 17:00 CET

El arquitecto chino Wang Shu, de 48 años, ha sido galardonado hoy con el premio Pritzker, considerado el Nobel de la Arquitectura, por una obra artesanal, respetuosa con el medio ambiente y de gran profundidad filosófica, en la que conviven de forma armoniosa tradición y modernidad.

Wang, nacido el 4 de noviembre de 1963 en Urumqi, en la remota región uigur de Xinjiang, sólo ha trabajado dentro de China y ha desarrollado la mayor parte de su obra en Hangzhou, a 170 kilómetros al suroeste de Shangai, donde dirige desde 1997 junto a su esposa, Lu Wenyu, el Estudio de Arquitectura Amateur. El arquitecto fue el responsable del pabellón que representó a China en la Bienal de Venecia de 2006, la primera visita del país asiático a esta cita cultural. También ha expuesto su obra en el Centro Pompidou.

"El hecho de que se haya elegido a un arquitecto chino supone un importante paso en el reconocimiento del papel que va a jugar China en el desarrollo de los ideales arquitectónicos. Además, el éxito del urbanismo chino en las próximas décadas será importante, no ya para China, sino para el mundo entero", ha señalado Pritzker. "Este urbanismo, como el del resto del mundo, requiere estar en armonía con la cultura y las necesidades locales" y, en el caso de China, debe compatibilizar "sus tradiciones y su pasado con las exigencias de un desarrollo sostenible", ha añadido el promotor del galardón.

Tres de las obras principales de Wang Shu son la Biblioteca del Colegio Wenzheng en la Universidad de Suzhou, el Museo de Historia de la ciudad portuaria de Ningbo y el Campus Xiangshan de Bellas Artes de Hangzhou, así como el pabellón de Tengtou-Ningbo en la Exposición Universal de Shangai.

"Ha sido una enorme sorpresa. Me siento tremendamente honrado de recibir el Premio Pritzker. Me ha hecho darme cuenta de la cantidad de cosas que he hecho en la última década. Y es una prueba de que el trabajo duro y la perseverancia conducen a resultados positivos", ha comunicado Wang a los organizadores.

Prueba de su amor por el medio ambiente y la economía de materiales es su decisión de aprovechar dos millones de tejas procedentes de demoliciones de casas tradicionales para cubrir el techo de varios edificios del campus de Hangzhou.

Defensor de los materiales artesanales y tradicionales, Wang ha crecido en una ciudad que ha visto destruir el 90% de su arquitectura tradicional en sólo 30 años con el rápido desarrollo económico, como recordaba hace un mes en París, en Le Courrier de l'Architecte. Wang, que encuentra su mayor placer trabajando como un artesano o un amateur -de ahí el nombre de su estudio-, es partidario de la slow-build (la construcción lenta), según esta publicación.

"Hace cien años, el ritmo de vida chino era más lento que en la cultura occidental. En cien años, nos hemos convertido en los más rápidos. No tenemos tiempo para reflexionar", se lamentaba en una conferencia en la Escuela de Chaillot el 31 de enero pasado.

Wang Shu es el segundo chino en obtener el Pritzker, tras I.M. Pei en 1983. Estadounidense pero de origen chino, Pei se formó en Harvard y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y es autor de obras como la pirámide del Louvre y la Biblioteca y Museo Presidencial John F. Kennedy.
Por primera vez en China

El premio consiste en 100.000 dólares (unos 74.600 euros) y una medalla de bronce con una inscripción latina en su reverso: Firmitas, Utilitas, Venustas (Firmeza, Utilidad y Belleza), el lema de Vitruvio, considerado uno de los "padres" de la Arquitectura.

El galardón se entrega cada año en distintas ciudades y en esta ocasión, y por primera vez en su historia, la ceremonia se trasladará el 25 de mayo a Pekín.

En ocasiones anteriores el premio lo han ganado arquitectos como el francés Jean Nouvel, los británicos Norman Foster y Richard Rogers, el español Rafael Moneo, el italiano Renzo Piano, el mexicano Luis Barragán, los estadounidenses Frank Gehry y Richard Meier, los brasileños Óscar Niemeyer y Paulo Mendes de Rocha y los portugueses Álvaro Siza y Eduardo Souto de Moura, galardonado el año pasado.

El presidente de la Fundación Hyatt, promotora de este premio a lo largo de 34 ediciones, Thomas J. Pritzker, ha comunicado el fallo del jurado, presidido por Lord Palumbo y del que forman parte el chileno Alejandro Aravena y la británico-iraquí Zaha Hadid, entre otros.

2.4.11

Paulo Mendes da Rocha, monográfica en el Centro George Pompidou en París desde el 6 de abril al 6 de julio de 2011



Se inaugura esta semana en el Centro George Pompidou (Piano-Rogers) en París, una exposición monográfica dedicada al arquitecto brasileño Paulo Mendes da Rocha, un de los mayores exponentes del movimiento que historiadores como Ruth Verde Zein han denominado como brutalismo paulista. El arquitecto tiene obras tan significativas como el difundido Museo Brasileiro da Escultura (MUBE), otras internacionales muy significaticas como el Pabellón de Brasil en la Expo de Osaka, o algunas muy meticulosas como la Pinacoteca do Estado de São Paulo, premiada con el Premio Pabellón Mies van der Rohe.

Vía Vitruvius

Exposição Sala 27, “Atualidades arquitetônicas”
Sala monográfica Paulo Mendes da Rocha – Prêmio Pritzker 2006

De 06/04/2011 a 06/07/2011

Filme “Visite chez Paulo Mendes da Rocha”, 2011, realizado por Helena Guerra por ocasião da seleção 2011 das coleções do Musée National d’Art Moderne.

Centre Georges Pompidou – Beaubourg
Place Georges Pompidou 75191
Paris França
+33 (0)144781233
http://www.centrepompidou.fr/

28.3.11

El arquitecto portugués Souto de Moura gana el Pritzker 2011



El arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura resultó ganador del premio Pritzker de Arquitectura 2011. El premio es considerado el Nobel de la arquitectura y está organizado por la Fundación Hyatt. Este premio sería el segundo entregado a un arquitecto portugués, junto al de Alvaro Siza quien obtuvo el galardón en 1992. De hecho Souto de Moura se formó con Siza y con el, también destacado, arquitecto Fernado Távora.

Asímismo, como estos otros arquitectos mencionados, su obra surge desde el entorno estableciendo lazos respetuosos con el lugar, en una suerte de continuidad del modernismo que avanza hacia una arquitectura regionalista, mediado además por un uso sensible de los materiales.

A pesar de que tiene proyectos que datan de los años ochenta, muchos de los cuales son viviendas, se ha destacado el Estadio Municipal de Braga construido el 2003, como una de sus grandes obras contemporáneas, además premiado con el FAD, pero creo que una de sus obras más interesante es la reciente Casa das Historias Paula Rego. Un edificio que alberga la colección de la importante y vanguardista artista portuguesa Paula Rego, en una arquitectura rojiza que posee un elevados tragaluces que apuntan como pirámides hacia el cielo, y que desde el interior elevan el espacio, recordando los diseños utópicos para templos o cenotafios o fábricas, hechos por los franceses Boullee o Ledoux en la Ilustración.

Casa das Histórias Paula Rego in Cascais, Portugal . Eduardo Souto de Moura from Vitor Gabriel on Vimeo.