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12.2.21

Christie's niega reclamo de Chile y subasta clava mapuche de 800 años acogiéndose a las leyes de Francia

 Vía El Mercurio.

Un privado compró bastón de mando ceremonial en equivalente a $24 millones:

Venta tuvo lugar el martes en remate “Quetzalcóatl, la serpiente emplumada”, un lote de tesoros precolombinos de México, de Ecuador y de nuestro país.

MAURICIO SILVA


La casa de remate Christie's, de Francia, rechazó las peticiones del Gobierno de Chile de retirar una clava o bastón de mando ceremonial mapuche de 800 años de antigüedad de la subasta llamada “Quetzalcóatl, la serpiente emplumada”, efectuada el pasado martes en París.

El valioso objeto arqueológico, revestido de valor espiritual para la etnia mapuche y protegido como propiedad del Estado por la ley chilena, fue entregado al mejor postor: un privado cuyo nombre se mantiene en reserva y que pagó por la pieza 27.500 euros ($24 millones), superando las expectativas de la casa gala.

La subasta recaudó cerca de US$ 3 millones al rematar 33 piezas de arte prehispánico compuestas principalmente por máscaras, platos y figuras precolombinas mexicanas (mayas, aztecas y toltecas, entre otras), pero también había piezas de Ecuador (cultura Valdivia) y del sur de Chile.

En este caso, se trataba de una clava o cetro ceremonial esculpido en piedra, “coronado por una cabeza de ave muy estilizada, posiblemente de un loro con el pico hueco, decorado con incisiones que representan plumas que rodean un ojo tallado con un motivo de estrella”, según describe la casa de subastas.

“Estos enigmáticos implementos de piedra se interpretan como posibles insignias de autoridad de los antiguos pueblos que ocupan el sur de Chile moderno”, añade.

Para el Museo Nacional de Historia Natural, la clava coincide con rasgos de piezas chilenas de contexto arqueológico ritual que han sido saqueadas desde la zona centro hasta el sur de Chile. Expertos de otros museos puntualizaron que más allá de ser una insignia de mando, “el objeto está ligado al ámbito espiritual de la cultura mapuche, entendiéndose que su importancia puede ser fundamental para procesos de reivindicación cultural y territorial”.

El Servicio Nacional del Patrimonio Cultural señaló que, a la luz de estos antecedentes, Chile se contactó con Christie's. “El Estado, por medio de las instancias correspondientes, solicitó que este bien fuese retirado de la subasta para permitir la verificación de su procedencia antes de su venta, por su gran importancia para el país y los pueblos descendientes de la cultura mapuche”, explicó la institución.

El viernes pasado, la presidenta de Casa Christie's en Francia, Cecile Verdier, respondió con cartas dirigidas al embajador de Chile en Francia, Juan Salazar, y al director de Urgencias de Unesco, Lazare Eloundou. En ellas, negó la petición chilena por no considerar que el bien a subastar tuviera un origen ilícito. “Asimismo, manifestó que la legislación chilena no se aplica a los bienes ubicados en Francia, para los cuales rige solamente la ley francesa”, explicó el Servicio del Patrimonio.

En particular, el Código Civil francés dispone que todo poseedor de buena fe de un bien se presume como propietario. Ese sería el caso de la clava mapuche que en 1980 apareció en poder de un privado en Estados Unidos y llegó a coleccionistas europeos en 2011 a través de remates legales, afirma Christie's.

La abogada experta en Derecho Internacional, Paz Zárate, valoró la intervención de Cancillería, pero puntualizó que “el Derecho nacional no es oponible a otro país. Es necesario subrayar el Derecho Internacional, en especial la declaración de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indígenas al tratarse de reclamos sobre patrimonio ancestral”

23.1.18

El arte de ser diaguita, la extraordinaria riqueza del norte chico



Vía FME.

Visita la muestra desde el 15 de noviembre de 2017 al 2 de marzo de 2018, en Sala de Arte FME Antofagasta.

Minera Escondida/BHP y el Museo Chileno de Arte Precolombino, presentan El arte de ser diaguita, exposición enfocada en la extraordinaria riqueza, colorido y permanencia de las manifestaciones artísticas de la cultura diaguita chilena, especialmente las expresiones manifestadas en su alfarería.

La muestra estará abierta al público de forma gratuita a partir del 15 de noviembre de 2017 al 2 de marzo de 2018, en la Sala de Arte de la Fundación Minera Escondida (Av. Bernardo O’Higgins 1280), de lunes a viernes de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00 horas y los sábado de 10:30 a 13:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas.

La exposición presenta 179 emblemáticas piezas de cerámica, piedra, hueso y metal de la cultura diaguita. El público se encontrará con dimensiones que se desconocen: un mundo nuevo, explorando el trasfondo ritual, religioso y chamánico de esta cultura. Es importante destacar que no hay ninguna cultura precolombina en Chile que despliegue con mayor maestría los diseños geométricos que la diaguita.

Se trata de un viaje circular del presente, al pasado y al presente nuevamente. Imágenes de los Bailes Chinos (declarados por la UNESCO el año 2014 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad) recibirán al público bajo el sonido repetitivo, vibrado y raspado de las flautas, para conducirlos hacia los tiempos ancestrales del mundo prehispánico. El recorrido los llevará a aprender quiénes fueron los Diaguita: el paisaje en el que vivían, sus medios de subsistencia, sus artesanías más notables, la organización de su sociedad y su ubicación dentro de los desarrollos culturales del Norte Chico.

Esta exposición se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino, que los ha llevado a producir proyectos culturales de gran relevancia para el país, posicionando al Museo como un referente nacional e internacional en la puesta en valor, difusión y cultura de nuestros pueblos originarios. En la ciudad de Antofagasta se realizaron en conjunto y con gran éxito tres exposiciones: Chile 15 mil años (2012), muestra que exhibió 171 piezas de la colección del Museo; Gorros del Desierto (2015), que presentó cuarenta y cinco gorros, algunos realizados hace más de tres mil años; y Rostros del Norte Grande (2016), instalación digital de alta tecnología que incorporó ilustraciones de los pueblos precolombinos con registros en video de sus descendientes actuales.

“Estamos muy orgullosos de participar en esta nueva exposición que se enmarca dentro de la alianza de colaboración que mantenemos hace más de una década entre Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino. El arte de ser diaguita es un aporte patrimonial que rescata la identidad ancestral de nuestros pueblos originarios, y se vincula con nuestra Política de Pueblos Indígenas, que reconoce el derecho de las comunidades a mantener su cultura, identidad, tradiciones, costumbres y a la vez busca contribuir al empoderamiento económico, social y cultural y a establecer relaciones a largo plazo basados en el respeto, la confianza y el entendimiento mutuo. Invitamos a toda la comunidad antofagastina, colegios y universidades, a hacer un viaje para conocer las expresiones de la cultura de este pueblo y enterarse más sobre el estilo de vida de los diaguitas que son parte fundamental de nuestro territorio”, señala Patricio Vilaplana, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida / BHP.

Por su parte, el director del Museo Chileno de Arte Precolombino, Carlos Aldunate, explica que “esta exposición destaca la historia diaguita que, al ser impactada por la expansión incaica se constituyen como aliados del Inca, facilitando la conquista de Chile Central y Copiapó. También se exhiben los testimonios que perviven de este pueblo precolombino en las actuales comunidades que se identifican como diaguita”.

El curador de la exposición, José Berenguer, agrega que la tesis principal de la muestra es que en el pasado precolombino existieron y existen todavía en el Norte Chico múltiples maneras de ser diaguita. Eso se observa en los diferentes estilos de cerámicas, en las identidades en transformación por el paso de la vida a la muerte, el trance chamánico, las formas de vestir de los diaguitas precolombinos, pero también en que cada habitante actual del Norte chico se siente diaguita a su manera.

Formas de ser diaguita

La variedad de estilos desarrollados por los alfareros diaguita estará presente en la exhibición mostrando su historia como sociedad independiente (900 – 1400 d.C.) y la variedad de estilos que fusionan motivos locales y cuzqueños durante el periodo en que estuvieron dominados por los inkas (1400 – 1535). Estos estilos de vasijas, con los nombres otorgados por los arqueólogos que las estudiaron, son interpretados en esta exposición como formas de ser Diaguita, expresando las distintas formas de asumir la identidad.

Dentro de la exposición se podrán ver cortometrajes sobre los actuales diaguita de las comunidades Taucan y Huascoaltina, y sobre los creadores populares que, de una otra forma, se sienten también diaguitas y mantienen el ímpetu artístico empezado en el Norte Chico a comienzos del milenio pasado.

La exhibición presenta piezas pertenecientes a las colecciones del Museo Chileno de Arte Precolombino, Arqueológico de La Serena, del Limarí, Andino y de la colección particular de la familia Domínguez-Domínguez. Cabe destacar que se trata de un proyecto acogido a la Ley de Donaciones Culturales y cuenta con el apoyo del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Zona interactiva para la familia

La exposición cuenta con un área dirigida a los a los niños y a la familia. La Zona Interactiva Mustakis acerca la cultura de manera entretenida y con tecnología de punta, despertando el interés por el juego y la curiosidad por descubrir nuevos temas, logrando con ello que se aprenda de otras culturas y del mundo en el que vivimos. Para El arte de ser diaguita, se ha desarrollado un juego de realidad aumentada sobre el jarro pato, expresión típica de la alfarería de cultura diaguita, donde cada visitante podrá aprender jugando, para así conocer y reconocer sus diseños y grecas.

21.11.17

Museo de Arte Precolombino estrena inédita exposición sensorial que recrea la inmensidad del arte rupestre

Vía El Dínamo.



El Museo Chileno de Arte Precolombino y BHP / Minera Escondida presentan “Taira, el amanecer del arte en Atacama”, una exposición que traerá a Santiago la belleza, complejidad y vitalidad del arte rupestre de Taira (Región de Antofagasta) entre el 1 de diciembre de 2017 y el 27 de mayo de 2018.

Una sucesión de imágenes en 360°, un viaje fílmico telescópico que imita el vuelo de un cóndor y un espectáculo donde el público experimentará la atmósfera, fantasía y realidad de los fenómenos astronómicos de Taira son algunas de las novedades de esta exposición inédita en Chile, que releva un sitio arqueológico cuyas representaciones rupestres son incomparables en la prehistoria del arte americano.

“Esta es una exposición muy novedosa que creo no se ha hecho nunca en nuestro país. Se basa en una larga investigación de nuestro curador, José Berenguer, y por lo tanto es una expresión de arte rupestre muy bien documentada. Museográficamente es aventurada, con la inclusión de nuevos medios y alta tecnología”, explica Carlos Aldunate, director del Museo Chileno de Arte Precolombino.

La muestra cuenta con la colaboración en testimonios y saberes ancestrales de la Comunidad Indígena Atacameña Taira, actuales habitantes del lugar donde se ubica el sitio arqueológico investigado.

“Taira, el amanecer del arte en Atacama” se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década BHP / Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino, que ha llevado a producir proyectos culturales de gran relevancia para el país. Este aporte al patrimonio propio de los pueblos precolombinos, especialmente aquellos del actual territorio chileno, tiene por objetivo demostrar que el mundo precolombino no es algo del pasado, sino que permanece en nuestro acervo genético y cultural.

“Nuestra alianza con el Museo Chileno de Arte Precolombino tiene ya más de quince años y es parte de un compromiso de BHP a nivel global. En Australia y otros países donde tenemos operaciones también desarrollamos proyectos para reconocer y celebrar el arte y la cultura indígenas. En nuestro país, junto con continuar trabajando en nuevos proyectos que incorporen una activa participación de las comunidades indígenas locales, ahora estamos iniciando una iniciativa de intercambio cultural con Australia, que esperamos sea el inicio de una colaboración a largo plazo entre el Museo Precolombino y la National Gallery de South Australia”, señala Daniel Malchuk, presidente de BHP Minerals Americas.

“Taira es muy bello. Sin embargo, pensarlo solo como una joya estética o como un objeto de arte es limitarlo. En nuestra exposición, buscamos estimular el placer estético, pero también el goce de entender el mensaje que hay detrás de las imágenes”, agrega Berenguer, arqueólogo, investigador de la exposición y curador jefe del Museo Precolombino.

Con ese objetivo, la museografía se desarrolla de manera innovadora, mediante dispositivos multimedia al servicio de la estimulación sensorial y los objetivos comunicacionales. “El paisaje rotundo horizontal, con tiempo casi suspendido del desierto, además de toda la diversidad del valle del Loa, han sido recursos visuales que activan la narrativa de la historia que contamos. Los formatos de exposición, desde lo clásico, mostrando objetos, hasta recursos digitales, mostrando animaciones, hacen que lo audiovisual sea un componente fuerte”, explica el arquitecto Rodrigo Tisi, quien junto a su equipo está encargado del diseño y montaje.

Zona interactiva para la familia

La Zona Interactiva Mustakis del Museo Precolombino se renueva para acompañar la nueva exhibición “Taira, el amanecer del arte en Atacama” e invita a toda la familia a aprender jugando con actividades que ayudarán a grandes y chicos a entender por qué nuestros antepasados dejaron marcas en las rocas que nos maravillan hasta hoy.

Con Taira AR, un entretenido juego de realidad aumentada, podrán personalizar su propio arte rupestre y conocer los mitos de creación de las llamas, un animal muy importante para las culturas originarias del norte grande de Chile. Además, podrán tocar y escuchar a la “Roca que habla” para descubrir que, para las comunidades antiguas que habitaron las cercanías de Taira, grabar y pintar en ella era lo mismo que pedir un deseo.

27.8.17

Geoglifos de Chug Chug en [el Desierto de ] Atacama son traspasados a comunidades



Vía La Tercera.

Autor: Karen González T.

Según la ministra de Bienes Nacionales, la finalidad de la concesión es “proteger este sitio arqueológico de importancia mundial y valor patrimonial excepcional para la humanidad”.

Los Geoglifos de Chug Chug, ubicados a 35 km de Calama, en pleno desierto de Atacama, es uno de los sitios arqueológicos más importantes del país y el segundo con mayor número de las ancestrales representaciones después de los Geoglifos de Pintados, en la Pampa del Tamarugal (Tarapacá). En 19 mil hectáreas, se distribuyen más de 560 figuras de gran tamaño y visibles a gran distancia, que dan cuenta del intenso uso que las comunidades indígenas de la zona, principalmente atacameñas y aymaras, le dieron a esta ruta desde épocas prehispánicas, hasta el mismo siglo XX.

Debido a su valor, que algunas organizaciones han comparado con el de los geoglifos de Nazca (Perú) es que el Ministerio de Bienes Nacionales (BB.NN.) decidió entregar una concesión gratuita de cinco años de duración a dos comunidades indígenas para su administración.

Según la ministra de la cartera, Nivia Palma, la finalidad de la concesión es “proteger este sitio arqueológico de importancia mundial y valor patrimonial excepcional para la humanidad”. Estas dos comunidades indígenas han tenido “ocupaciones ancestrales sobre el territorio”, por lo que “paralelamente estamos tramitando una concesión de largo plazo que permita la creación de un parque como un aporte para miles de estudiantes y turistas que visitan esta asombrosa zona”, agrega.

En total, son 15 mil hectáreas que se reparten entre las comunas de María Elena y Calama, que serán administradas por las comunidades indígenas Aymara de Quillagua y Atacameña Chunchuri, con fines de investigación, conservación y puesta en valor patrimonial de los ancestrales polígonos.

Como explica Tomás Sepúlveda, director de Proyectos de la Fundación Desierto de Atacama, entidad que también participa del proyecto, “estos geoglifos están siendo amenazados y destruidos por distintas acciones: autos que se suben a los cerros a hacer rally, la actividad minera y también por el turismo informal. Por eso es fundamental este paso para entregar una mejor protección”.

El presidente de la comunidad Aymara de Quillagua, Víctor Palape, explica que “llevamos dos años trabajando con la comunidad de Chunchuri para poder proteger de forma efectiva este patrimonio que nos dejaron nuestros abuelos, que son todos los pueblos que vivían en el alto El Loa”.

10.8.17

Guggenheim de New York reunirá obra de Josef Albers en México

Vía El Universal (México).

La muestra aborda la relación entre la obra abstracta del artista y la arquitectura precolombina



El museo Guggenheim de Nueva York anunció hoy una exposición de la obra que Josef Albers creó durante sus frecuentes visitas a México, lo que revela la influencia que tuvo el arte precolombino en este artista de origen alemán.

Titulada "Josef Albers en México", la exposición ilumina la relación entre la obra abstracta del artista, nacido en 1888 en Alemania y fallecido 88 años más tarde en Estados Unidos, y la arquitectura precolombina, ademas de que incluye muchas fotografías nunca antes expuestas.

Abierta el público del 3 de noviembre de 2017 al 18 de febrero de 2018, la muestra contará con una selección de pinturas tempranas raramente mostradas, lienzos icónicos de sus series "Homenaje al cuadrado" y "Variante/Adobe", y obras en papel.

La exposición también incluye una rica selección de fotografías y collages de imágenes, muchos de los cuales fueron creados por Albers tras sus frecuentes visitas a sitios arqueológicos mexicanos a partir de los años 1930.

Con cartas, estudios y fotografías personales no vistas en las colecciones del Museo Guggenheim y de la Fundación Josef y Anni Albers, "Josef Albers en México" ofrece una oportunidad para descubrir el aspecto menos conocido de la práctica de este artista.

La muestra además ofrece una nueva perspectiva sobre sus obras abstractas más célebres, de acuerdo con el Guggenheim. La muestra es organizada por Lauren Hinkson, curadora asociada del museo.

Artista, poeta, teórico y profesor de artes y diseño en la Bauhaus, Dessau y Berlín, así como en varias instituciones en Estados Unidos, Albers y su esposa la artista Anni Albers viajaron a México y otros países latinoamericanos más de una docena de veces desde 1935 a 1967.

En sus visitas fue a monumentos de la antigua Mesoamérica, que los arqueólogos estaban excavando en medio de un resurgimiento del interés por el arte precolombino cultura.

En cada visita, Albers tomó cientos de fotografías en blanco y negro de las pirámides y santuarios en estos sitios, agrupando a menudo varias imágenes impresas en varios tamaños sobre hojas de cartón.

Las fotografías y los collages resultantes revelan el enfoque innovador, aunque poco estudiado de Albers, además de subrayan la importancia de la serialidad y la temporalidad dentro de su cuerpo general de trabajo, destacó el museo.

"El entusiasmo de Albers por las imágenes precolombinas puede considerarse dentro de la compleja y convulsionada historia de los artistas modernistas que miran hacia las culturas no occidentales como fuente de material", apuntó el museo.

Añadió que su obra contrasta con la de los artistas mexicanos revolucionarios a los que conoció en sus viajes, entre ellos Diego Rivera.

"Al mismo tiempo, el compromiso a largo plazo de Albers para estudiar el arte y la arquitectura mexicana lo sitúa como una figura preestablecida en la historia del arte americano posterior a la Segunda Guerra Mundial", precisó el Guggenheim.

En ese grupo se encuentran también artistas como Donald Judd, Ad Reinhardt y Robert Smithson, que miraron hacia antiguas tradiciones con una nueva sensibilidad y consciencia.

nrv

4.11.15

Arte precolombino como inspirador de la Bauhaus: A Beautiful Confluence: Anni and Josef Albers and the Latin American World



Vía El País.

La obra de Josef y Annie Albers se expone en el nuevo Museo de las Culturas de Milán

Josef Albers (1888, Bottrop, Alemania—1976, New Heaven, EE UU) comenzó su serie Homenaje al Cuadrado en 1949 y siguió trabajando en ella hasta el final de sus días. En el millar de versiones que realizó de esta obra cumbre del arte contemporáneo, habla de la complejidad de la visión y la necesidad de una contemplación activa. Annelise Fleischmann (1899, Berlin—1994, Orange, EE UU) está considerada como la artista textil más importante del siglo XX y la primera en llevar sus diseños a los grandes museos de arte contemporáneo de todo el mundo. Artistas y teóricos, la pareja se conoció en la Bauhaus y se casó en 1925.

Cuando todavía vivían en Berlín, antes de que los nazis llegaran al poder, la obra de Josef y Annie Albers ya mostraba formas y colorido característicos de las culturas precolombinas. Conocían y admiraban las obras hechas por artistas anónimos con materiales básicos, formas sencillas y repetición de motivos. No en vano, la pareja viajó en numerosas ocasiones por México, Perú, Chile y Cuba y se empapó del arte latinoamericano, como revela la exposición Una maravillosa confluencia, con la que se inauguró la pasada semana el Museo de las Culturas de Milán de manera oficial. Hasta el 21 de febrero se podrá ver esta muestra en el nuevo centro, cuya apertura provisional se adelantó a mayo en coincidencia con la Expo.

Porque, después de que Hitler ordenara desmontar la Bauhaus (Albers había sido profesor en sus tres sedes: Weimar, Dessau y Berlín), ambos se tuvieron que exiliar a Estados Unidos como profesores. Recién instalados, comenzaron a viajar por los países citados y no lo dejaron de hacer hasta el final de sus días. Compraban, coleccionaban y documentaban con fotografías y textos cada uno de los objetos ante los que se quedaban prendados. La influencia del arte precolombino queda visiblemente reflejada en la muestra. Nicholas Fox Weber, presidente de la Fundación que difunde el legado de los Albers y comisario de la exposición, ha querido que, sin cartelas identificatorias de cada una, las obrasse contemplen en relación con las 180 piezas precolombinas elegidas de la amplísima colección que atesoraron durante sus viajes. Hay tejidos ornamentales y de uso diario, arte plumario, fotos de los edificios de mampostería encajados sin argamasa como sobre los que se levanta el Templo del Sol en Coricancha, en Cuzco, figurillas de Chupícuaro. Junto a estos antiguos tesoros van desfilando las pinturas de formas geométricas y llamativo colorido o las delicadas composiciones de Josef Albers.

Las famosas creaciones sobre telas de Annie ocupan las vitrinas centrales y a veces parecen trepar entre las obras de su marido, especialmente en las cuatro versiones de Homenajes al cuadrado, la emblemática serie de Josef Albers representada en todos los grandes museos de arte contemporáneo del mundo. La serie se centra en la representación de un cuadrado central y una serie de sucesivos márgenes de colores puros, que reitera en distintas gradaciones cromáticas y matices pictóricos y que constituye un estudio único sobre la visión y el color.

Juegos de colores

“Si nos fijamos esos juegos con los colores se apuntan en obras anteriores y en pequeños tapices que conoció en sus viajes a Perú o a México”, dice el comisario. Como ejemplo, señala un cinturón hecho con pequeñas plumas azules y anaranjadas sobre el que se expone una serie de ocho pinturas en las que se reproducen diferentes combinaciones de colores.

Fox Weber añade que es la primera muestra sobre la influencia latinoamericana en la obra de los Albers. El museo inaugura simultáneamente una muestra dedicada a Gauguin y otra a la muñeca Barbie. ¿No pensarían los Albers que es una mezcla muy ecléctica? “Es un museo público que tiene que complacer a todo tipo de espectadores”, responde el comisario. “Creo que a los Albers les hubiera divertido”, agrega.

26.12.14

El origen de los geoglifos del desierto de Atacama

Vía ABC.



EFE.

El arqueólogo Gonzalo Pimentel asegura que es «un tipo de arte rupestre vinculado a las antiguas rutas caravaneras que los viajeros dejaban como impronta de su paso y su identidad»

En las laderas del desierto de Atacama, en el norte de Chile, se halla uno de los grandes misterios de la humanidad: gigantescas figuras grabadas en el suelo representan formas abstractas e inquietantes siluetas humanas que encierran las claves de un mundo aún por desvelar.

Indescifrables códigos extraterrestres y épicos viajes fenicios son algunas de las múltiples conjeturas que se han hecho en torno a más de 500 figuras del norte de Chile, unos mitos que pueden ser derribados por el arqueólogo chileno Gonzalo Pimentel, quien lleva años estudiando esas inquietantes formaciones.

Lejos de las explicaciones marcianas, el origen de esas grandes proezas» se encuentra «mucho más relacionado con la naturaleza del hombre que lo que muchos otros quieren creer», dijo el experto en geoglifos y movilidad andina precolombina. Se trata, según Pimentel, «de un tipo de arte rupestre vinculado a las antiguas rutas caravaneras que los viajeros dejaban como impronta de su paso y su identidad».

Las figuras, realizadas principalmente en el primer milenio de nuestra era, miden entre 10 y 300 metros y se encuentran en medio millar de puntos entre las ciudades de Antofagasta y Arica, en pleno desierto de Atacama. Las creaciones se obtenían «dibujando sobre el suelo, ya sea sacando las piedras superficiales oscuras para dejar a la vista la arena más clara o amontonándolas con el objetivo de generar un contraste que permite distinguir la figura del fondo», explicó el experto.

Ellos son el testimonio de la odisea que debió vivir el hombre en esos áridos parajes y del comportamiento de los grupos especializados de las sociedades andinas, vinculados al tráfico regional e internacional. Más allá de las improntas identitarias, «es posible que las figuras respondan también a sistemas de marcas o señaléticas alusivas a las rutas y desplazamientos», pues su ubicación se encuentra siempre lejos de cualquier antigua localidad.

Nada que ver, pues, con creaciones marcianas o de la Civilización Fenicia -quienes según algunos reportajes habrían dejado Oriente Medio para asentarse en el desierto de Atacama hace más de 3.000 años-, el origen de los geoglifos estaría relacionado con la misma motivación que empuja a «los jóvenes de hoy día a hacer grafitis en las paredes».

El imaginario colectivo de los andinos

«Las figuras -apuntó el experto- son obra y gracia del Mundo Andino Precolombino, de los ancestros locales que, en su afán de domesticar el desierto, de dotarlo de contenido y cultura, nos pintaron las laderas de los cerros con enormes figuras como si quisieran competir con el infinito desierto». Rombos escalados, cruces andinas y figuras humanas ataviadas con túnicas y herramientas representan la visión del mundo, cosmovisión, cosmogonía e imaginarios colectivos de varios miles de años y decenas de generaciones de andinos.

«Fue hecho por el mundo andino para el mundo andino», remarcó Pimentel, quien subrayó la gran relevancia de estas figuras para el conocimiento de las culturas prehispánicas. Pues, según el experto, a través de los dibujos se «representa la diversidad social y cultural de grupos humanos como los atacameños, tarapaqueños, aimaras y algunos grupos quechuas».

No obstante, el arqueólogo descartó que otras de las figuras geométricas encontradas en la planicie alta de Lasana, a 40 kilómetros al noreste de la ciudad de Calama, fueran realmente geoglifos. Pimentel, que estudió concretamente estas figuras en 2008 para National Geographic, determinó que «la mayor parte de ellas fueron realizadas a mediados del siglo XX, al sacar áridos de forma artesanal mientras se construían caminos mineros y tuberías».

«En términos formales -señaló- se podría decir que están realizados con la misma técnica que los geoglifos pero en realidad, aquí no hay intención de transmitir nada». En la zona de Lasana abundan, pues, las figuras resultantes de la actividad productiva; sin embargo, según el experto sí se han encontrado otras figuras de grandes dimensiones que se pueden asociar a los geoglifos.

El caso más paradigmático corresponde a una compleja figura abstracta de trazado ortogonal, de 300 metros de largo por ochenta de ancho, construida entre el año 900 y 1550 de nuestra era, que es observable por completo desde el aire.

Estos estudios derriban los incontables mitos que rodean las enigmáticas líneas que parecen esfumarse en el horizonte; aun así, existe un misterio siempre quedará en el aire. Cuando fueron creadas, el hombre aún no había podido alzar el vuelo, así pues, ¿para quién fueron trazados los dibujos?

Como ya ocurriera con las legendarias líneas de Nazca, en el sur de Perú, bajo la arena del inconmensurable desierto chileno las claves de este mundo arcaico permanecen encerradas como improntas de una civilización aún por desvelar.

22.1.12

Modelando el mundo: imágenes de la arquitectura precolombina, hasta el 4 de marzo en el MALI.

Detalle de la piedra de Sayhuite, fotografía de Edward Ranney.

Vía MALI.

EL MUSEO DE ARTE DE LIMA - MALI PRESENTA POR PRIMERA VEZ UN SIGNIFICATIVO CONJUNTO DE REPRESENTACIONES DE ARQUITECTURA PRECOLOMBINA, PROVENIENTES DE LOS MUSEOS MÁS IMPORTANTES DEL PAÍS

La exposición consiste en una revisión exhaustiva de las más destacadas representaciones de arquitectura que forman parte del acervo local, evaluando su funcionalidad y relevancia como objetos de uso ceremonial o prototipos ideales para la construcción, a partir de un estudio interdisciplinario donde convergen las disciplinas de la arquitectura, la arqueología y la historia del arte.
Más de 100 piezas, de estilos del periodo precolombino como Mochica, Huari, Chimú e Inca, trabajadas en diversos soportes como la cerámica, la piedra, el metal y los textiles serán expuestas permitiendo reflexionar acerca de la creación arquitectónica en los Andes y su representación. Las piezas proceden de los más importantes museos del país, así como de diversas colecciones privadas.
La muestra, presentada gracias al apoyo de Graña y Montero a través de su asociación civil sin fines de lucro “Espacio Azul”, Centenario Grupo Inmobiliario, J.E. Construcciones Generales, la Pontificia Universidad Católica del Perú y Rosselló & Cía., incorpora los estudios más recientes que buscan establecer la función de estos objetos para las sociedades que los produjeron.
La exposición ha sido curada por Cecilia Pardo, curadora de colecciones y de arte precolombino del MALI, en colaboración con los investigadores José Canziani, Luis Jaime Castillo y Paulo Dam de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
Con Modelando el mundo: imágenes de la arquitectura precolombina el MALI continúa vinculando la tecnología con el arte. A partir de noviembre, esta exposición ofrecerá a los visitantes una aplicación web de audioguías que se adapta a diferentes formatos de dispositivos móviles como tablets y teléfonos inteligentes con sistemas operativos android o iOS. La audioguía de esta muestra incluirá una presentación de la exposición a cargo del equipo de curadores, audios de las piezas más destacadas que permitirán brindar al visitante mayor información sobre su origen, significado y su posible vinculación con edificios arquitectónicos de escala real.
Asimismo, el museo presenta su programa educativo diseñado especialmente para esta exposición que consiste en una visita guiada a cargo de guías especializados del MALI, un taller didáctico relacionado con los contenidos trabajados en la visita, y una ficha dirigida a docentes. Los colegios interesados deben comunicarse con el área de Proyectos Educativos del MALI al: 204-0000 anexo 213 o al correo visitasguiadas@mali.pe

Curaduría: Cecilia Pardo, José Canziani, Luis Jaime Castillo y Paulo Dam
Lugar: Salas 3 y 4 del MALI
Temporada: Del 19 de octubre de 2011 al 4 de marzo de 2012

Auspicio: Grupo Graña y Montero, a través de su asociación civil sin fines de lucro “Espacio Azul”, Centenario Grupo Inmobiliario, J.E. Construcciones Generales, Pontificia Universidad Católica del Perú y Rosselló & Cía.