4.12.12

Conjuntos escultóricos y naves: La Fuente Alemana en Santiago de Chile y el Monumento às Bandeiras en São Paulo, Brasil

Dos reconocidos conjuntos escultóricos monumentales se organizan en torno a una barcaza, se trata de la Fuente Alemana en Santiago de Chile y el Monumento às Bandeiras en São Paulo.


El monumento en Santiago, es obra del escultor alemán Gustav Eberlein y fue un regalo de la colonia alemana al Centenario de la República (1910) pero se inauguró en 1912. Una nota de El Mercurio indica detalles expresados por la historiadora Liisa Flora Voionmaa Tanner:

"La experta señala que la primera opción para instalar el obsequio alemán fue la Plaza de Armas, pero recalca que la ubicación actual tiene bastante simbolismo. "La embarcación que hay en la fuente, donde existen siete figuras a bordo, navega siguiendo el mismo curso que el río Mapocho, por eso es muy importante la orientación que tiene la fuente y que se mantenga en el tiempo"(...)."


El conjunto con muchos personajes en escena se organizan todos en torno a la embarcación, como una estructura que alza los cuerpos y la impone sobre el espacio del parque, definiendo una orientación y la epopeya de los colonos navegantes.


Por otro lado el Monumento às Bandeiras es una obra monumental de escultor italo-brasileño Víctor Brecheret, siendo encargada en 1921, pero recién inaugurada en 1954, en las conmemoración de cuarto centenario de la ciudad de São Paulo. El conjunto representa las bandeiras, que eran expediciones colonizadoras que se adentraban hacia el interior desconocido e inhóspito de Brasil en búsqueda de riquezas. Como se indica en la entrada de la Wikipedia:

"La obra representa los bandeirantes, exponiendo sus diversas etnias y el esfuerzo por abrir el país. Además de portugueses (barbudos), se ven en la obra negros, mamelucos e indios (con cruces en sus cuellos), tirando una canoa de monzones, utilizadas en las expediciones fluviales."


Si bien ambos monumentos se organizan en torno a la nave, la Fuente de Eberlein utiliza un lenguaje mítico donde la barcaza suspende el conjunto y los eleva en una epopeya de ensueño. Además su representación en lenguaje historicista y el uso de metal fundido le confiere ligereza y libertad. Mientras que el monumento de Brecheret utiliza un lenguaje moderno de figuras abstraídas en la tectónica de la piedra, y en ese contexto la nave no traslada los cuerpos, sino los retiene y la convierte en una metáfora del temor y la dificultad frente a la expedición a lo desconocido.

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